De lo grande y lo pequeño.

Resulta que según el libro que me estoy leyendo, en la millonésima parte de un segundo el Universo entero explotó y una fracción tan diminuta de tiempo después, que resulta inconcebible para mí, surgió la gravedad.
Todo esto me recuerda al "Hágase la luz..."
La ciencia no explica el porqué, tampoco entiende el cómo.
Solo sabe que si un valor cambiara en un 0,00000001% no habría Universo. No este, al menos.

Unos dicen que es un milagro que sea así y que nosotros existimos como fruto de una increíble casualidad. Otros contestan que hay un incontable número de Universos fallidos y nosotros existimos en este, porque es el único en el que podemos existir.

Me gusta más esta segunda opción (si bien no sé por qué...), aunque reconozco que vuelve el misterio de la existencia algo vastísimo. Inabarcable. 

Pensamos que nuestra vida es larga, que las cosas "deben" ser permanentes, y que no nos deben gustar los cambios, cuando realmente nada es así. Somos minúsculos puntos en medio de un gran misterio, vivimos apenas un segundo cósmico y, sin embargo, como ser humano, no puedo sentirme pequeña, ni insignificante.

Porque cuando entras en un edificio medieval, sobrio, de paredes desnudas, y una contundencia tan propia de lo sagrado de otros tiempos, no puedes negar que, como especie, tenemos un algo:



Llamémosle "misterio", quizá una suerte de "magnetismo", o "magia", un enigma pues estar, estamos, y sin embargo no sabemos lo que significa ser. 

¿Quién entiende lo que es la conciencia? ¿Quién, la identidad? Podríamos dedicar una vida entera a intentar atrapar, dilucidar, explicar, traducir a palabras un solo misterio de los que nos rodean. Uno solo. Y nos dejaríamos cosas en el tintero.

El mundo es de todo, menos aburrido. Y si elevando los ojos al cielo nocturno somos testigos ya de un millar de millones de enigmas, no digo nada si se nos ocurre echarnos una ojeada a nosotros mismos. Tratar de entender, aunque sea un poco, porqué sentimos cómo sentimos o actuamos como actuamos.

¡Quién tuviera una buena brújula para este viaje!

Salud2! =)

1 comentarios:

Miguel Ángel Sanz Burgueño dijo...

Muy buenos días, exploradora de los misterios del Universo e intrépida pionera de lo desconocido.
De lo grande y lo pequeño... ¿Acaso existe algo como eso? ¿O solo es la percepción del observador lo que hace que una cosa sea grande o pequeña? ¿Acaso la percepción de una ameba es menos válida que la nuestra? Para ella sin duda también habrá cosas grandes y cosas pequeñas...
Todo científico te dirá que, cuanto más se sabe de cualquier tema, más se desconoce. Por un lado, estamos lejos de conocer la inmensidad del Universo. Por otro, la mecánica cuántica y la teoría de cuerdas te dice que la materia existe y no existe al mismo tiempo y en el mismo lugar. Al final, exceptuando que somos energía, no tenemos ni idea de lo que somos. ¿No es grandioso? Nos creemos la leche por todo lo que sabemos mientras el conocimiento no deja de decirnos que ése no es el camino.
No hay tinteros en el Universo que describan lo que buscas, salvo uno. La identidad, el individuo, el ser indivisible. Tan solo viendo que no hay división, que no somos seres fragmentados (aunque nos percibamos como tales), se puede hallar la unidad. Y así, lo pequeño y lo grande se perciben igual, pues son la misma cosa.

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