El Swing!!!!

Hace unos días un compañero de trabajo me dijo: "A lo mejor vamos a bailar swing, ¿te apetece?"

- ¿¿??

De esos momentos en que recurres a la "Nellyencicolpedia" (o la enciclopedia natural que tengáis cada uno de vosotros interiorizada) y te preguntas a ti misma: "¿Qué es Swing?" y la enciclopedia del saber te contesta sin palabras trayendo un montón de sensaciones a tu cabeza. Todas relativas al jazz y al rock and roll. 

Y la siguiente pregunta que te surge es, por supuesto: "¿Y me gusta?" jajajajaja! Y el corazón responde: POM POM! 
Y eso es que sí.
Bueno, solo es una intuición.

- ¡¡Pues me apunto!!

Llegamos al NH de Ventas, donde se celebra una de las fiestas de Mad for Swing! Llevé tacones aunque ya intuía que no sería el mejor calzado. Y no lo era, hay que llevar zapato plano. Había zapatillas converse, había de esos zapatos tan monos que son de dos colores, que llevo años pensando que son preciosos pero no tenía ni la menor idea de que estaban relacionados con el baile. Son como "saloncitos" pero blancos y negros, o rosas y negros, y brillan como el charol.

Había muchos vestidos retro de lunares. Flores en el pelo, chicos con tirantes y pajarita. ¡Madre mía!

- ¡Vaya!

La gente bailaba fenomenal. La banda era de lo más auténtica. El que tocaba un instrumento de viento (quizá saxofón, no me fijé bien) era un músico de facciones japonesas con cara de tener una vida interesante y tenía un sombrero de ganster blanco. El que marcaba los ritmos y estaba a una especie de batería tenía coleta larga, sombrero y una bufanda.

-¡¡¡¡¡Caramba!!!!!

¿Y qué es el swing? ¿qué bailaban? ¡Esto!:





Sí, lo sé, es bastante retro, pero ¿¿¿os habéis fijado bien en lo divertido que es????

Lo hacían muy bien. Al cabo de un rato me fijé en una pareja de baile (había muchas para contemplar y aprender) pero sobre todo me fijé en un chico que bailaba al otro lado de la pista con una joven. Él era moreno, llevaba una camiseta negra y unos vaqueros. Ella tenía el pelo corto, mallas, zapatilla plana completamente (bambas o algo así) y un vestido o una camisa vaquera encima. Eran todo informalidad.  

Y al otro lado de la pista, pensé: "Vaya, deben de estar enamoradísimos y conocerse desde hace años para poder moverse así".

Diréis, ¿por qué? Porque él sonreía, ella sonreía, y a cada paso informal e improvisado le correspondía un movimiento perfecto de desenfado y complicidad. Debo admitirlo, envidié muchísimo a esa pareja. 

"Los hay con suerte" pensé.

Todo esto mientras los miraba completamente embelesada. Al cabo de un rato ese chico bailaba con otra joven, y el resultado era el mismo. Aquello me empezó a intrigar. 

"- ¿Cómo puñetas lo hace?" pensé.

La única explicación lógica que se me ocurría quera que conocía a la chica de pelo corto (la chica era genial, también) y por eso al bailar ... parecía que estuvieran charlando. No era un baile, era una conversación sin palabras, divertida, entre dos. 

Aquello era un misterio y había que averiguarlo. Pero claro, una no puede acercarse a un desconocido (que también había reparado en mí, porque casualmente la exhibición de profesores la vimos uno al lado del otro) y decirle: "Perdona, me muero de celos, ¿le importaría a tu novia que me sacaras un baile?" Ja ja ja!

A cada idea que se me ocurría, contestaba mi mente "no es buena opción". Ni siquiera sabía si aquella chica era su novia, y el hecho de que a cada baile buscaba y cambiaba de pareja me dio a entender después que no lo era, con lo que mis celos aumentaron. No sólo era buen bailarín, sino que era capaz de conseguir que su pareja también lo fuera.

Podía desear que me sacara a bailar, pero si mi acción no seguía a mi deseo se iba a quedar en idea. La música paró, y el chico buscó pareja.

"a la derecha... sí, eso, pero estoy aquí sentada" pensé....

Ains. 
Casi me dieron ganas de llamar al niño mensajero de mis cuentos y hacerle un encargo. ¡¡Quiero un baile con ese chico!!

"Pues consíguelo tú"

Me habría contestado. Puñetas! estos personajes rebeldes nunca hacen lo que los autores quieren.
Total, ya nos íbamos, pasó por mi lado y pensé, ¡se acabó!

- Perdona...

El chico se giró. Llevaba gafas redondas. ¡Qué interesante!

- ¡Bailas genial!

Ya está. Lo había dicho. Eres un genio del baile, un... maestro maravilloso, ya se lo había dicho y podía irme a mi casa y seguir siendo mediocre en el swing para siempre. Entonces el chico me contestó:

- ¿¿Yo?? ¡Pero qué dices!

Y aquello sí que fue una sorpresa. No lo sabía. "¿¿No lo sabe??" me pregunté a mi misma, "¿Cómo puede ser increíblemente estupendo y no saberlo?" a lo que mi pensamiento me contestó: "fíjate bien en esto porque aquí hay una enseñanza".

El chico era un genio pero no tenía ni idea de que lo era. Claro, él no se había visto bailar con aquella otra joven, la morena de pelo corto. 

- No bailo bien -insistió-, solo bailo.

- ¿Me puedes enseñar? No tenemos ni idea -abarqué con la mano a un amigo que me había acompañado y tampoco tenía ni idea, aunque nos lo pasamos bien haciendo el tonto en la pista- ¿nos puedes enseñar la base?

- ¡Claro!

Se acercó a nosotros. Me alegré mucho de haberme atrevido a pedirle que nos enseñara unos pasos. ¡Llevaba toda la noche deseándolo!.
Y aquí vino la lección magistral de Swing del joven:

- Para bailar swing hay que esta relajados -dijo-, si descubres que tienes un músculo en tensión, ¡algo no estas haciendo bien!

Yo era todo ojos y oídos en aquel instante.

- El swing procede de la música negra, así que, ¡relax! ¡bajar hombros, soltar caderas!

¡¡Que divertido!!

- Y ahora, en el swing hay dos comienzos. Porque básicamente tenemos al líder y a la follower. El líder empieza con el pie izquierdo y la follower adelanta el derecho.

Y aquí vino lo más interesante. La clave del misterio de su desenfado:

- El líder tiene que estar constantemente ideando pasos - (¡¡¡era un baile improvisado, por eso me parecía un diálogo entre los dos!!!)-, es el que dirige, y en su mente tiene que pensar en lo que va a hacer y si es posible inventarse cosas a cada paso...

Lo que mi amigo y yo, viendo las peripecias de la pista, habíamos llamado "hacer un no se qué" y "un qué se yo" ja ja ja! cada vez que hacían una pirueta. No estaba previsto, al parecer, era todo improvisación.

- De ahí que la follower tenga que ser muy rápida, ágil y saber lo que el líder le pide con apenas un pequeño movimiento. Un ligero toque y la follower ya sabe por dónde ir.

^_^ ¡Esto me gusta!

Así que en los años... veamos, ¿de qué años hablo? No estoy segura, de hace muchos años, supongo,... la gente bailaba muy bien. Yo nací en los 80 y me crié en los 90 con una música Dance de lo más rara, a la que siguió un horroroso "bakalao" que taladra el cerebro y a la que siguió después el fenómeno de grupos de chicos guapos y guapas de esos tipo Back Street Boys. Me encantaba ver Grease por los bailes y nunca le cogí el gusto a ciertas disciplinas como el merengue o la bachata cuando, siendo más mayor, mis amigas me invitaron a probarlo. La primera vez que me enamoré fue en una pista de baile, porque él era el único chico del grupo que sabía bailar...

Pero bailar es swing! es rock and roll!, ¡es energía!

^_^ ¡tenéis que probarlo!



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