Sueños que son historias: La máquina voladora.

Quizás debería titular este sueño: En el que Nelly monta un zoo... , porque anda que....


Ayer me quedé dormida tras leer una página de un libro, tan buena, (un diálogo), que me sentí tentada de levantarme, buscar la imagen de un indio mirando la luna (de esas imágenes tan chulas que hay, con indios con plumas y lobos aulladores) y escribir el texto en el blog. A veces viene bien escribir las letras de otra persona (un libro que os guste), porque por raro que parezca, yo creo que a veces los escritores pensamos "¿cómo se siente escribir esto?". Y lo escribes. Lo escribes sólo para poder ponerte en el lugar del otro. Yo cuando escribo un párrafo de Stephen King me imagino al autor, hace muchos años,  haciendo lo mismo. Lo visualizo y me parece divertido. Además, ves como construyen...

Pero en vez de hacer eso, me quedé dormida.


La primera parte del sueño no la voy a contar, porque no viene al caso, no es nada que pueda ser relevante para nadie. En la segunda, llegué a una "casa", que era la última planta de un piso... y era toda de cristal.

Las paredes, el techo...todo era cristal. Todo era transparente. Sólo se veía cielo. Un cielo azul y limpio, sin ninguna nube.

- Vaya....

Y otra característica de aquella vivienda futurista era que más que una casa parecía un pasillo. No sé qué tipo de decorador de interiores diseña una vivienda así. Un pasillo rectangular de metros y metros, con paredes de cristal. En fin. No había muebles. Sólo pasillo.

Yo tengo dos conejillos de indias como mascotas (en la vida real). Los dos animales tienen un carácter muy diferente. El mayor -que ya es muy mayor-, más que un conejillo de indias, parece un ser humano, o quizá un duende. Tiene el pelo de tres colores, al ser mestizo de dos razas, del lomo para atrás tenía unas melenas la mar de divertidas, y del lomo hacia la cabeza, remolinos. Pero lo más gracioso no es eso, sino que en la cara tiene un antifaz y su tupé apunta hacia el cielo en todo momento. Así que es una "cobaya-rockera". Le encanta que le acaricien el morro. Justo encima de la nariz. Este conejillo de indias que se hizo pasar por hembra su primer año de vida, me entiende cuando le hablo. Dicho de otro modo: le das de comer por la mañana y si dices: "Puedes salir". El animal da un salto y sale de la jaula. "Debe de ser casualidad...", pensé. Hoy he repetido el experimento: si no dices nada, no sale. Como le digas: "puedes salir", va y salta.
Curioso, ¿verdad?
Tiene más cosas raras. Antes hacía meditación conmigo. Si yo me quedo quieta, él se queda quieto. Y por si no fuera suficientemente raro, tenemos eso de que cuando me ve poniéndome los zapatos se pone a pedir comida... "¡¡ay, va, qué despiste!! ¡que no les he dejado de comer!" y vuelvo y señala el comedero y el agua. Todo casi vacío. "Gracias", debería contestarle. Es una criatura muy rara. Una vez dije su nombre y contestó: "¿Cui?" y sonó tanto a "¿qué?", que todos se echaron a reír.

jajajajajaj

Debo decir que estos animales son felices "en pareja". No tengáis un conejillo de indias sólo. Una cobaya sola. Jamás. Son seres que viven en familias. Y si tenéis dos, se van a querer mucho. Y si podéis adoptar. Los míos son adoptados.

La pareja del macho es una "cobaya-gamba". No tenía claro porqué me recordaba a ese animal hasta que un amigo la vio y dijo: "uy, tiene los ojos muy juntos" jajajajaj! ¡Es cierto! Son seres muy distintos. La cobaya hembra que tengo es muy asustadiza (ambos lo son, pero esta se pasa) y además es exploradora. Le da miedo todo, pero si te descuidas investiga toda la casa ella sola (una vez mordió el cable del teléfono y me dejó sin internet). Hay que tener cuidado. Es blanca, pequeña y tiene una mancha marrón en el lomo. Su pelo es corto, sin embargo tiene dos mechones largos y rizados sobresaliendo tras las orejas. Lo que me recuerda muchísimo a los dibujos japoneses porque en grabados y otras imágenes a veces sale un maestro medio calvo pero con un mechó de pelo largo y rizado atrás, del color de la nieve. Pues esos dos mechones sobre las orejas, parecen de maestro japonés medieval. Es muy gracioso.

En fin, como veis con estos dos seres tengo más que suficiente. Pero resulta que en el sueño, cuando los veía, su jaula era mucho más grande y más que una jaula era una especie de pequeña pared de rejas y detrás la pared de cristal del propio piso. Y además de estar mis dos cobayas... había un conejo gris de orejas caídas. Era grande, y el pelo era de un color gris plateado por el lomo y la barriga, y las orejas en la punta un poco más oscuras. Como animal, era precioso. Pero claro, yo tengo dos cobayas. No deseo adoptar un conejo-lunar, jajajjaja!!! Por muy hermoso que fuera.

- ¿Quién eres tú? -pregunté levantando las rejas y alzándolo-, ¿y qué estás haciendo aquí?

Por supuesto, no esperaba respuesta. Es un animal. Pero, claro, también es un sueño. Solo que yo no lo sabía. El animal contestó:

- No lo sé, es que me han dejado por allí. No tenía a donde ir.

- ¡No puedes quedarte! -le advertí-, no puedes....

- ¿Por qué?

- ¡Porque bastantes cosas tengo ya en la cabeza!

Con eso me refería al trabajo, a los amigos, a los libros... ya tengo dos cobayas. De hecho las miré. ¿3 animales? ¡ni de coña! Con la de proyectos que tenía.

Entonces el conejo se agarró a mi mano izquierda y mi muñeca izquierda, y agachó aún más las orejas. ¿Sabéis los gatos pequeñitos cuando se agarran? Bien, pues hizo igual. Y pensé: "pero si tiene pezuñas y no garras, ¿un conejo puede hacer eso?"

Miré a mi cobaya más mayor:

- ¿Pero qué hace? -pregunté.

Entonces se puso a ronronear. ¡Vaya, es un conejo-gato! ¿¿Desde cuándo los roedores ronronean??

- ¿¿Puede hacer eso??

La verdad es que era una monada.

- Está intentando comunicarse contigo -me contestó la cobaya blanca, apoyando sus patitas en la jaula.

El hecho de que los animales hablen ya sería bastante para despertarse, pero vamos... no sé. Los sueños a veces son así.

- No te puedes quedar -afirmé-, ¡no puedes porque ya....

No acabé la frase. En ese momento un curioso artefacto volador pasó por encima nuestro. Era como un trineo pero... sin perros. Iban dos personas a bordo. Una gritaba: "¡Lo hemos conseguido!" y ambas se reían. Se notaba que estaban muy contentos. Al principio pensé que se trataba de un ultraligero o uno de esos aparatos que vuelan con el motor atrás. Pero entonces me fijé en que no tenía motor. No tenía motor, no tenía alas, no tenía nada... solo dos tipos dando pedales. ¡¡Cielos santo!!

- ¡Hemos descubierto la manera de volar sin motor! -exclamé. (Eureka)

Era un milagro!!! El ser humano puede al fin vo....
Un momento, pensé...., ¿¿¿desde cuándo el ser humano vuela sin motor???
Y si no eran humanos... ¿entonces qué eran?

- ¿Quieres que les llame? -dijo el conejo gris.

Entonces dio un salto, y se puso a correr por el corredor de cristal.

- ¡NO! ¡No quiero que les llames! ¡¿Estás loco?!

Salí corriendo detrás de él. Y no iba precisamente tranquila. A ver, si los seres humanos no vuelan... y esos dos volaban. ¿Cuál es la conclusión lógica? = esos dos no son seres humanos. ¿Verdad? ¿Y quién en su sano juicio llamaría la atención de dos seres raros voladores, de apariencia humana pero que no lo son?

- ¡Vuelve aquí! (¡¡¡estúpido conejo gris que no sé de dónde puñetas sales!!!!!!) -eso último no se lo dije-, ¡vuelve no llames a nad...!

Y justo entonces el extraño aparato volador con los dos tipos eufóricos gritando volvió a cruzar el cielo. Y me vieron.

((Oh-oh))

Yo les vi. Ellos me vieron. Yo sabía que me habían visto y a juzgar por sus exclamaciones y porque me señalaron la cosa como que no les había hecho gracia.

(¡¡Me largo de aquí!!)

¡Me largo, me largo! Regresé a por mis cobayas. ¡Me largo! ¡A la porra! ¡Estúpido conejo gris abandonado!

Empecé a dudar que fuera de verdad un conejo. Los conejos no hablan, no ronronean y no se agarran a tu pierna (ni a tu brazo) cuando quieren quedarse. No pueden hacerlo. Son roedores de mente sencilla.



Regresé, intenté salvar a mis dos conejillos de indias, normales y cotidianos. Los levanté para llevármelos conmigo y al darme la vuelta para huir de aquel pasillo descubrí que se había llenado de gente.

Cientos de personas. ¿Sabéis las salas de los aeropuertos, esas del final que son ya de cristal, y las puertas de embarque? Pues esto era lo mismo. El pasillo estaba lleno de gente. Familias. Solteros. No solteros, niños, niñas, padres, madres, hermanos... la gente iba y venía para todas partes. Y yo pensaba: "me tengo que largar".

Cada uno iba para una puerta. Escuché a una niña que debía viajar con su familia señalando cuál era la de ellos. Me abrí paso entre la multitud y pensé: "bien, con tanta gente... a mí no me verán". Con suerte me largaba del lugar sin ser vista por aquellos dos extraños pilotos sin motor.

Eso pensé hasta que vi a un hombre de actitud diferente al resto. No buscaba una puerta. No viajaba. Aunque caminaba en medio de la marea humana su propósito era distinto. Me estaba buscando a mí... en aquel pasillo.

Ups. Me escondí, di media vuelta... traté de que no se me cayeran al suelo las cobayas. Pero no sé qué más hice porque no recuerdo el resto del sueño.

No tiene importancia... si no lo recuerdo, casi seguro que es porque no me encontraron. 

¿Verdad?

FIN de este sueño-historia, raro. 

(posdata: en serio no recuerdo el final del sueño, lo último que recuerdo es que intenté esconderme entre la multitud.. supongo que luego sonaría el despertador, o algo así.)

posdata dos: ¿¿¿¿OS IMAGINÁIS VOLAR SIN MOTOR NI AYUDA TECNOLÓGICA NINGUNA??? UAAAHOOOOO!!!!!!!! jajajajaj!

2 comentarios:

David Hernando Arriscado dijo...

Me he partido de risa con tu historia, genial jajaja.
Cuando sueñas con mas gente e interactúas con ellos hay una teoría que se maneja en la película de "origen" y es que en realidad ellos son tu pensamientos, emociones.. Algo extraño pero curioso.
Y como extraño y curioso, te cuento una curiosidad que he tenido en el sueño de hoy.
Me encontraba en una habitación llena de juguetes de Dario y tenía en mi mano un pequeño espejo de forma rectangular con el cual podía ver otra habitación llena de juguetes, pero eran juguetes mios de cuando era pequeño!!
Lo podría llamar el cristal de los recuerdos, pero ya hay una sala de los recuerdos... Así que no se me ocurre otro ahora mismo jajaja

Saludos Nelly

Nelly dijo...

Vaya, qué curioso!!! XD
Jajajajaj!!

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