El gran misterio del compañero de trabajo: No es Humano....
Siempre he sido una persona racional, de las que buscan explicaciones lógicas incluso cuando algo parece no tenerlas.
No sé qué está pasando pero mi compañero de trabajo... empiezo a pensar, no es del todo humano.
¿No me creéis? Vale, ok, seguidme... ¡adelante, adelante!
Voy a verlo hoy.
-Pam pam pam pam pa pam... papapammm.
-¿¿Eh??
Canta.
Luego hablamos.
-Te pareces al de La Boda de mi Mejor Amigo -le digo.
Pero algo no encaja. Esos acordes que ha cantado no son de esa canción, son muy raros.
De pronto me mira fijamente a los ojos y dice:
-... The moment I wake up... before I put on my makeup!... say a little pray
Me pongo nerviosa, me sonrojo, me río, me pongo más nerviosa. Soy super-torpe. A cada segundo que pasa, me vuelvo más inquieta y aunque intento disimular hago lo único que se me ocurre: me voy.
Una hora después, más o menos, estoy en mi sala de trabajo. Le he mandado un par de mensajes por Teams pero aún no ha contestado. De repente, empieza a sonar una canción. Todos nos reímos porque es Take my breath away, con exactamente el mismo ritmo que él había marcado antes con aquella primera y extraña tonadilla.
Me entra la risa otra vez. Abro el chat para escribirle algo y justo en ese momento él estaba leyendo lo que yo le había puesto.
Y entonces lo veo.
Un ojo.
Mirándome desde la pantalla.
-¡Jajajaj! ¡¡¡Como no!!!! ¡Qué casualidad!
La canción sigue, en la Sala.
Vale, vale. Es una coincidencia. La Supervisora la quita, entre risas, porque esos acordes tan profundos y tan fuera de lugar,... nos han hecho reír a todos.
Mi compañero de trabajo y yo seguimos charlando por Teams, pero de repente, dados los mensajes, se me ocurre la extraña idea de que está jugando al escondite... o más bien, tengo la sensación de que eso que yo llamo Coso o Yo Interior o Cosmos está ahí presente y él lo sabe y están jugando.
-Ah, ¿sí? -le digo a mi Yo Interior-. ¿Está jugando contigo?
Le estás preguntando cómo sabe las cosas.
Mándale un ojo que mira a través de una cerradura.
Te va a responder con lo mismo, a la vez. Pero date prisa.
-¡Sí, hombre! -me digo, riendo- ¡Y Yo soy Superman y vuelo!
Busco pero los gifs que salen no son muy exactos, lo primero que capta mi atención es una cerradura y detrás el cielo infinito. No es exactamente lo que estaba buscando.
-No sale el ojo... Pero si lo que aparece en primer término no es casual...
(Es válido, date prisa, mándaselo, él te va a responder ya. Va a poner ya la imagen, verás que es lo mismo..)
Mientras lo mando él contesta con una casa infinita, en movimiento, y es como un sueño (la casa sin fín). Pasillos eternos que no llevan más que a sí mismos. Habitaciones que se repiten, luz dorada.
🤣🤣
-¡¡Estáis jugando!!
(Pues claro)
Yo Interior vs Compañero, ¡¡¡qué divertido!!!!
Lo malo es que la que no se entera soy yo... Ellos intercambian señales, símbolos, guiños y yo me quedo con dudas todo el tiempo. A medio camino, recogiendo pistas.
Me pone un corazón que se esconde.
Me pone una costilla rota.
Me quedo mirando la pantalla intentando descifrar si es una broma o tiene algún sentido.
Más tarde, vuelvo a casa, pensando en cosas y de repente me doy cuenta de lo torpe que fui cuando se puso a cantar The Moment I Wake up... before I put on my makeup!
"Bueno... -giro el volante mientras hablo conmigo misma-, has sido torpe, sí. Pero eres torpe con estas cosas. ¿Sabes qué? cálmate, porque a él no le importa tanto. No eres más que una compañera... olvídate de si has sido o no torpe, o si lo eres en general, porque a él le da lo mismo. ¿Entiendes? Los momentos no tienen tanto valor... eso es lo bueno, que a nadie le importa demasiado"
Mientras recalco la ventaja de que sean momentos de escaso valor, la canción que estaba sonando en la radio termina y empieza esta:
-¡JAJAJAJAJA!
No puede ser.
🤣🤣
Es que no puede ser.
Es que es imposible.
Bueno, más bien el posible pero poco probable.
Miro la radio... y me da la risa.
Muy bien, muy bien, es casualidad. No es más que una canción. Oh, vamos, es casualidad.
Me paro en el semáforo y me río, trato de disimular porque me voy riendo sola en un coche. Me van a tomar por loca....
Llego a casa.
Decido ver una película en Prime.
-¿Sigues ahí, Yo Interior?
(Sigo)
Responde como si siempre estuviera presente, por debajo de las cosas. Solo que yo no me fijo o no me percato.
-¿Algo interesante para ver o que deba ver..? -pregunto.
(******)
Ya os digo que ese Universo extraño no usa palabras, pero traducido al castellano se siente como una certeza. Así que abro el menú de Amazon TV y... allí está.
-¿Esta? ¿Sin Piedad?
((****))
Coso o Yo Interior o Cosmos considera adecuada esa película para Hoy.
Vale, la enciendo... Le doy al play.
Inicia explicando la situación: "Argumento: en el futuro nos juzga una IA"
🤣🤣🤣 (¡y yo estudiando leyes!)
🤣😂😂
🤣😂😂😂😂😂 (leed mi entrada anterior...)
A ver..., sale un actor que es el mismo que interpreta a ése de Los Guardianes de la Galaxia, que no me gusta salvo por la escena inicial, en la que baila.
Esa escena me enamora. La verdad es que, un poco enamorada de él, sí que estoy.
Hay algo tremendamente atractivo en las personas que afrontan un problema difícil, bailando.
Total, empieza la película.
Bienvenidos al mudo jurídico de la imparcialidad de la IA: sin emociones, solo disciplina, pruebas, empirismo y lógica... Una Administración de Justicia perfecta, si tenemos en cuenta lo que yo considero que es la bandera que debe guiarnos: la eficiencia.
😂🤣
🤔 "Vale, a ver... Yo Interior, te escucho. ¿Qué pasa con la pelí?"
((Quédate hasta el final... a lo mejor aprendes alguna cosa))
Empieza el film y veo a ese actor que tanto me gusta con cara de pánico.
Mientras la jueza...¡Cielo Santo!, es que da escalofríos por lo despreocupada y carente de emociones que está..., charla sobre el funcionamiento de la IA.
Y solo tiene 90 minutos para probar su inocencia.
-Menuda estupidez... -pienso con aire gruñón- la ley prohíbe que el acusado se defienda él mismo....Y quién instruye el procedimiento no puede juzgarlo.
De pronto, apenas empezado el film... lleva unos minutos, aparece la escena de la costilla que me ha mandado el compañero, seguida del Corazón escondido.
🫨 Con los ojos como platos, pienso: ¡MIRA, ES ÉL!
La imagen, la costilla y ese algo rojo escondido son lo mismo.
Lo que pasa a continuación no puedo explicároslo con palabras.
"¡¡ES ÉL!!"
Él... el compañero, él y yo. Él y el Universo, el Todo, el cosmos, la vida. Y lo que no es vida. Quizás.
Internautas, la televisión pasa a negro.
Colapsa.
La película se disuelve en la pantalla.
No os miento. Os lo aseguro.
No se apaga de manera rápida,... sino de manera absolutamente irreal. Absurda. Imposible.
Es como si... es como si yo tuviera un mando a distancia en el pensamiento y la hubiera... no sé. Es que no sé ni que palabra usar. Transformarla, desarmarla, hacerla desaparecer.
El salón se queda en silencio.
Decido, como es natural en mí, escribir todo esto en el blog.
En absoluto silencio, mientras lo hago, de repente... aparecen en la pantalla del televisor tres flores violetas (lo que me recuerda que me han regalado algo violeta hoy, un atrapasueños)
Seamos sinceros, esto excede la casualidad.
¿Qué está pasando aquí?
Opciones: de mayor a menor surrealismo...
a) vivo rodeada por un alienígena, jajajajajaja
¿Estamos dentro de su barriga???
Es poco probable. Pero, ¡oye! Después de lo de hoy...
b) Mi Compañero no es Humano. Tararea bandas sonoras que pone la gente de manera random dos horas más tarde... y juega al escondite conmigo. O bien, la que tiene algo soy yo. Y me parezco al personaje de Luces Rojas, ya sabéis, el científico que resulta que es él quien tiene poderes mágicos pero anda como un loco tratando de encontrar un medium que lo sea de verdad.
c) Es todo casualidad.
Bien, para todos aquellos que habéis marcado la C... Yo también lo pienso.
🙂 Así que voy a seguir viendo la película. Y como se caiga un cuadro o vea alguna cosa más, extraña e inexplicable...
...apagaré la tele. Aunque, seamos honestos, a estas alturas quiero ver hasta dónde llega esto.
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