Ideas y reflexiones.

Bueno, ya está bien.

Necesito consejo. (Sacad los pañuelos, llamad a Freud, buscad en los libros de "escritores en crisis", no, mejor "escritores en ciernes en crisis" y luego me contáis vuestra opinión).
Hace unos días tuve una "desavenencia social". ¿Y qué es eso? preguntaréis. Bueno, consiste en que no siempre puedes estar de acuerdo con todo el mundo y no siempre todo es bonito y maravilloso. Hasta aquí, vale.
El problema es que, cuando algo me va mal, tiendo a pensar más en cierta persona. Que no es que no me acuerde de ella el resto del tiempo, sino que si algo va mal, al acordarme me duele y me pongo más triste. ¿A vosotros os ocurre que, cuando estáis tristes, encima pensáis "jo, y fíjate que estúpido fui en tal o cual momento"? ¿Qué sentido tiene discutir con alguien y acordarte de otro alguien que nada tiene que ver? O, lo que es peor, ¿me va a pasar el resto de mi vida?
Vale, a la segunda pregunta ya tengo respuesta. Es por mi idea del "fracaso". Esa palabra me atormenta.
Afortunadamente, tengo varios amigos muy "pesados" y persistentes. Y digo pesados porque yo soy muy pesada. Muy, muy pesada. Y necesito gente pesada a mi alrededor (a veces) porque yo soy pesada-negativa, y si hay alguien pesado-positivo... pues te contrarresta.
Esa es la parte buena.
Durante estos días me he esforzado en ser positiva y seguir para adelante (como dicen los pesados positivos, jajajaj) y ser feliz. Pero no sé si no será mejor idea tener una rabieta, echarme a llorar y ver si se me pasa.
Claro que, ¿y si no se me pasa? Porque no creo que se pase sin más.
Por eso llevo varios días pensando... ¿qué es lo que me hace feliz? No es ninguna tontería (acabo de caer en porqué puse esa temática para el certamen de fotos).
¿Vosotros sabéis lo que os hace felices? Digo, "de verdad".
Yo sé lo que me hacía estar tranquila, que ya no. Pero como no puedo cambiar el mundo, lo que no puedo hacer es plegarme a las voluntades de los demás cada vez que pase algo que implique ponerme en último lugar, o no tener en consideración lo que siento. A veces hay que sacar el genio de paseo, dice mi jefe, que si no se apolilla.
¿Eso me lo dijo mi jefe o me lo dijo otra persona? No, fue mi jefe.
En fin. Que no sé qué hacer. Me debato porque estoy en ese punto medio entre darme al ron, cantando "¡Oh, triste vida!". O salir a la calle y celebrar el bonito día que hace hoy.
Y estoy como expectante a la espera de que algo ocurra, o que yo misma encuentre la respuesta a cuál de las dos opciones es la que voy a elegir...
Pero claro, antes de encontrar la respuesta tendré que formular la pregunta: "¿Qué te hace infeliz?" o "¿qué es lo que te molesta tanto?".
Ah, la pregunta.
¡Qué terribles son las preguntas!
"¿Qué te hace estar triste?".
Ufff.
Voy a hacer lo que me dijo una amiga, estudiar con ella y dedicarme a hacerle estas preguntas a los demás, en lugar de a mí misma.
Besos,
Nell.

12 comentarios:

Aelo dijo...

Tienes un email

Nelly dijo...

:= 0

Así me he quedado con el e-mail.

Caramba, Aelo... caramba... jo. Es que eso son palabras mayores.

Tiempo, dices... ay, chica, ¿y si el tiempo solo trae cosas peores...?

Cómo decía ayer Arturo...

"Imagínate que te gustan las mujeres con el pelo verde" -le dije- "¿qué puedes esperar de tu vida?"

Y él muy bobo me mira y sonríe y dice:
- Me buscaría una con el pelo verde.
- ¡¡¡Pero es que no existen!!!! ¡Qué condena!
- Pues la busco.
- ES QUE NO HAY.
- Pues espero a que aparezca.

Y al final la conversación terminó con ¿qué otra cosa puedes hacer, deprimirte cada vez que te pase algo malo?

Este Arturo no es nada tonto.

Así que, a ver si me aclaro, el mundo mundial intenta ser feliz con lo que tiene aunque se sienta frustrado o triste o vea que va a tropezar ocho veces en la misma piedra, o ....

.... es un poco absurdo pensar que las cosas no van a cambiar jamás porque, por ley natural, todo cambia.

Me voy de copas.
Elijo el ron.
jajajajaajajajajaj, como Jack.
Elijo el ron que estoy de vacaciones ;P
Besis.

Pantagruel dijo...

En su caso, lo recomendable es empezar por conseguir que no siga "haciéndose en su jugo". Evitar el darle vueltas a lo que le provocó su malestar.

Así que salir a la calle, ir al cine, exposiciones... lo que sea, con tal de que la mente se ocupe en otras cosas. Cuanto menos tiempo le dedique a la razón de su bajón emocional, más pronto pasarán los días y el dolor inicial se irá mitigando.

Que conste, eso sí, que son consejos de un optimista-realista. Cabezota pero no pesado. Hay que pensar siempre que existe la posibilidad de conseguir lo que se ansía, poniendo lo máximo de tu parte. Si uno se esfuerza, aunque luego no tenga éxito, al menos sabrá que ha hecho todo lo posible por lograrlo. Como escritor en ciernes en crisis, sé que sólo cogiendo la pluma y escribiendo acabaré por llegar a algún lado. Y si no tengo ánimos para continuar con un proyecto, procuro retomar ideas aparcadas, redactar artículos o reseñas... lo que sea (que, al fin y al cabo, al concentrarte en lo que escribes también estás apartando lo que te entristece).

Jerom dijo...

La felicidad es un cumulo de momentos puntuales...

Disfruta esos momentos y si en otros tienes que llorar pues llora, no pasa nada, todos necesitamos llorar (menos Lobezno)

Y es normal que te acuerdes de personas y situaciones de tu pasado, al fin y al cabo forman parte de tu vida, pero en esos momentos intenta concentrarte en aquellas personas que te hacen pasarlo bien.

Y si te hace falta un cubata, no dudes en llamarme.

Bss

Nelly dijo...

Pues la verdad es que escribir tiene dos cosas buenas (y he comprobado que me anima mucho). La primera es que puedes expresarte, tus sentimientos y demás, por boca de los personajes (y no ser tan sincera en el blog, jajajajajjaa ...)
La segunda es que, además, haces algo productivo. Y luchas por un sueño.
¿Quién dice que no es posible?
Lo es, y se disfruta del camino, además.
(Panta, ¿te veré este año en la Feria del Libro?)

Jerom, gracias por las copas. Al final me ha pasado algo muy curioso hoy, he terminado en una fiesta con Fernán Disco. Sí, el de los 40 principales.
Seguro que al levantarme por la mañana no esperaba terminar viendo el atardecer en la azotea de un hotelazo.

La vida da muchas vueltas.
¡Seré feliz! ¡Ya veis, me habéis animado!
:D

¡¡Y escribiré mucho y pondré menos tonterías en el blog!!
Salu2!!!!!,
Nelly.

badrusblog dijo...

Mira yo creo que acabar la noche en la azotea de un hotelazo es una buena manera de empezar a ser feliz y pasártelo muy bien... ¿ves? no ibas tan desencaminada... jejeje.

Por cierto el Fernán Disco (Al que no recuerdo si vimos en una excursión a la Ser en la que Iñaki Gabilondo no nos quiso recibir porque eramos unos cafres en el insti) tu estabas por ahí? ya no me acuerdo XD, pues eso que debe tener ya unos cuantos años ese hombre... según la wiki 50. Como pasa el tiempo...

Bueno guapa, que irte a la feria del libro, de copas y escribir cuentos chachis como los que tu escribes creo que es más que suficiente como para sentirse muy bien y estar muy orgullosa de ti misma. Y como consejo, si ya tienes suficientes problemas con la vida cotidiana, como pa acordarte de los problemas pasados... y como te han dicho por ahí, mientras pongas tu empeño en hacer las cosas, no pasa nada. La frustración siempre se pasa con un par de cervezas, un poquito de ron-miel y unas cuantas gracias de tus colegas...

Un beso y cuídate... yo por ahora no tengo tiempo para deprimirme... estoy ¡A tope de power! me sale las letras y los vectores por las orejas...

Nelly dijo...

Como a un amigo mío que está en trabaja en lo mismo que tú. Vosotros no notáis la crisis, jajajajaja, es una buena dedicación :)

Pues sí, yo estaba en ésa excursión, sí. Por eso me acordaba de él, porque el otro no quiso recibirnos que estaba "muy ocupado". Fíjate que han pasado años (cuántos? 14, por lo menos?) y todavía me acuerdo de entrar en los 40 principales y decir, "joer, qué vistas".

Fue majo, ¿verdad?

Besos,
Nelly.

badrusblog dijo...

A pesar de que Iñaki no nos dejara verle, yo le considero un muy buen periodista y un buen profesional, pero vamos fue demasiado "profesional y serio" en esa ocasión... vale nuestro grupo no era precisamente un grupo de intelectuales de comportamiento impecable, reconozcamoslo. Ahora seguro que nos dejarían pasar, jejeje. Ya no me acordaba muy bien si tu estabas en esa excursión o no... pues si hace la tira de años... y la cúpula y el pasadizo y las vistas hacia la gran via, cierto no tenían desperdicio. La verdad es que el sitio era realmente bonito y el chico se porto muy bien y me pareció muy amable...

A mi lo que más me impacto fue ver que no tenía guión... que todo lo improvisaba en directo... y es que se sabía todo de cabeza. A mi eso me pareció una pasada porque siempre había pensado que las radio-fórmulas había varios y estaban preparadas, pero no, el sólo delante del cuadro y sin una triste chuleta para acordarse de la fecha de publicación del ultimo disco del grupo de moda del momento...

Pantagruel dijo...

Me llena de satisfacción haber sido de alguna ayuda (por escasa que fuera).

Y de la Feria del Libro.. pues no me verá firmando, porque no se me ha dado la oportunidad. Y tampoco es probable que pueda acudir a la quedada Abretelibrera, porque el mismo día me apalabraron una visita cultural y no puedo cambiar el plan. Quizás la semana que viene, el martes o el miércoles, me pase para aprovechar la menor afluencia de personal (y para acabar el recorrido, que el otro día llegué tarde y me dejé la mitad sin visitar).

Janendra Cien Pájaros dijo...

Date al ron, si te duele, si sufres ¿para qué escapar del sentimiento? Lo mejor es aceptarlo, asumirlo y vivirlo. El mundo se ve mejor luego del ron, luego de reconocer que a como dolió, pero que sí, esto también pasará.

Janendra Cien Pájaros dijo...

Ayer pensé mucho en ti cuando leía un libro. Te lo recomiendo: El cuerpo nunca miente de Alice Miller. Mira que curioso, habla de las emociones reprimidas que vuelven y vuelven, y de los escritores que no pudieron superarlas. Un besote.

Nelly dijo...

Mmmmh, ¿me pondrá contenta o triste? :) Fuí a la Feria del libro con el firme propósito de NO COMPRAR NADA. Y he vuelto con un libro de PNL.
No he podido evitarlo. Es un máster en PNL. Y encima la dependienta se reía.
- ¿Por qué lo has puesto ahí? -le dije.
Se echó a reír.
Tengo que enseñárselo a una amiga, creo que es un buen autor.
Besis,
Nell.

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