Historia de un cangrejo ermitaño y otros seres acuáticos.

"Nadie vuelve enfadado de nadar. De nadar vuelves cansado, deshidratado, hambriento,.. pero no enfadado, ni triste", leí en la pantalla del teléfono móvil.



Decidí llevarme mis gafas de piscina a la playa. Y también me dejaron unas de buceo.

-¡Mira! -me dijo un familiar-, ¡un cangrejo ermitaño!

En la mano sostenía una concha de caracola marina.

-??? No veo el cangrejo -dije.

-Sí que está -me dijeron-, toma, pon la mano...

Pensé: "Ya verás, como no siente amenaza"

La caracola cambió de manos y a los cinco segundos, el cangrejo saco unas enormes patas (🫤😆) grises acabadas en afilados garfios que se me clavaron en la palma de la mano izquierda (🫤😆 Pensé: "¿debo asustarme? ¿qué aspecto tiene un ermitaño?") 

(Ahora lo verás).

(Puñetas, ¿¿¿y por qué no me tiene miedo????)

Tras las patas, bigotes rojos.

Dos ojos. Me miran. Pero no me ven, solo ven mano.

-Hola -le digo, mentalmente-, ¡Qué bonito eres cangrejito!

El cangrejo saca todo su cuerpo igual de gris, verdoso y largo. Y los ojos se elevan mientras clava las uñas en mi piel y camina.

-No sabe nadar -me dice un familiar-, solo anda.. Suéltalo, corre, se quiere ir.

Gentilmente, sumerjo la mano en el mar y la acerco al fondo.

Y pienso: "Y ahora va y me muerde" 🤣🤣

El cangrejo camina sobre mi piel.

"No tienes miedo, eh? pillo... Bien que estabas escondido en la otra mano pero cuando te han pasado a la mía, no veas qué confianzas... ¿Eh?"

(🫤😆)

El cangrejo se para. Y saca más el cuerpo.

Bajo más la mano, el cangrejo llega al borde de mi palma. 

-Suéltalo, lánzalo -me dicen.

-Ya se irá él, cuando él quiera -contesto mentalmente.

El cangrejo se encarama, con sus uñitas clavadas en mi piel. No duele por poco. 

Cuando le parece bien, salta con las patas abiertas en modo "paracaídas". Como la concha de caracola es grande, cae de lado y su peso lo desestabiliza, la concha da en la roca, se endereza usando las patas de palanca y adiós, cangrejito, adiós...

Decido seguir investigando. Me pongo las gafas de bucear con respirador, me lanzo y veo peces.

-¡Allí, en las rocas, hay más!

Miro a lo profundo y noto un suelo de algas. Si toco las algas, me dará asco, me incorporaré, entrará agua en el tubo, me pondré nerviosa, tragaré agua, me fastidiaré las lentillas, dejaré de ver... todo un desastre...

-No, no... no voy -contesto.

Me ponen la cara de "no hay quién te convenza" y me dan por perdida.

Pero pregunto a CosoUniverso cómo poder llegar hasta allí.

(¿Qué te da miedo de ese lugar?)

CosoUniverso no usa palabras, pero yo le entiendo bien.

("No veo el fondo" le contesto  "Se intuyen algas. Si mis pies rozan las algas...será un desastre")

En teoría, cubre... pero quién sabe. Yo no conozco ese lugar. El problema es ese. 

(¿Cómo pasa algo de desconocido a conocido?)

¡Aaah... entiendo! 🤔

Coso-Universo está diciendo que... si no conozco algo, siempre será desconocido. Y eso me da miedo. Luego... solo hay una forma de que deje de ser desconocido y es llegar allí.

Nado... un poquito.

Otro poquito.

Un poquito más.

Bosque de algas.

🫥 ((No veo))

Agua oscura, turbia, algas. Algas y luz, algas y algas.

((No veo peces))

Algas, algas, algas, más algas... no veo suelo.

Doy la vuelta.

(****)

"CosoUniverso" me señala que mire el mundo "no acuático" porque algo está llevándote a engaño. Dice.

Levanto la cabeza y la playa está en diagonal.

"¿¿Dónde estoy?? ¿¿Dónde estoy???? ¡Algas! ¡Bichos! ¡Ay, no, y si hay erizos??! ¡Daño! ¡Algas!"

Bajo la cabeza al mundo acuático.

-¡Nada, nada! ¡Nada, pero nada bien! ¡Nada hacia allí! ¡¿Por qué la playa está tan lejos?!

((Cálmate. Estás entrando en pánico)) 

Oigo mi respiración y solo veo algas. Algas y agua turbia. Me entra una prisa loca por salir de allí y de pronto escucho en mi interior, claramente:

((Eva, calma. Te estas descompensando. Escucha tu respiración. Calma))

Mi respiración es la de los buzos locos cuando no saben bucear y se oye como si estuvieras corriendo dentro de un tubo y respirando a la vez. Sube, se corta, baja, sube, sube, se corta, se corta, baja, ahora sube ahora... Tiene el sentido del ritmo completamente alterado. Y cuanto más alterada está la respiración, más irregulares son mis patadas, así que empieza a entrar agua en la máscara.

((Calma-tu-respiración)) repite CosoUniverso, enfático.

No lo hago. 

Yo lo siento mucho pero eso está muy oscuro. 

Llego antes a la arena. Me quito la máscara y miro atrás. 

-No hay peces -pienso- esta experiencia no ha sido lo que esperaba.

Silencio mental.

"¿CosoUniverso, estás?"

Silencio.

¿?¿?

Debe haberse ido a ayudar a otro buceador.

"¡Ah! ¡Ya sé lo que voy a hacer!" pienso. 

Cambio las gafas con tubo por unas simples gafas de piscina. Me sumerjo en la zona de arena.

-¡¡Peces!! ¡¡Peces, peces!! -pienso-, ¡mira cuántos! ¡HOLA PECES!

Tengo la extraña teoría fantasiosa de que los animales me escuchan. Lo que es poco probable, no creo que sean telepáticos... 🤣🫥

Aguantando la respiración me sumerjo en su mundo.

¡Hola! ¡Hola, hola! ¡Holaaaa! gritó mentalmente, hacia todas direcciones.

Con suerte, me escucha algún delfín.

Sorprendida, compruebo que muchos peces de color arena se me acercan. Me fijo bien, y cuando doy un paso, todos se ponen en mi pisada. Así, una y otra vez. Me sumerjo de nuevo y los miro. Con los pies pegados a la arena. Muevo un pie, se ponen en mi pisada, muevo otro... igual. 

-¡Anda! -pienso-, ¡no me tienen miedo!

Me quito las gafas y me quedo quieta, mirándolos desde el mundo no acuático. 

-¡Qué bien! ¡Hola, hola, os podéis acercar! ¡Venid, venid!

De repente uno me da un bocado.

🤣🤣

-¿¿Perdona??? -no puedo creerlo-, ¿¿¿me acabas de dar un mordisco???

Y, detrás de él, otros tres.

Esto es el colmo. No es solo que no se asustan, ¡me están dando mordisquitos, y tan felices!

-¡EH! SOY HUMANA! -siempre que hablo con algunos animales acabo llegando a esta parte-, ¡humana! Yo soy la cima de la cadena de la evolu... ¡Ay! ¡¡Dejad de morderme las piernas!! 

Me metí de nuevo en el mundo acuático y descubrí 20 peces de 4 especies diferentes arremolinados en torno a mí, como si yo fuera un evento. Había unos que escarbaban en el suelo cuando yo levantaba mi pie. Otros se arrastraban por la arena y se posaban donde yo había aplanado la superficie (esos eran más pequeños y tenían el lomo en cresta, su piel era rugosa como una roca). Esta especie era como si esperasen a que me moviera para posar ellos allí su barriga. Luego la movían y se enterraban más.

Otros eran más grandes, con un mancha junto a los ojos y gustaban de darme mordisquitos.

Esos eran los más numerosos. 

No me enfadé porque noté que no eran mordiscos para hacerme daño.

-???

(((******)))

CosoUniversal señaló que lo hacían por beneficio mutuo.

No sé cuán sabrosa puede ser una piel no acuática suave sin nada para mordisquear. Pero viendo el banco de peces y la de mordiscos que noté... lo mismo es su idea de buffet libre.

😆 Los animales, qué raros son.

Fin.




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