Volver a viajar...

Llevo muchos años sin viajar... Me refiero, a viajes grandes.

La primera vez que tomé un avión fue en el viaje de Paso de Ecuador, de la Universidad. Fuimos a Túnez.

Tengo arena del Sahara en mi librería, en tres pequeñas botellitas. En El Gem, el guía nos dijo que no nos lleváramos piedras del Coliseo. 

Tras este viaje, fui a París. En París he estado dos veces, y es el único lugar al que he viajado sola. Porque allí vivía una amiga.

París no me gusta. Me agobia muchísimo. Apenas me siento tranquila en Montmartre (allí, sí), pero... no sé. Saint Germain es bonito (tengo un cuadro en acuarela en el salón, bastante grande) Pero el resto me parece tan... lo contrario a asequible. Enorme. No, no me gusta. He paseado por el Sena hasta Notredame. Es demasiado grande. Versalles... en fin, mejor ni os digo lo que opino.

Diréis, "qué raro, Nelly, que no te guste París". Lo sé. Bueno, va por experiencias. Es como decir que no te gustan las patatas fritas o el café rico. No es culpa de París, es que yo vengo así de fábrica. ¿Me entendéis?

Después vi Praga. Cuyo cementerio judío se me quedó grabado, igual que la película que estaban... grabando allí, de Hollywood. Es curioso lo que recordamos de los viajes. En ese sí lo pasé muy bien.

Luego estuve en Oporto. De ese viaje hice una entrada.. 😂🤣 y como mi padre me dijo: "Mira, Eva, gondolinas" 🤣😂 y yo me lo creo todo, realicé una preciosa entrada en mi blog y hablé de las gondolinas que, por supuesto, no existen. Y cuando se lo conté a mi padre, se echó a reír y me dijo que se lo había inventado y yo dije: "¿Qué? ¿Te lo inventaste?" y me dio un ataque de risa y ya no sé si lo quité o no, porque me estuve riendo un mes. ¡¡¡¡Le he dicho a medio planeta que hay "gondolinas!!!"

Este blog tiene 383.000 visualizaciones. Y yo hablando de las "barcas parecidas a las góndolas de Venecia" con toda la naturalidad. 

Visité Edimburgo. Ese viaje también lo recuerdo, la ciudad es muy dramática. Es la forma en la que los edificios con sus torres apuntan al cielo... en aguja... los cielos nublados, las calles, los colores... el pub que antes era una iglesia. La cerveza que me pusieron, que puse una cuchara y se quedó de pie... el desfile de señores vestidos con kilts (era un día importante, de veteranos de algo). La placa de la cafetería donde empezó J.K. Rowling su historia... En realidad se parece todo un poco al callejón Diagón.

Nunca fui a Londres.

Me da miedo.

Es realmente raro que venga "de fábrica" con temor a Londres y que no me guste París. Realmente, realmente raro....

Visite Roma.

¡Oh, Roma!

Mirad, no me llamaba la atención Roma pero me pasó lo contrario.

((casa))

El color.

Yo... yo bajé del avión y vi esas iglesias con calaveras y dedos de santos en una urna y pensé: "cielos santo" ¿¿¿pero cuál es mi religión???? Y entonces cruzamos una calle y -mientras cruzábamos-, los coches pasaban y pensé: ¡¡¡¡cielo santo!!! ¡¡¡Que es un paso de peatones!!!!

Iglesias y arte e iglesias y fuentes.

Pizza de patata.

Y yo mirándola y pensado: "¿Están locos?" y me río y digo: ¡Pizza de patata! ¡No se puede hacer pizza de patata!! y a los quince minutos:

-¡oh, chicas, esto ESTÁ RIQUÍSIMO!!!!

Pero fue más que eso, fue la calle de adoquines y la farola y la luz del sol al atardecer todo era naranja.

(((casa)))

Mi Yo Interior señala ((es casa/es Madrid/es casa))

A ver. Madrid copia a París... no a Roma, le expliqué a mi Yo Interior. A Coso. 

"Estas en Roma, no en casa. Deja de decirme que estoy en casa"

((((((casa)))))))

Ains.

El Foro Romano, el Circo. El señor que venía fruta donde el circo. La sed que teníamos en el Circo. Las escaleras, la Fontana de Trevi. La policía, más escaleras. Esas iglesias y entonces... 

... El vaticano.

🤔 Oro.

🤔🤔 Esplendor.

😶 Menudas estatuas.

🫤 "Pero.. pero Jesucristo era carpintero. Yo.. no.. .no entiendo esto... yo..."

Roma.

Y el Puente de Saint Angelo.

Y el río y el sol, nuevamente.

((casa))

Y dale!

Roma me gustó muchísimo, pero porque sentí que no me desplazo, sigue siendo mi casa.

Yo no he vivido en Roma en la vida. Será que mi Yo Interior mezcla el Palacio de Oriente y los adoquines al sol con esa dichosa calle de roma y sus farolas. Que es una farola, leñe, nada más!

Visité Mánchester y Liverpool.

Descubrí que entendía el inglés. Fue una sorpresa, de verdad. Me dijeron en el albergue que dónde había aprendido a hablar así y  contesté: "En las películas", no se lo creían. Es la verdad, me comunico con frases de películas copiadas con acento de películas. Yo copio acento cosa mala. No lo hago a posta, me dejas en un sitio y me acabo diluyendo y hablando como ellos. 

Visité México. Es largo contar todo pero destacaré el coletazo que me dio un delfín macho, que estaba cabreado, y el color turquesa del agua de Tulum. :) 

También que, ni con el antimosquitos más fuerte (el que usa el ejército en el Amazonas) conseguí que dejaran de molestarme esos insectos. Daba igual lo que me echara. 

Visité Irlanda.

-No sé que pasa este puente -dijo el guía-, que sois todos españoles.

Dos buses enteros de españoles. Los guías alucinaban. Viajábamos solos, claro, pero nos juntamos casualmente allí.

Isla esmeralda.

Cruzamos toda la isla, toda. Hacia Moher. Un viaje muy intenso, eran 3 días. Y cuando llegué a los acantilados...

😶

("Se supone que eres un gigante... y te está ganando terreno!!!!!")

😶

("Bueno, él está subiendo solo... y yo tengo que cargar con tres")

😶

("No me valen tus excusas,... tendré que buscarme otro gigante, simplemente")

("Vizzini... que no pase esa idea por tu mente")

🤣-¡¡¡Pero si aquí... aquí se grabo La Princesa Prometida!!!!!!

(Buah!!!)

Guías: Sí. Correcto.

(¡¡¡Buah y requetebuah!!!)

Qué acantilados.

No sé por qué, de irlanda volví con el pelo cobrizo...

Irlanda es preciosa. Bueno, al menos todo lo que he visto.

Y entonces, visité Japón.

Vale, Japón es ... distinto.

Yo, antes de ir a Japón, creía que vivía en el primer mundo.

Japón es distinto. No quisiera vivir allí. No os equivoquéis. Para nada.

Yo solo digo que la gente deja el móvil sobre una mesa, en un restaurante abarrotado... se va a pedir, tarda 35 minutos, regresa... en un restaurante abarrotado, y su móvil sigue allí.

Japón es diferente. Demasiados turistas, cierto. Miles. Lo echaremos a perder.

"Esto está lleno de Nelly´s" dijo mi acompañante... "Cada tres pasos hay un cartel con normas y un policía diciéndote lo que tienes que hacer..." 🤣

Vale, vale. Repito: no quisiera vivir allí. 

Solo digo que es fascinante. Diferente.

Si las normas sociales de un país como España me agobian...  allí no quiero ni imaginar.

Deben ser muy severos. El jefe del camarero regañando al camarero y al girarse, la expresión de él, como hundió los hombros... Hasta ese instante yo pensaba que ellos... eran fuertes, ¿entendéis? Ese primer encuentro (que ya ves, la gente del hotel estaba a mil cosas, no a dos personas a quinientos metros, semi-ocultas por ocho mil objetos más. Fue algo meramente casual, intrascendente, pero... captó mi atención)

"Ahí va" pensé.

Entendía al camarero (triste, abatido, estoico.. cansado)

Ladeé la cabeza.

"Al jefe le hace inclinaciones una y otra vez... cuando el jefe se va... casi llora".

??????

Me vais a decir: "Eva, ¿vas a los países a cotillear?"

Hombre, un poco sí. Somos todos humanos, ¿no?

Viajas 10.000 kilómetros y las emociones son las mismas. Qué mundo tan curioso.

Pero si hay algo que de verdad me hizo reír muchísimo, me impactó muchísimo, fue lo de las pilas y el supermercado. A ver, todo era genial, vale,... los coches, los trenes bala, el monte Fuji, todo.

Pero ese supermercado vacío con 3 pasillos. Flechas en cada pasillo. Encontrar el producto, no hay nadie en el super, mirar a un dependiente delgadito, joven, con acné (débil) y acercarme cual occidental sin la menor preocupación...

Y el gesto de samurái con la mano de canto, dedos juntos, sin mirarme a los ojos, mirada fija en el mostrador, oblicua, que me detuvo en seco...

😶

Ese sí fue un momento para recordar.

No palabras. Solo silencio.

"Pero... pero si era débil. Es... es débil, pesa 45 kilos, es joven, tiene acné... es..."

Era de todo menos débil, en ese instante. Menudo gesto. 

En silencio.

😶🤣

Miro-a-mi-alrededor. Vacío.

Tres flechas en el suelo. En absoluto silencio, me desplazo lateralmente un paso a mi izquierda. Colocándome encima de una de las flechas.

Lateralmente, despacio. 

El samurai inclina la cabeza.

(Eva flipa)

🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣

Claro, yo no tengo palabras. No las sé. Y él tampoco.

Es comunicación pura.

Inclino la cabeza.

Asombroso.

Muestro las pilas en una mano... porque tampoco sé decir "pilas" en japonés.

Dejo las pilas, pongo el dinero. Coge el dinero, deja el cambio en la bandeja.

Inclinación de cabeza.

Y Eva sale de la tienda completamente fascinada.

¡¡¡¡Pero si era Débil!!!!

😆😆😆😆😆😆😆😆😆😆

¿Qué está pasando aquí?????

Maravilloso, todo. Avanzado. Extraño. Ordenado.

Y allí me encontré... diréis, ¿qué? Me di cuenta de algo, estando allí. Que era Yo en todas partes. Era Yo en Japón, era Yo en la cafetería de al lado de mi casa. Siempre Era Yo.

Y me sentí muy feliz.

Así que, sí... Japón es especial. Japón es diferente. Quisiera volver.

Pero no vivir allí.

En fin, de todos modos da igual porque de esto hace 8 años y la verdad... ya no viajo.

Es que me da miedito.

Fin. 



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