Recomendaciones cinéfilas.

 Toca poner una entrada para recomendaros películas:




El Hobbit (Peter Jackson)

Leí este libro veinte años después de "El Señor de los Anillos" (que lo leí con 11/12 años y me encantó... quizá hasta era más joven. No quedaba nada por leer...). La profesora me dijo que si elegía ese, ya no tenía que leer nada más hasta final de curso. Incluso dijo que no lo terminaría. ¡Jajajaj! En fin, sólo por cabezonería me lo terminé.

Luego el Hobbit me sabía a poco, pero la verdad es que es mucho más irónico, aventurero y divertido. No es tan oscuro y tiene partes geniales, como cuando habla con el dragón y empieza a ponerse títulos. Sobre todo uno, que pasa de ser algo bochornoso a un título de nobleza... "soy el jinete del barril..." 

La película, que está en Netflix, capta bien esas cosas y es divertida. Sin entrar en que no es fiel en muchas partes, es una estupenda película de aventuras para pasar el rato.

El velo pintado (John Curran)

Nada que ver con el género anterior, esta es de amor romántico con trazas de aventura épica. Si entendemos por aventura épica una historia de personajes en la que uno le dice a otro: "te voy a llevar al centro de China a pelear contra una pandemia porque me has roto el corazón". Que más o menos va de eso. Tiene unos actores principales muy, muy buenos. Así que engancha. Pero también os digo que "El Ilusionista" me encanta así que puede que no sea yo muy... ¿la palabra es objetiva?


MollysGame (Aaron Sorkin)

Si te gusta "La Red Social", "Margin Call" o esa otra en la que Kevin Spacey interpreta a un profesor que se lleva a sus alumnos a Las Vegas a ganar dinero usando las matemáticas para trampear un casino...  pues si es el caso Molly´s Game también os va a gustar. Tiene buen ritmo, y va del dinero, el juego y personajes que pierden todo. 

Everest (Baltasar Kormákur)

Esta película os va a servir para sentir gratitud por verla sentados en un sofá y no estar en el Everest... con mucho frío y sin mantas. Muy recomendable por los actores y por la historia... aunque es triste. Triste porque es real. 

Lo que queda del día. (James Ivory)

Esta película es un libro. Y al terminar yo no estaba contenta. Pero busqué más información y una gran lectora me dijo: "No puede acabar de otra manera. Él... y ella....". Y es de esas cosas que dices, vale, sí, es coherente... pero no es justo.

(romántica, de personajes, tipo Revolutionary Road, salvando las distancias. Va de las relaciones entre las personas, no importa tanto la acción como lo que ocurre entre los personajes).

Predestination (Michael Spierig, Peter Spierig)

Terminamos con una rara, pero curiosa de ver. Trata de un agente secreto "en el tiempo". Y no os puedo decir nada más. Es rara... muy rara... Pero la vas a ver más de una vez. Yo, de hecho, la he visto tres veces. Y fue en la tercera en la que pensé: "Un momento... ¿su jefe lo...?" Y te dan ganas de verla una cuarta vez.

¡Y estas son las recomendaciones de hoy!
¡Feliz noche! 

Sueños que son historias: pesadilla en un parque temático

 Madre mía.

No tengáis imaginación de escritora. Me tiemblan las manos.

Soñé que iba a un parque temático. Hasta aquí, todo bien. Resultaba ser uno de esos parques donde el paseante entra, mira, disfruta de la experiencia (estoy temblandooo) y curiosea el entorno. Entré con mis amigos. Hasta aquí, todo bien.

Era como un bosque rodeado de altor muros de hormigón. Había árboles (pinos), desniveles, un estanque, una casa a lo lejos. Entramos en la casa. Estaba llena de detalles.

-¿Quién vive aquí?

Nos reíamos, cruzando habitaciones con frascos llenos de cosas, libros, ... hasta que llegamos a una a oscuras.

-¡jajaj! ¡Ey! ¡Qué hay que encender las luces! -dije.

Como un Scape Room (sigo temblando).

-¡¿Pero qué dices, Nelly?! 

-¡Que sí! ¡Jajajaj!

-¿Oye, aquí quién vive?

Risas, empujones. Encendimos la luz, justo cuando yo me daba contra un viejo mueble. Abrí un cajón. Estaba lleno de pequeñas cosas envueltas en tela. Desenvolví una. Era una llave. Se me cayó.
Una pequeña llave dorada.

"Ah, ya sé, quédate con la llave. Seguro que la llave es la respuesta de todo"

¿Seguro?

Essa (mirad, tiemblo, jajajaj) Esa voz es mi pensamiento.

"Sí, sí, seguro. Seguro, yo sé cómo van estos juegos. Ya verás"

Busqué la llave. Había miles de cosas en ese cajón. "La llave es la respuesta"

¿Y crees que por casualidad en una habitación llena de cosas y entre las miles de llaves del cajón tú has ido a dar con la respuesta?

"Que sí. Ya verás. No, espera... ¡me las llevo todas!"

Se oyó un grito.
Sonó a: "OOOOOOHHHHGGAAAAA" Algo así. Alarido-no-humano.

Gritamos. ¡Jajaja! Qué divertido.
Perdí a mis amig@s. Eso ya no fue divertido.

Salimos por la puerta trasera, riendo. Vi venir lo que podría llamarse una pandilla de brutos en plan "vivimos en un bosque y nos comemos a la gente". Muy gracioso. Eché a correr. Vi a una amiga: "Eh! Eh, que vienen, ¡hay que salir!"

La amiga gritó. Se reía. Me reía yo, se reía ella. Nos separamos. Y yo tenía relativamente cerca el muro del final del parque. Vi venir a unos lunáticos hablando de que alguien "había entrado en su casa" y eché a correr hacia la salida. Y salí.

Ya está, fuera del parque.

¿Y ahora? Ahora subí rodeando el muro con más gente que hablaba y preguntaba: "¿De qué va ese parque?". Y luego vi subir por la carretera a los "lunáticos". Y pensé: "Ah, pero, ¿los actores pueden salir?"

En estos sueños tan fantasiosos, yo puedo volar, muchas veces. De un pequeño mini-salto me encaramé al muro y grité el nombre de mis amigos. Nada, el parque era un bosque. 

"¿Qué hago? ¿Entro o no entro? ¿Entro o no a por ellos?". Los brutos subían por la carretera. Me hizo gracia todo aquel show y entré de nuevo. Y los busqué.

Había gente por todas partes, cada uno a sus cosas. Los había que elegían ir a una cafetería, otros a un invernadero. Otros a un lago. Me acerqué al lago. Qué sucio y qué poca agua... y aquello, ¿qué era? ¿un cocodrilo? ¡Puaj, qué asco! Entré en un pequeño como refugio lleno de animales disecados. "Aquí está todo inmóvil", al salir se me acercaba un bicho. Pensé "yo puedo volar, ¿sabes qué? me voy a ir volando, recorro el parque y los busco".

Y aquí empieza la pesadilla. Intenté volar. Me quedé muy, muy, muy, muy cerca del agua.

¿¿Pero qué pasa?? Lo intenté de nuevo. Nada, volví al pequeño refugio/invernadero.

¿Qué necesitas para volar?

Como que qué necesito para volar. ¡Nada! ¡Saber qué puedo!

¿Sólo eso?

Pero qué??? Jo, aquí las cosas empezaron a fallarme. Claro, sólo eso...

¿Estás segura?

¿¿?? Pues... yo... claro, en los sueños sabes que puedes volar y vuelas.

¿Sí? ¿Y por qué no puedes?

Ay, ay, ay ay... se me acercaba un cocodrilo. Veamos, ¿qué necesito yo para volar? Es... saber que puedes y... El cocodrilo cada vez más cerca. Gritos. ¿Qué más? ¿Qué más??? ¿Qué necesito para volar?

"¡¿Actitud?!"

Silencio. 

"Espera, es otra cosa...."

Empezaba a estar desesperada.

"¡Música! ¡Necesito música!"

Bien, internautas, fue la respuesta más estúpida que se me  podría ocurrir. No era música, era otra cosa. Algo para lo que no encontré una palabra. Algo que provoca la música. Pero que desde luego no es música.

Salté y a duras penas llegué a la orilla. El corazón a doscientos.

Vale, se acabó el parque. ¡Estúpido parque!

-¡¡Auroraaaaa!! -grité-, ¡Javiiiiiii! ¡Hay que largarse de aquí!

Bueno, ya sabía con qué amigos estaba. 

Aquello no era un parque, era una trampa. Un lugar para poner a prueba a los humanos, observarlos y vete tú a saber qué...

Busqué y busqué y cada humano estaba a sus cosas y los perdí... hasta que cerca de nuevo del muro me encontré con el director del parque y alguien más.

-¡Esto no es un parque! ¿dónde están mis amigos? ¡Esto no es un parque temático!

-¿Ah, no? -me preguntó el director-, ¿y entonces qué es?

No sé lo que dije. No me acuerdo. Pudo sonar a "una trampa para humanos", "un..." o ... ni idea. Sólo sé que el director le dijo al otro: "Lo ha descubierto, llévala a..." y ni puñetera idea. Una "mano-zarpa" me agarró por la muñeca y se acabó el volar, el andar o ....

"¿¿¿¿Por qué no puedo soltarme?????"

La respuesta es: porque se trata de un sueño. Y no era la muñeca, no. En el mundo de los sueños las cosas van por otra vía. No va por leyes físicas.

"Suelta, suelta, suelta, suelta...."

Nada. Ni de coña. Todavía siento la presencia de ese personaje rarísimo.

Llegamos al edificio. Primera planta...

"Suelta, suelta, se lo voy a contar a todo el mundo...."

Segunda planta. El tipo me iba explicando cosas. Algo sobre un ¿observatorio?

"¡Basta, suelta!" "¡Déjame!"

Tercera planta. Me cuenta algo sobre un señor y los colores. No sé qué respondo. Veo al señor sentado con su familia en lo que parece ser una sala de espera. ¿Es un hospital? El que me agarra de la muñeca dice cosas, yo replico y me dice algo como:

"Yo no he dicho que no vea los colores, he dicho que no los recuerda".

¿¿Por qué?? ¿¿¿por que se los robáis?? ¿Está enfermo? 

Y si ahí estaba nerviosa, pasé a nivel "histérico".

¡¡¡¡¡¡Se lo voy a contar a todo el mundo!!!! ¡Se lo voy a contar! 

-No creo que puedas....

Y... me he olvidado de lo demás. No sé cómo acaba (bueno, despertándome), no sé qué hablé con él. No sé qué había en la parte de arriba del edificio. No sé qué os tenía que contar.

No es justo.

^_^ Lo dicho, no tengáis imaginación de escritora. Os traiciona cuando duermes.

Escribiendo en una cafetería..


Bueno, internautas, recuperando la armonía y ya mucho más tranquila, aquí la que suscribe va a corregir su novela que saldrá en preventa en enero... o quizá en noviembre, y que va a tener muchos misterios, mucho amor, mucho salseo, muchos actores, muchos musos, jajaja... y mucho de todo. 

Voy a ver si hago algo merecedor de que otros lo lean. Que sea entretenido y que aporte algunas curiosidades sobre la ciudad en la que vivo.

Se pondrá comprar en Amazon, lo sé porque he visto libros de esa editorial en la página.

Os deseo una maravillosa tarde de lunes.

Eva (Nelly)



Spiderman: no way home

Sólo por llevarle la contraria al "Muso" y porque estoy hablando en un chat de ser egoísta (por algo que no tiene que ver con esto) y me están contestando: "Nelly, eso que cuentas no es ser egoísta, se llama amor propio", y sólo porque el otro día me sorprendió este cambio, ya que siempre he dicho que no me gustan las pelís de super-héroes, voy a aclarar las que sí me gustan.

Doctor Strange 

Obsesionado por el control, la perfección y la ciencia, el prota pierde aquello que más le importa. Me gusta él, claro. Y se marcha a la India y conoce una maestra muy rara y le dice algo así como: "me he cruzado el mundo en busca de conocimiento y me enseñas cosas que se pueden adquirir en una tienda de regalos" ¡JAJAJAJJA! ¡Dí que sí!... y la otra le da un manotazo lo saca de su cuerpo (vaya, con lo bien que íbamos) y, ¿qué hace el prota cuando ve todo ese poder?:

-Enséñameeeeeee

Ya.

"No", contesta la maestra.

Hum. Pues no sé, me suena de algo. Y verle allí, arrodillado en la puerta diciendo: "No tengo a dónde ir", me parte el alma. Sí, chico, sí, no tienes a donde ir. Si fuera mi mundo y te hubieras topado con el Muso te daría una patada igual y ahí te pudras... jajajaja.

Uy, creo que estoy un poco enfadada.

(¿un poco?)

Bueno, me gusta el Doctor Strange. Me encanta la capa. Me encanta. No sé por qué pero me gusta, me recuerda algo... me río mucho con ella. Y el diálogo del malo es, curiosamente, correcto. Me gusta cuando la maestra le dice: "Eso solo te traerá dolor", porque digo yo, como alumna de cosas orientales, y si en lugar de eso, te sientas, te tomas un té "con el malo" y le explicas. Pero no. Ya estoy viendo yo que este mundo va así. ¿Que te quieres estampar contra un muro? Ahí lo tienes. ¿Que haces daño a quienes te admiran? Pues para qué te lo voy a explicar. Sigue creyendo que tienes razón y yo me alejo y santas pascuas... etc. Así es como va. A partir de ahora pienso dar dos pasos atrás y dejar que la gente haga lo que le de la gana. Y luego cuando vengan a llorarme (que a mí me parte el alma y  me afecta tres pueblos) pues diré: "ajá, sí, ajá". Y eso será lo que el Muso dice: "no mirarse el ombligo". Me encanta que le digan a alguien que se preocupa en exceso por todos que no se mire el ombligo. Ya ¿hablas de mí o de ti? Jolín, qué desastre de consejo. En todo caso, dime: mírate el ombligo y deja de pensar en los demás.  ¿¿¿Pero como puede el Muso estar tan cegato???

Sospecho que estoy enfadadísima.

Y, por último, el final. Strange siempre ganaba. Siempre le salían bien las operaciones. El final es muy bueno. "No puedes ganar", dice el malo. No, cierto, no puedo. Puedo perder una y otra vez. Eso se llama ser creativo. Y me parte el corazón que la maestra muera. De hecho, pensé, ¿¿¿pero vamos a ver no tienes un reloj que cambia el tiempo??? ¡Retrocede, idiota! 

De toda la película, la parte que más me gusta es cuando ella les da espacio. En la dimensión espejo. Quita todo lo demás, yo me "enamoro de cosas muy raras". Cuando ella aparece y se mueve (en serio, absolutamente enamorada) dándoles espacio, creando espacio a su alrededor, a mí algo en el corazón me hizo pum!

Esa es mi pelí de super-héroes favorita.

Igual que veo el planeta de Miller una y otra vez, la parte en la que la Maestra da espacio a Strange... pues la he visto más de una vez, también. Soy un poco rara con las historias, por algo soy escritora.

Spiderman: las nuevas.

Todo el mundo hablaba de Tanos y Endgame y yo la ví y pensé: "El malo me parece idiota". Su discurso: "No, es que... hay super-población y tengo que matar a medio universo". Y la gente, deslumbrada. Mis amigos, deslumbrados. Bueno, ¿es que a nadie le suena de nada eso? ¿Y quién decide quién vive y quién muere? Vamos, impresionante. Esos ... es que no tengo palabras. Mira, no. Me chifla la gente que dice: "ah, la solución pasa por que solo vivan los elegidos". Atención, pregunta: ¿tú eres uno de ellos? ah... bueno, qué casualidad, la respuesta suele ser "Sí". 

La peor película del universo. No quiero saber nada. Casi rozando Prometheus. Que esa es mala, no, lo siguiente. "Te voy a contar el origen de la raza humana"... un tipo con una flauta. No hay palabras. Por favor, que alguien me lleve al planeta de Miller de Interestellar porque me apetece lanzarme de cabeza al al agua... Al menos veo un agujero negro de cerca.

No sé porqué, mis amigos maravillados con el asunto. Tanos esto, Tanos aquello. La siguiente ni la vi. A trozos vi una en la que unos héroes peleaban con otros. Era tan grande la pelea que me dije: "¿Después de lanzarse dos bombas nucleares y de parar un f-18 con el dedo gordo... me puede explicar alguien por qué sufren con un puñetazo?????" 

La siguiente fue Batman VS Superman. Ufff... ahora resulta que Superman es malo. soy un alienígena venido de lejos al que la luz solar le sirve de energía pero resulta que Superman es malo. Que no. Paso. Cuando aprendan a hacer historias me llaman... 

Y entonces, por pura casualidad, vi una de las nuevas de Spiderman.

((Humildad.))

Oh. Vale, no se calla ni debajo del agua y tiene 14 años... pero mira, es majo. Y MJ es curiosamente... maja. Son todos majos. La primera que vi, donde idolatra a Iron Man (Pepper me cae muy bien, no sé por qué, pero me relaja cada vez que aparece en pantalla), me gustó. Y puse la segunda. Sale Misterio. Y yo pensaba..."qué bien, cómo se parece al Doctor Strange..." y de repente, Misterio es un FRAUDEEEEEE. ¡Jajajajaj! Y la pelí me gustó mucho.

Y al acabar me di cuenta de que quiero ver la siguiente y de que me había reconciliado con los súper-héroes.

Así que, cuando el Muso me dijo la semana pasada "Siempre me sorprendes". No sabía que te gustaban los super-héroes. Y yo me mordí la lengua porque la primera sorprendida era yo. Y le dije a mi "intuición interior": pfffffffff! ni se te ocurra pensar que tiene acaso la más mínima idea de lo que habla porque este tío no te conoce de nada. (Sí, digo tío a posta, estoy dolida), pues ahora me he comprado una camiseta de super-heroínas.

Porque él no me conoce. Y yo estoy muy harta.


Dice que siempre le sorprendo. Sí. Porque no me conoce. Si me conociera, si supiera quién soy, entonces no le sorprendería nada porque lo sabría. Y como no lo sabe, ¡ni siquiera sabe explicarme cierto asunto de unas bolas de colores! Y mira tú por donde, hasta un ex-novio que a él le parecía correcto me miró un día y me dijo: "¿Cómo has hecho esto? Caramba, Nelly... ¿pero cómo lo has hecho?" Ah, pues no sé, pues que te lo explique el Muso que no tiene ni puñetera idea y en quien yo confíe.

Ya está.

No quiero volver a saber nada más de él, ni aprender con él, ni creer en él. Ni en una sola de sus palabras.

¡Se acabó! 



En el que pido a una Maestra Budista un "amig@" por carta.. (¡EDITADA!)

 ¡Jajajaj!

Se me ha ocurrido una idea de lo más peregrulla. Lo malo es que la he llevado a cabo. He escrito a una monja al otro lado del mundo, solicitando quizá, si tuvieran alguna persona interesada en hablar conmigo de una serie de temas, pero no demasiado cercana porque -y cito textualmente- "los seres humanos me hacen mucho, mucho, mucho daño". ^_^ Ya sé lo que va a pensar. "Te lo dejarás hacer tú". Si ya sé yo por dónde va la cosa... Pero la carta era tan extraña, original, franca y de corazón, que lo mismo me llega un amig@ por carta.

Además, es que lo quiero por carta.

En realidad es un refugio.

Mientras escribía mi "intuición interior" me comentó algo así como (sabes que no sabrás con quién hablas) a lo que yo repliqué: "¿Y qué más da? si lo importante es el contenido". A mí no me importa el quién, como si es el Dalai Lama o el portero. A mí me importa el qué.

Veréis, traté de hacerme de un foro budista. No pude. Se cayó la página, se cayó Internet, se fue la luz. A los tres días, me escribe el Foro budista: "Oye, mira, Nelly... no sabemos lo que ha pasado pero se han ido las inscripciones de todos los foreros de ese día. Hemos visto tres intentos tuyos y al final hemos reseteado todo, ¿sigues queriendo formar parte de esta comunidad?".

Pues la verdad es que ya no. Habían pasado dos semanas cuando leí el correo porque estaba en otra cuenta.. Demasiadas casualidades. Y pensé que aún podía aprender algo con alguien que me insulta. Pero va que no. 

Así que volví a Misa.

El cura nuevo es como el del "club de la comedia". Le encanta hablar. Y le encanta vernos. Y yo, como visitante de la iglesia, me escapo en cuanto puedo. Y el cura lo sabe y me persigue. Y yo si me persiguen me escapo más.

Tenemos miedo de ir a Misa, ¿eh? Me dijo el otro día.

No oiga, no, lo que me gustaría es preguntarle cien mil cosas sobre Jesucristo y usted parece un señor con el que se puede hablar, pero luego llegan los problemas porque la gente no respeta la inocencia, y prefiero no quedarme.

Al menos tuvo la decencia de decir en San Valentín que "el amor, amor era, y daba igual entre dos hombres, dos mujeres o lo que tú quieras". Eso es el qué y no el quién. Muchas gracias, a los humanos les encanta el quién. 

Total, que es difícil. Una vez estuve en una parroquia que me dio vergüenza ajena, la de flores que se echaban, y en la fiesta de fin de año la policía tuvo que ir porque estaban vendiendo drogas. Pero eso no me alejó de ellos, lo que me alejó fue preguntar: "¿De veras cree que a Dios le importa todo esto?" Cuando hablaban del estricto procedimiento de pasos que había que dar en una ceremonia.

Me dijeron que me faltaba .

Porque, claro, en este mundo, yo puedo ser Iglesia y tener los tesoros que hay en el vaticano... pero luego, resulta que el de mi parroquia pone velas porque dice que no le da para pagar la luz. No encuentro humildad por ningún lado. Nadie que diga, "eh, lo mismo me equivoco" ojalá le hubiera oído eso al Muso alguna vez. "Lo mismo me equivoco, Nelly... " Pero no. Desconoce el enfado y el odio y no se cuántas cosas más y dijo NO, una vez con algo tan sencillo como unas campañas que yo tenía delante y cuya respuesta era SÍ. Y pensé: "Pues va a ser que se equivoca". 

Y estoy muy harta.

Cada ser humano que tengo alrededor, solo con mi silencio, me cuenta sus cuitas. Ayer estaba sentada y de repente alguien a tres mesas, alguien de la jerarquía importante de mi empresa, me dijo algo que me dejó alucinada.

Pasa si les das espacio.

Me contó algo de su vida, empático. Algo que yo sentí que entendía y ella...era como un:

te dejo ver mi mundo.

Y tu lo miras y dices: ay va.

Y la admiras. No puedo evitarlo, en cuando veo el mundo interior de un ser humano... en general lo admiro. Otras veces me da pavor. 

Tuve una bronca tremenda con el Muso y acabé llorando toda la noche y fatal (no sabéis hasta que punto), y luego me di cuenta de que el inicio del malestar se debe a una energía que procede de otra persona. Una persona de la que yo-si pudiera-me alejaría. ¡Afortunadamente, va a alejarse!. Porque me hace daño. A mí me hacen mucho daño las palabras:

Uy, yo quiero tu trabajo, ¿por qué tú qué haces exactamente?

Menganito es idiota, ¿te has dado cuenta?

Es que Fulanito, con su mentalidad de..., me pide esto pero...

Dejadme en paz. No me interesa ni saber que tienes envidia, ni saber que juzgas al jefe, ni saber que eres egoísta, ni ser blanco de tus desaires porque estás enfadado.

Dejádme todos en paz.

Y en estas, te preguntas, ¿no podría yo aprender con alguien que fuera un poco dulce y paciente?

Pues eso, y le he escrito a una venerable monja budista al otro lado del mundo.

¡Jajajajaj! 


EDITO PARA AÑADIR: ¡¡¡¡Me han contestado!!! ¡Qué bien! ^^ ¡¡¡¡Tengo una interlocutora!!! ¡Qué bien! 


Cuando alejarse es la mejor opción.



Érase una vez una joven de corazón muy sensible. Que vivía en una azotea de una gran ciudad. Cada vez que escuchaba hablar a los seres humanos, con alegría, se alegraba. Pero cada vez que oía mala intención en sus palabras, se entristecía y no sabía cómo apartarlos.

Los vecinos del inmueble carecían de noble intención. Eran muy egoístas. Pero lo peor no era eso, sino que mentían. Pues nadie, ni el mayor de los villanos, aceptaría nunca que sus actos no están adecuadamente justificados.

Una vez conoció a un vecino del cuarto piso, que parecía saber cómo vivir entre los humanos, sin salir mal parado. Pero al cabo de un tiempo y como a la joven le gustaba curiosear la biblioteca y le preguntaba por mil cosas, le gritó que era una ¡entrometida! y una necia y que jamás aprendería nada, porque estaban a años luz el uno del otro.

Así que la joven volvió a su azotea, más triste, más insegura y más nerviosa que nunca.

Allí sentada miraba el mundo, pensando, "¿Por qué son así?". Es más fácil y más sencillo dedicar una palabra amable a los demás que querer pisotearlos. Pero la gente, por algún motivo incomprensible, era feliz viendo a otros sufrir. Cosa que, en opinión de ella, nunca había solucionado la vida de nadie. Es más, volvía el entorno peligroso para todos.

Asustada, pensó, "no me importa encontrarme con otros humanos, pero ¡por favor que jamás tenga que volver a ver al vecino del cuarto!" Pues al pensar que había sido una ayuda, realmente sufría más con el desengaño.

He aquí que un muchacho del tercer piso sabía que la joven subía y bajaba de la calle a la azotea sin ser vista, y creyéndose capaz de consolarla, subió un día y dejó a los pies de su "vivienda" un gatito negro.

Se llama "Corazón", le escribió en una nota.

El gato era un tanto torpe y bastante singular. Tenía el pelaje todo negro, con una mancha sobre el pecho, justo bajo la garganta. Era simpático y curioso, y era sobre todo inocente. Se enfadaba con la misma facilidad con la que se desenfadaba.

Cuando la joven bajaba a la calle, Corazón la seguía docilmente. En una de estas ocasiones, el vecino del cuarto iba hablando con otra persona y le pisó el rabo al gato. Asustada, ella lo cogió en brazos. No había pasado mucho tiempo cuando el minino volvió al suelo y se entretuvo husmeando un trozo de moqueta desilachada. ¡Con tan mala suerte que estornudó y cayó rodando un tramo de escalera!
En el segundo piso, donde fue a aterrizar, colocó las patitas sobre unos cables pelados y se electrocutó ligeramente. 
En el primer rellano una señora le pasó por encima con el carro de la compra. Descuidada, ni se paró.

-¡No hay quién te cuide! -gritó la chica de la azotea -¡a este paso será mejor que te encierre en casa y te quedes allí!

Y Corazón, lloroso, se encogió y se negó a moverse.

Hasta que una niña que bajaba a la calle pasó por su lado. Se inclinó y le acarició el lomo.

-Qué gato tan bonito. 

-Pero es un poco desastre -contestó la chica de la azotea.

-Igual es que no sabes cuidarlo.

-Pues puede ser, no hace más que tropezar con seres que lo tratan fatal.

La niña lo volvió a acariciar y el gato se frotó contra sus piernas. Olvidó toda precaución y le saltó a los brazos.

-Igual puedo darte unas normas para cuidarlo -dijo.

1)No permitas nunca que le hablen mal. Si es necesario, pon a otros delante para que sean testigos.
2) Quédate cerca de quien lo cuide y sea cariñoso.
3)No creas en las palabras, sino en los actos de los vecinos del inmueble. Todos se creen super-especiales y correctos... muy pocos lo son en realidad. 
4)Recuerda que su curiosidad es la base de todo aprendizaje, no le reprendas por tenerla.
5)No dejes que tome cosas que le son perjudiciales, aunque creas que así le das un capricho.
6)Dale un montón de momentos felices para que así cuando se encuentre en dificultades, pueda recordarlos y se sienta mejor.
7) Y, sobre todo, aléjalo del vecino del cuarto. 

Eso hizo la joven de la azotea y jamás le volvió a dirigir la palabra ni a dejar que le arrollara con la puerta o lo menospreciara.

Poco a poco fueron pasando los días, y los meses, y el gato dejó de ser un gatito y se convirtió en un animal espléndido. Un felino ágil, audaz y seguro, que sabía evitar los peligros del inmueble. 

Lo único que necesitaba era un poco de tiempo, armonía y soledad.

FIN. 




Un cuento para un día triste.

 La alcaldesa llegó llorando a su casa.

-¿Qué te pasa? -preguntó el cartero.



Y la alcaldesa lloraba y lloraba.

Y lloraba más.

Y así llorando se pasó buena parte del crepúsculo y de la noche. Y el cartero no le dijo nada. Porque veía lo que le pasaba.

Y cuando dejó de llorar se le acercó.

-¿Sabes por qué sigues pensando cosas buenas de una persona que te hace tanto daño?

Ella se encogió de hombros.

-Porque cuando le miras a él y piensas todo lo bueno que tiene, en verdad te estas mirando a ti.

La alcaldesa dejó de llorar.

-¿Y sabes que todo lo que dice en realidad no es de él, sino lo que él ve cuando se mira en ti?

Y la alcaldesa volvió a llorar de nuevo.

-Nell, que es todo mentira.

Y más lágrimas.

Y tanto lloró que inundó la habitación. Y cuando se hubo calmado, el cartero se dio cuenta de lo que pensaba. 

-No estés tan triste -le dijo- piensa en todas las cosas hermosas que te dicen los que te quieren.

La alcaldesa dejó de llorar.

"¿Y ahora qué hago?" preguntaban sus ojos.

-Bueno, mira, en primer lugar, deja de buscar reflejo en él. Te hace daño y no nos ve a ninguno de los dos. En segundo lugar, los demás ponen sus intenciones en ti, sin conocer las tuyas. Y como tú no las conoces, a veces dudas. Pero en el fondo, sabes cómo son. No sé si alejarlos puede funcionar, pero tomar distancia es bueno. No intentes solucionar los problemas. Si ves llegar el conflicto, que lo resuelvan ellos. No intentes ayudar a esa persona. A lo mejor no lo estás haciendo. Y fíjate que esa energía mala te afecta a ti principalmente. Los "dimes" y "diretes" siempre han existido; tú no tienes porqué avisar ni salvar a nadie...

La alcaldesa respiró tranquila.

-Jo, menudo susto -dijo al cabo de un rato.

Era una gran ventaja contar con una Ciudad de los Cuentos, donde resolver todos los problemas. Un lugar donde sentirse tranquila y estar a salvo.

-¿Por qué se mete tanto conmigo y no me cree?

-No te cree porque piensa que así te ayuda en algo. Y es justo al revés, te hace más daño.

-¿No puedes hacer que todo desaparezca?

-¡Jajajajaj! jajajajajaj... NO funciona así.

-Pues ya podía.

-Vete a dormir, lee un buen libro. Pon algo de música, aleja lo que te hace daño... sabes que si alejas de ti...

-...lo que me hace daño -dijo Nelly-, sólo con su ausencia mi estado natural es la alegría.

El cartero sonrió.

Sí, era una gran lección.

Sólo había que apartarse un poco y de nuevo la alegría volvía a su corazón.... 

 

 

 

Creative Commons License
contador de visitas para blogger por paises