Algunos extraños síntomas que me tienen preocupada...

Bueno.
Llegado este punto una tiene que buscar... ciertas referencias. A ver, llevo sin escribir una semana, (casi) la nueva novela. Hasta aquí, bien, es normal, a veces se escribe mucho, otras poco. Pero es que tampoco voy al gimnasio como antes. No me apetece porque no duermo bien y porque necesito las mañanas para recuperarme (extrañamente) de mi trabajo del día anterior. Yo pensaba... bueno, quizá es que no me apetezca ahora ir al gimnasio. Pero me he sorprendido varias veces dándome cuenta que lo que no me apetece es irme de casa. No me apetece hacer nada, ni siquiera levantarme, lo cual en mí no es normal. Soy de las que nota la luz y ya está en pie con una sonrisa enorme pregutándose ¡¡ey, ¿qué hacemos hoy?!! y esta semana al contrario.
Para más inri... uno de cada tres días que vuelvo del curro lo hago llorando.

Vaya por Dios.

Ahí le hemos dado.

Estoy depre.
Genial. Un otoño precioso, un libro nuevo increíble que acabo de descubrir... (del cuál os hablaré mañana), un montón de planes, un montón de ilusión.

Y estoy depre.

¿Cómo se puede tener ilusión y ganas por un lado... y pasarse la mañana en casa totalmente apática por otro?

Algo no me estoy "escuchando", o algo estoy pasando por alto. De todos modos, depre o no va a dar igual, porque... es lo que hay. ... y ahora me duele la cabeza.

Vale, esta bien, ¿¿qué tal si no lo pensamos?? ¿¿eh?? ^_^
(uy, la solución de la avestruz...)

jajajajaj!
Echo muchísimo de menos a un jefe que tenía antes, no sólo porque nos reíamos mucho sino porque yo no tenía miedo. Había días malos e incluso me los tomaba a broma. ((Eso se llama confianza))

Os dejo los valores que nos dio una jefa ayer, de una empresa, a modo de ejemplo. Me hacen reír mucho:


Yo también tengo mis propios valores (me dio la idea la jefa ayer en la reunión):

* Ser útil. Me encanta ser útil, me acuerdo una vez que tuvimos una "crisis" porque un producto no llegaba de China y hubo que sustituirlo por otros dos. Mi director nos llamó a una reunión de emergencia. Preparé una carta para las vendedoras. Cuando mi jefe la leyó dijo (jamás olvidaré su cara): "Pero... pero si parece un regalo", jajajajja. ¡¡Lo es!! le contesté. Quizá yo no lo enfoqué bien, había que escribir una carta de disculpa pero yo lo hice en plan "oye, mira que oportunidad os damos".

* Aprender. Me encanta aprender. Una de las cosas grandes de la comunicación es que sirve de ¿puente? enlace o como queráis llamarlo entre varios departamentos de la empresa. Y así puedes saber lo que se hace en cada uno. Por eso me gustan tanto las empresas, porque para mí son como enormes tiendas y es genial saber donde "se fabrica", "se paga", "se comunica", "se negocia"... vas trasteando. Las empresas tienen identidad propia, eso me gusta mucho.

* Divertirme. Esto lo he aprendido de mi ex-jefe. Hay que disfrutar de lo que se hace, también me lo enseñó una compañera, porque así lo harás mejor.

¡Qué bien, qué bonitos valores!
Hala, a moverse que aunque arrastre los morros por la alfombra, al menos leer sí me apetece (y seguir con mi libro de meditación)
SALUDOS INTERNAUTAS!!!
Nelly.

Posdata: ya que estamos, ¿y vuestros valores en el trabajo? Los vuestros, no los de la empresa.



4 comentarios:

Ivan Rúmar dijo...

Buenas Nelly!

Quizás tenga que ver con algo malo que te haya pasado y debido a eso ahora seas más reservada. Te estás retrayendo a tu zona de comfort, que cada vez es más pequeña. Empiezas con que no quieres salir a correr, luego ni siquiera quieres salir a, qué se yo, tomar algo con alguien y así sucesivamente. Lo mejor es que te fuerces a hacer lo que solías hacer, aunque aparentemente no te apetezca. Yo atravesé una época así, apático y que pasaba días seguidos encerrado en casa. Yo también salgo a correr y no me apetecía, hasta que un día hice un esfuerzo sobrehumano y salí y entonces descubrí, mientras me iba hasta el sitio donde voy a correr, que sí me apetecía. Y así con todas las otras cosas que CREÍA que no me apetecían hacer.

Espero que sea de ayuda. Al fin y al cabo es mentalizarte de que no estás obrando adecuadamente y que debes hacerlo.

Un saludo Nelly! Y ánimos!!

Nelly dijo...

Muchas gracias, Ivan, eres un sol!!!
A ver si consigo salir del bache, jejeje.
Besos!!

Victoria Tsuchiya dijo...

Yo creo que es por el frío!! A uno sólo le apetece estar en la cama bajo el edredón.... y como mucho leer un libro mientras se degusta un té calentito, calentito!! ñ_ñ

Nelly dijo...

Lo del té es una idea fantástica!!!!!!

Sobre todo si es de I Love Tea Company :^D

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