En el que por casualidad encuentro una nueva respuesta.
Estoy trabajando (con mascarilla) y mi Yo Interior me llama la atención sobre algo.
(***** ***************)
Es por una respuesta que he dado a alguien de mi grupo nuevo (estoy formando a un grupo)
Contesto a mi Yo Interior, con este pensamiento:
("¿Y qué quieres que haga?")
Su pregunta es si mi respuesta ha sido lo más adecuado para ella.
La respuesta es una respuesta. Un caso, una respuesta. Fin. Siguiente caso.
(***** *******)
(¿Qué haría C.?)
"Yo no soy él" le digo a mi Yo Interior. "No sé lo que haría él porque... no lo sé. No tengo sus conocimientos".
(******)
"No. No voy a preguntarle. Una vez dijo que nuestras funciones son diferentes. Ellos están en Formación. No se trata de conseguir lo que conseguiría C. ¿entiendes?"
Mi Yo Interior,.. no está de acuerdo.
"Que no sé hacerlo", insisto. "Que no sé hacer lo que hace él con los Equipos".
Sigo trabajando.
A las 19:30 horas (un poco antes) voy a por agua y la intuición indica que le haga una visita.
"¿Tú crees...?"
(Sí. Ve a verlo. Es buen momento)
"Vale, pero primero lleno la botella", pienso.
Lleno la botella (seis litros al día, no puedo más con este catarro...) y cruzo el despacho para llegar al pasillo "secreto", para llegar al otro módulo. Está hablando por video-llamada.
Con una supervisora.
La silla me espera.
Eso pienso, porque está ligeramente girada hacia mí. Me siento. Qué bien, la silla parecía dar la bienvenida. Qué curioso.
Escucho. Bueno, para empezar siento celos, pero eso es solo como una distorsión cuando estás viendo la televisión y la señal falla. Es algo molesto pero lo aparto de un manotazo. No puedo encerrar a C. en un frasco. Eso no estaría bien.
"Qué guapo es".
Eso también lo aparto. C. podría venir disfrazado de extraterrestre y seguiría siendo guapo. Es un tipo de belleza basada en la perfección de lo real. No es guapo porque sea guapo acorde los estándares del mundo moderno (que también lo es), es guapo porque es, es la belleza de lo que es.
Esto solo lo entiendes si te has enamorado alguna vez. Cuando te enamoras no existe la imperfección. Los defectos son perfectos también. Todo es perfecto, tal y como está.
Escucho con atención:
-Lo que hago es descubrir en qué momento está cada uno y trabajar con él... hacerle propuestas para que salga de su zona de confort y que puedan funcionarle mejor. Pero propongo cosas a nivel grupal, sino a cada uno de ellos...
🤫 "Anda, qué cosas... mira de lo que está hablando".
-Por ejemplo, con XX estoy trabajado....
"Eso que ha dicho suele funcionar. Es curioso, eh? Es un truco psicológico..."
-Sin embargo, con XX y XXX estoy trabajando...
Su mano se mueve. Gira, marca, señala, vuelve. Esa mano es el Universo.
Sigue dando trucos. Sigue (sin pretenderlo) respondiendo a la situación anterior de "Yo no soy como él. Yo no sé lo que haría él".
"Ahí tienes lo que haría él. Te lo está diciendo. Con ejemplos, caso a caso" me digo a mi misma.
Cuelgan.
Vale, tengo tres opciones, la primera es decir: ¡¡¡qué celosa estoy!!!
🤣🤣
Lo cuál... no conduce a ningún resultado que pueda ser útil. Me debato entre: "A) si quieres decirle que estás celosa pasa a la página 81. B) Le dices que mágicamente se ha solucionado una duda interna, pasa a la 3. C) Te aturullas, (en tu línea), y no le dices nada, pasa a la página siguiente".
-¡¿Tú hablas con ella de esto?? ¿Te pide ayuda?!
-Compartimos métodos -me responde.
Fijaros (ahora caigo) en la construcción. "Colaboramos... bla bla bla".
Qué dominio del discurso. Este hombre y yo somos totalmente contrarios. Yo no controlo nada, y él lo controla todo.
🤔 Me empiezo a preguntar si habrá algún tipo de casualidad cósmica en esto. Algo como: "Voy a juntar a este ser humano que es un desastre... con este otro que es bueno en esto". La pregunta es, ¿y él que aprende conmigo? ¡jajajajajaj!
No sé si debería decirle que la situación responde por casualidad a algo que me ha pasado anteriormente. Se lo digo, pero no refleja la trascendencia.
Me pasa todo el tiempo con él.
Mi Yo Interior me dice algo, (sobre él), contesto con una idea, premisa, teoría contundente o con algo... que considero cierto. Entonces me encuentro con el compañero y lo que él hace o dice, responde justamente a la cuestión.
???
Ejemplos (pero los más claros, porque hay miles):
"Pues me da igual porque sea como sea,... hoy ya está en Madrid" (es un ejemplo) "Se ha despertado en Madrid, ¿vale? Así que para con la cantinela..."
Mi Yo Interior me estaba hablando de su maravilloso viaje... y yo me puse super-celosa. Me estaba peinando, concretamente. Llevaba muchos días sin verlo.
Me acerco a la mesa del compañero, ese día de su regreso, y me quedo callada porque él no esta hablando conmigo, sino con otra persona, y de repente se gira y me dice:
"¡¿Te imaginas?! ¡Esta mañana estaba en Venecia! ¡Me he levantado en Venecia! Hoy. Esta mañana. En Venecia"
¿Tú saludas así a alguien?
¡Jajajajajajaj!
🤣🤣
Es que... es como si te pones a discutir con Coso sobre algo. Le dices: "¡No sé la respuesta a cuanto es dos más dos!"
Y te cruzas con el compañero por un pasillo... y de repente suelta:
-Por cierto, dos más dos son cuatro.
😮
??????
No es culpa de él. Mirad, una vez, un verano, pensé: "Vale, ¡venga! juega a ver si existe la telepatía. Mándale a C. esto que ves. Mariposas." Todo el verano... cada vez que veía una puñetera mariposa, se la mandaba mentalmente.
Mariposa en el jardín. Mariposa en la playa. Mariposa en un parque. Todo mariposas. Envíaselas.
Os lo prometo.
Y será casualidad, por supuesto, pero me acerqué a él a mi regreso y le dije:
-A ver, si es verdad que hay más que lo evidente, más por aprender, más cosas que saber... dime qué ves... dime, ¿qué ves? ¿Ves algo de mi verano? ¿Eh? ¿Ves algo?
Él, que en esto no suele entrar, o más bien no entra y luego dice algo que le da la vuelta a lo que se da por sentado de la realidad, se concentró unos instantes, miro arriba y, con una sonrisa, me dijo:
-No.... no veo nada... solo veo... mariposas. De tu verano, solo veo mariposas.
😶
CASUALIDAD.
Es casualidad.
Oh, vamos!!!
En fin, que él no tiene la culpa. Es Coso. Dios, lo divino, lo que hay debajo de las cosas, la casualidad, la ironía, lo que sea... pero él no tiene la culpa. Le ha tocado ser... pues como el prisma por el que pasa la luz. ¿Lo entendéis? Le ha tocado ser el vórtice de manera tal que Coso me dice algo, yo me peleo con Coso, luego me encuentro con él y ... chis pum! allá va todo lo que yo pensaba.
No obstante, es casualidad. ¿Verdad?
¿?

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