Matrix




Matrix (la primera entrega) perteneció a ese conjunto de películas que al salir del cine no sabía decir si me habían gustado o no. Son películas que veo como media docena de veces luego y acabo viéndolas en inglés y entonces me pregunto..".¿¿si no me gusta porqué la veo tantas veces??"

Sleepy Hollow es otra: me horrorizó en el cine. Tanto fue así que a media película comencé a reírme y a hacer chistes sobre ella. No sabía de lo que iba. Por extraño que parezca soñé con la historia después (era el investigador, pero intentaba resolver otro misterio) y luego la compré y la vi como treinta veces más en casa a lo largo de muchos años. En inglés también. Así he aprendido inglés. 

Con Matrix y con alguna otra me pasa igual. Sentada en la butaca hace tantos años, al llegar a la escena en la que Neo despierta me quedé espantada. Perpleja. Absolutamente espantadísima. Es de esas historias que... me pillaron por sorpresa. Quizá era muy joven todavía y no me había convertido en una destripa-argumentos. Aún pasarían años hasta que, sentada en el sofá, empezara un film y yo dijera: "el malo es este" jajajaja! "El asesino es el otro" "Esa bombona de nitrógeno va a ser importante en el argumento" o "Hum, raro que le de importancia a un extintor, ¿qué te juegas a que al final le salva la vida?" (Gravity).

En el momento en que Neo despierta, sin embargo, yo no tenía semejante poder de anticipación de finales y la película cambió para mí y no quise verla. Eso lo recuerdo. 

Si indago en mi memoria sé que cuando llegó esa escena me pregunté a mi misma: "¿pero qué es esto?" Allí sentada en la butaca, interrogué sin palabras a esa otra parte de mi cerebro, a la que dirigí la pregunta en tono ofendido. "¿Qué puñetas es esto? Esto no debería ser así..." La verdad, no sabía lo que había ido a ver. Pero desde luego no eso. Yo quería cifi. Cifi.. no drama. Cifi... no miedo. Y recuerdo el final, porque me pareció ... un presuntuoso. Hasta me hizo reír un poco. Me dio la sensación de que no habían sabido como terminarla (creía que acababa ahí).

Salí del cine sin saber si me había gustado o no. Luego como generó todo un movimiento de abrigos negros y gafas chic, pues perdí el interés. La gente que pretendía ser guay iba a la discoteca disfrazada de Matrix. Y en el instituto...lo mismo. Pero a pesar de no haberme gustado... vi la saga muchas veces. Y me encantaba el acento de Merovingio cuando apareció más adelante (You hand us???... esa escena me la sé de memoria: tus predecesores mostraban más respeto). No obstante, no es que sea bajo mi punto de vista un peliculón.

Sí hubo algo de Matrix que volvió a mi vida tiempo después de verla y es la palabra: "Nevicanesser" Esa palabra era bellísima. Y mucho tiempo después.. en algún lugar, en algún museo, en algún libro... leí "Nabucodonosor". No sé donde lo vi. Igual era un reportaje de esos de La 2, que hablan en inglés y castellano y alguien dijo: nevicanesser mientras ponía debajo "Nabucodonosor". Y recuerdo que salté como un muelle: ¿¿espera, espera... la nave de Matrix se llama así??

Alguno dirá que esto es una tontería. Eso de las palabras. Pero es que recuerdo muy bien el día que yo descubrí la lectura (y sí, esto es contar batallitas pero lo voy a hacer), siendo muy niña, sentada en el suelo y usando de apoyo una mesa que hoy en día no me llegaría a la rodilla (no sabéis que shock cuando fui consciente de esto), yo tenía un trozo de papel con tres sílabas: ra - na - la. O algo así. Cada vez que juntaba las sílabas le pedía a mi padre que lo leyera. Repito: era muy niña. 

La mitad de las palabras no tenían sentido.

Hasta que puse "ra-na". Rana. Una rana. O lana, me da igual. Y mi padre o mi madre leyeron: "Rana" y entonces en mi cabeza, de repente, y aquel fue uno de los grandes momentos de mi Historia, apareció una rana. Un ser verde, con patas, que salta y vive en una charca. Una rana. Croak.

Y aluciné. Sí, ante mí tenía una hoja, ni siquiera una hoja completa, eran tres trozos de papel con sílabas. Pero era una rana. Tenía una rana. En mi mente apareció una rana. Era unir la experiencia a un código de símbolos.

Y entonces fui consciente de una verdad tremenda: podía tenerlo todo.

Cielo - árbol - nube - río.

Todo. No tenía más que nombrarlo. Lo podía escribir. Sí, tenía cuatro años y acababa de enamorarme de las palabras. Ese descubrimiento, el mecanismo, me impactó muchísimo. 

Así podéis haceros una idea de lo que significó entender que "nevicanesser"... era Nabucodonosor. Que por cierto, en castellano es horrible. Nabuco... ufff. Pero en inglés... eso suena a poesía.

En fin, volviendo a Matrix. La he visto hoy de nuevo y me pasa lo mismo: me gustan los diálogos. Me gusta Smith, y me gusta cuando entrena y aprende cosas pero... al salir del cine dije lo mismo que digo ahora: ¿no podías haberle dicho que es una realidad virtual, Morfeo? ¿Tan difícil era explicarlo así? 

Por último, esta bien eso de respirar y que las paredes te acompañen como en la última escena, cuando reprograma Matrix.
Yo también volaría si supiera hacer eso jajajajaj!!!

Saludos cinéfilos.


jajaja! ¿de verdad os imagináis si se pudieran quebrar normas como en Matrix? 
ciau!!!! 

TOC TOC - PELÍCULA



El Toc es una abreviatura de un trastorno de ansiedad, conocido también como Trastorno Obsesivo Compulsivo. Quienes lo padecen, en sus múltiples variables, desarrollan conductas en forma de rituales, dirigidas casi siempre a intentar compensar una falta de control sobre la situación que sufren. 

Dicho de otro modo: son personas que se estresan un montón. Como todas, ja ja ja.

Hay una obra de teatro con una historia bastante divertida que trata de un grupo de pacientes que son citados a la misma hora en la consulta de un afamado psicólogo. Cada uno de ellos sufre una variedad de toc. Las más habituales son: los que están obsesionados por la limpieza, los que repiten y los que verifican. También están los que acumulan (síndrome de diógenes).

Vamos a arrojar un poco más de luz sobre el asunto, ya que uno de mis amigos no entendió la obra y dijo que le parecían todos un grupo de lunáticos. El mecanismo que subyace al TOC es el siguiente: te pasa alguna cosa, la que sea, una situación, un pensamiento... generalmente está relacionado con pensamientos recurrentes y obsesivos (me da miedo la enfermedad, me da miedo que pueda pasar algo malo, etc.) Bien, cuando ese miedo sube hasta nivel 9 en una escala de diez, a veces, las personas hacemos cosas como esta: "ah, voy a tocar madera y ya con eso no pasa nada".
Esto os suena, ¿no? Hay una película: "largo domingo de noviazgo" en la un personaje tiene estas ideas. Vale, ahora multiplicarlo por mil.

Ya no es un "voy a tocar madera que...", no, es un "tengo que tocar madera porque sino..." Y aquí viene la trampa: la ansiedad no desaparece. ¿Qué hace la persona? Toca madera otra vez. Dos, tres, cuatro, doce veces. Visto desde fuera tenemos a un lunático tocando un árbol doce veces. Ridículo, ¿verdad? Y él lo sabe. Por eso... la gente con TOC lo oculta. Conozco el caso de una persona que tuvo que dejar su profesión porque.. imaginaros, antes de operar tenía que lavarse las manos, dar una vuelta en el quirófano, lavárselas otra vez, entrar al quirófano, salir y lavárselas otra vez. Eso no es "ocultable". Lo tuvo que dejar. El toc y la ansiedad están directamente relacionados entre sí. Ojo a esto también porque es puñetero. Puedes tener una manía que no tenga nada que ver con aquello que te está estresando. 

Y luego hay niveles. Los profesionales dicen que si inviertes más de 10 minutos diarios en algún tipo de ritual de este estilo, que les consultes. Hay gente que (de hecho, un locutor de radio hace poco lo dijo en Kiss Fm) ha tenido manías de estas en algún momento de su vida, se ha hartado y ha dicho: "¡a tomar por saco!" "¡paso de vivir así!" Y lo ha superado. Ese es otro truco también, dile a lo que sea que te asusta que te da igual y desaparecerá. Pero ¿sabéis? El toc salta. Busca lo que te da más miedo y lo estruja. Dicho de otro modo, es genial para superar todos tus temores jajajaja!! Sino te vueles loco o loca en el intento. 

El toc no es racional. Eso es terrible también. No importa lo lógico que sea tu cerebro, estamos tratando con otra parte de él a la que le da lo mismo que le argumentes que no hay relación entre revisar una luz quince veces y que te salga bien un examen, o que tu hijo no tenga un accidente de coche.

Hay que tratarlo de otra manera.
Y la película, en tono de comedia, habla de eso. Está bien, es ligerita, te ríes y actúan bien. 

¿Sabéis el problema de este trastorno de la ansiedad? Que la clave del mismo no está fuera, sino dentro de la persona. Sé que me diréis, ¡como todos! Pero... este es especialmente puñetero para eso. Es un reto. Es una lucha por conquistar los miedos y dominar la mente de dimensiones... épicas.

Alguno dirá... "esto... ejem, Nelly, ¿tienes algo que contarnos?" Mucha gente sufre toc y hay miles de niveles, ¿vale? Yo reviso mucho las cosas. Así que con el personaje que no consigue llegar a tomar churros con sus amigas me sentía muy identificada (y es un personaje terrible, de verdad, aunque como es natural están todos exagerados). Sin embargo, la rubia obsesionada por la limpieza (y el como tiene que ocultarlo) refleja mejor el estres y los jaleos mentales que tiene una persona con toc.

Os estoy hablando de un nivel muy bajo del problema. Si veis algún documental (que los hay, yo prefiero no verlos), vais a descubrir verdaderas barbaridades. Gente que se tiene que duchar en cierto orden, gente que no puede salir de casa... en fin, es como comparar un dolor de cabeza recurrente con una migraña diaria descomunal. No es lo mismo. Pero te sirve para entender el mecanismo. Y la clave está en que hay que mirar hacia dentro y no hacia afuera. Y meditar.

Saludos!!!
pd: ¡casi no he hablado de la película! 

El Velo Pintado (The painted veil) - Película

La bibliotecaria me dijo: "Esas pelís de ahí, del Speak Up, son todas buenísimas. Suelen ser películas con premios y galardones. ¿Por qué no echas un vistazo?"
Llevo semanas eligiendo de entre ese montón. Se pueden ver en español así que es lo mismo que si eligiera de cualquier otra sección. La única diferencia es que al empezar debo cambiar el idioma.


Salvo con esta.
"El velo pintado"
La película comienza con un salón elegante y música de piano. Una melodía reconocible. Cuando lleva ya un rato (el momento me pareció más largo de lo que en verdad es) de pronto comienzan a hablar los personajes.
"Ah, el idioma", pienso. Pulso el botón del mando y veo que no cambia. Sigue en inglés. "Qué raro". Así que voy al menú raíz. Allí está: "Escenas", "idiomas", "Extras". Muevo el cursor. Y descubro que no baja a "idiomas".

- Pero qué pasa aquí.

Vuelvo arriba abajo, arriba abajo. Hasta que por fin se posa en "idiomas". ¡Lo tengo! Entro. Y pone: Escenas. "¡¿Qué?!" Vuelvo atrás en el menú. Ahí está la pantalla nítida ofreciendo de nuevo tres opciones: escenas, idiomas, extras. Repito la operación, hasta que por fin consigo posarme en idiomas, entro y de nuevo veo: Escenas. ¿Se puede saber qué pasa? Me quedo en el menú de raíz y por unos segundos pienso: ¿¿será que no hay idiomas?? ¿Es una película que no tiene idiomas?

(¿para qué iban a poner una opción de idiomas si no tiene?)

Me entra la risa. Es verdad, qué estupideces pienso. Luego medito si ver una película en inglés sin subtitular es algo factible. "No voy a enterarme de nada", me digo.

Le doy a play. Y volvemos al salón victoriano.

Me ha encantado, muchísimo. Primero porque les entendía. Cosa que fue toda una sorpresa. Deben de hablar un tipo de inglés especial... (uno para Nellys...) En segundo lugar, porque aprendí expresiones. Yo no sé qué tiempo verbal utilizan pero: "could you pass me the soult", se entiende. Ni idea de si se escribe así o no, pero se entiende. "Stop punish me!", se entiende también y lo de "no te castigo a ti, te castigo a mí por haberme permitido amarte" no sé cómo pero también lo entendí. Se entendía todo. Hasta la monja diciendo "duty and love"... when you love your duty, this is grace. Les entendía. No todo, pero sí lo bastante como para saber más o menos lo que ocurre en cada momento. La palabra fool (necio), lo de "se divorciará en secreto si tú te casas conmigo" ay, pobre ilusa... entendía lo de "I want to be usefull" (quiero ser útil)... y formas de hablar: come in!, step inside... (vamos dentro). Y el diálogo del misionero cuando dice: "Your husband never looks you. He looks the walls, he looks the floor,..." (él nunca te mira a ti, mira las paredes, mira al suelo).


Trata de una chica que se casa con un doctor para huir de sus padres. Un hombre "muy serio", muy elegante y si no entendí mal, una especie de "¿civil servant?" ¿¿servidor civil?? que trabaja en China, en Shangai. Ocurren una serie de cosas que no voy a desvelaros y que terminan por provocar la decisión de Walter (el médico) de trasladarse a una remota región del país para luchar contra una epidemia de Cólera. 


***No sigas leyendo sino la has visto, (que destripo)****

Es una historia épica. El final casi lo tildo de malísimo (pensé que iba a acabar en el barco y no lo vi justo) de no ser por la ultimísima escena de Londrés. Esa le otorga cierta moraleja. Yo no lo sé decir en inglés pero sí lo sé entender: "¿Quién es, mamá? Nadie importante". Ole, sí señor. Me gustó. Me gustó lo de "estaré aquí tres semanas", "buenas tardes, mister ....". Que le vaya bonito.  

Así que la recomiendo.
Edward Norton es uno de mis actores favoritos. 

Saludos cinéfilos!! 

Me he comprado una taza.


Tiene corazones y la venden en el Lidel. Y no, no me han pagado esta publicidad.



Esta mañana he salido a la calle y he visto cosas muy curiosas. Primero tuve un interesante encuentro con unas personas que me quisieron hablar de la fe que siguen. Les dije que tenía una amiga de su religión, pero cuando les dije que para mí, hay una parte en la que todas las corrientes espirituales se parece mucho, pude ver como la más joven de aquellas dos miraba velozmente a la más mayor con cara de "ay, lo que le ha dicho" Jajajajaj! La mayor dijo: "bueno... me da la sensación de que estás en búsqueda". Con una sonrisa respondí: "Sí, pero esa búsqueda es algo eterno así que..." Nos reímos, me dio una revista y cada cuál siguió por su camino, tras hablarle yo de que veo cosas interesantes en muchas religiones y enseñarme ellas un artículo que decía "¿Estas muy ocupada? Cómo vivir una vida ocupada de un modo espiritual". Oh, venga ya, hasta el más incrédulo tiene que reconocer que parecía un mensaje del cartero de mis cuentos jajajajajaj!!!.... Nada más andar unos pasos le dije a esa parte de mí misteriosa, a ese "yo-sin-palabras": "Le va a hablar del encuentro a más gente" y mira, esta vez contestó: "claro". Y seguí andando mientras visualizaba la escena de la predicadora: "ayer me encontré con una chica que era católica pero iba a meditar a un centro budista y todavía no ha encontrado su verdadera religión... por eso es tan importante predicar bla bla bla bla". No es bla bla irrespetuoso. Es que.. ha sido un encuentro curioso.

Un poco más tarde, me paré delante de un semáforo. Los coches arrancaron a toda velocidad. Yo miré hacia el Este. En primer lugar porque siempre miro hacia el Este en ese semáforo. La calle discurre en una vaguada. Así que puedes mirar muy a lo lejos y hacía un día precioso. De repente veo que cruza de un modo totalmente despreocupado un peatón. No puedo creerlo. Esta a unos veinte metros, donde la vaguada es más baja. Los coches van directos hacia él pero es que a la temeridad se une una circunstancia todavía peor: el coche del carril izquierdo.

Por algún motivo, así como los otros vehículos habían parado en el semáforo, el coche del carril izquierdo no solo no paró, sino que aceleró todavía más (puede que se pusiera en ambar) y a mí me llamó la atención que circulaba a unos... 67 km hora? Un coche a esa velocidad en ciudad... bueno. Y veo que va directo, directo, al peatón. Mientras él acelera el peatón atraviesa el segundo carril. Llevan una trayectoria de colisión. Desde luego ambos podrían hacer algo pero no parece que nadie haga nada. Ninguno de ellos.

"Vas a ser testigo de un accidente" le digo a mi yo sin palabras. Pero mi yo interior no contesta. Me vino a la mente una compañera de trabajo que me relató un día como el coche que llevaba delante se puso a hacer zig-zag y esos segundos, esos, en los que... ella pensó "de aquí no salgo". Es terrible. En serio. Pero tanto el coche como el peatón estaban muy lejos. El peatón puso un pie en el carril del coche, caminando como si estuviera en las nubes. ¿Sabéis que hizo el coche? Frenó. Menudo frenazo. Claro, se veía venir de lejos. Pero... luego todo continuó como si nada. El peatón llegó al intermedio de la carretera y subió a un pequeño jardín. El coche puso el intermitente y continuó en otra dirección.

"Vaya". Yo sigo allí plantada mirando. Aliviada, primero porque no ha ocurrido nada. Menos mal. Y en segundo lugar pienso: "a mí me pasa eso, como conductora, y me paso tres días enfadada". No en serio, ¿¿¿la gente está loca o qué??? Sin embargo... ni el conductor ni el peatón parecían molestos. Qué cosa más rara. Acto seguido veo como se abre el semáforo del sentido contrario y tres carriles de coches echan a andar, y veo que el peatón cruza esos tres carriles delante de los coches haciéndolos frenar a todos. Teníais que ver su lenguaje corporal. Ignoraba por completo a los vehículos.  Ahí pensé: "¿será un suicida?". 

Desde la distancia, solo era una silueta a contraluz. Una sombra. Pero de verdad... a ese tipo le pasa algo raro. No tiene miedo. O eso o es tonto. O quiere morir. No sé, una de las tres. Admito ideas.

Continuó caminando y veo una señora que pide. "Hoy le voy a dar" digo a mi voz interior. Que tampoco contesta. Tengo un debate con lo de dar y no dar porque yo no sé si dar dinero ayuda. Lo único que sé es que para dar a los demás primero tienes que estar tú bien y feliz. Eso lo sé. Lo tengo comprobadísimo. Así que hoy estoy feliz y le quiero dar. ¿Le doy o no le doy? El Muso dijo una vez algo de no dar siempre dinero (conoce mi debate interno)...

Un señor caminaba por la acera en la otra dirección, mientras yo iba hacia el supermercado del que él había salido seguramente minutos antes. Entra en mi campo visual cuando se inclina junto a la señora. Y veo que le da un yougurth de esos que son como zumos y un bocadillo.

Me quedé perpleja.

Y yo que tenía tanto miedo de dar algo que no fuera dinero veo como la señora lo agradece inclinando la cabeza repetidas veces mientras él sigue caminando... como si aquel gesto fuera.... veréis... no fue solo la bolsa de papel con el bocadillo lo que me llamó la atención. Sino que ... aquel tipo lo hizo como si no tuviera la más mínima importancia. Se inclina, lo da, sonríe así como... no sé, una sonrisa rara. Se levanta y sigue caminando. Un tipo normal y corriente, un obrero trabajador, que sinceramente pasaría desapercibido como parte del mobiliario urbano.

"ahí va". No le ha dado dinero. Y claro:

"¡¡¡ah, pues si se puede hacer eso yo también!!!"

(Sí, estoy como unas maracas)

Luego ya al salir del super con mi taza nueva de corazones unidos por líneas discontinuas, miro al cielo y ahí sí, me quedo observando la Luna. Esta lejos, pero está rara. Está rarísima. Parece que la puedes tocar.

"A la luna le pasa algo" digo a mi voz interior. Esa que nunca contesta. Pero esta vez lo hace con una agitación. Como si un viento invisible te zarandeara el estómago. 

Vuelvo a mirar para arriba.

"Hum... aquí hay algo raro". Sigo mirando la luna que es super chiquitita, mediada, pero es que la parte que se ve... parece que tiene relieve. Es la luz... aaaah, amigo, es la luz. Camino un poco más en la ciudad y me doy cuenta: Madrid no tiene boina hoy. AAAaaaahhhh!!! 

Por eso tengo día observador.
Pues nada, nada, que sople el viento, que sople...
.... a ver que trae.


If I stay...

Esto es a lo que me refiero cuando hablo de casualidad:


Hoy estaba limpiando imágenes del escritorio del ordenador. Borré una, borré otra y de repente me fijé en una captura de pantalla de Youtube. Pertenece a una imagen de una película. "if I stay". La tengo porque soñé con esa imagen. A decir verdad sale un techo al que no di importancia, pero al día siguiente buscando vídeos de Sía en Youtube, di por error a un enlace de una película. Seguí avanzando pero volví atrás porque el techo de la imagen... era el techo de mi sueño.

Como es posible imaginar, la busqué por todas partes. No estaba en la biblioteca, se traduce como "Si decido quedarme". Pensé en sacar el libro de alguna biblioteca pero no tuve suerte. Pensé en comprarlo. Estaba agotado. Algunos lectores me pasasteis en enlace de tiendas en las que se podía pedir.

Fueron pasando las semanas y la búsqueda pasó a un segundo plano.

Esta mañana he mirado la imagen en miniatura en el escritorio, he pinchado con el ratón encima y comencé a arrastrarla hacia la papelera. "Ah, la pelí con la que soñé y que jamás apareció. Debería borrarla. No la encuentro, ¿para qué soñar con una pelí que no encuentro?"

Y mi pensamiento contestó: Puede que no haya llegado el momento de verla.

"Ah, ¿no? ¿Y cuándo va a ser?" me contesté a mi misma "Venga ya. Soñaste con una pelí y la pelí no es relevante para mi vida. Es absurdo. Es casualidad".

La respuesta fue más bien una emoción. "Te has equivocado, nada más" pensé. Pero... no borré la imagen. No la borré, algo ... me hizo no borrarla. Algo así como una especie de cariño. Cariño por haber soñado con algo que vi un día después. 

Me olvidé del asunto.

Llego a casa, decido ver un rato la tele. Cambio de canal, vuelvo a cambiar. Y pienso: "bueno, voy a cambiar por curiosear pero creo que voy a optar por un libro".

Cambio-cambio-cambio. Me paro en una pelí que parece de adolescentes. Justo iba a cambiar de nuevo cuando en la esquina inferior izquierda de la pantalla leo SI DECIDO QUEDARME.


No me lo puedo creer.
¡Es la película!



La estoy viendo. Y me está encantando. 
Es bellísima. Triste. Que pena que no la he pillado entera, pero... me gusta.
Qué curioso. Vaya... casualidad. ¿No? 


Sueño raro


Casi se me había olvidado pero haciendo otra cosa que nada tenía que ver, me acordé. He tenido un sueño muy raro. Iba conduciendo cuando una compañera de trabajo me pedía ayuda. "¡Pues claro!" le dije "Puedo llevarte. Sube". Continuamos camino y al poco rato otro compañero de trabajo nos para.

- ¡Claro que sí, sube! Somos compañeros. Estamos para ayudar....



Así que vamos los tres en el coche y yo voy conduciendo. De repente, el camino está cortado. Unas enormes máquinas trabajan a pocos metros de distancia y parece que hay varios árboles enormes atravesados en la carretera. Freno. Bajo del coche.

- ¡¡No se puede pasar!! -grita un operario con casco y uno de esos chalecos que a veces llevan en las obras.

"Ya", pienso. No se puede pasar. Miro la carretera. Yo solo sé un camino para ir al trabajo. Estaban desviando a los coches. A todos. Los árboles eran enormes de grandes. Como las secuoyas milenarias norteamericanas.

- Lo siento, no se puede pasar -dice el trabajador-. Tenéis que ir por ese otro lado.

Miro el otro lado, una carretera que se interna en el bosque, hacia el oeste, a juzgar por la luz. El sol hacía brillar el asfalto. Era otoño y había hojas secas. Yo no cruzo ningún bosque así para ir a trabajar. En fin. 

Miré a mis compañeros de viaje. Y regresé junto a ellos:

- No podemos seguir -dije-. ¿Alguno de vosotros sabe ir a la oficina si vamos por ese otro lado?

Ella, mi compañera, se encoge de hombros. El otro está hablando del tiempo. A ver, que no me escuchan, yo no conduzco por donde no conozco. Lo repito: "¿¿Alguno sabe ir a XXX por ese camino??" Nada. No consigo una respuesta clara. Claro, ellos no están estresados. Yo sí. Me siento responsable, soy la que conduce.

(No estas sola)  pienso. Bueno, les miro y les digo: "¿Qué? ¿lo intentamos?" "Pues no queda otra" añado. "Pues vale". "Pues venga". "Pues qué le vamos a hacer...". Arranco. Echo un último vistazo a la carretera correcta... y a los árboles en medio obstaculizando el camino. Es una lástima. Con lo bien que iba todo y de repente, ¡hala! 

Justo cuando estoy a punto de enfilar la otra carretera de nuevo se acerca el trabajador corriendo:

- ¡¡Eh, una cosa!! -detengo el coche. Le miro a través de la ventanilla y me quedo lívida con lo que dice a continuación:- Cuando lleguéis a las escaleras... ¡sigue adelante! Los coches suben y bajan escaleras, ¿sabes? Tú sigue.

Me bajo del coche otra vez. ¿¿¿QUÉEEE???? ¿¿¿¿¿Escaleras????? ¿¿¿Pero está tonto o qué???? (perdonad el lenguaje) 
Le miro. ¿¿?? ¿Estamos locos? 

- Tú sigue... -añade- Sigue, no te pares. Los coches pueden hacerlo. 

Que siga. Vuelvo a subir al coche. Los compañeros van como si fuéramos de excursión y yo cada vez lo veo todo más negro. Escaleras. ¡Oh, Dios, ¿por qué me sacan de mi camino habitual?!. De acuerdo. 
(a lo mejor eso explica lo de las películas)  ¡Jajajaja! Que tonterías pienso en los sueños. Una vez vi como lanzaban un Mini por unas escaleras y el pobre coche lo aguantó.
Vale. Arranco....

Y sí, conseguimos llegar. Al bajar del coche me apresuro hacia la oficina pero mis compañeros me piden parar. Por lo visto les gusta una tienda de ... cosas naturales. "Sí, vente, ya verás, hay una señora que adivina cosas".

¿¿???????

Entro en la tienda. Hay dos dueños. Uno es un señor, que no sé qué vende porque me he olvidado. El otro habitante de la tienda es una señora. Mis compañeros se sientan con ella en una mesa con un mantel blanco y algunas tonterías dispuestas encima. No sé qué eran, una vela, un cuaderno, a saber...

- Yo veo cosas que los demás no ven -me dice la señora, mirándome fijamente.

Mis compañeros de trabajo están encantados. Yo me siento con cara de escéptica frente a ella. Tiene el pelo moreno, muy negro, la cara blanca, redonda, atemporal... no consigo echarle edad, y los ojos azules. Así que adivina cosas, ¿eh? Si yo le contara....

- Sí, mire, muy bonito -le digo-. Fenomenal. Pero nos tenemos que ir, que es tarde. ¡Venga, chicos, que es tarde!

- No me crees, ¿verdad? -me contesta.

Uy, noto como estoy empezando a cabrearme.

- No es que no la crea... ¿vale? Yo ya sé que hay cosas que no se explican, pero ... no está científicamente demostrado. La magia no existe, ¿vale? Puede que pasen cosas... pero... mire, sino está demostrado, no esta demostrado. Y como no hay manera de demostrarlo, yo de estos temas paso...

- Dame la mano -me dice.

¿¿¿¿????

Uy, uy, uy, todos locos. Me levanto. Nos tenemos que marchar.

- Sí, (Evi) -dice mi compañera, siempre me llama Evi-. Atrévete. Venga, dale la mano. ¿Qué puede pasar?

Miro a la señora (o chica, o lo que sea), miro a mis compis. Está bien. A lo mejor ve que estoy triste (pensé). Es que no quería darle la mano por eso. No es asunto de ella. 

Cuando le di la mano... me eché a reír. 

- Sí, muy bonito el truco. Hasta luego -le dije.

Y nos fuimos todos de la tienda. Alguno pensará, ¿y qué sentiste, qué pasó? Nada. Era una mano normal y corriente, un contacto normal. Creo. No estoy segura. Pero bueno, es que no os lo sé explicar. Sólo os diré que de repente me pareció todo una broma. Me entró la risa. Y me aparté.

Sabéis, para ser un sueño estaba muy logrado el efecto de dar la mano.

Al salir de la tienda me topé con otra compañera de trabajo que venía con un montón de señores trajeados. Yo ya estaba muy impaciente por llegar a la oficina. Pero mis compañeros se pararon a felicitarla. "¡Enhorabuena!". Seguí andando y decidí irme yo sola. No podía esperar más.
Dándome cuenta de que estaba resultando una egoísta antipática (o más bien, sintiéndome así), me detuve y me obligué a darme la vuelta y saludar. "¿Qué pasa? ¿Por qué la felicitáis?" "¿No lo sabes?¡Se casa!" me dijo otra compañera. ¿Se casa? Ah. Bueno, pues felicidades, le dije.


(¿¿¿se casa con uno de esos serios trajeados???? pensé. Ufffff...)

De todos modos, con la prisa que llevaba, me daba un poco igual. Continué mi camino y no recuerdo más, en seguida...
... me desperté.


Por cierto, esa compañera ya está casada. 

Japón 2018




Un momento, un momento... ¿Esta imagen no está trucada? ¿Esa es la perspectiva del monte Fuji? No puede ser...

El año que viene estamos preparando un viaje a Japón. Hace muchos, muchos años que decidí que quería visitarlo. Es muy probable que al pensar en Japón se piense como destino principal en Tokyo. Pero yo no siento especial interés por Tokyo. Igual cuando era pequeña sí... pero... yo quiero ver Kyoto.

Y no sólo Kyoto, quiero ver los pueblos de alrededor. Por cierto, Tokyo y Kyoto son las dos únicas capitales mundiales que tiene las mismas letras en distinto orden. Como curiosidad.

Tenía idealizada a la cultura japonesa hasta que leí Shogún. Tras eso... decidí que no me gustaba nada. Yo me imaginaba un cuento de hadas y Japón no es así. Fue en Shogún donde miré por vez primera un libro sorprendida pensando: "hala, pero... pero si parecía el más débil de todos". Ese doble sentimiento, (lo que se muestra y lo que no se muestra jamás). Ese rollo de las jerarquías. Por no hablar del honor por delante de la vida. Pero por otro lado... visualmente, esta cultura me fascina. Esta bipolaridad puede sonar extraña pero no: Japón me fascina como me puede fascinar otro planeta con dos soles y una luna púrpura donde los humanos visten de telas de un material no inventado. Pero eso no significa que quiera vivir allí. Ahora, que tenga unas ganas tremendas de visitarlo... ^_^ ¡¡ eso es otra cosa!!

¿Sabéis? Seguramente será ignorancia pero... hay ciudades a las que no quiero ir. Nunca he querido ir a Londrés y nunca he querido ir a Berlín. Nunca. Y es curioso porque son destinos igualmente bonitos, (supongo)... pero no. De verdad que siento algo dentro que cada vez que los nombran... digo... no. ¿Qué raro, verdad? Debo de tener alguna idea sobre esas ciudades en lo profundo de la mente (allá, en el armario detrás del todo) y como que no me llaman. ¡Jajajaj!

Por el contrario, me encantó Roma. Venecia también. Y Praga. 
París no me gusta nada y es la que más he visitado jajajaja! jajajaj!

Pero Japón.... Cómo me gustaría ver Japón. Sus templos, un Buda gigante, ... las calles de Kyoto. 
Bueno, bueno, que me emociono solo de pensarlo.

Tengo que empezar a aprender japonés.

Saludos!!!!!!!!!!

 

 

 

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