El centro de la Galaxia - Cuentos del Niño Mensajero.




Nelly abrió con un golpe vehemente la puerta del despacho del Colegio de Arquitectos.
- ¿¿Qué es esto?? -dijo posando un papel sobre el escritorio.
- El guión del sueño de la pasada noche -respondió el funcionario.
- ¡¡¡Pedí soñar con lo que había en el centro de galaxia... no con el muso!!!
El administrativo dejó a un lado su tarea para mirar a los ojos airados de la alcaldesa.
- La noche es larga. 
Nelly se cruzó de brazos. 
- Era una petición para ser uno de esos sueños que merece la pena recordar... y en lugar de eso, ¿sueño que tengo un hijo y que me encuentro al muso en una tienda cuando voy al mercado? ¿¿??
Su interlocutor no contestó.
- Deseo poner una reclamación.
Sin variar un ápice la expresión de su cara, el funcionario le pasó una hoja con un formulario estándar para rellenar. Justo cuando estaba a punto de hacerlo, fue interrumpida por una voz familiar:
- Te has enamorado.
Nelly dio media vuelta. Era el cartero.
- ¡Hombre, ¿qué tal?! ¿Te levantaste para decir tonterías hoy? -refunfuñó.
- Está enamorada, ¿a que sí? - dijo el niño entregando un montón de cartas al funcionario y obsequiándole una sonrisa cómplice. 
Pero el hombre se encogió de hombros, como si le diera igual. 
- Y además tiene que ver con cierta pregunta sobre los espejos...
- ¡¡Me quedo sin saber por qué da vueltas nuestra galaxia!! -exclamó Nelly golpeando la mesa y la hoja de reclamación. Y de paso cambiando de tema. 
- Igual en el centro de tu galaxia está el muso.
- ¡¡Pues no!! ¡A ver si reformo este organismo oficial porque no hace bien su trabajo!
- Comprendo -dijo el niño- ¿y qué quieres poner? 
- No sé, un super-ordenador o algo así. Que yo pida, y construya sueños que tengan que ver con lo que yo pida.
- Veamos, pediste saber qué fuerza podía ejercer sobre un espacio tan grande el mismo efecto que ves en el remolino de la bañera de tu casa, ¿es correcto? 
- Sí.
- Y antes de dormir preguntaste si había un "desagüe espacial" o una especie de "mega-supernova" y si no recuerdo mal, preguntaste también por qué el centro de la galaxia tenía tanta luz, ¿es correcto?
- ¡Sí!
- ¿Recuerdas lo que yo contesté?

¡Hum! Llegados a este punto, Nelly dio un respingo. Sí que es verdad que antes de caer en la primera fase del sueño, de la que había leído el cerebro no era consciente, tuvo una extraña ocurrencia. 

"¿Cómo sabes que la Vía Láctea tiene el aspecto que crees que tiene?"

Esa era la pregunta. Si, a fin de cuentas, apenas el ser humano había conseguido lanzar una sonda a Plutón... ¿cómo podía saber que la Vía Láctea era un remolino? Es más, ¿¿cómo podía saber nada de nada?? ¡Si apenas habíamos recorrido un mota de polvo de un gigantesco mar de arena espacial! Inquieta, se dio cuenta de que a lo mejor vivía dentro de una molécula de un mundo mucho más grande, poblado por unos seres a los que ni siquiera les importaba si exista o no.

A lo que Nelly contestó: "hombre, de la Vía Láctea hay fotos..." (¿hechas desde dónde?), "bueno, es que tengo un libro con fotos de galaxias cercanas, ¡a lo mejor los científicos saben que nuestra galaxia es igual que otra..." y finalmente, somnolienta,  "ya lo buscaré... mañana"

Justo antes de dormir. Justo antes de que el cartero le susurrara: "¿Cómo puedes estar segura de nada de nada?" se percató de que todo su conocimiento (o buena parte de él) se basaba en suposiciones dadas por ciertas por el resto de los seres humanos. Y Nelly sabía que los grandes avances de la Humanidad llegaban cuando un ser descubría que algo que dábamos por sentado... no era tan cierto.

- En cualquier caso, ¡esto no se parece al sueño que esperaba! -dijo la alcaldesa, escribiendo en su hoja de reclamaciones - ser madre soltera y encontrarme al Muso en una boutique. ¡¡¡Es un sueño DE LO MÁS ABSUUUUURDOOOO!!!!!!.

- Tiene que ver con los deseos. Los deseos mueven cosas, ¿no es así? Lo has visto en el sueño. Y además, cuando tenéis lo que deseáis nunca es como os habíais imaginado. Pedías saber qué mueve las cosas. Ya tienes una respuesta: los deseos. 

- ¿¿¿¿O sea que en el centro de la galaxia hay un deseo???? ¡Por Dios, la próxima vez pregunto a Memphis!

- Memphis no sabe soñar -respondió el niño guardando en la bandolera los papeles que a su vez le entregó el funcionario.

Y se fue. 

Nelly se quedó de pie, observando la puerta por la que salió y de pronto se percató de que ya no tenía ganas de poner una reclamación. Estaba triste. Esperaba soñar con una explicación (acompañada de irrefutables teorías científicas) que aclararan por qué La Vía Láctea gira. ¿No es acaso un hecho sorprendente que se parezca tanto a un remolino de agua? Pero estaba condenada a la ignorancia más absoluta, así que aquel mismo día decidió crear un edificio nuevo en la ciudad. Uno dedicado a quejas y reclamaciones para poder expresar su malestar ante "las cosas que deberíamos saber, y no sabemos". Mientras volvía a casa para diseñar los planos, el cartero caminaba despreocupado bajo un sol radiante, disfrutando de otro día maravilloso de primavera. 

FIN. 

4 comentarios:

Miguel Ángel Sanz Burgueño dijo...

Muy buenas Nelly.

Hacía tiempo que no me pasaba por aquí, mis disculpas. Y ahora, a comentar!!

Por intuición hace años que ya pensé que el centro de la galaxia sería un agujero negro (recuerdo hablarlo en una conversación de botellón, las mejores y más productivas), y al leer tu reseña lo he consultado y parece que así es.
https://es.wikipedia.org/wiki/Centro_Gal%C3%A1ctico
Aún así: no te fíes de la wikipedia!!

Que el universo es fractal y que sucede lo mismo a pequeñísima escala que a grandísima parece un hecho consumado. Sin embargo, puede que sea nuestra percepción, que no ve más que patrones, la que nos engañe. Pero ¿y qué más da? Es la única que tenemos. ¿Y por qué esa manía con buscar respuestas en lo ridículamente pequeño y en lo absurdamente grande? ¿Por qué no nos centramos primero en lo que nos implica directamente? ¿Por qué no nos centramos en primer lugar en lo que tenemos delante, que al final es lo único que nos atañe?
(No son preguntas arrojadas contra ti, sino lanzadas al mundo en general).

Un saludo.

PD: Al fin me gané tu libro!! Gracias por la dedicatoria. Recuperé la inocencia hace unos años y dudo que vaya a volver a perderla. ¡Espera! ¿Dónde c***?

Nelly dijo...

jajajaj! Me encanta que los seres humanos compartamos dudas existenciales... Así que te gustó la dedicatoria, me alegro. Gracias por el enlace a la wikipedia, ¡es maravillosa!
Y creo que tienes razón en lo de no rallarnos por las cosas tan complejas y lejanas cuando tenemos cerca otras en las que implicarnos. Y a lo mejor al final lo que da respuesta a lo pequeño y cotidiano responde también a lo grandioso y extraordinario..
Saludos!!!!!! Gracias por compartir.

José Cruz dijo...

Vaya rollo para decir que estás enamorada.

Se me olvidaba que las mujeres no hacéis nada de forma fácil.

Nelly dijo...

Yo no estoy enamorada...

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