Diario de una aprendiz budista (el poder de la mente)

Bueno, el que me enseña me ha vuelto a hablar.
No demasiado, claro, pero un pequeño cruce de palabras. 

El caso es que hoy, al regresar de una infructuosa incursión en el barrio comercial de la ciudad, pensé: "luego a las 8 de la tarde, medito" Pero he aquí que a las siete y media puse una película super-interesante. Ya os la reseñaré, es estupenda. Épica. Y estaba tan interesante, que al dar las 8 pensé: "bueno, medito a las 8,30"

Al llegar las 8,30 de la tarde, comenzó a aguijonearme la conciencia. Y al final espoleada por esa incómoda sensación le di al pause.

"Ya está, paro la pelí y medito"

Y he aquí que mi conciencia se vino a materializar en palabras, supongo que porque como mera sensación no le hacía ni caso:

(...creo recordar que una vez te dijo que no se podía meditar en los intermedios de las películas...)

Resoplé.

"Oh, vamos" me dije a mi misma, mentalmente, "él no va a enterarse"

Me dispuse a sentarme en mi espacio de meditación y de nuevo un aguijonazo de "haz las cosas bien" me hizo dar un brinco por dentro. Bah, ¿qué más da?. Y me dije a mi misma:

"No me ve, así que deja de...!"

Justo en ese momento -y os aseguro que es verdad- empezó a sonar un ruido de agua.

chuichcuichui-chof-chof-chaf-chaf-chui...

Un ruido más que evidente. Una cascada. Una catarata. 

"Venga, hombre, ¿está cayendo agua de la ducha?"

"¿cómo lo sabes sino lo ves?

¡jajajaj! 
Me dio la risa. Tengo una mente muy puñetera.
Intrigada, me levanté y entré a oscuras en el cuarto de baño.
Efectivamente.

"Muy gracioso, muy pero que muy gracioso. No lo veo pero lo siento". 

Doy la luz. Me quedo mirando para la ducha.

"Genial" me digo observándola" Una alcachofa de baño quiere que medite debidamente".

Regreso a mi espacio de meditación, apago el televisor. Me siento. 

"dale al dong del cuenco"

"Sí hombre, y ya puestos, ¿algo más? ¿quieres que entone un mantra o algo?"

"dale al dong del cuenco"

"No pienso hacerlo"

Sigue cayendo agua.

"marca el comienzo de la meditación como es debido..." 

"No me da la gana"

chuiccchofchulf... genial, tenemos una catarata en el baño. 

Esta bien. Cojo lo que se usa para golpear el cuenco tibetano, hago "doonggg!"

Respiro hondo.

El agua deja de caer.

No puedo creerlo.
¿Veis? esto es lo que no puede ser del Universo. ¡Jajajaj! Menos mal que es todo casualidad.

Total, que me hizo tanta gracia que pensé: esto tengo que escribirlo. Y sonaba el movil "zzumm" "zuumm" 

"Así no se puede meditar, son interferencias"

"Tampoco si estas pensando en escribirlo"

Sonreí y me acerqué al ordenador.

Y colorín colorado este cuento se ha terminado.

¿Sabéis lo que es todo esto? Os lo voy a decir yo, la mente, sobre todo la de los escritores, funciona a muchos niveles, y esto no es más que... una discusión conmigo misma, pero ... que no se cómo, acaban pasando cosas como esa casualidad el agua del cuarto de baño. Que es todo casualidad. Pero me ha hecho gracia.

Bueno, ahora sí, voy a meditar un rato.
¡Que al final se me hizo tarde!



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