Pasan cosas extrañas aquí...
Os conté hace unos días lo del podcast que me mandó un antiguo compañero de Equipo, de cuando nuestro jefe era el compañero al que admiro. Lo digo porque sepáis un poco de dónde viene la relación. Su podcast iba sobre el esfuerzo de mantener las cosas.
Como yo tenía un cierto enfado por tener que limpiar cada dos por tres, casualmente, me vino bien. Eso fue antes de que se rompiera una cosa del coche.
En mal momento.
Lo que nos conduce a ayer por la noche, cuando me comí una pizza entera sin tener hambre y luego, claro, me sentí de lo más derrotada.
Soñé con un delfín varado que parecía enfermo... sin embargo, ¡al final se puso contento y le di unas sardinas!
Me desperté. Temprano.
"Anda que.. tanto hablar de los sueños y mira qué cosa rara esa del delfín... ¿qué hace un delfín en un jardín? ¡Se moriría!"
En fin, en fin.
No tenía más sueño y miré el reloj. Era muy temprano.
Agarré el móvil y le puse los datos. Ojalá no hubiera móviles. Yo hasta los quince años viví sin móvil, quedábamos donde teníamos que quedar, los planes iban con antelación y no estás llegando al centro de la ciudad para que un whasap te diga que no, que ahora vamos al oeste... En fin. Además, es que te enganchan. Odio engancharme a hacer scroll.
Y heme ahí, haciendo scroll.
Siempre me pasa que, a los quince o diecisiete minutos me cabreo tanto... que lo dejo. Me cabreo por el enganche. Es como "comer pipas". Total, que una locutora de radio contaba un cuento sobre una pareja y un chico que le hace café a ella. Pero deja que el café se enfríe.
Pensé: "Este es el último reel que veo y ya me pongo en pie".
Era bonito, pero al acabar, pensé: "le falta el cierre". Perdía fuerza en el cierre. Solo que, a los locutores, les encantó:
-¡Es que eso es muy duro!
-Sí... ¡es que todos hemos vivido eso!
(Yo no...) pensé.
Yo no he vivido eso. He vivido preparar el café al otro como si fuera lo más importante, interesante, maravilloso del mundo. Pero... ¿aburrirse de eso y dejar que el café se estropeé? No, a tanto no he llegado.
Y de pronto:
-¡¡Claro!! ¡¡Es que TODO tiene un gran esfuerzo de mantenimiento!!!
¡¡Y dale!!!
Me entra la risa.
Otra vez.
El podcast, el coche, el no se qué...
Erre que erre.
-¡Claro es que las cosas hay que trabajárselas mucho para mantenerlas!
Que sí.
-¡Todo, no solo las relaciones! ¡Todo requiere esfuerzo para mantenerse!
Que vale.
-¡Porque las cosas se deterioran!
Y vuelta.
Vale.
Entendido.
Friego los platos pensativa.
¿¿??
Juntemos pistas: yo me enfadé porque si no limpias se ensucia todo, a resultas de eso borré sin querer los marcadores de un electrodoméstico que, sin embargo, tras mi esfuerzo aparecieron de nuevo mágicamente más nuevos que antes. Vale. Luego me llegó el Podcast: fíjate los miles de millones de dólares que cuesta.... mantenimientos varios. De imagen, de canales, de personas, de aviones... Vale.
Luego va y se rompe una cosa del coche. Que requiere mantenimiento.
((suspiro))
A resultas de eso me zampo una pizza.
((desastre))
Al día siguiente me llega un cuento sobre el esfuerzo de mantener las cosas/relaciones/amor/etc.
Vale.
Universo, sé que me quieres decir algo... pero te falta un pista sobre el ámbito. Yo conozco tres ámbitos: meditación y Taichí / Dieta / Estudios.
No sé de cuál me estás hablando, Universo.
Claro que todos requieren esfuerzo.
Pero... ¿qué será eso que que causa que me llegue el mensaje una y otra vez?
¿Son los tres? ¿Y si es que voy en buen camino pero me pide que no de bandazos?
Bueno, por si acaso lo aplicaré en lo que está en mi mano. En cuanto a lo de comer sano... a ver, me pasa lo que con Instagram. Imaginad que alguien es, pongamos, adicto a Internet. (Gollum) ¡Jajajajajajaja!
¡Jajajajajaj!
Como decía... jajajaja... Uno de mis fantásticos super-poderes es que puedo borrarlo de un plumazo. Es decir, me chifla comer pan (por ejemplo) y sí, como una barbaridad... pero puedo no comerlo tres días seguidos.
Cosa que nadie entiende,... digamos que es... "o todo" (me zampo la nevera...) o "nada" (¿te apañas sin comer? ¿Sí? vale, pues venga...)
Unos compañeros de curro y mi jefe, cuando yo tenía 25 años dijeron una vez: "Tiene buen saque... pero se cansa enseguida".
¿En serio? Yo pensé que comía más que todos ellos juntos.
"No, no comes tanto..."
Y luego, un ex-novio dijo:
"No te entiendo... si hay para comer, comes con ganas. Pero es que si no hay... ¡¡¡te da lo mismo y no comes nada!!!"
Claro. Equilibrio.
🤣
Mi peso 3 kilos por encima del ideal para la altura, se mantiene a base de comerme una pizza un día y luego pasar tres días sin pan y con verduritas.
No sé. Es una forma de hacerlo, ¿no?
Jopetas, seguro que esto tiene algo que ver con el dichoso mantenimiento.
¡Feliz Jornada!
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