Mundos Paralelos - Esther García


Vamos a tener una semana llena de cuentos y acontecimientos especiales. De cine de Lars Von Trier y novedades-novedosas. El domingo que viene, además, empieza el Año Nuevo Chino, que es de la "serpiente marina" (año de cambios) y para que todos podamos disfrutar aún más este domingo soleado que nos ocupa, aquí va el estupendo micro-relato ganador del Certamen.



MUNDOS PARALELOS

El día que descubrí el interruptor mágico, descansaba sobre mi cama tras un día agotador. Había vivido una jornada nefasta: había discutido contigo, me había caído un broncazo de mi jefe, de vuelta a casa me pilló un atasco que me retuvo por el camino media hora más de lo normal, el casero me había dejado una nota exigiéndome que le pagara el alquiler inmediatamente y al abrir el frigorífico, comprobé que dentro no había más que un trozo de pizza que se había convertido en el hogar de una familia de hongos.
Me tumbé desesperado, harto de todo, sin otra ilusión que cerrar los ojos y dormirme de forma instantánea. Pero como impulsado por un resorte, giré la cabeza antes de hacerlo y avisté en el lateral del armario algo que llamó mi atención. Nunca antes había reparado en su presencia. De hecho ¿había estado ahí alguna vez? Ausente de voluntad, me incorporé inmediatamente y lo pulsé.
Aparecí en un lugar que no sabría ubicar. Tumbado de espaldas en una húmeda y acogedora pradera, contemplando un cielo tan azul que solo podía ser un sueño.  Pero no lo era, era lo más real que había vivido nunca. Cuando cesó el efecto magnético que ejercía sobre mí, me incorporé y descubrí que no estaba solo. Había una chica que me observaba tímidamente a cierta distancia. Nunca antes la había visto, pero me recordaba a ti, a aquella chica que fuiste una vez, cuando te conocí, a aquella dulzura salpicada de inocencia,  a una pureza desprovista de vicios y malicia. Se acercó y asió mi mano sin pronunciar una palabra, guiándome por aquel lugar, donde multitud de seres vivos cohabitaban en perfecta armonía. Sus rostros, alegres; sus movimientos, carentes de prisa; sus voces, melodiosas; sus miradas, serenas. Compartiendo, disfrutando, saboreando, soñando… viviendo en plenitud al calor de aquella luz que casi deslumbraba las tinieblas de las que yo provenía.
Estaba a punto de quedarme, de dejar atrás todo aquello que tenía, pero de repente lo recordé, y aparecí de nuevo sobre la cama de aquella habitación que ahora se me antojaba más oscura incluso que segundos, minutos o incluso horas antes, quién sabe.
Los días se sucedieron, y los intervalos en los que recordaba aquel nuevo mundo cada vez eran más largos, al tiempo que los problemas de siempre no hacían más que impulsarme a dar el paso.
El paso que hoy voy a dar, cuando pulse de nuevo el interruptor que ahora parece incluso más grande que la primera vez que lo vi. Cuando leas esta nota, estaré lejos de ti. ¿Dónde? No lo sé, ni me importa, pero sé que esta vez no volveré. No trates de encontrarme, no conseguirás hacerlo. Antes tendrás que encontrar tu propio interruptor mágico.


AUTORA:

Esther García, como muchos podréis suponer, ha escrito más cosas. Entre ellas, una novela llamada "La joven que perdió su estrella", que es un título maravilloso y que me encantaría poder comprar en una librería.
Esther, muchas felicidades por tu relato. Animo a los internautas a leerlo y opinar (toda crítica constructiva es buena, y las felicitaciones también), y esperamos leer pronto más cosas tuyas. 
Un abrazo,
Nelly. 


7 comentarios:

Locura dijo...

esther!! enhorabuena! tienes algun blog dnd podams leer mas cositas tuyas??

Nelly dijo...

Locura, a mí me gusta mucho tu blog "vales y no lo sabes", ¿¿¿no lo vas a ampliar???
Esto es como una conjunción astral de bueno rollo, escritores, lectores y blogs y textos interesantes.
¡¡Locura, no nos dejes así, hombre!!
Escribe, escribe...
^_^
Mis requetefelicitaciones a Esther otra vez. En mi facebook personal también han puesto que el cuento es estupendo varios amigos.
En breve nos publica un libro, ya veréis...

Istar dijo...

Muchas gracias a las dos :-)
Locura, aún no tengo blog pero estoy en ello, me he animado a raíz de esta experiencia, en cuanto lo tenga activo os lo cuento.
Y Nelly, ¡ojalá! Yo desde luego lo estoy intentando, así que por una vía o por otra, acabará viendo la luz.

Anónimo dijo...

Yo te animo. Sabes que soy una incondicional pero, encima me gusta!!!. Dónde puedo conseguir un interruptor de éstos? . Es broma. Me gusta el relato y me gusta tu novela. Tiene que salir ya a la luz!!!

Nelly dijo...

Esta tarde en una exposición, hablaba yo con una amiga del interruptor. ¡¡Yo quiero uno, Esther!!
^_^ Me hace mucha, mucha falta.

Istar dijo...

Pues el caso es que los interruptores están ahí, pero no están muy a la vista y a veces cuesta un poco encontrarlos...

Victoria Tsuchiya dijo...

¡Enhorabuena! Gracias por descubrirnos que todos tenemos un botón mágico ñ_ñ

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