El Ego.

Lo que son las cosas. 
Veréis, esta mañana me he levantado y me puse a escribir mi novela (actual). Pero estaba un poco descentrada porque a la par miraba viajes por Internet.
Hace unos meses me dio por aficionarme también a mirar Facebook como pasa tiempo. Es una curiosa frivolidad. La mayoría de las noticias son vídeos de gatos, fenómenos meteorológicos interesantes, noticias curiosas y fotos. (Este es mi facebook "de amigos", porque luego tengo uno de autora que uso menos y es más..."serio").
Entre las fotos de mis amigos y noticias y demás, me fui dando cuenta de que muchas veces, repetimos el tipo de publicaciones. Tras mirar posibles viajes por Internet, dejé la novela y me fui al gimnasio. Una de esas sesiones de deporte muy extrañas porque la verdad es que estaba muy concentrada. Descubrí, curiosamente, que me gusta ver baloncesto. Al fútbol no me engancho, pero por algún motivo la selección española de baloncesto en Río sí que atrapó mi atención. Quizás porque yo jugaba de alero izquierda de niña. Quizás porque ganábamos todos los partidos, no había quién nos soportara, y aquello eran todo risas y victoria. 
En fin.
Allí estaba yo, con las máquinas (uno-dos-uno-dos..), viendo perder a la selección española de baloncesto y pensando en un libro titulado El Hombre que se enamoró de la Luna, por la dichosa página 130, allí donde dice: "Somos la historia que nos contamos a nosotros mismos". 
Me encanta cuando el indio le contesta: "¿y si yo soy tú?" y el vaquero le dice: "No, yo soy yo. Será mejor mantener la dinámica de esta situación..." JAJAJAJA!!! No se lo dice con esas palabras, pero están cerca. 
Entonces, de repente, pensé: "Pues debería hacer esos viajes. Debería hacerlos, y volver, y poner un montón de fotos en facebook, de aventuras intensas, y viajes interesantes... ¡se van a enterar!"

¡ah!

Cielos. Debió ser el "se van a enterar"... o algo... que me hizo pensar automáticamente otra cosa. Como no hay forma de reseñarlo que no sea con diálogos separados, aquí va mi línea mental argumental:

"¿Se van a enterar? ¿Quiénes? 
Pues todos. Todos van a ver las fotos maravillosas, cientos de miles de fotos de lugares exóticos...

Entonces caí en la cuenta, "¿qué pienso yo cuando veo que un amigo cuelga, por ejemplo (no es un caso real), veinte fotos de su nuevo deportivo en diferentes lugares: "mi deportivo en la playa", "mi deportivo en China", "mi deportivo y yo en mi garaje"... bien, imaginaros 20 fotos así. Lo que yo pienso en la foto número 20 es... "este tipo tiene un problema con su coche deportivo". Quiero decir, ¿por qué lanzamos los mensajes que lanzamos? De felicidad, de "mira como molo..." Da qué pensar, ¿no? ¿Qué nos mueve? ¿Es compartir o enseñarle al mundo lo "guays" que somos?


Visualicé doscientas fotos de "Nelly alrededor del mundo", y visualicé la reacción de mis amigos en la foto número doscientos. Las reacciones iban desde: "ah, otra más..." a algún típico: "cómo mola!" (eso suelo ponerlo yo en las de ellos), a indiferencia... a todo tipo de reacciones. "¿Puedo yo controlar esas reacciones?"

No. 

"La reacción de los demás no va a ser la que yo espero. Y sin embargo, me encantaría tener todas esas fotos bonitas para colgar. Me sentiría a gusto. Feliz, y en paz.
Pero entonces... ¿para quién cuelgo las fotos, para ellos o para mí?"

Y fue justo ahí donde me di cuenta:

"Las cuelgo para mí."

"Somos la historia que nos contamos a nosotros mismos"

Y lo vi claro: eso, lo que estaba sintiendo, lo que tenía tan delimitado, identificado y tan claro como si pudiera verlo delante de mí, eso es EL EGO. Ese tan famoso del que hablan las revistas de psicología. Ése.  El que dicen los budistas: "lo tienes que eliminar, es la causa del sufrimiento". Así que eso, esa "cosa, era el ego.

Dame, quiero, necesito, deberías...

¡Ah, amigo! Alto ahí. jajajajaj! Te he pillado. O sea que: "deberías tener más fotos y una vida intensa (esto viene por la "envidia" que le tengo a alguien)...." Eso es el Ego. "Debería, tendría, quiero, ¿por qué los demás sí y yo no?"
Ajá. Así que eres tú el que me hace sentir miserable algunas veces.
Ya te he localizado. 

A la vez que descubrí esto, me di cuenta de otra cosa. No es el enemigo. Veréis, cuando yo supero mis miedos, tomo mi mochila y me voy a descubrir Praga, o México, o decido aprender algo,... (bueno, es verdad que no es que sea la mejor motivación del mundo), pero lo que quiero decir es que puede ayudarte a arrancar. 

O quizá no... Me estoy liando un poco. 

Bueno, digo yo que el Ego podrá al menos darte una orientación de lo que quieres, ¿no? Yo creo que sí. En fin, tendría que investigar más el asunto. La verdad es que ninguno de los viajes que he emprendido los he emprendido por "ego". Más bien iba aterrorizada y deseosa por igual de descubrir el mundo. Lo que hay que tener claro es que no somos lo que nos dice que somos. Yo creo que el "ego" es un mecanismo mediante el cual intentas conseguir cosas para ti. En baloncesto fucionaba jugar a ser mejores que los demás. Ganamos a todo el mundo. 

Como todas las cosas del Universo, el Ego tiene que tener alguna función. Lo que ocurre es que si el ego te dice: "¡Oh, Dios, qué desastre eres, con esta edad deberías tener...." esto y aquello y lo otro, mi recomendación es, sentaros con vosotros mismos, y pensad: "A ver, ¿qué te pasa? ¿por qué quieres tener esto? ¿por qué no lo tienes? ¿de verdad es tan importante o es que crees que el mundo te lo está demandando? y sobre todo: ¿¿eres consciente de que a cada persona le importa sólo realmente su vida?? La gente, en verdad, está centrada en sus propias historias, en sus propias individualidades. Y es lo que tienen que hacer. Es lo que tenemos que hacer todos. Así que esas cosas que nos dice el ego, en verdad no son tan graves. 

Dicho lo cuál, yo pregunto: ¿conocéis a alguien con un ego sano, equilibrado y maravilloso? ¿alguien me puede poner algún ejemplo?. Y dos: ¿qué creéis que es mejor, eso que dicen de "elimina tu ego y vive feliz" o "dale de comer a tu ego y di todos los días frente al espejo que eres el mejor?"

Es que yo considero que una personalidad fuerte y un ego fuerte es algo útil, atractivo y deseable. ¿Quién no quiere tener la personalidad de un ganador?

Y tras estas preguntas lanzadas al ciber-espacio, ¡nos leemos!
Saludos!!!!


1 comentarios:

Miguel Ángel Sanz Burgueño dijo...

El ego, maldito y bendito yo... Hay quien dice que hay que eliminarlo. Ahora, ¿quién es el que dice: "Debo eliminar mi yo"? ¿Acaso no es el mismo ego? ¡Qué fácil caer en esa trampa!
¿Y entonces? ¿Qué hacer con ese yo? ¿Acaso no se puede luchar contra él? ¿Y es que esa lucha no forma también parte de él? La cosa parece complicarse por momentos... Mejor sería simplificar, así que empecemos por el principio: ¿Qué es el yo? ¿Existe realmente? Como bien dices, el yo es la historia que nos contamos a nosotros mismos, es una historia, o lo que es lo mismo: pasado, que no existe salvo en nuestra cabeza, es una ilusión generada por nuestro pensamiento. Es una acumulación de recuerdos, que no es más que una suma de imágenes, complejas, pero imágenes al fin y al cabo. Ya está. Puede resultar difícil de aceptar, nos podemos decir que el yo es algo mucho más que eso, pero, cuando lo ves, resulta que es así de sencillo. Después, al ver que el yo no es más que una ilusión (pero verlo de verdad, no entenderlo de forma teórica) entonces ocupa su justo lugar por sí solo. No es que desaparezca totalmente, simplemente, ocupa su lugar. Y, a partir de entonces, le das la importancia que tiene, que más bien es poca. Pasa de ser algo que te parece tan tremendamente importante que te podría llevar a hacer daño (y a hacerte daño) e incluso a matar (y a matarte), a tener la misma importancia que la última peli que viste, que, al fin y al cabo, no deja de ser una historia, una ilusión, una suma de imágenes, una suma de recuerdos.

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