Cuento de Navidad- Charles Dickens

Es posible que hayáis visto este relato versionado de tantas maneras diferentes que nunca os haya llamado la atención el libro. Eso me pasaba a mí.



Pero como ayer buscaba libros que pudiera leer en un solo día, saqué este de la librería y...¡¡!! ¡Tela!

Para empezar, os diré que tiene escenas muy poderosas. Muy impactantes. Por ejemplo: los fantasmas arrastran cadenas que se han forjado en vida. Sí, ya sé que diréis, "bueno, Nelly, no es una idea nueva", pero ver al socio del protagonista arrastrando una cadena de candados y cajas y dinero y pesados fardos y que le diga a Ebenezer: "tu cadena era así hace siete Navidades y no has parado de añadirle peso"... da que pensar.

Luego te ríes y piensas "bah, quiere asustarme" y entonces al socio se le cae la mandíbula sobre las rodillas.
Bueno, veréis, yo soy muy visual. Dickens construye muy poéticamente las escenas, con mucho gusto por el detalle, e imaginarte de pronto en mitad de la conversación que la cara de uno se cae a cachos... 

Luego.. eso de "los mensajeros", "el mensajero de la ciudad", "el cartero de..." ¿¿¿Ein???

De esto que miras las páginas pensando: "bueno, vamos a ver, ¿todos los escritores tienen carteros en sus cuentos o qué pasa aquí???" Y es que encima estos mensajeros son bastante especiales. No sé, me ha recordado todo ... un poco a mis cuentos. Lo que no significa que me quiera yo comparar con este genio de la literatura (yo no soy tan rimbombante en mis relatos pero ojalá aprendiera a serlo).

Tiene momentos geniales: "se ruborizó la chica del vestido con encajes de flores no, la otra..."

¿¿¿???
¡jajajaj! ¡Yo no estoy viendo la escena! Decir: "se ruborizó ésta no, la otra..." como si yo lo viera o estuviera dentro es una genialidad. Y tiene muchas cosas así. Te implica. Te mete dentro del relato, te guste o no. Y mezcla cosas que pudieran sonar a cuento con escenas de terror. No te digo nada cómo se acerca el tercer (¿ángel?) Espíritu.

En cuanto a la figura de Ebenezer Scrooge, hay cosas que no sé si están bien recogidas en las miles de versiones de la historia. A mí Ebenezer no me parece un hombre tan cruel y huraño. Es decir, es un tipo trabajador y solitario, obsesionado por el dinero. Pero a lo largo de la trama, apenas le apartas un poco de su estado mental actual, ya cambia. En cuanto ve sus Navidades de niño se implica y se pone a saltar y cantar. Un hombre con el corazón duro como un pedernal no haría eso. A lo mejor por este motivo los fantasmas le ayudan. Más bien está como distraído con lo que no debe. 

Mi espíritu favorito es el de las Navidades Presentes. Ése que le muestra a dos niños: Ignorancia y Miseria.

Luego tiene otras dos cosas geniales y ya con eso termino: primero) el fantasma encadenado que trata de ayudar a una mujer y a un niño. Esa escena, ufff! Y mira que es una tontería, un simple momento dentro de la descripción de las calles. Un fantasma encadenado a una caja fuerte, creo recordar, que trata de ayudar a una mujer que no le ve. Y llora. No sé, me pareció tan... jo, no sé.

Y luego cómo encadena los hechos para dar réplica a las palabras de Scrooge en la conversación al inicio de la historia, con aquellos que quieren que sea compasivo. Los fantasmas usan sus palabras en los momentos oportunos para hacerle cambiar. "¿No hay hospicios?" "Si el niño muere, mejor, ¿no sobraba población?".  Eso no es nada desfasado. Es decir, le da la vuelta a las palabras de un hombre ignorante que no sabe lo que está diciendo (y eso nos pasa a todos) Los fantasmas son... ¿¿psicólogos?? jajajaj!! No sé, es como un "coaching" de los modernos pero descrito por Dickens y con elementos sobrenaturales. ¡Está muy bien! 

¿Y por qué un personaje se llama Dick? ¿Quería Dickens meterse en la historia?

¡¡¡Muy bien, muy bien, me ha gustado mucho!!!
Vamos hoy con Hesse, a ver qué se "cuenta".
^_^

Saludos!!!!

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