Las ovejas de Glennkill
Un simpático rebaño metido a detective, jajaja, cada oveja, a su modo, intentará averiguar quién mató a su guía y pastor, que aparece una mañana con una pala clavada en los intestinos. Un libro simpático, éste, que mezcla lo absurdo con lo irreal. No quiero ser destripafinales pero mi sutil sentido de detective me indica -igual que en el libro anterior, ¡viva la intuición! - que el buen pastor ha tenido una muerte absurda. No sé si no se habrá suicidado, pues la pala está clavada con muy mala idea en sus tripas... pero... ¿lo habrá matado el conejo?
Ja,ja,ja,ja.
Ya véis, un libro simpático.
Es muy famoso, podéis regalarlo sabiendo que váis a quedar muy bien.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario