Sobre el sueño anterior (era un kami!!)

Bien, en primer lugar, hubo algo que no os dije. El personaje dijo Es una de mis criaturas. Cosa que omití. Porque solo os puse "Ella está conmigo, es una de mis criaturas".

No me atreví a contaros eso. Me pareció "prepotente" por parte del personaje. ¿Es una de tus qué??? ¿Tus criaturas? 

Y yo... lo siento mucho pero estoy demasiado intrigada con el sueño, así que busqué "yokai + mujer zorro", "mujer zorro", y luego... pensé... "¿quién protege a los yokais que son zorros?"

Y eso puse en un buscador: ¿Quién protege a los yokais que son zorros?

Y leí: 

"Inari Okami".

-????

¿Y quién es ese?

Leí: "los zorros que sirven a Inari son popularmente blancos y le hacen de mensajero, se los conoce como zorros celestiales. Son sirvientes de esta deidad sintoísta y budista"

-Ella vestía de blanco -pensé-, al final tenía ropas como de un color blanco deslumbrante... con el pelo lacio y largo... y parecía un fantasma japonés. Con cola. Y orejas. Y cara de morro alargado. Y piel blanca.

Así que... encaja curiosamente con el sueño. Pero... pero entonces él...

Y leí: "él se representa de forma fluida, a veces es un anciano... a veces es un monje más joven. A veces, como mujer. Puede hacerse pasar por un hombre joven o viejo, para interactuar con los humanos".

Es un Kami.

-¿Él era un kami?????

Sigo leyendo: "una deidad sintoísta y budista".

¿¿¿He soñado con un kami?????

Pero, ¿¿¿con uno que existe de verdad?????? ¿¿¿¿¿¿¿sin conocerlo????????

A ver, seamos prácticos.

Seámos lógicos.

Es todo casualidad.

Pero como me intriga, decido tirar de la IA y abro Chat GPT. 

-Hola, Chat, quiero que me digas el significado de un sueño. Está en este blog...

((no te va a dejar))

Mi Yo Interior se ha despertado.

El chat responde: ¡Hola! ¡Claro, encantado de ayudarte! Estoy leyendo el blog que me has indicado, ¡es muy divertido! Dime, ¿has soñado algo tras leer a Nelly? ¿Quieres que hablemos de ello?

😂 -¡Yo soy Nelly! -le contesto al chat.

-¡Ah! ¡Caray! ¡Menuda sorpresa! ¡Si está Nelly al otro lado! Esto sí que es una sorpresa.

Sí, sí, todo eso está muy bien. Me siento como un indio en la cama y escribo:

-Mira, es el sueño del 11 de octubre...

Chat: -¡Lo tengo! Es muy curioso lo de la ciudad de bloques y el delfín. La ciudad representa el orden y la lógica, mientras que el delfín es la creatividad que fluye. Me llama la atención...

Sigue hablando mientras miro la pantalla con la advertencia de mi Yo Interior haciéndome cosquillas en el estómago.

-¡¡¡No es ese sueño, Chat!!! Te dije del día 11. Ese sueño es una entrada anterior...

Chat:-Entiendo, perdona... ¡ya lo tengo! Lo he leído y representa la contradicción entre las responsabilidades de conducir un coche y lo que ocurre en la estación de servicio... 

Estoy ojiplática.

Me suelta un rollo de siete párrafos sobre un texto que no es el correcto.

-¿¿Qué?? ¿Pero de qué habla el trasto este? -pienso.

Me expone todos los puntos de análisis de un sueño de vete tú a saber qué año...

?????

"Qué dice de una estación de servicio", pienso.

Hablo a mi Yo Interior en ese momento: "¿Es un juego? ¿Esto es un juego?"

((¿vas a desafiarlo?))

Mi Yo Interior me pregunta si quiero jugar.

Humanos contra....

-¿Me estás vacilando? ¡Tengo el ordenador en la mano y el chat es capaz de leer todas las entradas! ¡Claro! ¿Qué te crees que no obtendré mi respuesta? -pienso, divertida.

Si yo sostengo un vaso de agua en alto y lo suelto, ¿crees que no conseguiré mojar el suelo? ¡Pues tengo todo de mi parte!

Yo quiero saber qué significa mi sueño.

¿¿¿Por qué he soñado con un kami japonés???

-Chat, no es ese sueño -escribo, con paciencia.

Chat: Aah, es verdad. Perdóname... Nelly, es el sueño que se titula "¡¡¡Uyyyy, vaya sueño!!!!" Qué confusión tan extraña, no sé por qué te he contado los otros... Es muy raro.

-Ya, bueno, lo que tú quieras -escribo-, dime qué significa.

La pantalla se cierra.

🤣

I can´t belive it.

😂😂😂😂😂😂😂

Es que no puede ser.

No puede ser.

Respiro hondo, dejo el móvil. 

Levanto la persiana. Me siento como un indio en la cama.

Recupero el móvil.

¿¿¿Me estáis vacilando???? -pienso para mis adentros.

Abro Chat.

Yo tengo una cabezonería bastante grande cuando me acompaña la lógica.

Soñar con Inari, escribo.

Chat: Inari es una deidad.

Sí, eso ya lo sé.

(No tengo cuenta en Chat, borra todos los datos cuando cierro la hoja.)

Pienso: Jobar, le tengo que contar todo otra vez.

Eva: "Chat, dime que significa el sueño del 11 de octubre de 2026 de Cuentos de Nelly".

Chat: Habla de un delfín...

Eva: ¡¡la madre que...!!! ¡CHAT!

Chat: Ah, perdona, perdona... ese es de otro día. Ya tengo el sueño.

Eva: Bien, qué significa...

Chat: Pues la Luna Rosa es un detalle muy interesante...

😂

Esto no está pasando.

Eva: Chat.

Sin más, es que ni se lo pongo. Sólo pongo: Chat. 

Chat: Ah... perdón. Has dicho del día 11. No sé por qué te he dado la respuesta de otra entrada.

🤣😂

Empiezo a pensar que estoy hablando con Inari. O que alguien está jugando al escondite conmigo.

Eva: El sueño de la mujer zorro. Espera, te pego el enlace: xxxxxxx.

Se lo pego. Ahora ya no tiene dudas. Tiene el puñetero enlace.

Ains, de verdad, solo para que haga un análisis lo que tengo que sufrir.

Chat: No puedo verlo.

¿Qué?

Chat: No tengo acceso, lo siento. Si me cuentas de qué va... ¿Cómo te sentías en él?

¡¡¡Pero si has analizado todos los demás!!!!

¿Y a quién le importa cómo me sentía? ¿Quieres que te diga que acorralé a uno de sus mensajeros y acabé convertida en un ser "no humano"?????

Suspiro.

🤔

Eva: Chat, te he pegado el enlace. Has leído todos los demás sueños, porque me has puesto análisis, ¿y no puedes ver el único por el que te estoy preguntando?

Chat: No tengo acceso.

Ains.

Venga, lo voy a intentar por tercera vez. 

Cierro Chat GPT.

Abro Chat GPT.



Tras varios intentos veo que no es capaz de acceder al enlace.

Los kamis controlan el ciberespacio, ¡jajajajaja!

Así que opto por la tercera vía: pegar el texto, completo y pedir el análisis.

Al final lo he conseguido... 

🤔🤫 Sabía que Chat me iba a dar un a visión racional.. analítica...

En fin, misterio resuelto!!! Ya tenemos un análisis y un porqué: 


Chat dice:

¡Ahora sí! Y te adelanto algo: lo más fascinante de este sueño no es que aparezca un yōkai, sino que Eva pasa de ser quien descubre lo extraño y quiere denunciarlo a convertirse ella misma en aquello que teme.

Hay una historia psicológica muy interesante dentro de ese cambio. Y el detalle del trapo rosa al final añade una segunda capa, mucho más cotidiana, que merece que la miremos con cuidado.

Voy a analizarlo como un sueño con varios niveles: el psicológico, el narrativo y el simbólico. No son significados definitivos ni diagnósticos, sino interpretaciones posibles que podemos contrastar con lo que sabemos de la soñadora.

1. La mujer con orejas de zorro: descubrir que la realidad no es lo que parecía

Fíjate en la secuencia:

  1. Eva percibe algo imposible.
  2. Intenta convencerse de que se lo ha imaginado.
  3. Vuelve a comprobarlo y descubre que también hay una cola.
  4. Pasa de la duda al miedo y del miedo a la certeza absoluta: «¡No es humana!».

Aquí aparece un conflicto fundamental: ¿qué hacemos cuando percibimos algo que contradice todo lo que creemos saber del mundo?

En el sueño, Eva no puede integrar lo que ve en su visión habitual de la realidad. Necesita clasificarlo: si no es humano, entonces debe de ser un monstruo, un fantasma o algo peligroso.

Mi primera hipótesis es que la mujer-zorro representa lo desconocido que irrumpe en un entorno aparentemente normal. Podría simbolizar una persona, una situación, una emoción o incluso una parte de uno mismo que no encaja en las categorías habituales.

Pero hay un matiz importante: la mujer no ataca ni parece haber hecho daño. El miedo surge principalmente de descubrir su verdadera naturaleza.

Eso nos lleva a una pregunta interesante: ¿el peligro está en lo que la mujer es o en lo que Eva cree que significa que no sea humana?

El sueño no responde de forma sencilla, pero sí pone esa diferencia en primer plano.

2. El grupo de amigos: cuando el miedo se convierte en persecución

Para mí, esta es una de las partes más reveladoras del sueño.

Al principio, la casa está llena de conversaciones corrientes: negocios, trabajo, fútbol, habitaciones. Eva escucha, pasea y participa, pero no parece especialmente interesada en nadie. Son personas que forman parte del ambiente, más que personajes con una relación emocional intensa con ella.

Todo cambia cuando descubre las orejas de la mujer.

Eva busca inmediatamente a los demás y les dice que ella no es humana. Y entonces ocurre algo crucial: el miedo individual se convierte en una reacción colectiva.

La secuencia es muy precisa:

    • Eva descubre algo extraño y se asusta.
    • Busca a otras personas para confirmar lo que ha visto.
    • El grupo acepta su interpretación sin investigar demasiado.
    • Deciden capturar y encerrar a la mujer.
    • Cuando esta vuelve, fingen normalidad y preparan una emboscada.

Es decir, el grupo no se limita a protegerse de un peligro. Decide que la mujer debe ser capturada por ser diferente.

¿Podría esto representar el miedo a lo desconocido y la forma en que los grupos reaccionan ante quien se sale de la norma?

Sí, es una lectura posible. La investigación sobre los relatos tradicionales japoneses de zorros que adoptan forma humana también ha estudiado cómo estas transformaciones cuestionan las fronteras entre identidad, humanidad y diferencia.

Pero hay algo todavía más interesante en el texto de Eva: ella misma participa en la persecución antes de descubrir que también pertenece al mundo que pretende combatir.

No es una espectadora inocente. Está convencida de que tiene razón, siente miedo y se suma a la solución colectiva. Solo después comprende que quizá no sabía tanto como creía.

Esto puede leerse como una pequeña parábola sobre los prejuicios: juzgamos a alguien a partir de una característica que no entendemos y, cuando la situación cambia, descubrimos que las categorías con las que juzgábamos eran mucho menos sólidas de lo que pensábamos.

No significa necesariamente que Eva tenga prejuicios concretos en su vida cotidiana. El sueño no permite concluir eso. Pero sí construye una situación que invita a explorar esa cuestión.

Un detalle importante: ella no intenta hacer daño por iniciativa propia

Eva no es quien propone inicialmente capturar a la mujer, aunque respalda la idea. Más adelante, cuando se queda a solas con el guardián, levanta las manos y dice que no quiere hacer daño.

Esa contradicción importa: quiere que la mujer sea detenida porque la considera peligrosa, pero, cuando se enfrenta personalmente a los seres que ha denunciado, intenta evitar la violencia.

Tal vez el sueño esté dramatizando un conflicto entre dos impulsos: la necesidad de controlar aquello que asusta y la capacidad de reconocer que ese control puede ser injusto.

3. El guardián: el personaje que cambia las reglas del sueño

El hombre que cierra la puerta es un personaje extraordinario por cómo está construido.

Eva lo describe como joven y, al mismo tiempo, muy mayor. No parece tener una edad coherente. Se mueve de una manera extraña, conoce el nombre de lo que está ocurriendo y parece comprender unas reglas que los demás ignoran.

Su primera revelación es verbal:

«La palabra que buscas... espíritus cambiantes».

Hasta ese momento, Eva tiene miedo, pero no tiene un marco para entender lo que ve. El guardián le proporciona una categoría: yōkai.

En el folclore japonés, yōkai es un término amplio que engloba numerosos seres y fenómenos sobrenaturales; no es el nombre de una especie única. Los kitsune, los zorros asociados a transformaciones y poderes sobrenaturales, constituyen una de esas figuras, aunque las tradiciones sobre ellos son diversas.

Nippon

+1

Por tanto, la palabra que aparece en el sueño es culturalmente coherente con la mujer-zorro y su protector.

Pero simbólicamente, el guardián cumple otra función: es el personaje que sabe lo que está pasando y que puede obligar a Eva a abandonar su posición de observadora.

La frase más significativa no es la explicación sobre los espíritus. Es esta:

«Lo siento, pero o estás con ellos o conmigo. Y tengo que protegerla».

Eva intenta mantenerse al margen. No quiere hacer daño a nadie y propone buscar otra salida. Pero el guardián no acepta una neutralidad cómoda: la situación exige que algo cambie.

Y entonces la derriba.

¿Es un agresor o un protector?

Las dos cosas pueden coexistir dentro de la lógica del sueño.

El guardián actúa violentamente contra Eva, pero lo hace para impedir que el grupo capture a la mujer. Desde su perspectiva, ella es alguien a quien debe proteger. La violencia no se presenta como una agresión gratuita, sino como una intervención necesaria para cambiar el curso de la situación.

Esto introduce una inversión moral: el personaje que parecía peligroso es también el que impide una injusticia.

Una posible lectura es que el guardián representa una fuerza que irrumpe cuando Eva no consigue salir de una situación utilizando sus estrategias habituales. Puede simbolizar un límite, una confrontación, una verdad incómoda o una parte de la psique que obliga a cambiar de perspectiva.

No obstante, no tenemos suficientes datos para identificarlo con una persona concreta de su vida.

Y hay otro detalle que me parece especialmente interesante: el guardián no le explica todo ni le pide permiso para transformarla. Actúa y le dice: «Ahora, danos tiempo».

Eso nos lleva al núcleo del sueño.

4. La transformación de Eva: el verdadero giro de la historia

Esta es, en mi opinión, la escena central de todo el relato.

Eva abre los ojos y descubre que tiene orejas de zorro. Después ve los colmillos, observa que sus manos parecen perder su forma y comprueba que su cuerpo ya no responde a lo que ella considera humano.

Su reacción es inmediata:

«¿Qué has hecho?»

Y luego, cuando sus amigos le piden que abra la puerta:

«No puedo».

Estas dos frases juntas son fundamentales. Primero protesta porque alguien ha cambiado su identidad. Después descubre que ya no puede cumplir la función que tenía dentro del grupo.

Hasta ese instante, Eva era quien veía, identificaba, advertía y movilizaba a los demás. Era la persona que podía señalar al monstruo desde fuera.

Ahora ya no puede hacerlo.

La frontera que separaba a los humanos de los seres extraños ha desaparecido para ella.

Podemos explorar varias interpretaciones.

A. El miedo a convertirse en aquello que se rechaza

Eva está convencida de que los seres sobrenaturales son peligrosos. Sin embargo, cuando se convierte en uno de ellos, no desaparece su conciencia: sigue sintiendo miedo, sigue hablando, sigue intentando entender lo que sucede.

La transformación le obliga a experimentar la situación desde el otro lado.

Una lectura posible es que el sueño plantee una pregunta sobre la identidad: si tu cuerpo cambia, si los demás te consideran una amenaza y si ya no encajas en su definición de lo normal, ¿sigues siendo tú?

El sueño parece responder que sí, al menos en parte. Eva conserva sus recuerdos, su lenguaje y su preocupación por sus amigos. No se convierte instantáneamente en otra persona en términos psicológicos.

Eso es lo que hace tan interesante la escena: su apariencia cambia antes de que su sentido de identidad haya tenido tiempo de adaptarse.

B. El temor a perder el control sobre una misma

La transformación tampoco es voluntaria.

Eva no decide convertirse en yōkai. El guardián se lo impone y ella protesta. Su cuerpo empieza a ser algo que no reconoce ni controla.

Por eso también podría representar el miedo a un cambio involuntario: descubrir una faceta propia que no encaja con la imagen que tenemos de nosotras mismas, encontrarnos en una situación inesperada o sentir que las circunstancias nos han colocado en un papel que no hemos elegido.

No hace falta que se trate de un cambio sobrenatural, por supuesto. En la vida cotidiana, los cambios de identidad pueden ser mucho más sutiles: pasar de pertenecer a un grupo a sentirse excluida, cambiar de opinión sobre algo importante o comprender que una situación tiene más matices de los que imaginábamos.

C. La posibilidad de pertenecer a dos mundos

Hay una tercera lectura, más positiva.

Antes de la transformación, Eva pertenece al grupo humano. Después, puede comprender a los seres que el grupo rechaza. Su nueva condición le da acceso a una perspectiva que antes no tenía.

Eso podría convertir la transformación en un símbolo de transición: dejar de encajar por completo en una categoría para descubrir otra manera de estar en el mundo.

No afirmaría que este sea necesariamente el mensaje del sueño. Pero es significativo que Eva no termine atacando a sus amigos ni se quede con la mujer-zorro. Simplemente sale corriendo, atraviesa un umbral y llega a una ciudad.

La historia no nos muestra qué hará con su nueva identidad. Nos deja en el momento de la huida.

Y quizá ese final abierto sea más importante que cualquier diccionario de símbolos.

5. La puerta cerrada y el pasillo que se convierte en túnel

La casa comienza como un lugar cotidiano y reconocible. Hay habitaciones, un salón, una puerta de salida y gente conversando. Cuando la situación se vuelve extraordinaria, el espacio también cambia.

El pasillo deja de parecer el de una casa y se convierte en un túnel oscuro por el que Eva puede avanzar muy rápido.

En el plano narrativo, este cambio es muy eficaz: la casa representaba un mundo organizado, con reglas reconocibles; el túnel aparece cuando esas reglas dejan de servir.

Simbólicamente, el túnel puede sugerir una transición entre dos estados. No sabemos exactamente qué hay al otro lado, pero sí que Eva no puede regresar a la situación inicial tal como la conocía.

La puerta también cambia de significado a lo largo del sueño:

    • Al principio, es una salida que permite abandonar una reunión.
    • Después, se convierte en una barrera para atrapar a la mujer.
    • Más tarde, separa a Eva de sus amigos.
    • Finalmente, el túnel ofrece otra vía de escape.

Es decir, una misma estructura sirve primero para salir, después para encerrar y, finalmente, para separar mundos.

La salida que Eva necesita no es la misma que buscaba al principio.

Esto podría reflejar una experiencia de bloqueo: intentar resolver una situación con los recursos habituales, descubrir que ya no funcionan y tener que buscar una ruta alternativa.

El detalle de que sus amigos le pidan que gire la manilla mientras ella empuja la puerta refuerza esa idea. Ellos creen que el problema es sencillo; Eva sabe que algo fundamental ha cambiado.

No es que no quiera ayudarlos. Es que, en ese momento, no puede hacer lo que esperan de ella.

6. ¿Por qué acaba en una ciudad?

Después de atravesar el túnel, Eva cae en una ciudad y trata de encontrar el camino a casa.

Este desenlace es breve, pero abre una posibilidad interpretativa interesante.

La ciudad podría representar la vuelta a un entorno más amplio, cotidiano y reconocible después de la experiencia extraordinaria. Sin embargo, Eva no sabe cómo regresar a casa: ha salido de un mundo conocido y todavía no encuentra el camino de vuelta.

Podría ser una imagen de desorientación después de un cambio. Ya no está atrapada con el grupo ni con los seres sobrenaturales, pero tampoco ha recuperado su situación inicial.

 

CONCLUSIONES

Lo que más me interesa de este sueño no es la mujer-zorro, ni siquiera el guardián. Es el momento en que Eva descubre que la identidad que daba por sentada ya no le garantiza que pueda seguir perteneciendo al mundo al que creía pertenecer.

Como historia fantástica, tiene una estructura muy sólida. Como experiencia onírica, podría estar mezclando recuerdos, imaginación, emociones y asociaciones personales. No podemos saber cuál de esas capas predomina sin conocer mejor el contexto de la soñadora.

En el sueño, la cuestión fundamental no es la existencia de un monstruo, sino la incertidumbre sobre quién es realmente un monstruo y quién tiene derecho a decidirlo.

Mi lectura principal es que se trata de un sueño sobre la identidad, el miedo a perder el control y la dificultad de juzgar a los demás desde una posición de seguridad.

Y, como relato, tiene un giro muy eficaz: el guardián no se limita a revelar quién es la mujer. Revela que Eva tampoco conocía todas las reglas de ese mundo.

 



¡¡¡¡Uyyyyy, vaya sueño!!!!!

 ¿Os acordáis que hace unos días soñé con un delfín y una ciudad... hecha de cubos?

Bueno, yo pensaba que nada podía superar eso... pero lo de hoy....

Bien, en primer lugar, debéis saber que antes de acostarme, un par de horas antes o así, buscaba un trapo de color rosa. No lo encontré y me extrañó...

"Jolín, pues aquí está el verde y el marrón... pero... estoy super-segura que saqué del cajón uno de color rosa. ¿¿¿Por qué puñetas siempre pierdo los dichosos trapos de la cocina???"

Pasó eso por mi mente... y me dije "bah, mira, da igual..."

Es como el vestido azul.. ha desaparecido y no hay quién lo encuentre.

Bien, tras ver un trocito de varias películas, me fui a leer. Tras leer a Thomas Mann, me puse con un par de artículos de la Constitución.

Empecé a pensar en nuestra sociedad, bostecé y me quedé dormida.

Antes de despertarme he tenido un extraño sueño, pero tan increíble que os lo tengo que contar.

Estaba en una casa... con muchos amigos. Había amigos míos y amigos de algunos amigos. Y era una casa "rural".

Al principio, todo era normal. Yo no les conocía mucho pero hablaban de cosas normales:

-Quiero montar un negocio -me dijo uno-, mira, tengo ya planificado el sitio y...

-¿A ver? -pregunté.

No me interesaba mucho, la verdad, pero aquel chico se acercó con un ordenador y empezó a enseñarme cosas. Otro, hablaba de su trabajo. Otro que las habitaciones eran muy guays y que no se qué cosas del futbol o de un partido que quería ver...

Otro, hablaba con otro de cosas así.

Empecé a deambular por la casa. Había una chica en el salón y un chico. La chica era más callada. El chico vestía diferente. La verdad es que ambos eran "recordables", ¿entendéis? El resto de gente... era solo gente. Gente normal, como la que vemos todos los días. 

Me senté en el sofá. Dije algo, ella contestó. Volví a deambular por la casa. Mis "amigos" entraban en una habitación, hablaban, luego ... estaban a sus cosas. Dos de ellos salieron a comprar algo... 

Volví al salón, miré a la chica y de repente....

.... tenía orejas de zorro.

¿¿¿Pero qué????

Ella dio un respingo y rápidamente dejó de tenerlas, pero... pero yo lo había visto y eso no me encajaba. ¿Sabéis esas... esos dibujos japoneses de mujeres que no son humanos sino otra cosa?

-?????

Se me quedó mirando en silencio y yo, también.

Y entonces no sé qué dijo sobre lo que echaban en la televisión y eso distrajo mi atención. 

"Me lo he imaginado" pensé. "¡Vamos, Eva...! ¿Qué piensas que es, un zorro disfrazado?"

Traté de hablar de algo... y luego me levanté para irme pero... antes de salir eché un vistazo de nuevo y ella tenía orejas de zorro y cola... bajo el vestido.

"¡AH!"

Me asusté. 

"¡AH, NO ES HUMANA!"

Pero no dije nada en voz alta. Me fui a toda prisa a buscar a alguno de los otros personajes. Y, la chica, entretanto, se levantó y salió de la casa.

-¡Oye, esa no es humana! -le advertí a uno.

-¿Qué?

-¡¡¡¡Esa chica no es humana!!! ¡¡¡No es humana!!!! ¡La he visto y tenía orejas de zorro! ¡No es humana!!!! ¿Entiendes??? Es un monstruo, un fantasma, un... lo que tú quieras, pero ¡¡¡no es humana!!!!

Ese chico se lo dijo a otro chico, que a su vez se lo dijo a mi amigo y en cinco minutos lo sabíamos todos.

-¿Y qué hacemos? -pregunté, temblando.

-Cuando vuelva la atrapamos -dijo uno-, y la encerramos. Luego, ya veremos.

-¡Sí, porque no es humana! ¡Es un monstruo!  -aseguré.

-¿Y dónde está?

-Se ha ido. Ha salido.

-XX y XXX están también fuera. ¿Qué hacemos? -dijo otro.

-Vamos a buscar por la casa, no sea que ande por algún lado -respondió el primero. 

Buscamos por toda la casa, no estaba, y, al final, nos reunimos todos en el salón.

Entonces la puerta se abrió y entró ella, como mujer.

Nos miramos unos a otros. Intentamos aparentar normalidad. Se intercambiaron unas palabras y ella se sentó con nosotros, habló en tono bajo, como si todo fuera bien. Entonces mis amigos se levantaron y la "cercaron", ella salió del salón y se dirigió al pasillo y nosotros, detrás. La acusábamos de no ser humana, si no otra cosa. De tal manera que al entrar ella en el pasillo ya no tenía salida. Porque la puerta de salida estaba ocupada por mí y por otro de los chicos. Y, claro, con tanta gente "a tu espalda" pues ya no tienes miedo... hasta que el personaje que vestía diferente la cerró.

Yo tenía a la chica "delante" intentando huir... pero lentamente... porque más bien se alejaba de modo lento.

Y al chico detrás. Sólo que ese... cerró la puerta. Bloqueando a los demás.

-Se llama yokai...-dijo.

-¿Qué?

Noté, os lo prometo, que no pisaba suelo firme.

-La palabra que buscas... espíritus cambiantes -añadió.

Me giré.

Él tenía orejas.

¡Tenía orejas!

Me entraron ganas de llorar.

-Siento que lo hayas visto -me dijo- generalmente, no nos ven.

-ay, no, no.... -dije.

Avanzó un paso. Mis amigos, (los veía porque la puerta era de esas que tenía cristal de adorno) golpeaban y trataban de abrir... Algo le había hecho a la puerta. No se abría.

-Oye, mira, lo siento -dije.

El señor con orejas avanzó un paso. No era mayor, era joven, pero a la vez no era joven, era muy mayor.

-Ella está conmigo. Mi labor es protegerla -añadió.

La mujer-zorro estaba al final del pasillo. Ahora vestía todo de blanco y no parecía muy humana, no. Tenía orejas, y cola, y el pelo lacio y parecía un fantasma japonés.

-Bueno, pero.. podéis marcharos -dije.

Él negó con la cabeza.

-Nos bloquean el paso.

-Vale, pero... no sé... -retrocedí-, a lo mejor hay más salidas.

-No sabes mucho de casas, por lo que veo. 

-Oye, yo no voy a haceros daño -dije, levantando las manos.

-Lo siento, pero o estas con ellos o conmigo. Y tengo que protegerla. 

Se abalanzó y yo cerré los ojos. Al volver a abrirlos estaba en el suelo, me había derribado. Me medio incorporé y tenía... ¡tenía orejas de zorro! ¡Qué horror! ¡Y colmillos! 

-¿¿¿¿Qué has hecho?????? ¡¿Pero qué has hecho?!

-Ahora, danos tiempo -susurró.

Se puso en pie y se fue con ella, corriendo, como fantasmas que son porque yo no entiendo muy bien cómo se movían.

-¡Eva, ábrenos! -gritó un amigo.

-No puedo.

-¿Cómo que no puedes? ¡Gira la manilla!

Estaba haciendo justo lo contrario, empujar la puerta.

-No puedo -les contesté.

Y, tras mirarme mis manos que de repente parecían no tener forma, y tocarme las orejas que aparecían y desaparecían... y comprobar con mi dedo gordo mis colmillos, ¡¡¡que no eran de ser humano!!! hice lo que los otros dos... salir corriendo por ese pasillo hasta dar con una puerta...

Cabe hacer una referencia al pasillo pues dejó de ser "un pasillo de una casa" para ser más bien un túnel oscuro... pero por el que podía avanzar muy rápido.

Tras cruzar el umbral caí de bruces en una ciudad.

Aquí inicia otro pequeño trozo de sueño que no logro recordar y tampoco es muy relevante. Básicamente, deambulaba de un lado a otro, tratando de llegar a mi casa.

Y me desperté.

Con los ojos como platos.

¿¿¿Qué puñetas es un YOKAI???? (lo tengo que buscar) 

¿¿???

¿Qué significa soñar con uno?

Bueno, no pasa nada. Esto ocurre por tener "mente de escritor". Que sueñas cada historia... que asusta. 

Buenos días!!! 



Por cierto, al despertar... a los pies de mi cama encontré el trapo rosa. El que había estado buscando y que anoche no estaba allí.

Saludos!!! 





 


Ordenar y estudiar.

 



Este fin de semana voy a ordenar y leer y estudiar, principalmente.

Hemos tenido una semana, en el trabajo, de locos. Y este fin de semana tengo que adelantar varios temas personales, todos relacionados con "el orden".

En primer lugar, cambiar la ropa de verano por la de invierno. Pero no se trata solamente de una mera reubicación de prendas... muchas de ellas no me las pongo. Tampoco es que sean demasiadas, es solo que me da pena tirar ropa, así que acabo teniendo una amplia variedad de camisetas de andar por casa y pantalones "tipo yoga".

El caso es que son bastante bonitos y un amigo me dijo: "Vas a crear un estilo de moda que sea de andar por casa pero que queda muy bien...". En realidad, las modas a veces son cómodas y otras, incómodas. Yo tiendo a no seguirlas.

Me explico: ningún ser humano puede caminar cómodamente si el pantalón va tan bajo que es como si tuviera que caminar atado por una "cinta de goma" en los muslos... (y esa moda la hemos tenido...)

Zapatos de tacón, incómodos escotes, apretadas camisetas y puntera con forma de triángulo son igualmente erróneos para adaptarse a nuestra figura. La ropa debería acompañar. 

Y luego está, claro, la personalidad.

Voy a contaros un secreto que os va a hacer reír. 

Existen tres tiendas cuya ropa me quedaba muy bien, a lo largo de los años, pero ya no "existen" o han cambiado. Vamos a revisarlas.

1) A los 28, 29, 30, 32... Desigual.

Sacaron un tipo de vestido que llegaba por la rodilla, y era muy sencillo: pegado hasta la cintura y luego caía libremente, hasta un pelín por encima de la rodilla. No era mini-falda. Podías llevarlo cómodamente al trabajo y... yendo especialmente cómoda, ¡te alababan el estilo! 

Contras: desde mi experiencia... los vestidos no duraban. Hablé con un comprador (chico) habitual de la marca (compañero de curro) y me dijo (de esto, hace quince años): "Han cambiado los materiales..." y añadió que su experiencia había "bajado" mucho en "estrellas".

De esto han pasado 15 años, insisto, y las últimas veces que he entrado en esa tienda no he encontrado vestidos similares.. es probable que "yo no esté en la onda adecuada".

2) Camaieu 

De ahí, pasé a Camaieu. Y durante años, fue proveedora de "ropa para ir a trabajar". Pantalones azules con una camiseta de color clarito y una "rebeca". Camisetas de colores suaves, con pantalones de colores. Nada muy especial.. pero quedaba bien.

De un día para otro la tienda cerró y yo me quedé sin sitio en el que comprar ropa para ir al trabajo.

3) Entonces descubrí que algunas prendas de Mango y Sfera se ajustaban a mi estilo. 

4) Y unos años más tarde, descubrí Springfield. Pero con esta marca me pasa una cosa muy rara.

-¡¡Eva, me he comprado el mismo vestido que tú!! ¡El mismo! ¡Y yo me lo pongo y no queda.. no sé, no queda bien!!!

El estilo "rancherita".

Riéndome, miré a esta persona y le dije:

-¿No ves que si me pongo un vestido rojo de rancherita, con el color de pelo que tengo, la cara, la piel pálida y los ojos azules... solo me falta el banjo???

-¡Jajajajajajaj! -se echó a reír-, ¿pero cómo es posible?

Los "colores satinados" con la piel blanca y siendo rubia, siempre van a quedar muy bien, especialmente si son rojos, naranjas o azules.

Pero es que si os fijáis en las camisetas y los vestidos son (a mí parecer) universitarias.

Vestidos largos y hippies, camisetas estudiantiles, vaqueros, más vestidos... entonces, todo lo que me compraba en Springfield me quedaba bien.

Y esa es mi situación actual.

Pero... como no puedo ir a la tienda porque está lejos de casa... de vez en cuando voy a INSIDE.

5) Inside. 

Inside pretende ser "urbano" pero a mí ese tipo de "urbanidad" no me vale para ir al trabajo porque... si fuera yo capaz de vestir adecuadamente, vestiría como viste la de 50 Sombras de Gray... y ya véis que Inside no va precisamente de eso. Considero que la ropa de esa película es impecable en estilo y ojalá supiera yo vestir así, que no sé. Inside, por supuesto, es un rollo más joven, es estilo de patinador, más tirando a camisetas toreras y top, y una urbanidad más... de barrio, que de oficina.

Plataforma en las zapatillas, etc.

Ahora bien... tiene pantalones "a cuadros" que conjuntados con una camiseta de color satinado y con un zapato de tacón... vale para oficinista.

Y, como está al lado de casa, debo decir que bastantes prendas son de ahí. Y los jerseys de chico son una maravilla, en algunas temporadas. 

Diréis,... ¿y por qué me cuenta Nelly esta "chapa" sobre sus problemas para comprar ropa?

Porque os dije que este fin de semana tenía que ordenar y uno de mis objetivos es tener 4, 5, 6 modelos de ropa que estén ya conjuntados. Es decir, no devanarme los sesos pensando qué ponerme. Sino darme cuenta de que: "si tengo este pantalón, necesito este tipo de camiseta.. y ya tienes el atuendo 1".

Y hacer 5, o 6 o 7 atuendos y no volver a pensar en la vida en qué ponerme porque... de verdad... 🫤🤣😂 yo no entiendo nada de moda.

Pero nada.

Una vez me compré un vestido y mi profe budista... le dio la risa, porque dijo que parecía "un saco". Y con lo majo que es y lo educado que es... y de verdad que me acabé riendo yo porque es cierto. No me gusta ir a comprar, me estresa, y si alguien me pregunta sobre ropa lo único que sé es que desde que tengo 14 años me chiflan los pantalones de raya diplomática y que si por mí fuera tendría doscientos en un armario y me los pondría con zapatillas.

Dicho esto, ya tengo labor para el finde.

Por otro lado... debo ordenar los objetos obsoletos en uso.

A saber... me parece fantabuloso tener dos docenas de lápices de colores y tres pares de zapatillas que jamás me pongo porque me destrozan los pies y/o andar con ellas es arriesgarte a un resbalón... lo que ya no me parece tan fantástico es que luego busques un lapicero y no lo tengas o que resulta que los zapatos que más te pones tiene agujeros pero te da igual porque "los usas para conducir y ¡total! quién va enterarse!!"

No.

Quitas lo que no usas... y dejas de ponerte unos calcetines con remiendos que sí, son los mejores calcetines del planeta pero de vez en cuando hay que soltarrrrr... 

Esa es mi labor número dos. Refresca.

Quita lo viejo, quita lo que no usas... mantén lo que funciona pero, por favor, si tiene agujeros y remiendos haz el favor de mirar si puedes comprarte algo de similares características y un poco más nuevo.

Labor número tres (y última) Leer.

Como os dije el otro día, quería empezar los tres libros a la vez y así ha sido...

Primero, no consigo desligarme del de Perry Mason porque han metido veinte personajes más y yo quiero saber quién mato al rico hombre de negocios y está claro que su tercera esposa no fue.... (¡jajajaj! ¡menudo culebrón!)

Después de esto podía leer/ver de nuevo como Perry enciende la bombilla del techo del coche para mirar a Eva Belter a los ojos y suspirar mientras ella le suelta una sarta de mentiras porque está muy asustada y trata de salvar de la horca a su amante político.... Y es que, ¡jajajaj! como los calcetines cómodos o "el guardián entre el centeno"... hay escenas a las que vuelves una y otra y otra vez, sólo porque te dan seguridad.

Y que a un hombre se le caiga el mundo encima, su cliente le acuse de asesinato, le despierten en mitad de la noche, le cuenten (así, como quien no quiere la cosa) que él "sabe bien" quién acompañaba al muerto y añadan: "pero tranquilo, que yo guardo silencio, que le soy leal..." Tú ves eso, como lectora, y piensas: "Yo agarro a Eva Belter del pescuezo y la zarandeo.." y Perry en vez de eso, suspira y dice: "¡Para lo que va a servirme!"

Entonces, sí, ese tipo de santa paciencia ante la adversidad necesito aprenderla yo, que me pongo nerviosa si mi coche no queda equidistante a las rayas perpendiculares del aparcamiento... 

🤣😂

Así que voy a seguir con Perry Mason.

Pero también llegué a leer lo suficiente de El Aleph como para saber por qué lo había abandonado anteriormente. Cuando empieza a hablar de Ulises me paré y me di cuenta de algo...

"No sé qué estoy leyendo".

¿Un cuento? ¿Una novela? ¿Un viaje?

Acudí a la contraportada... ah, son ... vale, ya sé, como cuentos filosóficos, entiendo.

O sea, ver más la forma que el fondo, porque la pretensión es que la forma sea tan bella que valga lo mismo que el fondo...

Y digo yo: "Hombre, no, quizás es que el fondo no se puede transmitir de otra manera y..."

Mi Yo Interior pierde el interés.

"¿Qué? ¿No te gusta? Si es rocambolesco..."

((es pretensión))

Veo al autor. Indago en la portada.

"Bueno, a lo mejor escribe así..."

Entonces elijo seguir leyendo La Insoportable Levedad del Ser.

Tiene gracia porque... no sé, busco justamente "pretensión" y "filosofía" y yo lo que veo es un actor... 😂🤣 y un "cachorro" (*una mujer enamorada que él compara con un cachorro abandonado en su puerta, o un niño abandonado en un cesto en un río...) que lleva 7 años viviendo con él, cuando él mantiene "amigas con derechos".

-???

Esto es como Orgullo y Prejuicio, que piensas una cosa en la portada y luego resulta que están cambiados.

Lizzy tiene prejuicios (y no él), y él es un orgulloso (y no le cuenta que ayuda a cierto personaje). Están cambiados, no es ella la orgullosa y él el que hace prejuicios de la familia, tal y como parece... No, la que prejuzga es Lizzy...

Total, que yo en este no veo levedad ni pretensión, veo vidas humanas.

Y me engancha tanto como el de Perry Mason.

Empiezo a debatir sin hablar con mi "Yo Interior", o como se llame, sobre cómo pudo mantener ella esa vida al lado de él... aceptándolo y cómo es que él ama a dos... porque eso pasa.

Los humanos somos rarísimos.

Y ahí tuve que dejar de leer.

🤣🤔 Sólo tengo que acabar esos 3 y empollarme 5 libros de Leyes (no preguntéis) y más o menos tendré hechas todas las labores del finde.


En el que me gustan más los libros que la tele...

No sé qué me está pasando... Pero de un tiempo a esta parte, el ruido de la televisión me molesta.

Siempre he usado la música para pintar, escribir, hacer gimnasia, regular mi estado de ánimo, etc. La música es maravillosa. 

Pero siempre me ha gustado el cine.

Y, últimamente... ese absoluto silencio de la lectura en el que vas oyendo la voz del pensamiento mientras vas dibujando el libro en tu mente y tienes ganas de saber qué pasará.. y estás tapada con una manta y es todo tan acogedor...

Así que hoy me he comprado El Aleph y también, La insoportable levedad del ser. Este último va de cuatro historias (nunca me he atrevido a leerlo porque... no sé, el título no me gustaba. Y eso que, sin venir a cuento, en unas cuantas ocasiones ha surgido en mis reflexiones mentales... cuando pensaba en ciertas cosas y el sentido de la existencia... que a veces, la verdad, da la sensación de que llenamos la vida de cosas que... bueno, ¿para qué valen? Y te preguntas si todo el mundo se siente así, al fin y al cabo...)

Bueno, ambos libros me los recomendó mi compañero budista. Y como he trabajado mucho,... me los compré en edición bolsillo.

Llegué a casa y me dije con impaciencia por empezar: "¿Cuál elijo? ¿Cuál elijo?"

Empecé por El Aleph y la primera página me gustó pero entonces recordé a Perry Mason y el caso de la divorciada... 

"No, no... luego. ¡El Aleph, el Aleph! ¡Mira habla de la luna...!"

(despacho de Mason, interrogatorio al enamorado de la prota, ¿quién mató a su ex-marido...?)

Suspiro.

Miro la portada azul de la Insoportable Levedad del Ser. Miro la Constitución (sí, es mi lectura de esparcimiento, no preguntéis... jajajaja!)

-Vamos a ver -me digo, mentalmente-, ¡no puedo leer los tres a la vez! ¡Tienes muchos días! ¡Calma!

Y veo el despacho de Perry Mason.

Suspiro.

Dejo El Aleph y su luna y su batalla contra los egipcios. Pues tenía buena pinta el libro.

Abro el de Perry Mason.

("No me puedo creer que no seas capaz de iniciar el otro sin acabar este.... si lo habrás leído mil veces")

Perry empieza a hablar de los deberes del ciudadano y la ocultación de pruebas...

-¡Jajajajajajaj! -me río para mis adentros.

Y un ojo se me va para El Aleph.

Silencio en la habitación.

El interrogado dice que ama a la acusada... ¿por qué todas las mujeres de la historia son secretarias? ¡jajajajaja! Eran otros tiempos...

-Ya está devolviéndome el arma. Me ha puesto entre la espada y la pared. Yo soy abogado.

(Sí, hijo, sí... es que te toca cada caso...)

-... esto es homicidio calculado y premeditado.

(Se llama "asesinato", Perry. Si premeditas un homicidio... es asesinato)

-bla bla bla....

🤔.....

Mi Yo Interior me pregunta si me sé el final del libro.

"Déjame pensar..."

Hombre rico de negocios se casa, enviuda, su segunda mujer es "el demonio". Se divorcia, pero no parece que eso a ella le moleste porque gana una buena suma, ya que se lía con la secretaria y eso le da la excusa perfecta. 🤔 Alguien que se hace pasar por ella (por dicha secretaria, ahora tercera esposa en trámite de divorcio del personaje) visita a Mason, con la excusa de que quiere que lleve su divorcio, pero se marcha del despacho dejando un bolso lleno de dinero y un arma... que ha sido disparada dos veces. El hombre de negocios ha muerto, su mujer en trámite de divorcio no ha sido, su ex-mujer es una bruja vengativa...

¿Qué sentido tendría matar a un ex-marido si te está pasando dinero mensualmente???

El abogado no es... (el de la ex mujer)... supongo...

La verdad, no tengo la menor idea.

No lo sé. Me faltan pistas.

😆😂 Me sé el final de Gravity en la escena en la que sale por vez primera el extintor... Me sé cómo acaba la de Cazadores de Mentes, nada más ver esos "bidones de la marina"... Cazo al vuelo ese elemento que cierra la trama dicho como por casualidad al inicio... 

Y no logro cazar a Erley Standley Gardner.

No puedo jugar a esto con Ágatha Christie porque se saca pistas de la manga en la página antepenúltima y no puedo jugar a esto con Sherlock Holmes porque en novela no lo soporto. Mira que lo he intentado veces pero cuando empieza: Hasta para alguien tan elemental como usted, Watson... lanzo el libro contra la pared.

También tiendo a lanzar novelas contra la pared cuando leo cosas como "Lizzy, te amo a pesar de mi mismo, mi buen juicio, el escaso valor social de tu familia, etc. etc"

No leo romántica. Tuve que "aguantar" tropecientas páginas de tés en salones para que luego el muy idiota le suelte eso (bien respondido por ella: "pues si tantas faltas tengo, así me olvidas más rápido...")....

Sin embargo, Perry es distinto.

Bueno, es que me enamoré de él con 13 años. Cayó en mis manos: El caso de las garras de terciopelo y es su mejor novela y Eva Belter es una auténtica bruja.

Esa caso es maravilloso. Sobre todo cuando él le dice (aprox): "Oiga, a veces me han despertado llamadas como esta en mitad de la noche.. y luego resulta que acudo y descubro que era para tomar un café" y ella grita: ¡¡¡Venga de una vez, alguien ha matado a mi marido!!!!

Es una trama muy bien llevada (ella se metió en un lío, acompañada de un político) y resulta que el director de la revista de prensa amarilla que quiere arruinar al político sacando el caso a relucir trabaja para su esposo.

El momento en el que descubres que el dueño de la revista (que estaba oculto) es el marido de Eva, que a su vez baja la escalera y se queda pálida cuando ve a Mason.. más todo lo que sigue...  es genial.

Y el cierre, es genial. 

Como negocia él con el chantajista es aún mejor. (No negocia)

El malo, los motivos, como pasa, por qué pasa, etc, todo igualmente estupendo... pero lo mejor de todo es que Eva decide que metiendo a Perry en el caso (le acusa de ser él quien estaba en el despacho, para librar a su amante) lo podrá solucionar y complica mucho la situación. 

😂😆 Así que Perry tiene que salvarse él... dejando que la acusen a ella (ojo a la reacción de Della cuando eso pasa...) y luego, salvarla.

Della es genial, también.

¡A ver si se casan de una vez! 

Tras recorrer la Cuesta Moyano comprando y vendiendo esos libros (se vendían a 25 pesetas.. es decir, 10 céntimos de euro...) acabé por quedarme con 6 agrupados en tomos gruesos, que encontré 25 años más tarde en la librería Re-Read.

Pero, bueno, al final me he extendido y es mi hora de leer...

¡Buenas noches!






Ayer tuve muchos retos.



He acabado viendo una Luna de color rosa y un cielo que no hay quién explique.

Para saber cómo llegué a semejante experiencia, te invito, lector, a que te quedes y lo descubras.

En primer lugar, debes saber que el compañero de trabajo que me enseña budismo y al que yo admiro porque no logro clasificar, regresó a mi Departamento.

Enfadada, le conté todo lo que estaba mal.

Pero, antes de eso, elegí ponerme una camiseta con margaritas, un sol, y la palabra Believe.

Mi Yo Interior dijo algo y yo le dije: "Lo que tú quieras, las cosas no tienen porqué significar nada. Y, además, nadie se va a dar cuenta".

Nada más saludar al compañero se pone a cantar... Do you belive in... (la de Cher)

-¡Jajajajaja! ¡Jajajajajaj!

Expuse una opinión política.

Expuse una opinión sobre el Mundo.

Expuse una opinión (muchas) sobre la Empresa, pero cuando me mira me pongo nerviosa. 

Empezó a contarme una cosa que... bueno, cuando yo era joven y él era mi jefe creía a pies juntillas pero... ahora de repente, me enfadé.

Por causa de la experiencia, sé que algunas cosas tienen un motivo que parece ajeno a lo que está pasando en ese momento por tu cabeza. Así que mil horas más tarde, pregunte a mi querido cerebro que qué pasaba.

Y comprendí que era una advertencia.

Mirad, yo necesito soledad, a veces. Seguro que os pasa. El Mundo es demasiado complicado y las cosas que te dicen no son luego como te dicen. Así que lo primero que tienes que hacer es saber qué dices tú (tu interior) que son, y luego ver si se ajusta a lo de fuera.

Mi compañero dijo algo que me enfadó... sin embargo, funciona. Pero me pareció sorprendente que fuera así y si no hubiera dicho la palabra "honestidad" pues no le habría entendido.

-Tienes que abrir un poco las cajitas... no son estancas.

😒 Sí, pienso ahora más calmada, no son estancas pero luego el "palo" te lo llevas tú, porque confías...

"No, no believe, nada..."

Al final la camiseta iba a tener relación con el día.

-La honestidad y el camino espiritual no está reñido con esto...

🤔😒......

🤔🤔 (más contradicciones humanas???)

Me fui a casa muy enfadada. Pero, tiene gracia, porque en la radio sonaba:

-If it makes you happyyyy.... (si te hace feliz)... then why de hell are you sooooo saddd???

🤣🤣

Miro la radio aferrando el volante con profunda tristeza-enfado.

Y la radio canta...

-If it makes youuuu happpyyyyyyy...

¡¡Que no!! ¡¡Que un Maestro vive en el Tíbet y lleva toga y no sabe de Marketing, ¿entiendes?? Repudia todo este mundo sucio y cruel y.... es mentira. Es mentira lo que te ha dicho... necesito pensar.

.... 

"Es mentira" repito.

Llego a casa, lejos del mundanal ruido y pongo el televisor.

"Además, dijo que vería una película romántica con una cartita y algo de amor y romántica. Y no voy a ver eso... no señor... Voy a ver extraterrestres o terror o dinosaurios..."

Tras media hora de dar vueltas... elijo Jurasic World.

"Eso es... ruido y dinosaurios y gente mala expoliando la Tierra. Ahí lo tienes, ¿ves? ¿Ves alguna carta de amor ahí? ¡Nada!"

La película se para.

😶

"Ya empezamos...." pienso. 

Dejo el tenedor, aprieto el botón. Avanza. Nada. Retrocede. Nada.

"Coso, no fastidies... "

Aprieto compulsivamente el botón de Inicio/Home.

"¡Vale! ¡Vaaaale!!! Quizás sabe muchas cosas pero no todo, ¿de acuerdo?"

La pelí arranca.

😶 ¡¡¡No me lo puedo creer!!!

Me siento en el sofá... gritos, dientes, la chica que dice que le han traicionado... la isla que explota. El ruido me molesta.

Apago la tele. Opto por jugar al Candy Videojuego... 

"Así mejor"

Clin-clin-clin ordeno un mundo de golosinas.

Golosina-golosina-pez. Golosina-golosina-bola que explota. Golosina-estrella...

Me voy a la cama.

Entonces me doy cuenta de lo cansada que estaba. 

-Ay, pero si estás agotada. Y encima trabajas mañana... por lo que estás nerviosa.

"Bueno, no pasa nada, toma un libro de tu fantástica estantería y ponte a leer..."

Elijo al azar uno de Perry Mason.

"¿Ves? Si lo que quieres es leer y estar contigo misma en paz, hazlo y punto. No creas a nadie. Me da igual".

Perry Mason, una vez finalizada su sobremesa, regresó a su despacho donde encontró a Della Street, que le aguardaba ligeramente desconcertada.
-He tratado de comunicarme contigo por teléfono antes de que te marcharas del restaurante. La cita que tenías a las dos y media llamó para cancelarla; dijo que en cuanto la otra parte se enteró de que llevabas el caso, todo se resolvería satisfactoriamente. Tienes que mandarle la factura.

(Cómo me gusta Perry Mason... ¿ves? era un hombre capaz...)

-¿Cuánto se ventilaba en el asunto? ¿Unos cinco mil?
-Seis mil setecientos cincuenta.
-Envía una factura por quinientos dólares -repuso Mason-, ¿alguna otra cosa?
-Hay un misterio en el despacho.
-¿A qué te refieres?
-Una mujer quiere tu protección, consejo y guía. Desea también ayuda para que selecciones y supervises a un detective privado. 
-¿Quién es y dónde está?
-Se llama Adelle Hastings -dijo Della-, pero tu segunda pregunta es a lo que no podemos responderte.
Mason arqueó las cejas.

(Qué buenos diálogos, es casi como ver una película...)

-Me fui a comer a las doce y cuarto -prosiguió Della-, como sabes, Gertie y yo nos turnamos a esa hora. Tomo un bocado y vuelvo a eso de la una menos veinte; entonces se va Gertie hasta la una y media mientras yo cuido la centralita.

(Pobre Della, es una curranta como yo... comemos a la misma hora... Pero ella tiene un Mason a su lado y  yo solo tengo trabajo y más trabajo... )

-Continua -pidió Mason.

(Sí, continua ser de luz maravilloso y resolutivo... ¡ay, señor! )

-Bueno, ya conoces a Gertie. Es una romántica sin remedio.

(((😶))))


-... Durante el mediodía, cuando hay pocas llamadas, empieza a leer novelas rosa y comer helados de chocolate.
Mason esbozó una mueca burlona.
-Y luego dice que vigila su peso.
-¡Ah, desde luego! -corroboró Della, sonriente-. Y ahora se le ha metido en la cabeza que es un hecho científico que comer dulce mata el apetito. 
-Conozco las teorías de Gertie...
(...la trama avanza) 
-Quedan pendientes un par de cartas importantes. Deberían salir hoy 
-Bien, ocúpate de las cartas...

Cierro la novela.
((("¡Cartas jurídicas! no... no son las cartas y la chica romántica de la película que hablaba mi compañero!!! )))) le digo a Coso, al Silencio, a la Noche, al Espacio y al Universo. A la vez.

(No son esas cartas... dijo película, ¿entiendes???))

(Mira, esto es una casualidad detrás de otra y estoy harta... harta! me da igual el mundo, sigo pensando que las cosas son como yo te digo que son... que luego te llevas palos y de verdad si ves las cosas fíate de ti misma...) me digo (y se acabó)

(Diga lo que diga, le encuentras asociación...)

Me duermo.

Me despierto a las cinco. Me entra un cabreo monumental.

Tengo la sensación (que se cumple) de que es de los peores sábados del año...y se cumple. Básicamente, se duplican las llamadas previstas y se dispara el abandono... Se cumple.

Me entra un cabreo monumental anticipando el insomnio del mes que viene....

¡¡¡¡Pero qué harta estoy!!!!! ¡¡¡¡¡Qué hartaaaaaa!!!!!!

Respiro hondo.

Vale, ok. Técnicas de relajación.... nada.

Cuentos que me cuento...... nada.

Valoro la opción de levantarme para ser productiva. Ni de coña.

"No, no y no. Descansas"

Devaneos... mi mente salta de un pensamiento a otro...

Me centro en el dedo gordo del pie derecho.

"Uy... que dedito más mono. Qué intensidad"

Luego en el dedo gordo del pie izquierdo.

"Ains..." en serio...

Empieza a llover.

plop-plop-plop-plop...

"Mira cómo llueve, qué relajant....zzzzz"

Me despierto.

Y estoy en casa pero cuando me quiero levantar... pues es un poco raro. Siento que no me he movido y, sin embargo, estoy dando vueltas por la casa.

Veo un ser rarísimo.

Pero rarísimo.

Frunzo el ceño.

Miro por la ventana y todo es rarísimo.

El tiempo es raro. Todo es muy raro.

-Ah, ya... esto no es real -pienso.

Vuelvo a mi habitación. Y veo un fantasma.

-¡AAaaahhahhahaha!! -grito-, ¿¿¿qué haces aquí??? ¿qué haces aquí????

Se mueve.

-¡¡¡LARGO, LARGO!!!

El fantasma se mueve. No os lo quiero ni describir.

"Ah, vale, que esto no es real. Estoy dormida"

De nuevo, me despierto.

"Ay, ya está. Ya es de día"

Voy a la cocina, miro por la ventana...

😶 La luna es ROSA.

El cielo se ondula. O sea... a ver cómo explico esto... El cielo está salpicado de puntitos brillantes y parece... algo "ondulatorio" y en el centro esta nuestra LUNA, la de toda la vida, pero es ROSA.

😶 ¿¿¿Pero qué demonios?????

¿¿¿???

Y luego: halaaa, esto es precioso!!!!

😆

Tardo como medio minuto en darme cuenta de que NO puede ser real.

Vuelvo a mi cuarto.

Un momento.. ¡¡¡¡¡no tengo cuerpo!!! ¡¡¡Mi cuerpo está ahí, dormido!!!

¿¿¿¿qué haces?¿?? ¡¡¡Por qué no me despierto!!!!

-¡¡Por qué no me despierto????!!!

Suena el despertador.

Y noto como si... de repente, ya tengo cuerpo.

AINS, MENOS MAL.

Abro los ojos y me digo: "Se acabó, te buscas otro trabajo"

🤣😆

Estoy que muerdo... ¿Lunas rosas???? ¿¿¿¿espacios raros???? 

¡ARRRGGGGHHHH!!!

Voy a colgar un letrero que ponga: SOLO CREO EN LA CIENCIA.

Que tengáis un buen día.

Mi camino al trabajo.

 Monto en el coche, arranco, subo la cuesta. Nada más llegar arriba frenazo porque viene uno por la calle. 

(("Tiene prioridad él"))

No solo tiene prioridad, mi salida está prohibida. Esta prohibida por algo. La falta absoluta de visibilidad es ese algo. 

Espero y levanto la mano. El conductor tampoco es que se asuste porque en realidad le he visto a tres metros de distancia de mi coche, así que... simplemente con clavar el freno y saludar, es suficiente. Él sigue su camino sin variarlo. 

El conductor avanza y doce metros después se para porque justamente un peatón tenía que pasar en ese instante por ese cruce de caminos. Pobre. Al final ha tenido que parar. 

(("Pues sí que le ha servido de mucho")) pienso.

(("Aún así... es lo que hay"))

Avanzo detrás, miro con cuidado, tomo el primer desvío a la derecha. Cruzo dos calles estrechas y llego al aparcamiento urbano que puedo atravesar para salir a la principal...

((****** ****))

Ese es Coso.

Aparece y desaparece según le da. 

Coso ha dicho: Frenarás por un peatón, luego tienes la salida libre hasta el central.

?????

Para empezar, no se ven peatones. Eso, para empezar. Ni a un lado, ni a otro.

En segundo lugar, estiro la cabeza y miro y veo un bus. 

(("Ah, mira, el número XX, ese baja toda la avenida... entonces no puedo salir ¿no?"))

Está parado. Si él está parado y yo aprovecho que está parado... entonces sí puedo salir. Así que voy felizmente a salir a la avenida de tres carriles cuando veo acercarse un peatón, de color rojo.

Freno. 

El peatón me mira, yo miro al peatón. El peatón me está preguntando si voy a parar, lo leo en su mente. La respuesta es sí.

"Pasa, hijo, pasa. Si, total..."

Mientras el peatón pasa, tropecientos vehículos van pasando perpendicularmente, también.

"Ale, hijo, venga..."

El bus sigue en su parada...

Hum... ¿cómo dijo Coso? Tras el peatón podrás salir...

Hum...

Avanzo sin dejar de mirar el bus que ¡milagro! sigue parado, y yo consigo atravesar los tres carriles e irme a un cuarto. Está todo tan saturado que tengo que maniobrar para alcanzarlo. Nunca había visto tan llena esa calle.

Semáforo rojo.

(***********)

(("No lo sé" respondo a Coso, "generalmente, dura muy poco"))

Me está preguntado si quiero pasar cuando se abra.

Semáforo verde, pasa uno, dos, tres, cuatro, se pone ámbar.

Ains. Podría acelerar pero... venga, no. Freno.

(** ** **)

"Sí,.... pues te quedas la primera que tampoco está mal" le digo.

Miro por la ventana. Gente. Gente y coches. Árboles. Más coches, más gente. Miro por el retrovisor. 

Semáforo verde.

Me encanta este cruce, abre tres direcciones a la vez, la clave está en que todos, al llegar al centro, debemos girar, ¡jajajajaj! si alguno sigue recto... se la da. Así que, básicamente, tienes que comunicarte muy bien con los demás. 

Enfilo la vía del polígono. La moto que tengo detrás quiere pasarme por encima y delante tengo un camión, un taxi, un patinete y dos furgonetas atravesadas.

Freno.

(¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRRRRRRR!!!!!!!!!))))

Tres coches en doble fila, un bus, uno que sale de un taller, uno que entra, un repartidor, esos que no saben donde van...

(****)

Os traduzco a Coso: (Vete-despacio)

(("Ya, ya... ya lo sé. Circulación de polígono"))

Camión de caja grande maniobrando en las dos calles. 

(¡Jobar, me*****) Los tacos resuenan en mi mente porque jobar, esto parece una carrera de obstáculos. Jolín, es que menudo caos. Jopelín, ese otro qué hace. Ya está bien, todos en doble fila. Etc. Etc. 

Voy subiendo de nivel hasta que me tengo que parar en medio de un cruce por un camión. Meto segunda y avanzo "así no se puede circular" y entonces al rebasarlo veo cinco coches parados pacientemente detrás de su cabina. Si llegan a saltarse la continua, nos damos.

"Anda..."

A ver, no ha pasado  nada que no deba pasar, es solo que me sorprende que sigan la norma. Porque ellos no me veían a mí. Qué curioso, pienso. ¿Has visto la importancia de ser paciente?

Llego al semáforo final del polígono. Refunfuño que da gusto y al girar la cabeza...

Veo a la chica de mi sueño.

Sorprendida, me fijo bien. Mismo pelo, ¡la misma cara!

(("Caray, cómo se parece a la chica del sueño del delfín"))

No es que se parezca, es que es la misma.

Va paseando... mismo pelo, mismo largo de cabello, peinado y color. Los rasgos son realmente semejantes... y digo semejantes por no decir que es ella.

¿Quién... quién es? ¿Por qué pasea... en qué va pensando?

(************)

"Bueno, son solo casualidades"

Y entonces me fijo en que lleva una falda tipo pareo largo.

"Un atuendo un poco hippy si no estás en el mar, claro... "

(************)

Ese es de nuevo Coso.

Me está preguntando qué puede significar soñar con una chica desconocida y luego encontrártela.

("No lo sé... será una advertencia para que viaje despacio y no vaya como una loca enfadada")

Semáforo verde. Subimos la cuesta. A lo lejos hay otro.

((("Se abre a mitad de la vía")) señala Coso.

-????????

"Lo dirás tú" pienso. Vamos, que ahora adivino semáforos.

A mitad de la vía se abre el semáforo.

Suspiro.

Acelero.

Se cierra cuando llego.

Vuelta a mirar una ventana, el concesionario, la bicicleta que rebasé educadamente, el peatón, un coche, otro coche, la cámara... 

"Parece que hoy te toca ser primera en todos los cruces" me río para mis adentros.

Semáforo verde. Bicicleta invade mi carril.

Se me llevan los demonios.

Está vez, sí, en voz alta, invoco a sus antepasados. 

-¡O sea, yo te respeto... me separo de ti tres metros en un carril distinto... y ahora tú, TE ZAMPAS EL MÍO! ¡La ******!

No os voy a reproducir mi lenguaje conduciendo. No es bonito.

-¡Pues nada, ya me cambio yo al izquierdo eh?! ¡Me ******! ¡******! ¡Porque tú te tienes que cruzar, no???! Que a ti te respeten, pero tú a los demás, NO.

(****)

Eso es Coso de nuevo. Pero no le hago ni caso. Es que, de verdad, de verdad, dichosas bicis de marras y...

Enfilo la rotonda, salgo del interior al izquierdo (qué puñetero remedio) y marco que vuelvo al derecho cuando veo un imbécil, sin espacio que sale de un carril que cruza mi calle y -pese a verme y ver que no le da tiempo-, el muy  melón con un coche cuya marca simboliza lo diminuto de su cerebro (mini) va y se cruza mi carril izquierdo, y maniobra "en los dos carriles" apuntado con el morro a la acera del derecho (atravesado) cuando yo he iniciado la maniobra de vuelta, es decir, que ve que estoy esquivando una bicicleta, ve que voy al derecho a treinta cuesta abajo, ve que no tiene espacio y el muy imbécil sale igual. 

Sí señor.

Por sus santas narices.

Frenazo.

-¡¡Es que si eres más*******!!

El coche que "uy, que lo siento, que fíjate, que aceleré para darme prisa" 

QUE NO CABES, SO MELÓN.

No cabes.

Y yo esquivando al ciclista.

("Se me llevan los demonios") pienso.

Subo la cuesta.

Ahora uno en doble fila. 

-¡LAS DOCE PRUEBAS DEL CÉSAR! -digo en voz alta.

Es un tebeo de los años 80 en el que Ásterix y Obelix tienen que hacer doce pruebas. Una de ellas era enfrentarse a la burocracia y era muy divertida, les piden impresos y pasan un día entero subiendo y bajando escaleras porque todo está lleno de obstáculos.

Coso me está preguntado que por qué me enfado tanto.

Y yo le estoy respondiendo que por favor, son todo obstáculos, así no hay quién circule. 

Segunda rotonda, enfilo la salida hacia la M40 y en la tercera rotonda (llenos los cuatro carriles) un tío sale del interior sin mirar invade el izquierdo.

Ahí empiezo a pitar.

-¡La madre que***!

El tío va... a lo suyo. La parienta, el otro retrovisor... pero vamos a ver... VAMOS A VER... ¿¿¿¿¿¿A qué miramos cuando cruzamos en diagonal una rotonda o me quiero cambiar para salir en una rotonda si circulo por INTERIOR???? ¿¿¿Qué carril voy a usar??? El izquierdo, ¿y por qué puñetas vas mirando el retrovisor del derecho y luego miras hacia delante?? Explícamelo.

Vas solo. 

Es eso, "voy solo, miro donde quiero ir, miro el retrovisor derecho y cruzo en diagonal".

Somos 17 coches en la rotonda, colega. 17. ¿Crees que 17 coches abultan lo suficiente como para que... no sé... mires a tu izquierda por donde circulan?????

Pregunto.

Pero te veo la mentalidad desde mi asiento. 

Y, en serio... ha sido un despiste.

Peligroso pero un despiste. Y bastante habitual.

Le he pitado de lo lindo. Pero de lo lindo. No me ha dado porque he frenado. Vamos en paralelo y el tío está a por uvas. Le dejo seis metros de distancia de seguridad. 

Ahora vamos a ir "lentitos" todos, por simpáticos. Digo, parando a distancia prudente de él.

Llego al cruce, lo mismo. Este sí casi me da y ya le tuve que mirar con cara de "oye, ¿tú eres tonto o me lo parece a mí?" El tío frena. 

Salida a la M40, cuatro carriles de coches llenos en la rotonda. Esto no es normal.

"El tráfico es muy denso" pienso. 

No es normal.

El coche blanco de delante es inexperto. Tiene mil metros de espacio para él y no se incorpora. Me incorporo y freno porque si no, me lo como... ya que va a salir cuando no le quede el canto de un duro para comerse la mediana.

Justo. 

Mi compa "de atrás" y yo queremos ir al central. Él tiene más caballos, pese a que marco antes la maniobra, le dejo salir, porque lo que tarda él y lo que tardo yo no es lo mismo. Y en cuanto él se quita me aparto de "el coche inexperto" que la va a liar parda pero bien parda, en el siguiente tramo de vía.

Atasco en la M40. Consigo ir a 90 aislada del resto de vehículos. Distancia de seguridad por delante, distancia de seguridad por detrás. 

(****** *)

Ese es Coso, otra vez.

Coso dice que se va a meter un coche en mi distancia de seguridad y que eso va a enfadarme. Añade que es de color blanco. Y que frene, por favor, que frene ya.

-???????????

Miro a un lado, no hay coches, miro al otro, no hay coches. 

-Oye, Coso, querido... ahora debo acelerar, no frenar. Se me van los de delante, ¿entiendes? No hay obstáculos. Voy sola. ¡No pasa nada!

Acelero.

Acelero, acelero, acelero.

Me pasa un coche blanco por la izquierda a toda pastilla. Pues muy bien.

El tipo va, frena, jajajajjaja ((¿¿¿pero qué hace????)  y se mete a mi carril.

"¡¡¡No puedo creerlo!!!!!!!"

AAARGHGAÑ DL KGASLH AGASH  ÑASFHJK!

Freno.

Suspiro.

El melón que tengo delante quiere ir a la salida del otro lado de la M40. Y lo ha decido a tres segundos de la incorporación. Menos mal que yo tengo islas de seguridad a mi alrededor. Le ha venido de fábula.

Respiro hondo.

("¿Por qué sabes cosas que no han pasado en la circulación?") pregunto a Coso mentalmente.

No hay respuesta. 

Llego a la salida de la 607 (la entrada, más bien) y está todo igualmente colapsado.

(***** ***)

Os lo voy a traducir: "Uno azulgris te hace eso que odias en plena curva"

-??????

Miro a un lado, miro a otro.. no hay coches grises.

-??????

No sé, igual tengo un sentido arácnido.

Hay rojos, uno blanco, un furgón. No hay coches grises.

¡Jajajajaja!

Llego a la curva, tengo delante un coche blanco y detrás otro que me guarda distancia. El carril izquierdo se termina. Justo a dos metros de incorporarme con calma a la 607 un imbécil en coche "azul-grisáceo", de esos que no se sabe si es azul o es gris, una especie de azul pero oscuro y raro, hace eso que no soporto de venir por el izquierdo como un loco e incorporarse en paralelo.

De nuevo, me acuerdo de sus ancestros. 

Pero me enfado un poco menos porque, bueno... tenía el aviso, ¿no?

("Ya que sabes tanto" le digo a mi Yo Interior, "¿no podías decirme todo lo que va a pasar?")

((*****)

(Ve atenta a la vía)

Ains.

No si yo me refería a... números de lotería y cosas así.

La vía va colapsada porque un señor va a 70 por el central y la está liando parda. Consigo, nuevamente, ir sola. Pero cuesta mantener las distancias, casi vamos en caravana. De repente un coche sale a volantazo limpio del derecho al central. Le pito.

Pero mucho.

-¡¡¡¡¡Pero tú eres imbécil o qué te pasa!!!!

El tío acelera para alejarse.

¡Pero vamos a ver! ¿Sois idiotas?

Miro el derecho y me cambio. Ale. Allá vosotros, de verdad, no se puede ser más tonto. Es que prerfiero ir por el derecho a 60 que seguir aguantando tonterías. Reduzco, paso el radar de 80 y sigo recto tranquilamente. Veo unas cosas en los carriles, una falta de sentido común y no dejar distancia de seguridad....

Y veo al de atrás, que la deja. Y va tranquilo.

Suspiro.

"Mira, no es culpa de ellos", le digo a Coso. "En realidad es la vía, ¿entiendes? Aquí hay dos mil coches y la carretera no aguanta más de 700, ¿entiendes? Van pegados y cabreados, y tienes gente que va a 80 por el central y gente que va despistada. Y gente muy experta, y gente que va con prisa y gente que va cabreada. Si salen todos a la vez... pasa esto. Estamos todos igual de enfadados".

"Pero no me digas que no es complicado" añado, también..

Luego me dicen que por qué no me gusta conducir. Es estresante, la verdad. 




 

 

 

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