Stanely

 Ayer hice 45 minutos de elíptica y después me puse con las máquinas de fuerza en el gim. Pensando en todo lo que estaba mal. 

Llegué a casa, dormí (agotada), y me desperté al clarear el alba.

"Hace frío", pensé.

Y al poco:

"Hace mucho frío".

Me puse en pie, tras pasarme quince minutos mirando al techo, pensando en todo lo que estaba mal.

Me levanté.

(*********)

-Sí, sí -pensé-, medito un ratito a primera hora... cinco minutos y luego ponemos un poco de orden.

Hice un café, fregué una sartén, regué las plantas (*******)

Una planta que me regalaron (un trozo de rama) está moribunda. Las plantas en mi casa crecen como locas pero esa... bueno, se seca. Cuando la iba a tirar entera porque quéhartaestoydetodo mi Yo Interior...me señaló algo.

Pero es un poco difícil de explicar.

(*******)

Un trozo de la planta (estoyviva) no estaba muerto. Y lo sentí de una manera muy especial. Caramba, no sé cómo se pueden sentir así esas cosas.

-¿Y qué hago? -pensé-, ¿qué quieres que haga, si es un trozo solo?

Silencio.

-Ay, señor, tú y tu sensibilidad extrema... la gente no va por ahí con tanto cuidado, ¿eh?... bueno, vale. 

Quité los "restos de planta muerta" y busqué un vaso. En realidad, ni siquiera es una planta completa, solo es una "rama" que traje de un intercambio de plantas. 

-Si la pongo en la mesita de Buda y no echa raíz, no hay nada que hacer -pensé.

Veréis... una vez podé plantas y (están en una zona que es casi como un invernadero, terraza cubierta y mucho mimo). No es una auténtica terraza, es más bien... un lugar soleado de la casa. Demasiado soleado. Da al sur. Allí se ve Orión en verano. No entiendo qué hace allí Orión, si en Invierno está en otro lugar de la casa pero eso ya es otra historia... (Sureste en verano)

El caso es que cogí los restos de la poda (tres ramas de crisantemos pochas) Muy pochas.

Y, mirando a Buda y sus ofrendas, pensé: "Bah, mira, pues le pones ramas verdes, aunque estén moribundas".

Hasta aquí, bien. 

Buda está en una esquina del salón, la más alejada de la luz. Casi.

a los tres días las ramitas moribundas habían echado raíces. Muchas, muchas raíces. Y crecían.

"Qué raro... " pensé, "si son ramas cortadas por la mitad de crisantemos y están pochas y no tienen luz. Qué raro..."

Las terminé plantando de nuevo y dupliqué los crisantemos que tenía. 

Así que el trozo de rama ahora está allí, en una mesita que me regalaron los dueños de esta casa. Llevo en esta casa 16 años. Los mismos que en mi empresa. Los dueños (carteros, tiene gracia) ...ajajajajaj me dijeron:

-¿Nos compras los electrodomésticos?

Yo miré mi cuadriculada economía y contesté: "No".

No llego.

😆😂 Me da para un octavo sin ascensor y un bocata de jamón.

😆😆

Entonces, no había ascensor.

Los dueños se miraron entre sí. No sé, se me quedó clavada esa mirada. Y dijeron:

-Ah... oye, quédatelos. Nos cuesta más llevárnoslos que que te los quedes.

Y así fue como pasó. Dejaron unos electrodomésticos y una mesita negra con superficie superior de extraño espejo.

Lo que yo llamo "La Mesita de Buda"

¿Por qué?

Porque hace 16 años yo entré a trabajar en una empresa y un señor se puso a meditar delante de mí, casualmente, sobre el suelo. 

Ese momento... ese ... verlo... porque se sentó sin más mientras hablaba con otra compañera y le dijo algo sobre: "sí, se hace así..." Y yo... ojiplática... pensé: ¿¿¿¿pero qué hace?????

No sé, hubo algo rarísimo en ese momento.

Rarisísimo.

Luego me obsesioné con él, luego un compañero que ahora está en digital (chat) me dijo: "algo le pasa contigo, es como si quisiera... hacerte fuerte".  Y luego él me soltó la frase: "Sé quién eres en realidad" y al mirarlo me di cuenta de que no me lo decía a mí, sino a Coso. Mal llamado Coso porque es una "cosa" que flota por todos lados pero yo no tengo claro lo que es. Me dio la extraña sensación de que ve.

Algo que yo no veo.

Es más, es que de verdad que esa frase me "atravesó" como si no existiera porque en realidad iba dirigida a él.

Cielos santo.

Nadie sabe lo que es Coso... y mucho menos él, que es otro ser humano, separado.

Separadamente.

Pero esta es... otra historia.

Un día, me dijo que en mi casa hay dos fantasmas.

Mirad, uno de ellos es que de verdad... flota por aquí, porque ya os digo que saltan cuadros de las paredes, había luces en el salón misteriosamente blancas...🤣🤣 que eso, también, dime tú cómo lo explicas...

Y ya lo del cerdito....

El cuadro lo tiré. Primero, se cayó a las 3 de la madrugada... No sabéis qué noche me dio. Luego, cuando descubrí lo que era lo tuve sobre plano mucho tiempo y al final... lo coloqué en el salón y pasó allí MESES. 

Un día me estaba zampando un montón de comida y Coso dijo algo: ***************

Sabéis que no habla humano pero yo le entiendo, y contesté en pensamiento:

"¡Y qué más da! ¡Si él no va a enterarse!"

Me había dicho algo así como: qué diría tu Maestro.

Entiéndase por Maestro, el Compañero de Curro. 

Pero como no me enseña los secretos más fantabulosos y yo me enfado, pues si me quiero zampar la nevera, me la zampo.

"¡Y qué más da, ¡¡si él no va a enterarse!!"

Ante mis narices...(estaba tumbada en el sofá con las piernas en alto, zampando) el cuadro que está pegado a una estantería Billy, sale volando hasta la mitad del salón.

¡pom!

No se cae, no.

Si se cae, bueno, se cayó...

Sale volando.

Lanzado.

¿Me seguís?

Proyectado, tirado, lanzado... Lanzado desde un plano gravitacional que... si te caes, te caes recto. Pero el cuadro, no. 

Volando.

A la mitad del salón, donde cayó con un contundente POM! al suelo.

😶 La cara de idiota que se me quedó... (y esto es así, todo el tiempo, ocurren las cosas como una respuesta muy rara, muy rara, a mi estado mental...) fue tremenda.

¿Qué hice?

Me levanté con toda la serenidad del mundo, recogí el cuadro, fui a la cocina y lo tiré.

Ya-ta.

🤣🤣

Cuando se lo cuento días después a mi querido Maestro que admiro y adoro, ¿sabéis qué me dijo?

¿Lo sabéis?

Yo le decía a mi Yo Interior: "Te va a llamar loca", "no te va a entender", "eso no hay quién se lo explique", "oh, vamos, Eva, no seas ingénua, los fantasmas no existen..."

-He tirado el cuadro de Vang Gohg.

Mi compañero mira el ordenador como quien no quiere la cosa y contesta:

-Ah, sí?... ¿Ya te has cansado de que te hable?

😶🦋🦋

"Pues no es ninguna de las respuestas que esperaba".

El caso es que ya le saqué el tema de los fantasmas (meses después) y me dijo: "Tienes dos en casa".

Genial.

🦋🤣

-¿Se vinieron conmigo o ya...?

-Uno ya estaba allí. 

El simpático, el de los cuadros, seguro.

-El otro ha llegado a la vez que tú.

Bueno, de ella no sabemos nada.

Y ahí quedó la cosa.

Entendedme, como autora de juvenil, puedo vivir con algún fantasmilla... e incluso con unicornios y dragones. Eso no supone un problema... 😂

Pero esta entrada la escribo porque me he encontrado un reel de Instagram esta mañana.

El reel dice que el CEO de una importante compañía explicaba que reciben miles de llamadas en atención al cliente cada día. Pero que tuvieron una muy destacable:

-Nos llamó un cliente que pedía un reembolso completo. Cuando preguntamos la causa, dijo: porque la casa está embrujada. Hay un fantasma.

😂(¡otro!)

El CEO continua explicando: "Cuando esto ocurre, llamamos al que alquila y solo tiene que decir que no lo hay, ya que no hay forma de evidenciar o probar la existencia de fantasmas"

"Solo que... al llamar al dueño, este nos dijo":

-Claro, claro que hay un fantasma. Se llama Stanley.

🤣🤣🤣🤣

Y añadió: "En la descripción del alojamiento lo ponemos. La casa tiene un fantasma. Es amistoso"

🤣🤣🤣🤣

Con lo cuál el servicio de atención al cliente le dijo a este señor en particular: "Oiga, en la descripción viene que la casa está embrujada y hay un fantasma llamado Stanley. Luego.. ustedes no pueden reclamar una devolución".

He trabajado en atención al cliente, creédme, hay cosas más surrealistas que estas, incluso.

El cliente respondió: "Ya, ya, si lo sabíamos. Hemos venido por eso"

🤣🤣🤣🤣

-Bueno, pues entonces, ¿dónde está el problema?

-Verá, es que no nos ha dejado dormir. Nos ha estado acosando toda la noche...

😂😂 Yo no sé si le devolvieron el dinero. Lo que me pregunto es:

¿El fantasma de mi casa conoce a Stanley?

Porque se deben estar echando unas risas, compartiendo anécdotas sobre los humanos: "Pues yo a la mía le tiré un cuadro hasta la mitad del salón... ¡dejó de zampar chocolate al instante!", "eso no es nada", contesta Stanley, "¡a los míos les hice cosquillas en los pies toda la noche!"

¡Jajajaja! Jolín, es que da para un libro.

SALUDOS!!



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