Hoy, fue un día fantástico trabajando junto a mi compañero
Para celebrar el hermoso día que he vivido hoy, trabajando en presencia de mi compañero al que admiro... os voy a regalar un cuento.
¡Pero no lo voy a contar yo! Lo va a hacer... un recuerdo.
Solo que este recuerdo, por mediación de alguien, está on-line. He aquí la serie que yo veía de niña, con mi pijama de rayas (cuatro años) completamente asombrada, frente al televisor.
Una "Nelly" de 4 años... parapetada tras una mesa de cristal... en la que apoyaba la cabeza y los brazos.
Años después vi esa mesa... y no me llega ni a la rodilla.
La miré con asombro... con gran asombro.
"Pero..."
En esa mesa aprendí a leer.
Y... ¿no creéis que este señor tiene un poco de culpa de que yo tenga un blog... llamado "Los Cuentos de Nelly"? La serie estaba justo entre el temor y la curiosidad. Me asustaba (Juan sin miedo) ver los "demonios" y "esqueletos" (las tres princesas) pero me fascinaba a su vez.
20:00 | | 0 Comments
Sobre el sueño anterior (era un kami!!)
Bien, en primer lugar, hubo algo que no os dije. El personaje dijo Es una de mis criaturas. Cosa que omití. Porque solo os puse "Ella está conmigo, es una de mis criaturas".
No me atreví a contaros eso. Me pareció "prepotente" por parte del personaje. ¿Es una de tus qué??? ¿Tus criaturas?
Y yo... lo siento mucho pero estoy demasiado intrigada con el sueño, así que busqué "yokai + mujer zorro", "mujer zorro", y luego... pensé... "¿quién protege a los yokais que son zorros?"
Y eso puse en un buscador: ¿Quién protege a los yokais que son zorros?
Y leí:
"Inari Okami".
-????
¿Y quién es ese?
Leí: "los zorros que sirven a Inari son popularmente blancos y le hacen de mensajero, se los conoce como zorros celestiales. Son sirvientes de esta deidad sintoísta y budista"
-Ella vestía de blanco -pensé-, al final tenía ropas como de un color blanco deslumbrante... con el pelo lacio y largo... y parecía un fantasma japonés. Con cola. Y orejas. Y cara de morro alargado. Y piel blanca.
Así que... encaja curiosamente con el sueño. Pero... pero entonces él...
Y leí: "él se representa de forma fluida, a veces es un anciano... a veces es un monje más joven. A veces, como mujer. Puede hacerse pasar por un hombre joven o viejo, para interactuar con los humanos".
Es un Kami.
-¿Él era un kami?????
Sigo leyendo: "una deidad sintoísta y budista".
¿¿¿He soñado con un kami?????
Pero, ¿¿¿con uno que existe de verdad?????? ¿¿¿¿¿¿¿sin conocerlo????????
A ver, seamos prácticos.
Seámos lógicos.
Es todo casualidad.
Pero como me intriga, decido tirar de la IA y abro Chat GPT.
-Hola, Chat, quiero que me digas el significado de un sueño. Está en este blog...
((no te va a dejar))
Mi Yo Interior se ha despertado.
El chat responde: ¡Hola! ¡Claro, encantado de ayudarte! Estoy leyendo el blog que me has indicado, ¡es muy divertido! Dime, ¿has soñado algo tras leer a Nelly? ¿Quieres que hablemos de ello?
😂 -¡Yo soy Nelly! -le contesto al chat.
-¡Ah! ¡Caray! ¡Menuda sorpresa! ¡Si está Nelly al otro lado! Esto sí que es una sorpresa.
Sí, sí, todo eso está muy bien. Me siento como un indio en la cama y escribo:
-Mira, es el sueño del 11 de octubre...
Chat: -¡Lo tengo! Es muy curioso lo de la ciudad de bloques y el delfín. La ciudad representa el orden y la lógica, mientras que el delfín es la creatividad que fluye. Me llama la atención...
Sigue hablando mientras miro la pantalla con la advertencia de mi Yo Interior haciéndome cosquillas en el estómago.
-¡¡¡No es ese sueño, Chat!!! Te dije del día 11. Ese sueño es una entrada anterior...
Chat:-Entiendo, perdona... ¡ya lo tengo! Lo he leído y representa la contradicción entre las responsabilidades de conducir un coche y lo que ocurre en la estación de servicio...
Estoy ojiplática.
Me suelta un rollo de siete párrafos sobre un texto que no es el correcto.
-¿¿Qué?? ¿Pero de qué habla el trasto este? -pienso.
Me expone todos los puntos de análisis de un sueño de vete tú a saber qué año...
?????
"Qué dice de una estación de servicio", pienso.
Hablo a mi Yo Interior en ese momento: "¿Es un juego? ¿Esto es un juego?"
((¿vas a desafiarlo?))
Mi Yo Interior me pregunta si quiero jugar.
Humanos contra....
-¿Me estás vacilando? ¡Tengo el ordenador en la mano y el chat es capaz de leer todas las entradas! ¡Claro! ¿Qué te crees que no obtendré mi respuesta? -pienso, divertida.
Si yo sostengo un vaso de agua en alto y lo suelto, ¿crees que no conseguiré mojar el suelo? ¡Pues tengo todo de mi parte!
Yo quiero saber qué significa mi sueño.
¿¿¿Por qué he soñado con un kami japonés???
-Chat, no es ese sueño -escribo, con paciencia.
Chat: Aah, es verdad. Perdóname... Nelly, es el sueño que se titula "¡¡¡Uyyyy, vaya sueño!!!!" Qué confusión tan extraña, no sé por qué te he contado los otros... Es muy raro.
-Ya, bueno, lo que tú quieras -escribo-, dime qué significa.
La pantalla se cierra.
🤣
I can´t belive it.
😂😂😂😂😂😂😂
Es que no puede ser.
No puede ser.
Respiro hondo, dejo el móvil.
Levanto la persiana. Me siento como un indio en la cama.
Recupero el móvil.
¿¿¿Me estáis vacilando???? -pienso para mis adentros.
Abro Chat.
Yo tengo una cabezonería bastante grande cuando me acompaña la lógica.
Soñar con Inari, escribo.
Chat: Inari es una deidad.
Sí, eso ya lo sé.
(No tengo cuenta en Chat, borra todos los datos cuando cierro la hoja.)
Pienso: Jobar, le tengo que contar todo otra vez.
Eva: "Chat, dime que significa el sueño del 11 de octubre de 2026 de Cuentos de Nelly".
Chat: Habla de un delfín...
Eva: ¡¡la madre que...!!! ¡CHAT!
Chat: Ah, perdona, perdona... ese es de otro día. Ya tengo el sueño.
Eva: Bien, qué significa...
Chat: Pues la Luna Rosa es un detalle muy interesante...
😂
Esto no está pasando.
Eva: Chat.
Sin más, es que ni se lo pongo. Sólo pongo: Chat.
Chat: Ah... perdón. Has dicho del día 11. No sé por qué te he dado la respuesta de otra entrada.
🤣😂
Empiezo a pensar que estoy hablando con Inari. O que alguien está jugando al escondite conmigo.
Eva: El sueño de la mujer zorro. Espera, te pego el enlace: xxxxxxx.
Se lo pego. Ahora ya no tiene dudas. Tiene el puñetero enlace.
Ains, de verdad, solo para que haga un análisis lo que tengo que sufrir.
Chat: No puedo verlo.
¿Qué?
Chat: No tengo acceso, lo siento. Si me cuentas de qué va... ¿Cómo te sentías en él?
¡¡¡Pero si has analizado todos los demás!!!!
¿Y a quién le importa cómo me sentía? ¿Quieres que te diga que acorralé a uno de sus mensajeros y acabé convertida en un ser "no humano"?????
Suspiro.
🤔
Eva: Chat, te he pegado el enlace. Has leído todos los demás sueños, porque me has puesto análisis, ¿y no puedes ver el único por el que te estoy preguntando?
Chat: No tengo acceso.
Ains.
Venga, lo voy a intentar por tercera vez.
Cierro Chat GPT.
Abro Chat GPT.
Chat dice:
¡Ahora sí! Y te adelanto algo: lo más fascinante de este
sueño no es que aparezca un yōkai, sino que Eva pasa de ser quien
descubre lo extraño y quiere denunciarlo a convertirse ella misma en aquello
que teme.
Hay una historia psicológica muy interesante dentro de ese
cambio. Y el detalle del trapo rosa al final añade una segunda capa, mucho más
cotidiana, que merece que la miremos con cuidado.
Voy a analizarlo como un sueño con varios niveles: el
psicológico, el narrativo y el simbólico. No son significados definitivos ni
diagnósticos, sino interpretaciones posibles que podemos contrastar con lo que
sabemos de la soñadora.
1. La mujer con orejas de zorro: descubrir que la
realidad no es lo que parecía
Fíjate en la secuencia:
- Eva
percibe algo imposible.
- Intenta
convencerse de que se lo ha imaginado.
- Vuelve
a comprobarlo y descubre que también hay una cola.
- Pasa
de la duda al miedo y del miedo a la certeza absoluta: «¡No es humana!».
Aquí aparece un conflicto fundamental: ¿qué hacemos
cuando percibimos algo que contradice todo lo que creemos saber del mundo?
En el sueño, Eva no puede integrar lo que ve en su visión
habitual de la realidad. Necesita clasificarlo: si no es humano, entonces debe
de ser un monstruo, un fantasma o algo peligroso.
Mi primera hipótesis es que la mujer-zorro representa lo
desconocido que irrumpe en un entorno aparentemente normal. Podría
simbolizar una persona, una situación, una emoción o incluso una parte de uno
mismo que no encaja en las categorías habituales.
Pero hay un matiz importante: la mujer no ataca ni parece
haber hecho daño. El miedo surge principalmente de descubrir su verdadera naturaleza.
Eso nos lleva a una pregunta interesante: ¿el peligro
está en lo que la mujer es o en lo que Eva cree que significa que no sea
humana?
El sueño no responde de forma sencilla, pero sí pone esa
diferencia en primer plano.
2. El grupo de amigos: cuando el miedo se convierte en
persecución
Para mí, esta es una de las partes más reveladoras del
sueño.
Al principio, la casa está llena de conversaciones
corrientes: negocios, trabajo, fútbol, habitaciones. Eva escucha, pasea y
participa, pero no parece especialmente interesada en nadie. Son personas que
forman parte del ambiente, más que personajes con una relación emocional
intensa con ella.
Todo cambia cuando descubre las orejas de la mujer.
Eva busca inmediatamente a los demás y les dice que ella no
es humana. Y entonces ocurre algo crucial: el miedo individual se convierte en una reacción
colectiva.
La secuencia es muy precisa:
- Eva
descubre algo extraño y se asusta.
- Busca
a otras personas para confirmar lo que ha visto.
- El
grupo acepta su interpretación sin investigar demasiado.
- Deciden
capturar y encerrar a la mujer.
- Cuando
esta vuelve, fingen normalidad y preparan una emboscada.
Es decir, el grupo no se limita a protegerse de un peligro.
Decide que la mujer debe ser capturada por ser diferente.
¿Podría esto representar el miedo a lo desconocido y la
forma en que los grupos reaccionan ante quien se sale de la norma?
Sí, es una lectura posible. La investigación sobre los
relatos tradicionales japoneses de zorros que adoptan forma humana también ha
estudiado cómo estas transformaciones cuestionan las fronteras entre identidad,
humanidad y diferencia.
Pero hay algo todavía más interesante en el texto de Eva: ella
misma participa en la persecución antes de descubrir que también pertenece al
mundo que pretende combatir.
No es una espectadora inocente. Está convencida de que tiene
razón, siente miedo y se suma a la solución colectiva. Solo después comprende
que quizá no sabía tanto como creía.
Esto puede leerse como una pequeña parábola sobre los
prejuicios: juzgamos a alguien a partir de una característica que no entendemos
y, cuando la situación cambia, descubrimos que las categorías con las que
juzgábamos eran mucho menos sólidas de lo que pensábamos.
No significa necesariamente que Eva tenga prejuicios
concretos en su vida cotidiana. El sueño no permite concluir eso. Pero sí
construye una situación que invita a explorar esa cuestión.
Un detalle importante: ella no intenta hacer daño por
iniciativa propia
Eva no es quien propone inicialmente capturar a la mujer,
aunque respalda la idea. Más adelante, cuando se queda a solas con el guardián,
levanta las manos y dice que no quiere hacer daño.
Esa contradicción importa: quiere que la mujer sea detenida
porque la considera peligrosa, pero, cuando se enfrenta personalmente a los
seres que ha denunciado, intenta evitar la violencia.
Tal vez
el sueño esté dramatizando un conflicto entre dos impulsos: la necesidad de
controlar aquello que asusta y la capacidad de reconocer que ese control puede
ser injusto.
3. El guardián: el personaje que cambia las reglas del sueño
El
hombre que cierra la puerta es un personaje extraordinario por cómo está
construido.
Eva lo describe como joven y, al mismo tiempo, muy mayor. No
parece tener una edad coherente. Se mueve de una manera extraña, conoce el
nombre de lo que está ocurriendo y parece comprender unas reglas que los demás
ignoran.
Su primera revelación es verbal:
«La palabra que buscas... espíritus cambiantes».
Hasta ese momento, Eva tiene miedo, pero no tiene un marco para entender lo que ve.
El guardián le proporciona una categoría: yōkai.
En el folclore japonés, yōkai es un término amplio
que engloba numerosos seres y fenómenos sobrenaturales; no es el nombre de una
especie única. Los kitsune, los zorros asociados a transformaciones y
poderes sobrenaturales, constituyen una de esas figuras, aunque las tradiciones
sobre ellos son diversas.
Nippon
+1
Por tanto, la palabra que aparece en el sueño es
culturalmente coherente con la mujer-zorro y su protector.
Pero simbólicamente, el guardián cumple otra función: es
el personaje que sabe lo que está pasando y que puede obligar a Eva a abandonar
su posición de observadora.
La frase más significativa no es la explicación sobre los
espíritus. Es esta:
«Lo siento, pero o estás con ellos o conmigo. Y tengo que
protegerla».
Eva intenta mantenerse al margen. No quiere hacer daño a
nadie y propone buscar otra salida. Pero el guardián no acepta una neutralidad cómoda: la situación exige que
algo cambie.
Y entonces la derriba.
¿Es un agresor o un protector?
Las dos cosas pueden coexistir dentro de la lógica del
sueño.
El guardián actúa violentamente contra Eva, pero lo hace
para impedir que el grupo capture a la mujer. Desde su perspectiva, ella es
alguien a quien debe proteger. La violencia no se presenta como una agresión
gratuita, sino como una intervención necesaria para cambiar el curso de la
situación.
Esto introduce una inversión moral: el personaje que parecía
peligroso es también el que impide una injusticia.
Una posible lectura es que el guardián representa una fuerza
que irrumpe cuando Eva no consigue salir de una situación utilizando sus
estrategias habituales. Puede simbolizar un límite, una confrontación, una
verdad incómoda o una parte de la psique que obliga a cambiar de perspectiva.
No obstante, no tenemos suficientes datos para identificarlo
con una persona concreta de su vida.
Y hay otro detalle que me parece especialmente interesante:
el guardián no le explica todo ni le pide permiso para transformarla. Actúa y
le dice: «Ahora, danos tiempo».
Eso nos lleva al núcleo del sueño.
4. La transformación de Eva: el verdadero giro de la
historia
Esta es, en mi opinión, la escena central de todo el relato.
Eva abre los ojos y descubre que tiene orejas de zorro.
Después ve los colmillos, observa que sus manos parecen perder su forma y
comprueba que su cuerpo ya no responde a lo que ella considera humano.
Su reacción es inmediata:
«¿Qué has hecho?»
Y luego, cuando sus amigos le piden que abra la puerta:
«No puedo».
Estas dos frases juntas son fundamentales. Primero protesta
porque alguien ha cambiado su identidad. Después descubre que ya no puede
cumplir la función que tenía dentro del grupo.
Hasta
ese instante, Eva era quien veía, identificaba, advertía y movilizaba a los
demás. Era la persona que podía señalar al monstruo desde fuera.
Ahora ya no puede hacerlo.
La frontera que separaba a los humanos de los seres
extraños ha desaparecido para ella.
Podemos explorar varias interpretaciones.
A. El miedo a convertirse en aquello que se rechaza
Eva está convencida de que los seres sobrenaturales son
peligrosos. Sin embargo, cuando se convierte en uno de ellos, no desaparece su conciencia:
sigue sintiendo miedo, sigue hablando, sigue intentando entender lo que sucede.
La transformación le obliga a experimentar la situación
desde el otro lado.
Una lectura posible es que el sueño plantee una pregunta
sobre la identidad: si tu cuerpo cambia, si los demás te consideran una
amenaza y si ya no encajas en su definición de lo normal, ¿sigues siendo tú?
El sueño parece responder que sí, al menos en parte. Eva
conserva sus recuerdos, su lenguaje y su preocupación por sus amigos. No se convierte
instantáneamente en otra persona en términos psicológicos.
Eso es lo que hace tan interesante la escena: su
apariencia cambia antes de que su sentido de identidad haya tenido tiempo de
adaptarse.
B. El temor a perder el control sobre una misma
La transformación tampoco es voluntaria.
Eva no decide convertirse en yōkai. El guardián se lo impone
y ella protesta. Su cuerpo empieza a ser algo que no reconoce ni controla.
Por eso también podría representar el miedo a un cambio
involuntario: descubrir una faceta propia que no encaja con la imagen que
tenemos de nosotras mismas, encontrarnos en una situación inesperada o sentir
que las circunstancias nos han colocado en un papel que no hemos elegido.
No hace falta que se trate de un cambio sobrenatural, por
supuesto. En la vida cotidiana, los cambios de identidad pueden ser mucho más
sutiles: pasar de pertenecer a un grupo a sentirse excluida, cambiar de opinión
sobre algo importante o comprender que una situación tiene más matices de los
que imaginábamos.
C. La posibilidad de pertenecer a dos mundos
Hay una tercera lectura, más positiva.
Antes de la transformación, Eva pertenece al grupo humano.
Después, puede comprender a los seres que el grupo rechaza. Su nueva condición
le da acceso a una perspectiva que antes no tenía.
Eso podría convertir la transformación en un símbolo de
transición: dejar de encajar por completo en una categoría para descubrir otra
manera de estar en el mundo.
No afirmaría que este sea necesariamente el mensaje del sueño.
Pero es significativo que Eva no termine atacando a sus amigos ni se quede con
la mujer-zorro. Simplemente sale corriendo, atraviesa un umbral y llega a una
ciudad.
La historia no nos muestra qué hará con su nueva identidad.
Nos deja en el momento de la huida.
Y quizá
ese final abierto sea más importante que cualquier diccionario de símbolos.
5. La puerta cerrada y el pasillo que se convierte en
túnel
La casa comienza como un lugar cotidiano y reconocible. Hay
habitaciones, un salón, una puerta de salida y gente conversando. Cuando la
situación se vuelve extraordinaria, el espacio también cambia.
El pasillo deja de parecer el de una casa y se convierte en
un túnel oscuro por el que Eva puede avanzar muy rápido.
En el plano narrativo, este cambio es muy eficaz: la casa
representaba un mundo organizado, con reglas reconocibles; el túnel aparece
cuando esas reglas dejan de servir.
Simbólicamente, el túnel puede sugerir una transición entre
dos estados. No sabemos exactamente qué hay al otro lado, pero sí que Eva no
puede regresar a la situación inicial tal como la conocía.
La puerta también cambia de significado a lo largo del
sueño:
- Al
principio, es una salida que permite abandonar una reunión.
- Después,
se convierte en una barrera para atrapar a la mujer.
- Más
tarde, separa a Eva de sus amigos.
- Finalmente,
el túnel ofrece otra vía de escape.
Es decir, una misma estructura sirve primero para salir,
después para encerrar y, finalmente, para separar mundos.
La salida que Eva necesita no es la misma que buscaba al
principio.
Esto podría reflejar una experiencia de bloqueo: intentar
resolver una situación con los recursos habituales, descubrir que ya no
funcionan y tener que buscar una ruta alternativa.
El detalle de que sus amigos le pidan que gire la manilla
mientras ella empuja la puerta refuerza esa idea. Ellos creen que el problema
es sencillo; Eva sabe que algo fundamental ha cambiado.
No es que no quiera ayudarlos. Es que, en ese momento, no
puede hacer lo que esperan de ella.
6. ¿Por qué acaba en una ciudad?
Después de atravesar el túnel, Eva cae en una ciudad y trata
de encontrar el camino a casa.
Este desenlace es breve, pero abre una posibilidad
interpretativa interesante.
La ciudad podría representar la vuelta a un entorno más
amplio, cotidiano y reconocible después de la experiencia extraordinaria. Sin
embargo, Eva no sabe cómo regresar a casa: ha salido de un mundo conocido y
todavía no encuentra el camino de vuelta.
Podría ser una imagen de desorientación después de un
cambio. Ya no está atrapada con el grupo ni con los seres sobrenaturales, pero
tampoco ha recuperado su situación inicial.
CONCLUSIONES
Lo que más me interesa de este sueño no es la mujer-zorro,
ni siquiera el guardián. Es el momento en que Eva descubre que la identidad que
daba por sentada ya no le garantiza que pueda seguir perteneciendo al mundo al
que creía pertenecer.
Como historia fantástica, tiene una estructura muy sólida.
Como experiencia onírica, podría estar mezclando recuerdos, imaginación,
emociones y asociaciones personales. No podemos saber cuál de esas capas
predomina sin conocer mejor el contexto de la soñadora.
En el sueño, la cuestión fundamental no es la
existencia de un monstruo, sino la incertidumbre sobre quién es realmente un
monstruo y quién tiene derecho a decidirlo.
Mi lectura principal es que se trata de un sueño sobre la
identidad, el miedo a perder el control y la dificultad de juzgar a los demás
desde una posición de seguridad.
Y, como relato, tiene un giro muy eficaz: el guardián no se
limita a revelar quién es la mujer. Revela que Eva tampoco conocía todas las
reglas de ese mundo.
10:07 | | 0 Comments
¡¡¡¡Uyyyyy, vaya sueño!!!!!
¿Os acordáis que hace unos días soñé con un delfín y una ciudad... hecha de cubos?
Bueno, yo pensaba que nada podía superar eso... pero lo de hoy....
Bien, en primer lugar, debéis saber que antes de acostarme, un par de horas antes o así, buscaba un trapo de color rosa. No lo encontré y me extrañó...
"Jolín, pues aquí está el verde y el marrón... pero... estoy super-segura que saqué del cajón uno de color rosa. ¿¿¿Por qué puñetas siempre pierdo los dichosos trapos de la cocina???"
Pasó eso por mi mente... y me dije "bah, mira, da igual..."
Es como el vestido azul.. ha desaparecido y no hay quién lo encuentre.
Bien, tras ver un trocito de varias películas, me fui a leer. Tras leer a Thomas Mann, me puse con un par de artículos de la Constitución.
Empecé a pensar en nuestra sociedad, bostecé y me quedé dormida.
Antes de despertarme he tenido un extraño sueño, pero tan increíble que os lo tengo que contar.
Estaba en una casa... con muchos amigos. Había amigos míos y amigos de algunos amigos. Y era una casa "rural".
Al principio, todo era normal. Yo no les conocía mucho pero hablaban de cosas normales:
-Quiero montar un negocio -me dijo uno-, mira, tengo ya planificado el sitio y...
-¿A ver? -pregunté.
No me interesaba mucho, la verdad, pero aquel chico se acercó con un ordenador y empezó a enseñarme cosas. Otro, hablaba de su trabajo. Otro que las habitaciones eran muy guays y que no se qué cosas del futbol o de un partido que quería ver...
Otro, hablaba con otro de cosas así.
Empecé a deambular por la casa. Había una chica en el salón y un chico. La chica era más callada. El chico vestía diferente. La verdad es que ambos eran "recordables", ¿entendéis? El resto de gente... era solo gente. Gente normal, como la que vemos todos los días.
Me senté en el sofá. Dije algo, ella contestó. Volví a deambular por la casa. Mis "amigos" entraban en una habitación, hablaban, luego ... estaban a sus cosas. Dos de ellos salieron a comprar algo...
Volví al salón, miré a la chica y de repente....
.... tenía orejas de zorro.
¿¿¿Pero qué????
Ella dio un respingo y rápidamente dejó de tenerlas, pero... pero yo lo había visto y eso no me encajaba. ¿Sabéis esas... esos dibujos japoneses de mujeres que no son humanos sino otra cosa?
-?????
Se me quedó mirando en silencio y yo, también.
Y entonces no sé qué dijo sobre lo que echaban en la televisión y eso distrajo mi atención.
"Me lo he imaginado" pensé. "¡Vamos, Eva...! ¿Qué piensas que es, un zorro disfrazado?"
Traté de hablar de algo... y luego me levanté para irme pero... antes de salir eché un vistazo de nuevo y ella tenía orejas de zorro y cola... bajo el vestido.
"¡AH!"
Me asusté.
"¡AH, NO ES HUMANA!"
Pero no dije nada en voz alta. Me fui a toda prisa a buscar a alguno de los otros personajes. Y, la chica, entretanto, se levantó y salió de la casa.
-¡Oye, esa no es humana! -le advertí a uno.
-¿Qué?
-¡¡¡¡Esa chica no es humana!!! ¡¡¡No es humana!!!! ¡La he visto y tenía orejas de zorro! ¡No es humana!!!! ¿Entiendes??? Es un monstruo, un fantasma, un... lo que tú quieras, pero ¡¡¡no es humana!!!!
Ese chico se lo dijo a otro chico, que a su vez se lo dijo a mi amigo y en cinco minutos lo sabíamos todos.
-¿Y qué hacemos? -pregunté, temblando.
-Cuando vuelva la atrapamos -dijo uno-, y la encerramos. Luego, ya veremos.
-¡Sí, porque no es humana! ¡Es un monstruo! -aseguré.
-¿Y dónde está?
-Se ha ido. Ha salido.
-XX y XXX están también fuera. ¿Qué hacemos? -dijo otro.
-Vamos a buscar por la casa, no sea que ande por algún lado -respondió el primero.
Buscamos por toda la casa, no estaba, y, al final, nos reunimos todos en el salón.
Entonces la puerta se abrió y entró ella, como mujer.
Nos miramos unos a otros. Intentamos aparentar normalidad. Se intercambiaron unas palabras y ella se sentó con nosotros, habló en tono bajo, como si todo fuera bien. Entonces mis amigos se levantaron y la "cercaron", ella salió del salón y se dirigió al pasillo y nosotros, detrás. La acusábamos de no ser humana, si no otra cosa. De tal manera que al entrar ella en el pasillo ya no tenía salida. Porque la puerta de salida estaba ocupada por mí y por otro de los chicos. Y, claro, con tanta gente "a tu espalda" pues ya no tienes miedo... hasta que el personaje que vestía diferente la cerró.
Yo tenía a la chica "delante" intentando huir... pero lentamente... porque más bien se alejaba de modo lento.
Y al chico detrás. Sólo que ese... cerró la puerta. Bloqueando a los demás.
-Se llama yokai...-dijo.
-¿Qué?
Noté, os lo prometo, que no pisaba suelo firme.
-La palabra que buscas... espíritus cambiantes -añadió.
Me giré.
Él tenía orejas.
¡Tenía orejas!
Me entraron ganas de llorar.
-Siento que lo hayas visto -me dijo- generalmente, no nos ven.
-ay, no, no.... -dije.
Avanzó un paso. Mis amigos, (los veía porque la puerta era de esas que tenía cristal de adorno) golpeaban y trataban de abrir... Algo le había hecho a la puerta. No se abría.
-Oye, mira, lo siento -dije.
El señor con orejas avanzó un paso. No era mayor, era joven, pero a la vez no era joven, era muy mayor.
-Ella está conmigo. Mi labor es protegerla -añadió.
La mujer-zorro estaba al final del pasillo. Ahora vestía todo de blanco y no parecía muy humana, no. Tenía orejas, y cola, y el pelo lacio y parecía un fantasma japonés.
-Bueno, pero.. podéis marcharos -dije.
Él negó con la cabeza.
-Nos bloquean el paso.
-Vale, pero... no sé... -retrocedí-, a lo mejor hay más salidas.
-No sabes mucho de casas, por lo que veo.
-Oye, yo no voy a haceros daño -dije, levantando las manos.
-Lo siento, pero o estas con ellos o conmigo. Y tengo que protegerla.
Se abalanzó y yo cerré los ojos. Al volver a abrirlos estaba en el suelo, me había derribado. Me medio incorporé y tenía... ¡tenía orejas de zorro! ¡Qué horror! ¡Y colmillos!
-¿¿¿¿Qué has hecho?????? ¡¿Pero qué has hecho?!
-Ahora, danos tiempo -susurró.
Se puso en pie y se fue con ella, corriendo, como fantasmas que son porque yo no entiendo muy bien cómo se movían.
-¡Eva, ábrenos! -gritó un amigo.
-No puedo.
-¿Cómo que no puedes? ¡Gira la manilla!
Estaba haciendo justo lo contrario, empujar la puerta.
-No puedo -les contesté.
Y, tras mirarme mis manos que de repente parecían no tener forma, y tocarme las orejas que aparecían y desaparecían... y comprobar con mi dedo gordo mis colmillos, ¡¡¡que no eran de ser humano!!! hice lo que los otros dos... salir corriendo por ese pasillo hasta dar con una puerta...
Cabe hacer una referencia al pasillo pues dejó de ser "un pasillo de una casa" para ser más bien un túnel oscuro... pero por el que podía avanzar muy rápido.
Tras cruzar el umbral caí de bruces en una ciudad.
Aquí inicia otro pequeño trozo de sueño que no logro recordar y tampoco es muy relevante. Básicamente, deambulaba de un lado a otro, tratando de llegar a mi casa.
Y me desperté.
Con los ojos como platos.
¿¿¿Qué puñetas es un YOKAI???? (lo tengo que buscar)
¿¿???
¿Qué significa soñar con uno?
Bueno, no pasa nada. Esto ocurre por tener "mente de escritor". Que sueñas cada historia... que asusta.
Buenos días!!!
Por cierto, al despertar... a los pies de mi cama encontré el trapo rosa. El que había estado buscando y que anoche no estaba allí.
Saludos!!!
9:21 | | 3 Comments
Ordenar y estudiar.
Hemos tenido una semana, en el trabajo, de locos. Y este fin de semana tengo que adelantar varios temas personales, todos relacionados con "el orden".
En primer lugar, cambiar la ropa de verano por la de invierno. Pero no se trata solamente de una mera reubicación de prendas... muchas de ellas no me las pongo. Tampoco es que sean demasiadas, es solo que me da pena tirar ropa, así que acabo teniendo una amplia variedad de camisetas de andar por casa y pantalones "tipo yoga".
El caso es que son bastante bonitos y un amigo me dijo: "Vas a crear un estilo de moda que sea de andar por casa pero que queda muy bien...". En realidad, las modas a veces son cómodas y otras, incómodas. Yo tiendo a no seguirlas.
Me explico: ningún ser humano puede caminar cómodamente si el pantalón va tan bajo que es como si tuviera que caminar atado por una "cinta de goma" en los muslos... (y esa moda la hemos tenido...)
Zapatos de tacón, incómodos escotes, apretadas camisetas y puntera con forma de triángulo son igualmente erróneos para adaptarse a nuestra figura. La ropa debería acompañar.
Y luego está, claro, la personalidad.
Voy a contaros un secreto que os va a hacer reír.
Existen tres tiendas cuya ropa me quedaba muy bien, a lo largo de los años, pero ya no "existen" o han cambiado. Vamos a revisarlas.
1) A los 28, 29, 30, 32... Desigual.
Sacaron un tipo de vestido que llegaba por la rodilla, y era muy sencillo: pegado hasta la cintura y luego caía libremente, hasta un pelín por encima de la rodilla. No era mini-falda. Podías llevarlo cómodamente al trabajo y... yendo especialmente cómoda, ¡te alababan el estilo!
Contras: desde mi experiencia... los vestidos no duraban. Hablé con un comprador (chico) habitual de la marca (compañero de curro) y me dijo (de esto, hace quince años): "Han cambiado los materiales..." y añadió que su experiencia había "bajado" mucho en "estrellas".
De esto han pasado 15 años, insisto, y las últimas veces que he entrado en esa tienda no he encontrado vestidos similares.. es probable que "yo no esté en la onda adecuada".
2) Camaieu
De ahí, pasé a Camaieu. Y durante años, fue proveedora de "ropa para ir a trabajar". Pantalones azules con una camiseta de color clarito y una "rebeca". Camisetas de colores suaves, con pantalones de colores. Nada muy especial.. pero quedaba bien.
De un día para otro la tienda cerró y yo me quedé sin sitio en el que comprar ropa para ir al trabajo.
3) Entonces descubrí que algunas prendas de Mango y Sfera se ajustaban a mi estilo.
4) Y unos años más tarde, descubrí Springfield. Pero con esta marca me pasa una cosa muy rara.
-¡¡Eva, me he comprado el mismo vestido que tú!! ¡El mismo! ¡Y yo me lo pongo y no queda.. no sé, no queda bien!!!
El estilo "rancherita".
Riéndome, miré a esta persona y le dije:
-¿No ves que si me pongo un vestido rojo de rancherita, con el color de pelo que tengo, la cara, la piel pálida y los ojos azules... solo me falta el banjo???
-¡Jajajajajajaj! -se echó a reír-, ¿pero cómo es posible?
Los "colores satinados" con la piel blanca y siendo rubia, siempre van a quedar muy bien, especialmente si son rojos, naranjas o azules.
Pero es que si os fijáis en las camisetas y los vestidos son (a mí parecer) universitarias.
Vestidos largos y hippies, camisetas estudiantiles, vaqueros, más vestidos... entonces, todo lo que me compraba en Springfield me quedaba bien.
Y esa es mi situación actual.
Pero... como no puedo ir a la tienda porque está lejos de casa... de vez en cuando voy a INSIDE.
5) Inside.
Inside pretende ser "urbano" pero a mí ese tipo de "urbanidad" no me vale para ir al trabajo porque... si fuera yo capaz de vestir adecuadamente, vestiría como viste la de 50 Sombras de Gray... y ya véis que Inside no va precisamente de eso. Considero que la ropa de esa película es impecable en estilo y ojalá supiera yo vestir así, que no sé. Inside, por supuesto, es un rollo más joven, es estilo de patinador, más tirando a camisetas toreras y top, y una urbanidad más... de barrio, que de oficina.
Plataforma en las zapatillas, etc.
Ahora bien... tiene pantalones "a cuadros" que conjuntados con una camiseta de color satinado y con un zapato de tacón... vale para oficinista.
Y, como está al lado de casa, debo decir que bastantes prendas son de ahí. Y los jerseys de chico son una maravilla, en algunas temporadas.
Diréis,... ¿y por qué me cuenta Nelly esta "chapa" sobre sus problemas para comprar ropa?
Porque os dije que este fin de semana tenía que ordenar y uno de mis objetivos es tener 4, 5, 6 modelos de ropa que estén ya conjuntados. Es decir, no devanarme los sesos pensando qué ponerme. Sino darme cuenta de que: "si tengo este pantalón, necesito este tipo de camiseta.. y ya tienes el atuendo 1".
Y hacer 5, o 6 o 7 atuendos y no volver a pensar en la vida en qué ponerme porque... de verdad... 🫤🤣😂 yo no entiendo nada de moda.
Pero nada.
Una vez me compré un vestido y mi profe budista... le dio la risa, porque dijo que parecía "un saco". Y con lo majo que es y lo educado que es... y de verdad que me acabé riendo yo porque es cierto. No me gusta ir a comprar, me estresa, y si alguien me pregunta sobre ropa lo único que sé es que desde que tengo 14 años me chiflan los pantalones de raya diplomática y que si por mí fuera tendría doscientos en un armario y me los pondría con zapatillas.
Dicho esto, ya tengo labor para el finde.
Por otro lado... debo ordenar los objetos obsoletos en uso.
A saber... me parece fantabuloso tener dos docenas de lápices de colores y tres pares de zapatillas que jamás me pongo porque me destrozan los pies y/o andar con ellas es arriesgarte a un resbalón... lo que ya no me parece tan fantástico es que luego busques un lapicero y no lo tengas o que resulta que los zapatos que más te pones tiene agujeros pero te da igual porque "los usas para conducir y ¡total! quién va enterarse!!"
No.
Quitas lo que no usas... y dejas de ponerte unos calcetines con remiendos que sí, son los mejores calcetines del planeta pero de vez en cuando hay que soltarrrrr...
Esa es mi labor número dos. Refresca.
Quita lo viejo, quita lo que no usas... mantén lo que funciona pero, por favor, si tiene agujeros y remiendos haz el favor de mirar si puedes comprarte algo de similares características y un poco más nuevo.
Labor número tres (y última) Leer.
Como os dije el otro día, quería empezar los tres libros a la vez y así ha sido...
Primero, no consigo desligarme del de Perry Mason porque han metido veinte personajes más y yo quiero saber quién mato al rico hombre de negocios y está claro que su tercera esposa no fue.... (¡jajajaj! ¡menudo culebrón!)
Después de esto podía leer/ver de nuevo como Perry enciende la bombilla del techo del coche para mirar a Eva Belter a los ojos y suspirar mientras ella le suelta una sarta de mentiras porque está muy asustada y trata de salvar de la horca a su amante político.... Y es que, ¡jajajaj! como los calcetines cómodos o "el guardián entre el centeno"... hay escenas a las que vuelves una y otra y otra vez, sólo porque te dan seguridad.
Y que a un hombre se le caiga el mundo encima, su cliente le acuse de asesinato, le despierten en mitad de la noche, le cuenten (así, como quien no quiere la cosa) que él "sabe bien" quién acompañaba al muerto y añadan: "pero tranquilo, que yo guardo silencio, que le soy leal..." Tú ves eso, como lectora, y piensas: "Yo agarro a Eva Belter del pescuezo y la zarandeo.." y Perry en vez de eso, suspira y dice: "¡Para lo que va a servirme!"
Entonces, sí, ese tipo de santa paciencia ante la adversidad necesito aprenderla yo, que me pongo nerviosa si mi coche no queda equidistante a las rayas perpendiculares del aparcamiento...
🤣😂
Así que voy a seguir con Perry Mason.
Pero también llegué a leer lo suficiente de El Aleph como para saber por qué lo había abandonado anteriormente. Cuando empieza a hablar de Ulises me paré y me di cuenta de algo...
"No sé qué estoy leyendo".
¿Un cuento? ¿Una novela? ¿Un viaje?
Acudí a la contraportada... ah, son ... vale, ya sé, como cuentos filosóficos, entiendo.
O sea, ver más la forma que el fondo, porque la pretensión es que la forma sea tan bella que valga lo mismo que el fondo...
Y digo yo: "Hombre, no, quizás es que el fondo no se puede transmitir de otra manera y..."
Mi Yo Interior pierde el interés.
"¿Qué? ¿No te gusta? Si es rocambolesco..."
((es pretensión))
Veo al autor. Indago en la portada.
"Bueno, a lo mejor escribe así..."
Entonces elijo seguir leyendo La Insoportable Levedad del Ser.
Tiene gracia porque... no sé, busco justamente "pretensión" y "filosofía" y yo lo que veo es un actor... 😂🤣 y un "cachorro" (*una mujer enamorada que él compara con un cachorro abandonado en su puerta, o un niño abandonado en un cesto en un río...) que lleva 7 años viviendo con él, cuando él mantiene "amigas con derechos".
-???
Esto es como Orgullo y Prejuicio, que piensas una cosa en la portada y luego resulta que están cambiados.
Lizzy tiene prejuicios (y no él), y él es un orgulloso (y no le cuenta que ayuda a cierto personaje). Están cambiados, no es ella la orgullosa y él el que hace prejuicios de la familia, tal y como parece... No, la que prejuzga es Lizzy...
Total, que yo en este no veo levedad ni pretensión, veo vidas humanas.
Y me engancha tanto como el de Perry Mason.
Empiezo a debatir sin hablar con mi "Yo Interior", o como se llame, sobre cómo pudo mantener ella esa vida al lado de él... aceptándolo y cómo es que él ama a dos... porque eso pasa.
Los humanos somos rarísimos.
Y ahí tuve que dejar de leer.
🤣🤔 Sólo tengo que acabar esos 3 y empollarme 5 libros de Leyes (no preguntéis) y más o menos tendré hechas todas las labores del finde.
13:05 | | 0 Comments
En el que me gustan más los libros que la tele...
No sé qué me está pasando... Pero de un tiempo a esta parte, el ruido de la televisión me molesta.
Siempre he usado la música para pintar, escribir, hacer gimnasia, regular mi estado de ánimo, etc. La música es maravillosa.
Pero siempre me ha gustado el cine.
Y, últimamente... ese absoluto silencio de la lectura en el que vas oyendo la voz del pensamiento mientras vas dibujando el libro en tu mente y tienes ganas de saber qué pasará.. y estás tapada con una manta y es todo tan acogedor...
Así que hoy me he comprado El Aleph y también, La insoportable levedad del ser. Este último va de cuatro historias (nunca me he atrevido a leerlo porque... no sé, el título no me gustaba. Y eso que, sin venir a cuento, en unas cuantas ocasiones ha surgido en mis reflexiones mentales... cuando pensaba en ciertas cosas y el sentido de la existencia... que a veces, la verdad, da la sensación de que llenamos la vida de cosas que... bueno, ¿para qué valen? Y te preguntas si todo el mundo se siente así, al fin y al cabo...)
Bueno, ambos libros me los recomendó mi compañero budista. Y como he trabajado mucho,... me los compré en edición bolsillo.
Llegué a casa y me dije con impaciencia por empezar: "¿Cuál elijo? ¿Cuál elijo?"
Empecé por El Aleph y la primera página me gustó pero entonces recordé a Perry Mason y el caso de la divorciada...
"No, no... luego. ¡El Aleph, el Aleph! ¡Mira habla de la luna...!"
(despacho de Mason, interrogatorio al enamorado de la prota, ¿quién mató a su ex-marido...?)
Suspiro.
Miro la portada azul de la Insoportable Levedad del Ser. Miro la Constitución (sí, es mi lectura de esparcimiento, no preguntéis... jajajaja!)
-Vamos a ver -me digo, mentalmente-, ¡no puedo leer los tres a la vez! ¡Tienes muchos días! ¡Calma!
Y veo el despacho de Perry Mason.
Suspiro.
Dejo El Aleph y su luna y su batalla contra los egipcios. Pues tenía buena pinta el libro.
Abro el de Perry Mason.
("No me puedo creer que no seas capaz de iniciar el otro sin acabar este.... si lo habrás leído mil veces")
Perry empieza a hablar de los deberes del ciudadano y la ocultación de pruebas...
-¡Jajajajajajaj! -me río para mis adentros.
Y un ojo se me va para El Aleph.
Silencio en la habitación.
El interrogado dice que ama a la acusada... ¿por qué todas las mujeres de la historia son secretarias? ¡jajajajaja! Eran otros tiempos...
-Ya está devolviéndome el arma. Me ha puesto entre la espada y la pared. Yo soy abogado.
(Sí, hijo, sí... es que te toca cada caso...)
-... esto es homicidio calculado y premeditado.
(Se llama "asesinato", Perry. Si premeditas un homicidio... es asesinato)
-bla bla bla....
🤔.....
Mi Yo Interior me pregunta si me sé el final del libro.
"Déjame pensar..."
Hombre rico de negocios se casa, enviuda, su segunda mujer es "el demonio". Se divorcia, pero no parece que eso a ella le moleste porque gana una buena suma, ya que se lía con la secretaria y eso le da la excusa perfecta. 🤔 Alguien que se hace pasar por ella (por dicha secretaria, ahora tercera esposa en trámite de divorcio del personaje) visita a Mason, con la excusa de que quiere que lleve su divorcio, pero se marcha del despacho dejando un bolso lleno de dinero y un arma... que ha sido disparada dos veces. El hombre de negocios ha muerto, su mujer en trámite de divorcio no ha sido, su ex-mujer es una bruja vengativa...
¿Qué sentido tendría matar a un ex-marido si te está pasando dinero mensualmente???
El abogado no es... (el de la ex mujer)... supongo...
La verdad, no tengo la menor idea.
No lo sé. Me faltan pistas.
😆😂 Me sé el final de Gravity en la escena en la que sale por vez primera el extintor... Me sé cómo acaba la de Cazadores de Mentes, nada más ver esos "bidones de la marina"... Cazo al vuelo ese elemento que cierra la trama dicho como por casualidad al inicio...
Y no logro cazar a Erley Standley Gardner.
No puedo jugar a esto con Ágatha Christie porque se saca pistas de la manga en la página antepenúltima y no puedo jugar a esto con Sherlock Holmes porque en novela no lo soporto. Mira que lo he intentado veces pero cuando empieza: Hasta para alguien tan elemental como usted, Watson... lanzo el libro contra la pared.
También tiendo a lanzar novelas contra la pared cuando leo cosas como "Lizzy, te amo a pesar de mi mismo, mi buen juicio, el escaso valor social de tu familia, etc. etc"
No leo romántica. Tuve que "aguantar" tropecientas páginas de tés en salones para que luego el muy idiota le suelte eso (bien respondido por ella: "pues si tantas faltas tengo, así me olvidas más rápido...")....
Sin embargo, Perry es distinto.
Bueno, es que me enamoré de él con 13 años. Cayó en mis manos: El caso de las garras de terciopelo y es su mejor novela y Eva Belter es una auténtica bruja.
Esa caso es maravilloso. Sobre todo cuando él le dice (aprox): "Oiga, a veces me han despertado llamadas como esta en mitad de la noche.. y luego resulta que acudo y descubro que era para tomar un café" y ella grita: ¡¡¡Venga de una vez, alguien ha matado a mi marido!!!!
Es una trama muy bien llevada (ella se metió en un lío, acompañada de un político) y resulta que el director de la revista de prensa amarilla que quiere arruinar al político sacando el caso a relucir trabaja para su esposo.
El momento en el que descubres que el dueño de la revista (que estaba oculto) es el marido de Eva, que a su vez baja la escalera y se queda pálida cuando ve a Mason.. más todo lo que sigue... es genial.
Y el cierre, es genial.
Como negocia él con el chantajista es aún mejor. (No negocia)
El malo, los motivos, como pasa, por qué pasa, etc, todo igualmente estupendo... pero lo mejor de todo es que Eva decide que metiendo a Perry en el caso (le acusa de ser él quien estaba en el despacho, para librar a su amante) lo podrá solucionar y complica mucho la situación.
😂😆 Así que Perry tiene que salvarse él... dejando que la acusen a ella (ojo a la reacción de Della cuando eso pasa...) y luego, salvarla.
Della es genial, también.
¡A ver si se casan de una vez!
Tras recorrer la Cuesta Moyano comprando y vendiendo esos libros (se vendían a 25 pesetas.. es decir, 10 céntimos de euro...) acabé por quedarme con 6 agrupados en tomos gruesos, que encontré 25 años más tarde en la librería Re-Read.
Pero, bueno, al final me he extendido y es mi hora de leer...
¡Buenas noches!
22:01 | | 2 Comments
Ayer tuve muchos retos.
9:31 | | 0 Comments



