Sueños que son historias: los super-héroes.

Creo que entiendo lo que el sueño me quiere decir, pero no el final.



Estaba en un colegio. Aunque parecía más bien un mercado. Yo trabajaba allí y tenía que llevar las cosas que quería de un sitio a otro, porque tenía una reunión muy importante. Para llevarme las cosas contaba con un carrito rojo. En principio era algo muy sencillo, todos llevamos cosas, cuando nos movemos. Pero empecé a meter mis enseres en el carrito (era un carro de hacer la compra) y me ocurrió algo: no cabían.

Libros, apuntes, manuales, la bufanda, el no se qué... De repente, cuando llevaba casi veinte minutos metiendo cosas me enfadé. "¡Qué idiota soy, ¿por qué llevo todo esto?!" Ganas me dieron de tirarlo todo pero no podía porque eran objetos útiles. Eran cosas de mi día a día.

Cuando conseguí guardar todo comencé a tirar del carrito calle arriba hacia el lugar al que tenía que ir y de repente alguien me llamó. Era una compañera de trabajo: "¡¡Ey, espera, espera, tienes que hacer esto!!" Me dijo. La tarea era... peligrosa. Sinceramente. Y yo me enfadé. "Eh, yo no soy jardinera, ¿entiendes?" protesté. 

No importó demasiado porque al pasar por el lugar en cuestión vi que alguien se estaba encargando de la labor. "Claro" me dije "es que yo no soy jardinera". Bueno, en realidad iba reflexionando para mis adentros. Iba reflexionando muchas cosas. 

Así llegué hasta la parte del colegio a la que tenía que ir. Había una escalera enorme. Mucho más grande que yo, con peldaños de los que casi no te abarca la pierna. Era obvio que el obstáculo era inmenso, eso saltaba a la vista. Pero me dije: "muy bien, algún modo habrá de llegar". Y entonces vi un ascensor. Pero quedó patente muy pronto que el carrito que yo llevaba no entraba en dicho ascensor. Me enfadé.

- ¡¡Me sale todo mal!! 

Me enfadé para mis adentros, no se lo dije a nadie. 

"Esta bien. Pues andando". Como siempre, a pata, a base de esfuerzo.

Empecé a tirar del carrito escalera arriba. Un peldaño, luego otro, otro más. Casi me disloco los hombros. ¡Oh, sí, debería haber tirado aquel maldito carro! Pero no podía. Eran mis cosas. 
Llegué a lo más alto.
Había otros estudiantes. Uno estaba sentado al borde de la escalera. Y a lo lejos, a nuestros pies, se extendía una ciudad que parecía futurista. Era todo muy hermoso. Pero claro, a los que estaban debajo no creo que se lo pareciera, para empezar, porque no podían verlo, y porque subir era un trabajo de... titanes. ¿A quién se le ocurre poner esa escalera ahí?


El chico sentado tenía el pelo rizado, una rodilla doblada y el otro pie balanceándose en el vacío. Había un telescopio detrás de él. Vestía un traje gris, muy elegante. Un gris claro. 

- Me falta mi telescopio -dijo-. Tiene que venir un helicóptero a buscarme para poder llevármelo. Pero se retrasa. Y todo lo que se hace en esta vida se te de vuelve.

¿¿?? ¿Ein?

Vale. Sí, un estudiante esperando un helicóptero. Pues qué bien.

Caminé y me topé con otro:

- Perdona, ¿sabes dónde está la sala de profesores? -allí era donde tenía que ir.

- Ahí abajo -me dijo.

Bien, "ahí abajo" era tras una rampa que conducía al inicio de la escalera. Es decir, de donde venía yo. Solo que la escalera y la rampa estaban separados por un muro. Unos y otros, no se mezclaban. Yo iba donde los profesores. Así que tenía que llegar sí o sí.

Recordad que el ascensor no me valía.

- ¡¡Jobar!! (interno, mejor no os reproduzco el cabreo que me pillé)

Vale. Ok. Me senté en el suelo al comienzo de la rampa y dejé caer el carrito ligeramente. No hizo falta mucho para ver que aquello era inviable. 

Y me eché para atrás. Casi me caigo (el carrito delante y yo) tuve que recular en el suelo. Un estudiante me ayudó abrazándome por detrás  y otros dos acercaron también. 

- ¡Esto es imposible! -dije. Y esta vez lo dije en voz alta. Y dije algo enfadada.

- ¿Qué te pasa? -me preguntó el estudiante del telescopio.

- ¿Que qué me pasa? -elevé el tono de voz- ¡¿Que qué me pasa?! ¡¿Tú que crees que me pasa?! ¡Que no puedo bajar con el carro! ¡Es imposible!

No, en serio. Estaba muy disgustada. Ya no podía más.

- ¡Tengo que ir allí y no puedo ir allí y...! -todo era un drama.

- A lo mejor te puedo ayudar -me dijo el estudiante de traje gris.

- ¿Quién eres?

- Me llamo Strange -me contestó.

(Momento de silencio).

- ¿Strange? ¿Como el profesor Strange?

- Estoy estudiando matemáticas y ciencia...

- ¡JAJAJAJA! JAJAJAJ ¿TÚ???? -le pregunté. 

No, en serio, estaba perpleja. Al personaje, sin embargo, no le pareció nada extraño que estuviera estudiando para científico.

- Yo soy el profesor oscuro -se presentó el otro.

- ¿Te puedo ayudar? -repitió el del telescopio, el profesor, o futuro profesor Strange.

A ver... que si me podía ayudar. Yo no entiendo mucho de super-héroes pero, ,¿Strange no es el que cambia realidades? ¿¿?? No, en serio, no entiendo demasiado. Sólo vi la película hace tiempo, la nueva. Y me acuerdo que cambiaba cosas con su pensamiento. Ahora bien, miré la escalera, miré la rampa y pensé: "¡Claro que me puede ayudar! ¡Como que puede volver plano lo que veo en cuesta!". La cuestión era: ¿cómo se lo explico?

- Tú sabes... -comencé-... ¿tú sabes lo que significa la palabra "astral"?

El científico, alias doctor Strange, alías "¿dónde está mi telescopio?" me miró, allí acuclillado. Me miro, cono esos ojos redondos bajo el pelo rizado. A mí, qué queréis que os diga, me recordaba un poco al personaje del cartero de la Ciudad de los Cuentos, pero de mayor. Me miró y me dijo:

- ¿Astral?

Miré al otro estudiante. "El Doctor Oscuro" uuuuuuh. Eso no suena bien. Tengo un héroe y un villano y ninguno de los dos saben quiénes son.

- Sí, ya sabes... son ... bueno, cosas que haces con la mente.

El estudiante del telescopio puso expresión pensativa y escéptica a la vez.

- ¡Oh! ¡Venga ya! -exploté-, ¡Tú eres....!

Justo en ese momento. Justo en ese, el otro personaje, que me había ayudado a no caer. Un simple estudiante al que no di la menor importancia me puso un dedo sobre el ombligo. Un poquito por encima y entonces pasó algo muy raro. Para empezar, se me fueron las palabras, en segundo lugar sentí un enorme bienestar y sentí que se movía todo. Me di la vuelta, pero no recuerdo su cara:

- ¿Qué haces? -le pregunté.

Sí recuerdo la respuesta:

- Sonreír -(te)

- Me has impedido decirles quiénes eran... ellos no... ¡no es justo!

No recuerdo la respuesta, me desperté. 

Me recuerda una película o un libro o algo que leí una vez donde decía: "nunca sabemos quiénes somos en la historia" Y que se trata de descubrirlo. 
Pero no es justo. JAJAJAJ!!!

La niña invisible - CUENTOS DE MIEDO

Ayer gané la votación del Taller de Escritura. Me apetecía terror. Desde lo de It. Así que cuando otro organizador me dijo: "¿Lo ponemos erótico?" contesté: "No, de terror. Vamos a ponerlo de terror". Y lo pusimos de terror:

http://ciervoblanco.club/escritura-creativa-terror-azul/

A lo largo de la semana me enteré de que "mi" Muso leía It. Pero yo no quería leerlo. Ya me habían llegado rumores sobre cierta escena del libro y mis amigos comentaban si "me había enterado de la polémica". Eso casi me hizo leerlo..  (y sonreír) pero no. Días después me enteré de lo del Muso y cuando usó la frase "epopeya juvenil" ay ay ay... bueno, puede que lo busque. Y entonces el sábado de repente me llega un wasap de otro amigo: "Nelly, ¿has leído It?" (pensé: ¿¿Otra vez??) "¡No! ¿¿¿Por qué???!!" (¡Está por todas partes!) "Es que dicen que es una obra maestra". A la una de la tarde ya lo buscaba por todas las librerías ja ja ja ja.

A las once y media de la noche me lo regaló un miembro del Club... junto con otros veinte títulos.
Tengo La Ventana Secreta, tengo "Guardias!Guardias!", tengo "Nosotros", "Sleepe Hollow", "Qué es la meditación" (¡vaya!), .... os espera un otoño de reseñas literarias. 

Volvamos al cuento. Sé que hay nanorelatos que os van a sonar a esta historia. Lo sé porque el comienzo es uno, precisamente, que me impactó (se parece, al menos). Y en el final, me atasqué. La última frase del cuento no estaba bien escrita. A veces pasa que sabes lo que quieres decir (la "cosa" interior lo sabe), pero te atascas al decirlo. Si ese atasco es grave (y lo que me cuesta entender es el motivo), entonces la frase la escribes mal. No era capaz de poner lo de las pisadas. Cuando lo leyeron las actrices en voz alta, ¡jo, me puse roja! ¡dos pares... son 4 pies! ¡ay ay ay ay!
Lo corrigieron en la segunda lectura. Al sentarme hoy al corregirlo esta mañana, seguía sin poder ponerlo bien. 


LA NIÑA INVISIBLE. 

Mi hija dice que su madre la mató. Mi ex mujer dice que yo no tengo ninguna hija. La razón de que nos separáramos fue esta contradicción insoluble. Desde que nos mudamos al apartamento nuestra vida dio un giro drástico. Yo me despertaba todas las noches oyendo a la pequeña llorar y ella me rogaba una y otra vez que volviera a la cama. Decía que estaba loco, que en aquel cuarto vacío no había ninguna niña. Que ella nunca había sido madre. Pensé que era una crisis pero cuando intenté internarla el médico me miró muy serio y me dijo: “señor, creo que debería ser usted el que se quedara aquí”.
Pasé la noche recluido en una habitación de sanatorio. Y no pude dormir porque sentía que todos los cuadros me vigilaban. Luego llegó el amanecer y comprobé con terror que la habitación no tenía cuadros.
- Creo que su marido sufre una grave paranoia. Se ha inventado otra vida en la que ustedes tienen una hija. Una que murió en terribles circunstancias, además.
Volvimos a casa y aquella noche cuando escuché llorar a la niña acudí a su habitación. Quise encender la luz pero había otra mano sobre el interruptor. Mi mujer dormía en su cama.
- Papi, esta dentro del armario. No dejes que me mate.
Abrí la puerta. Nunca supe cómo llegó el cuchillo de cocina hasta mis manos. Sólo recuerdo que apuñalé la figura que aterrorizaba a mi hija. Luego regresé a la cama y me dormí.
Al día siguiente me levanté y observé el desastre. Al parecer había apuñalado los botes de pintura que habían sobrado de la reforma del salón. Todo estaba manchado de azul. Mi mujer me dejó, dijo que no podía más. Yo intenté borrar las huellas. Pero lo que no consigo explicar son las marcas de pies de niño que encontré junto a mis pisadas.


FIN.   

El libro de la selva - Libro.



Mientras "Joserc", compañero de talleres literarios (hoy hacemos uno de relatos de terror), me trae el libro que me recomendó, ayer empecé con este. Más que nada porque Huckleberry Finn estaba en inglés.  Y solo verlo me dio pereza. 
Conocí al organizador de los talleres (que luego nos propuso a José y a mí organizar también) porque me leí "Matar a un ruiseñor". Esa novela es fantástica. Enfrenta lo correcto y la ley. Sólo que cuando llegué a la tertulia del libro.. resultó ser en inglés.  jajajaja!!!!
El caso es que me enteré de todo y conseguí hablar algo. Pero estaba muy cortada. Veréis, yo no hablo inglés. Me apunté a un curso de conversación (por mejorar...) en la Universidad y por algún motivo incomprensible, cuando vi la lógica del idioma, de repente me sobrevino la terrible certeza de que el hombre era mortal. 

Alguno dirá, "¿qué?"

Sí, no me preguntéis el por qué. Yo estaba allí, en la clase de inglés, sentada. El sol entraba por la ventana, era una clase "extra" de la Universidad (recordad: Publicidad, en la Facul de periodismo, ¡¡viva la Complutense!!)  y todo era maravilloso. Ni siquiera le di importancia al curso, me apunté porque te daba un par de créditos. Allí conocí a una amiga que vive en París. Tiene gracia, años después nos preguntamos: "¿oye, dónde nos conocimos? ¡Ah... en aquel curso de inglés!".Qué cosas. De repente un día, sentada en la clase, mientras la profesora argentina hablaba, vi la lógica del lenguaje y me puse de los nervios. "¡Ni siquiera somos capaces de entendernos entre nosotros mismos, no somos más que animales mortales! ¡Cielos, vamos a morir!".

Veréis... no sé lo que pasó. Un idioma no debería traerte una certeza sobre la vida, un idioma es un idioma. Y yo tenía 19 años, sabía que existían los idiomas desde hacía mucho. Sin embargo, casi me da un patatús allí sentada, aunque no lo notó nadie. Más que nada porque me dije a mi misma: "vale, ya lo pensarás luego" Algo había hecho clic dentro pero como ya os he dicho, si hiciera caso a todos los "clics" me volvería loca

Años después viajamos a Manchester. Estábamos a punto de perder un tren en la estación y nadie hablaba el idioma. De repente, viendo que allí nadie daba un paso adelante y el tren pitaba, me acerqué a un hombre y le dije: "Disculpe, queremos llegar aquí pero no sabemos que tren va dirigido a este lugar, ¿sale de esta vía o de la otra?". Todo esto, en inglés. El hombre me respondió y les dije a los demás cuál era el andén correcto. Al entrar en el vagón (por los pelos) un compañero me miró y me dijo: "¿Y tú eras la que no hablaba inglés?".

No lo hablo. No diría ni una palabra... aquí. Pero allí me pasé el viaje de cháchara con una profesora alemana, llamada Marina, que conocimos después. Fue muy gracioso porque le dije: "Marina no es un nombre alemán..." y ella, que era simpatiquísima, me miró y me dijo: "¿qué nombre es alemán.... Hannnszzz?" JAJAJAJA! jajajaja, y arrugó la nariz de una manera. Nos reímos mucho. Ella me preguntó que dónde había aprendido. Le contesté: "en las películas". Y no se lo creía, pero es la verdad. Hablo el inglés del cine. Y entiendo el inglés de la música comercial. Y no siempre. Pero eso da para defenderte. 

También me acuerdo que intenté preguntarle a un señor y al ver que titubeaba, dije en voz baja: "No me entiende"  y él dijo: "¿Que no te entiendo? ¡Claro que te entiendo! Estoy buscando las palabras para que tú me entiendas a mí" JAJAJAJAJ!! Ese momento del viaje también fue genial. 

Dado que mi inglés es muy básico, dejé de lado Huckleberry Finn y comencé El Libro de la Selva (era lo que tenía a mano).

¿Sabíais que Shere Kan era cojo? ¡Lo es! Según la historia del libro, era un tigre cojo que atacaba sólo animales mansos, de los hombres. Y también a los hombres, pero cuando intenta matar a Mowgli, este se escapa y aparece, desnudo, en la puerta de la guarida de una Loba. El libro dice que la loba lo vio, desnudo, sin miedo y perfecto. Y como no tenía miedo... lo adopta. Pero se lo queda por eso. No se comporta como una presa porque es demasiado inocente para saber nada. Lo educan y cuando llega el momento lo presentan al resto de lobos. Dos defensores (Baloo y Bagheera, apoyan su ingreso en la manada de Akela, un lobo grande, solitario y gris)
Pero cuando Mowgli tiene 10 años los lobos que eran sus amigos ya son viejos, y el tigre intenta que los lobos jóvenes lo entreguen y Akela pierde su posición de líder de la manada. 
Entonces Mowgli tiene que irse de la selva. Roba el fuego de la casa de un hombre y ataca con él al tigre...el tigre tiene miedo. Y ahí me he quedado...

Como quedan más de cien páginas... imagino que algo más ocurrirá.
Es un buen libro para leer a tus hijos, yo creo, porque si les pones voces a los personajes... yo, desde luego, me habría enganchado a la historia de niña.

Y eso de que el Lobo y la Loba digan que era "perfecto", así, sin más. O eso de que la pantera diga: "¿Ves? Ninguno te sostenemos la mirada porque eres un hombre. Eres sabio". No entiendo bien eso. Si es un cachorro al que están educando ellos... por qué le atribuyen más sabiduría. Me imagino que habla de la naturaleza del hombre y de la de los animales.


¡¡¡^_^ cómo me gusta leer!!!!
¡¡¡¡Quién lee vive muchas aventuras!!!!

Buen finde!!!!

(toda opinión o reseña es bienvenida, para publicar no hace falta tener un perfil. Puedes contestar como "anónimo". Una vez moderado el mensaje aparecerá en el blog)

Bienvenido otoño



El otoño ha llegado ya, y seguro que viene cargado de buenas recomendaciones de películas y lecturas...

Ayer releí "El Gato Negro" de Poe. El primer volumen, el cuento de terror sobre el hombre que amaba mucho a los animales pero acaba volviéndose cruel y malvado. 

La semana pasada terminé "Las Cosas" de Georges Perec; una novela muy sencilla de leer, sin diálogos, algo poética, algo crítica, romántica y escrita en este mismo formato de sucesión de cosas como si fueran una corriente. Los personajes se "aburguesan", "los personajes huyen", "los personajes se aburren", "los personajes viven"... eso, y nada más.

Y... hoy no sé qué leeré. Se aceptan recomendaciones, un otoño lleno de hojas.

Humildad.

Ser consecuente con una misma.
¿Sabéis? Yo cuando hablo de cambios me refiero a la casa y la decoración. 
Hoy he llegado a casa muy "depre" por algo del trabajo. Enfadada. Pensando que había quedado como una ignorante de tres pares de narices y ... bueno, en plan melodramático. Pero tuve suficiente inspiración como para preguntar sobre la situación a una persona ajena a ella, que pudiera aconsejarme de modo imparcial. Tras explicarle las cosas vi que reaccionaba igual... que la reacción externa que desencadenó mi tribulación.

- ¡Pero ¿y qué hago?! 

Seguí hablando y de repente hubo algo que me llamó la atención. 

- ¿¿Humildad?? -pregunté- ¿Qué tiene que ver la humildad con todo esto?

[ investigación posterior: "el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades" (Wiki) ]

La otra persona me dijo:

- Bien (noté una sonrisa contenida a través del hilo telefónico), tú dices: "voy a hacer esto".

- Sí.

- "Porque yo puedo"

- Sí.

- "Y voy a ser la mejor".

- Claro.

La otra persona se ríe.

- No sé, tú que eres tan espiritual.... creo que eso es pecado en algún libro.

Y entonces sin querer, me entra la risa y no puedo evitarlo. 

Vuelvo a la situación conflictiva. Según mi visión, es que yo no me entero de la misa la media y esto es un desastre, y he cometido un error absurdo, y no sé cómo hacer que mi jefa se sienta orgullosa. Porque... ando perdida. A lo que la otra persona, responde:

- No. No andas perdida. No te has parado a pensarlo. En cuanto has oído que había que hacer algo has dicho: sí, yo, voy... voy, con todo. Tienes que ser consecuente contigo misma.

Recordé la frase de mi jefa. Jo, de verdad, qué vida esta. Me puse roja como un tomate. 

Justo entonces me acordé del Muso. ¡Ah! "¡A él le luce su labor!" protesté al teléfono. "La vida no es justa" "¿Cómo lo hace?"  La otra persona se echó a reír. "Cada uno es de una manera!" 

"Déjame que te ponga otro ejemplo..." digo, y describo una situación de hace meses donde seguro, seguro, que me da la razón. Y para mi sorpresa me responde mi consejera: "Eso son excusas" ¡ah! ¡Pero cómo... me dices lo mismo que mi jefa! Pero entonces ¿qué hago? he preguntado, exponiendo la situación una vez más. La otra persona me contesta algo que me lleva inevitablemente a visualizar un encuentro con el Muso, en un pasillo. Un encuentro en el que él  me dijo: "¿Por qué te cargas siempre con todo?"

H-U-M-I-L-D-A-D.

Los "leos" zodiacales no somos nada humildes. O eso debe de ser. 

No paro de aprender cosas. Tengo una jefa que me reprende sólo para que yo mejore. Tengo unos compañeros que me han cedido las herramientas que necesitaba.
Y tengo un cabreo de tres pares de narices.

jajaja!
Y un Muso.
Alguien me preguntó hace poco si el Muso existe (de hecho, fue David en un comentario del blog). El Muso sí existe. Es una persona real. Surgió de pequeños momentos, uno de los cuáles más relevantes podía describirse así: estando en una sala expuse una idea que, nada más decirla, provocó un pensamiento en mi interior:

"No te va a entender. ¡Si usas esa palabra con ese significado! Es imposible porque los humanos no usan esa palabra ahí, ... la palabra es otra. Yo no te entendería así que cómo te va a entender él..."

De repente él tomó esa palabra y la devolvió en forma de pregunta con el mismo significado y ... Y no creo que pueda explicaros lo que sentí en ese momento. Creo que se llama "sintonía" o lo que tú quieras pero os prometo que fue como levantar la mirada (como si algo levantara la mirada) y lo mirasen por primera vez.

Ay va.

(...)

¿¿??

¿¿??

Se borró de un plumazo la distancia. Mirándolo con la perspectiva de los años... puede que se tratara  solo de un truco de comunicación. Pero para mí fue muy impactante. Sé que pensé "es imposible que te entienda" y ... sin embargo le supo dar el mismo sentido. Aquello borró al intermediario. Lo lógico, lo racional, lo cotidiano, mi pensamiento, la mente "habitual". Se lo saltó de un plumazo. Y desde entonces, la capacidad que tiene, es que yo no sé con quién habla, JAJAJAJ!! os lo prometo, pero la comunicación va más allá de la lectura normal. A menudo, y muchas veces, a lo largo de mi interacción con él durante estos casi 8 años he pensado: "¿pero qué dice este señor?" "¿pero qué hace?" "¿por qué lo hace?" y al final en el fondo despierta una profunda admiración y respeto. Todo esto, en cierto nivel. Me gusta aprender de él, sinceramente. Y es el único capaz de mover ciertas ideas mías.

Lo que no descarta el hecho de que, si en la vida real alguien me pregunta yo me encoja de hombros y responda: "Perdona, no sé de qué me estás hablando". Es más, aunque le respeto, le admiro y sinceramente le considero un profesor maravilloso... eso no quita que no pueda enfadarme, llevarle la contraria y hasta fingir (interiormente) que me da igual. Lo que en los sueños se traduce en "esconderme detrás de las cajas". Total, él ya sabe que estoy ahí, y yo ya sé que él está allí. O aquí. Donde sea....

Y esto es todo lo que tengo que decir al respecto.
(¡...buscaos un Muso jajajajaj...)


Una serie de casualidades...


Como parte del misterio sin resolver de esta vida voy a narraros los acontecimientos de hoy. Y luego ya, aunque concatene aciertos de la lotería, en premios humildes de 3, 5 y 8 euros, no volveré a nombrar el asunto. Y un lector dirá: ¿y cuándo pierdes? Es que no juego más que cuando gano. Eso sí, reintegros y premios pequeños. 

Aunque en esta vida, todo puede ser casualidad. Arrojemos algo de luz a lo que ha pasado hoy.

A primerísima hora, un coche ha adelantado al mío por la carretera, sin cambiar de carril más que medio lado del vehículo. Seguramente propiciado por mi inseguridad al volante y su falta de cortesía. Mi sentido de la cautela me llevó hacia el arcén. Disgustada, enfadada, molesta en grado sumo, una vez que he aparcado y tras enfadarme todavía más porque el susodicho ha atravesado el vehículo colapsando la vía, publiqué en un grupo de amigos de whastapp:

"Por favor, si veis coches pequeños por la carretera... respetadlos"

Antes de la salida del sol Venus aún brillaba sobre el horizonte y media docena de madrugadores contestaron a mi whasapp con un "¿qué te pasó?" y un "¿qué coche llevas?". Al nombrar yo marca y modelo, otro nostálgico del volante dijo: "madre míaaaa, lo que yo quería ese coche" Y acto seguido enumeró sus virtudes. Dejando de lado sus 56 caballos. "Todos pura sangre" dije yo. 

Embargada por la dicha deseché un sentimiento de advertencia que crecía en mi interior y dije: "Sí, es el mejor coche del mundo". Mientras pensaba: ("¿Y qué? Es mío, lo quiero, es para siempre! ¡Lo quiero lo quiero lo quiero!") Y para todos aquellos escépticos, tanto desdeñé lo que sentí en mi interior que hasta me puse en el whatsapp un estado que reflejaba que ese coche era el mejor. Tres emoticonos. El coche, un corazón y el símbolo del ok con la mano. 

Convencida de que estaría conmigo muchos años porque yo lo quería y porque era el mejor, echamos unas risas y cada uno volvió a centrarse en lo suyo. Desafié esa "cosa" interior. Pero esto es algo normal. Todos lo hacemos. Creo. A ver, no puedo pasarme la vida atendiendo a lo que me dicen mis premoniciones. Porque me volvería loca.

Hora de volver a casa.

Yo hago 34km diarios x 2 viajes = 68 kilómetros diarios. Bien. Llego a la gasolinera. Casualmente, el coche iba casi en la reserva. "Ah, pues es verdad, que dije que hoy iba a repostar". Paré en la gasolinera, eché gasolina, me preparo para irme... pongo el coche en marcha y de pronto el vehículo se queda sin dirección.

"¿¿Qué?? ¿¿????¿¿¿??? ¿¿qué pero qué qué qué????"

Esa era mi mente. Literal. "Pero qué, pero qué... pero qué". Tal cual suena. Jajajajaja..!!

Freno. 

Ok. Pruebo otra vez.

¡¡Cielos!!

A veces, de verdad que pienso que doy oportunidades a las personas para sacar lo mejor de sí mismas echándome una mano de modo altruista. Lo digo en serio. Y creo que sus buenas acciones son recompensadas. 

Cierta persona, que ya me conoce pero solo de vista, me ayudó a ponerlo en lugar seguro, quitando su propio coche. Que casualmente estaba aparcado al lado. De todos los lugares, de los 68 kilómetros en los que podía averiarse... va y lo hace en una gasolinera. En los únicos 20 metros en los que no hay obstáculos y no hay vehículos a 110 kilómetros por hora circulando a mi alrededor. 

Precisamente hoy. 

Diez minutos después, con la vista perdida en el horizonte, más allá de la gasolinera y las calles que se extienden tras el parabrisas, pienso, con el mentón apoyado en la mano:

"El coche va a ser lo siguiente a cambiar"

Y no es un pensamiento. Es una certeza. Y al igual que antes era una advertencia sin palabras, ahora mi pensamiento me responde, pero articulando una:

"Sí".

Y yo contesto, mentalmente:

- "No debería tomarle apego al coche".

"No".

"¿¿¿Y hacía falta que se averiara para demostrármelo???"

Aguardo una respuesta... pero solo hay silencio. 

Un amigo me dijo: ¡que cosas trae el karma! Pero... me he sentido afortunada. Primero: ya esta en el taller y lo van a reparar muy, muy rápido. Segundo: tuve que volver andando a casa. Fue raro porque pensé "verás mis pies" y justo mientras lo pensaba noté que.. curiosamente, iban muy cómodos. Bajé la vista al suelo y me digo: ¡¡jajaja, pero si llevo zapatillas de deporte, qué casualidad!!

Un bonito paseo y de vuelta al domicilio. 

Todo esto puede ser un cuento, todo esto puede ser casualidad, todo esto puede ser una enseñanza.
No lo sé.

Lo único que planteo yo al Universo es: ¿¿¿y de verdad no puedo quedarme el coche para siempre???

Saludos!! ;=) 






La canción anticipada


Ayer me volvió a ocurrir. Salía del garaje y intentaba poner la radio. Debe de existir algún problema de conexión porque a veces, en mi coche, falla. 
Y entonces pensé... "la canción de dónde voy a dormir esta noche". Esta: This is the life (Amy MacDonald).

Me vino a la mente como os vienen a la mente un montón de cosas en cada instante. Ni siquiera era algo que llamara la atención, sólo pasó, tal cual... y de repente, pulso el botón y suena. Aún pasaron un par de párrafos de la canción hasta que, mientras subía la cuesta del garaje, pensé: "¿¿¿pero qué???" 

Y, claro, me he puesto a investigar.

Desde el "no sé porqué se enoja, si la furgoneta va a tomar la siguiente salida" (y ocurrió), hasta "¿qué hace ahí el techo de mi sueño de ayer?", o al "¡Claro, dime los números: 476...!" "¡¿Bromeas?! ¡La secuencia empieza por esos números!!!! ¿Me tomas el pelo, compañera? ¿Quién eres? "

Todo son pequeñas casualidades. 

Salvo una. Cuando era muy joven, con el fin de impresionar y demostrar lo sencillo que era, dije al creador de este blog: ¡es muy fácil, mira! y sin mirar acerté el color de tres bolas consecutivas de esas enormes máquinas de chicles redondos. Era fácil.  Y él me dijo: "para, que me estas dando miedo".

No tiene que ver con buscar indicios. Ni hacer trampas. Esto es otra cosa. Pero he buscado en Internet y nada me da respuesta. Los científicos dicen: "podemos prever pero siendo lógicos". Es decir: tu cerebro prevé que el cristal contra el suelo se rompe. Vale. Pues eso no es. Seguí leyendo y el científico decía: "lo que no existen son los poderes tipo bruja Lola!" jajajajaj!!!jajajajaj!!! Me parto.

Esa página no me vale.
Y el resto, solo por el nombre, las quitaba: marcianos.com, misterios de la bruja.es, teleoeltarotgratis.
Nada!!! 
No vale.

Por fin encontré una acepción que me gustó:

"Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación". (Wiki)"


¡¡Por fin!! Conocimiento y no via lógica. Gracias. Eso era lo que buscaba.

O sea: intuiciones.

Pequeñas intuiciones. Pero, ¿cómo funcionan? ¿por qué funcionan? ¿funcionan sólo en el presente? Es decir: ¿son cosas que están pasando y que podemos sentir sin ver o son cosas que van a pasar en un futuro inmediato? 

Cielos, si puede existir conocimiento no adquirido a través de la lógica... eso abre un campo de estudio totalmente nuevo. 
No quería terminar con esta frase pero... también puede que sea todo casualidad. 


(estaba buscando una imagen para poner jajajaja!!! jajajaja!!! de verdad!! y mirad lo que encuentro!!):

La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente.
Hemos creado una sociedad que rinde honores al sirviente y ha olvidado al regalo.
 -Albert Einstein


Fuente: http://pijamasurf.com/2014/03/10-habitos-de-personas-altamente-intuitivas/
No pongo imagen pero dejo el link a la entrada... jajajaj!!

 

 

 

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