De mazmorras y deporte.
El sábado fui a Toledo a una feria grandísima de juegos de mesa y rol. Y, a pesar de que tenía un mapa y cinco ubicaciones y, también, una imagen con el recorrido pintado a mano por un amigo que vive allí... en cuanto bajé del tren me perdí.
Y eso que he estado muchas veces en Toledo.
-¡Ah! -me dijo mi amigo horas después-, pero como vas con gente, ¡te desentiendes!
-¡Mis mapas son... son experiencias!
-¡Aaah! ¡Como las abejas!
¿?
Es sorprendente lo rápido que entendió la idea.
-¿Las abejas...?
-Sí, creo que son las abejas. A ti no te sirve que yo te diga el nombre de la calle o te dibuje sobre un mapa por dónde tienes que ir, no, tú lo que recuerdas es el ruido del agua cuando cruzas el puente, ¿verdad?
Exactamente.
Así que, al bajar del tren, seguí a la muchedumbre inglesa que tenía menos idea de Toledo que yo, y entonces vi el aparcamiento que cruzamos con Zen. Mi amiga Zen. Y allí me dirigí y entonces recordé un puente de piedra, así que cuando lo vi, pensé que iba por el camino correcto...
-¡¡Te dije que NO cruzaras ese puente!!
Mmmmmh.
Pero ya era tarde, porque había patitos y aviones y ruido de la cosa que parece una fábrica pero no lo es y suena si vas a tu izquierda y si vuelves, a la derecha.
Así que "patitos" + "piedra" + cascada a la izquierda significa "Está llegando Usted a Toledo".
Lo malo es que no tenía más mapa de experiencia a partir de ahí.
"Las escaleras... ¿las escaleras son el camino?"
-¡¡¡Te dije que hicieras lo que hicieras, NO subieras por esas escaleras!!!
Subo, a cuarenta y tres grados al sol, unos veinte peldaños, porque una familia inglesa sube delante y otra pareja me sigue del mismo modo que yo sigo a los de delante. Hasta que el calor se hace insoportable.
"Escaleras y cielo, ¿hay registros de eso?"
(no)
Hay registros de unas alas doradas en las que Zen se hizo una foto.
🤔 Pero lo anterior y posterior a esas alas...
Me paro y refunfuño.
Estoy sudando. Hace mucho calor. Los turistas me miran y hablan entre ellos... se han perdido. Es curioso que les entiendo.
Consulto Google Maps.
"A ver, aquí dice 600 metros. ¿Tenemos recuerdos del Zocodover ese?"
(imagen de la Plaza Zocodover. McDonalds en el frente, heladería subiendo por la calle de la derecha, si tienes el burguer enfrente. Tres farolas en medio de la plaza. No hay sombra. Soportales a la izquierda, el bus pasa con dificultad. Suelo empedrado. Espadas. Souvenirs con algo rojo en el lateral, letras blancas. No hay bancos)
"Vale, sí, eso es Zocodover" pienso.
Siguiente cuestión:
"¿Cómo se llega allí?"
(Imagen de escaleras mecánicas. Imagen de paseo y cafetería.)
Suspiro.
"¿Cómo llego de dónde estoy, en esta puerta, a ese lugar?"
(desconocido)
(sin datos)
🤣😊
Miro Google Maps. Según google, estoy a 400 metros.
-¿Serán 400 metros de escaleras?
Que horror.
Me enfado.
-Bueno, mira, a la porra... -empiezo a subir.
"Si llegar, vas a llegar... el caso es que seguro que das mil vueltas. Es que soy peor que Ryoga, qué barbaridad... no sé salir de un garaje".
Es cierto, admitámoslo. Lo mío no es la orientación.
Cuando ya no puedo más me dirijo a una sombra y entonces veo unos ojos verdes y una cara de felino.
Me paro.
-Hola, amigo -digo.
El gato callejero y despeluchado que me mira como si fuera un... ser de otro mundo. Tiene cara de dragón, barbilla afilada, orejas afiladas, ojos entre amarillo y un color indescriptible y me está mirando con una cara...
"Hay que ver qué cara tienes" pienso, "eres egipcio o un kami japones, una de dos..."
-Bss bss bss -intento.
Me acerco a la sombra y el gato me sigue mirando con fiereza. Esos ojos son dos rendijas en medio de una acuosidad entre amarilla, verde y blanca.
-Oye, no quiero molestar pero...me estoy asando, ¿te importa si me siento un ratito aquí?
El gato se larga a toda velocidad. Tras bufar enfadado.
Suspiro.
-¡Que no te voy a hacer nada! -protesto.
Jolín.
Lo veo alejarse y pienso que está muy flaco y que es muy desconfiado. Pero tiene ojos de gato egipcio sagrado...
Bebo agua y sigo subiendo escaleras y veo bifurcarse la calle. A un lado, sombra, a otro una cuesta al sol. Una turista sube por la sombra (mas escaleras) pero...
"No es por ahí"
"Fíjate, eso es un portal privado y...ahí no hay nada".
Sigo en la cuesta al Sol y por fin veo Zocodover.
Escribo a mi amigo:
"Siento no haber ido a recogerte..." me pone.
"A ver, voy a tomar algo y llego un poco tarde" contesto, más que nada porque estoy mal de azucar y tensión.
Entro al Burguer.
^^ -Patatas.
Me siento, me bebo mi refresco y me como mis patatas y mi fruta y entra mi amigo.
-¿Pero qué has hecho? Si te dije que fueras por las escaleras automáticas. ¡¡¡Si has estado aquí veinte veces!!!
Entonces vino lo de las abejas.
Caminamos hasta un palacio donde se celebraban los juegos. Qué fresquito, qué maravilla. Vi caras conocidas, saludé, me entró la timidez así que no hablé mucho, revisé mil puestos super chulos y luego comimos. Charloteando. Nos reímos. Y luego jugamos.
-Este de la mazmorra es colaborativo. ¿Te apetece jugar?
-¡Vale!
Intentamos otro pero yo no aguanto quince segundos de lectura de instrucciones. Entendedme, es como cuando me preguntas con qué pie se pisa el embrague, no lo sé.
De verdad, no lo sé.
Pero conduzco.
Para saber con cuál piso el embrague, necesito situarme como si condujera y entonces digo: "Con este, claro". Es el mismo mecanismo que me impide saber cosas si no tengo el ratón en la mano.
-Eva, ¿cómo se hacía esto?
Ni idea.
-Déjame el ratón -digo en la oficina.
Es sujetar el ratón y mi mano va sola: clic-cla-cluc-aquí tienes el dato.
🤣😊
-¡Eres una impaciente! -dice mi amigo, al que no dejo leer las reglas.
-¡No! Es que "casilla especial más uno, menos tres, más..." me suena todo a cantonés. Pero si jugamos, lo entenderé.
-¡Es que no aguantas ni treinta segundos de instrucciones!
-¿Para qué sirve esto? -digo, cotilleando todas las cartas de buenos y malos.
-¡¡ARGH!! ¡ESPERA UN MOMENTO! ¿Qué personaje quieres ser?
Está claro que una elfa de los bosques.
-Vale, yo soy el guerrero.
-¿Qué misión quieres?
Fantasma-Vampiro-Doncella-Gorgona-
¡Gorgona! ¡Gorgona! ¡Como en mi libro!
Vamos a por la Gorgona.
Mi amigo hace trampas.
-¡Eso es trampa!
-¡Jajaja! Es una trampa pequeña.
🤔-No está bien hacer trampas al juego... trae mal karma.
-¡Jajajaja! -mi amigo se ríe-, ¿qué? ¿Qué trae mal karma!? ¿Qué es eso del karma?
Tiramos y el tablero se llena de arañas.
🤣🤣
-Ahí lo tienes.
-¡JAJAJAJA! ¡CÓMO HAS SACADO, JAJAJAJAJA!....
A mí no paran de salirme cartas tesoro con "eliminas todos los no-muertos en un radio de..."
-¿Qué es un NO MUERTO?
-Ufff, esos son muy chungos -dice mi amigo-, porque no los puedes matar. Ya están muertos. ¿Y te ha salido esa carta? ¡Esa carta es muy buena!
-Pues tengo dos.
Al poco rato:
-Esto es hacer trampa...
-¡Jajajajaja!
Mi amigo se ríe.
-¡Pero es una trampa pequeña! Y antes hemos hecho "trampa" sin querer a favor del juego..
-Bueno, yo... si salen arañas... no digo nada.
-¡Jajajajaaj! ¡Es una trampa pequeña!
Sale un Trol.
-¡Adiós! -dice mi amigo.
Solo hay uno en todo el juego. Ladeo la cabeza. Mi amigo me regala una cota de malla.
-Toma, anda...
Salen 8 orcos y yo le doy la vuelta a un pasadizo oculto.
-¡jajajajajaja! ¡Pero qué haces!
-Cotillear.
-¡Jajajajajajaaj! ¡Eso... eso no se puede hacer!
-Jobar, vamos muy lentos... ¿Y la Gorgona?
-¡Jajajajaaja!No puedes hacer eso... -me mira y añade-, ¿tiene salida? El pasadizo...
🤔
-Ahm, en eso no me he fijado.
Nos reímos mucho. Encerramos a los orcos, y yo disparo a varios enemigos y aunque en teoría iba a disparar él y matarlos yo, resulta del revés, no hago más que facilitarle que acabe con ellos y gane los puntos de experiencia...
-¡OYE! -protesto-, ¡te estoy ayudando a ganar todo el rato!
-¡Pero qué dices! Si les estoy atacando yo.
-¡Pero no les das!
jajajajaja.
-Bueno, acércate al trol y le das.
-¡Y unas narices! -protesto- ¡Acércate tú! ¡No te fastidia!
-Pero, Nelly...
Es momento de consultar a mi Yo Interior.
(Nelly: Coso, qué hago?)
Esa conciencia universal misteriosa es dada a los juegos (al menos conmigo), así que...
((¿Cómo lo venzo?? ¿me acerco o me quedo en esta casilla?)
(flechas)
-Ataco desde lejos -digo.
Lanzo los dados, 4 de 4.
-¡Arrea! -dice mi amigo-, ¡le has dado con todas!
^^
Sí, pero tranquilos, que se lo dejé medio muerto y lo remató él.
-¡¡¡Y te llevas los puntos.. será posible!!! -mi amigo se ríe mientras yo hago aspavientos.
-No, no... son para todos.
Menos mal que me ha regalado una cota de malla.
Por fin, encontramos a la Gorgona.
-¡Se acabó!
-Nelly, espé...
Quiero hacer otra cosa ^^
-¡¡Más uno y 3 ataques consecutivos!! ¡Uso esta carta!
-Oh, ¿tienes esa carta?
(Lo que tengo es prisa)
-¡¡¡aaaaaaahhhhhhhhhhh!!!
Pobre Gorgona.
(Yo a mi Yo Interior: "Al lío! de un solo ataque, quiero hacer más cosas")
4 de 4.
-¡Hala! -dice mi amigo.
Sí ^^.
-Y ahora el segundo ataque.
¿Sabéis que en un ataque de un enemigo (lanza los dados el otro jugador) salieron dos ceros, jajajajajaja, jajajajaja y casualmente mi amigo no resultó herido, jajajajajaja? Debería ir a un casino.
La de veces que en esta partida los dados enemigos fallaban... ejem.
-¡Tres! Y me queda otro ataque.
En el tercero cayó.
-¡GANAMOS!
^^ Qué juego tan divertido.
No nos dio tiempo a más. Pero probamos un juego muy chulo y sencillo de tres en raya y había prototipos para jugar.
-Ten, te pago lo convenido por ayudarme en esta misión -digo a mi amigo-, una botella de agua de Madrid, que sé que aquí (en provincias) os gustan.
-¡Jajajajajajja!
Nos reímos mucho.
Luego, hoy, he ido al gimnasio. ¿Os acordáis del chico que vi en las máquinas de cardio, cuando se cayó mi vaso metálico y sonó como si cien monjes se pusieran a golpear un gong!?
Hoy estaba allí. Le sonreí y él me sonrió.
Y luego nos miramos un instante.
Y ya está, no hay más que contar a este respecto. Seguramente, estará casado, tendrá nueve hijos, será un agente secreto de paso por el país que jamás volveré a ver o... no sé, será de Plutón y tendrá que volver con su familia alienígena.
Hoy subí a la piscina del Solarium.
Estaba "a tope". De gente muy guapa. No sé, no deja de sorprenderme. Todos estaban sentados alrededor de un charquito de agua azul (es una piscina pequeña), pero (yo iba con un amigo que se bajó nada más ver el panorama, a las piscinas interiores) yo miré el agua ya la gente alrededor y pensé:
"¿Por qué no nadan?"
En primer lugar, ese Sol más de quince minutos es mortal. Sobre todo si eres de piel blanca y no llevas protector. Es malísimo. Así que el concepto "solarium" ya... me falla. Mirad, el bronceado de mi pueblo (mar) es dorado. Yo me pongo allí al sol y me vuelvo más rubita y mi piel se pone como el trigo cuando está maduro, doradito.
El bronceado de Madrid, es negro. Mi piel toma un color oscuro que es bronceado pero no se parece al bronceado del norte y, sinceramente, siento que el del norte es más sano. No sé por qué, allí el sol es mucho mas fuerte, pero hay otro tipo de luz.
Es como si Madrid no tuviera... protección en la atmósfera. Igual esto es una tremenda tontería pero a mí me pone más nerviosa tomar el sol aquí que en una playa de Galicia cuando ha pasado la hora central del día. Allí el Sol es más fuerte, dicen, pero ... no sé, es otro tipo de luz y otro tipo de sol.
-Yo bajo de nuevo -dijo mi amigo del gim.
🤔
Esa piscina adolece lo que los ojos del gato de Toledo. Parece que están y no están.
Es turquesa.
Yo no pienso desaprovechar una piscina turquesa.
-¡Al agua, patos!
Flus.
Nado.
Está fresquísima, es transparente, tiene un color turquesa indefinible, brilla bajo el sol...
... y la gente sólo está a su alrededor luciendo el cuerpecito.
"¿Qué hacéis?" pienso.
Observo a unos y a otros. Escucho.
🤣🤔
"... ¿Y no te acusaron de plagio por usar chatgpt en el trabajo de clase?"
"... ¿qué programa? Lo tengo que usar yo..."
"... sí, es que ahora hay un filtro que te dice cuánto puedes copiar"
Miro a un lado, miro a otro, me sumerjo. Saco la cabeza.
Un chico con gafas de sol, en diagonal, muy, muy lejano me mira como si me conociera.
Mucho rato.
"Igual es de un taller" pienso.
Chapoteo en el agua turquesa y meto la cabecita. La saco, miro las vistas, y miro a la gente.
😶
¿Alguien ha estado en la piscina de la Complu?
🤣🤣
¿Por qué digo esto?
No entiendo el concepto de tener una piscina de agua turquesa y refulgente al sol, en un Madrid, de 43 grados centígrados, con unas vistas espectaculares y que lo único que hagas sea sentarte y lucir tus abdominales. De la piscina de la complutense se dijo, y es verdad, "que es una piscina de postureo".
Lo siento, tenía que decirlo.
La gente no se baña, se sienta y observa. Luce cuerpo. Sentados en la orilla con las piernas en el agua.
Veinte minutos bajo ese sol achicharrante... con el agua a tus pies. Y no la usas.
¿¿??
¿¿¿¿??????
"Es como estar en un anuncio de Ray-Band", pienso.
"Son todos guapísimos".
En fin, me encanta ese gimnasio.
A ver, no digo que la belleza sea relevante (de hecho, hablé con mi Interior sobre ello pensando en mi compañero de trabajo, y le dije a mi Yo Interior: "No le puedes preguntar precisamente a un budista porque el valor de las cosas no son las apariencias, ni mucho menos".
Si bien hay que reconocer que, el otro día, que estaba yo sola, un chico se puso a hacer flexiones antes de entrar a la piscina y era... bueno, le daba un aire a Batman. No sabéis lo raro que resulta estar nadando y que Christian Bale se ponga a hacer flexiones a tu lado, antes de echarse al agua. Con un estilo absolutamente perfecto.
🤣😶
En serio, así no se puede nadar.
Fin.




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