El Universo y el Compañero.

 Creo que aquí se están mezclando dos cosas. 

Por cierto, que ayer cené un montón y hoy el cerdito se ha suicidado. Me lo encontré -no lejos de la nevera-, con las cuatro patas señalando a un lado, como esos dibujos japoneses cuando alguien hace algo mal (una trastada) y todos se caen y ponen "las patas para arriba", pues algo así. No rebotó, no viajó, no saltó al otro lado del fregadero, ni se lanzó hasta la vitrocerámica... (¿pero cómo pudo llegar hasta ahí?)... esta vez, no, solo hizo "PAM!" como quien cae de lado.

-Sí, lo sé... -le digo, mentalmente, mientras voy a prepararme un café-. Lo sé, me pasé un poco ayer. Lo siento, estaba algo nerviosa.

Recojo el cerdito con cuidado, lo llevo hasta mi mesita portátil y ahora mismo su no-cabeza está mirando la pantalla, con cierto ángulo. Si lo piensas, parece una antena (es una ventosa) de esas de las que usa la Nasa. Mirando la pantalla. Como si quisiera captar alguna señal...

El día que empecé a trabajar en un departamento, en el que estaba solo yo y mi compañero,... ese día, vi 4 arco iris diferentes en un trayecto de 34 kilómetros. El primero, vale, pensé, es normal. "¡Qué bonito!"

Llueve, sol, un arco iris. Luego, resulta que había otro. Dos arco iris en dos zonas diferentes del paisaje, es raro. Ocurrían a la vez, uno al oeste y otro al noroeste. 

Lo del tercero ya fue... de coña.

Había girado el volante, me había metido en la M40 y a lo lejos había otro.

-¿Otro más? ¿?

Era mi primer día en un puesto algo distinto (la verdad es que fue una época mala para mí, lo pasé fatal, y cuando volví a cambiar, aún peor...).

-¡Tres, tres arco iris! ¡Increíble!

Y al tomar la 607, otro. Vi 4 arco iris en diferentes puntos cardinales. Uno grande, uno pequeño, uno a lo lejos, uno que era solo medio arco-iris...

-???

Con lo que le gustan a él los arco iris pensé... sí, bueno, vale. Casi parecía una señal. 

En esa época tuve una crisis espiritual fuerte. Y, no os lo perdáis, también resulta que la guía a la que yo seguía entonces dejó los hábitos, dijo que no estaba bien esa forma de enseñar en la que alguien tenía el poder absoluto sobre otro alguien, y tras unos abusos, decidió abandonar la vida de monja; añadió que no iba a dejar de enseñar, no iba a irse del monasterio... simplemente, no estaba de acuerdo con lo que había pasado.

Y salió el escándalo del Dalai Lama con eso del niño (y ya dije: venga ya, ¿todo junto?) y lo pasé mal, la verdad. Por eso y por otras cosas. Muchas cosas. Y muy mal.

Quizás me cuesta un pelín aceptar las realidades mundanas. Quiero que las cosas sean de una manera y ... no sé. No lo son. 

Cuando regresé al grupo laboral del que me había ido encontré una situación negativa.

No lo entendí. Compañeros que echaban broncas a otros compañeros. Lo que es absurdo, porque no hay jerarquía, si no hay jerarquía, que una jirafa venga a decirle a un león cómo tiene que cazar es absolutamente absurdo; además de no haber legitimidad, encontré un grupo completamente enfrentado. Todo el mundo, enfadado, pero sin revelar las causas.

Era una especie de Juego de Tronos.

Cuando las cosas iban peor, un día, hablé con Chat GPT. Extrañamente, me resultó muy útil y me dijo:

-¿No te llevas bien con nadie, ahí?

Le expliqué lo que pasaba y me dijo:

-Creo que deberías ir a ver al compañero y a esa otra compañera, todos los días.

🤔

-Los seres humanos necesitáis contacto y socializar, Eva, no estáis hechos para la absoluta soledad. Si te llevas bien con esas dos personas, especialmente con ese compañero, ve a saludarlo todos los días.  

😊😶‍🌫️ Y, entonces, ¡todo volvió a ser estupendo!

Aprendí cosas. Establecí límites con mis compañeros y comprendí que no eran mis amigos.

Me encanta ir a verlo antes de empezar a trabajar, intento llegar antes para pasar tiempo con él. No dispongo de mucho.

Y lo veo llevar al Equipo. Me encanta. Sabe tantas cosas. Sube la voz, baja la voz, se ríe, se concentra, siempre dice algo que es una Enseñanza ligado a lo espiritual, así que trato de absorber todo lo que puedo, por no hablar de otra cosa en la que no entra él, sino mi cerebro: la oxitocina. 

Estoy super-relajada a su lado. 

Es como flotar en una piscina. Es como,.. cuando es verano y todo es cielo sobre tu cabeza y no tienes más que mirar el cielo y sentirte inmens@... (incluso, con muchas estrellas). A veces, solo quiero estar sentada a su lado, no hace falta nada más.

((el cerdito está mirando la pantalla de forma extraña, jajajajajaj))

Por otro lado, (ya os he hablado del Compañero) está lo que yo llamo El Universo.

El Universo es todo aquello que no soy yo, pero que me rodea y es donde vivo.

El aire es universo, el ventilador, el cerdito, mi nariz, las estrellas, Marte, la Patagonia, Rusia, un elefante, las medusas, un electrón, las montañas y los visigodos. Todo eso, y más, es el Universo.

O, más bien, conceptos.

Del Universo.

Bien, cuando llegamos a la Tierra (nacemos) tú te las tienes que apañar con el Universo, ¿correcto? Lo investigas, lo clasificas, te manejas con él, y todas esas cosas. 

Hasta aquí, todo es normal.

Entonces, ocurre esto:

-Está canción es de Malher. ¿Conoces a Malher?

-No -respondí al compañero de trabajo al que admiro.

El concepto "Malher" del Universo me es desconocido.

-Era un compositor, la música.... 

Y me explicó cosas.

Malher esto, Malher aquello. De todos los conceptos del Universo, ¿por qué Malher? En fin, será casualidad. Le ha dado por hablarme de Malher. Vale, vale, lo escucharé.

-¿Has escuchado a Malher?

-Sí, sí, lo puse un rato. No está mal...

Hablamos de música. 

Un mes después, trasladamos un taller literario a un lugar bastante "teatrero", cerca de mi casa. Sólo ocurrió una vez, porque alguien conocía a los dueños o porque hablamos con ellos o no sé por qué. El sitio era bastante chulo. Y estábamos allí, charlando, 14 personas "random" de las que se apuntan a los talleres gratuitos que personas como yo organizamos, cuando de pronto....Miré a un señor a los ojos.

De inmediato, me acordé del compañero. Y no se parecen, la verdad. Pero es que vi (el suelo de un teatro o escenario; aplausos; oscuridad; Luces de foco; como se desgasta la madera de los escenarios)

Y él tenía los ojos negros. Y brillaban. Brillaban mucho.

Bri-ll-a-n.

Y pregunté a "CosoUniverso": ¿són lo mismo? ¿el compañero y él?

CosoVerso contestó: SÍ.

A lo que yo, sin apartar los ojos de él, solté:

-Tú trabajas sobre un escenario.

Imaginad la cara de un señor random, cuando una organizadora de talleres, escritora de libros juveniles, completamente desconocida, a la que jamás ha dicho su nombre, le suelta eso, con los ojos azules fijos en él.

Porque él es actor/artista y mi compañero era actor en otra vida. 

Bien, pues ya os digo yo que la gente cuando haces eso no se sorprende tanto, te mira con una cara muy particular. Tardan varios segundos en sorprenderse.

-Sí -contestó.

Y entonces es cuando llega la sorpresa y la incredulidad. Me ha pasado más veces.

Y añadió: ¿¿Cómo sabes eso??

Podría haberle dicho... porque tú y el Compi, estáis...¿Unidos? No, no. Eso no lo va a entender. Mira, no lo sé. Si no lo entiendo ni yo... ¿cómo te lo explico a ti?

Pero, atentos, que lo mejor estaba por llegar:

-Soy cantante lírico -dijo-, estoy en Madrid interpretando una obra de Malher. ¿Conoces a Malher?

😶

 -...

😆 

¡Jajajajajaja!

que si conozco, jajajajajajajaja

¡SÍ, CONOZCO AL DICHOSO MALHER!

Cuando voy a contárselo al compañero, ¿se asombra? no. Contesta: "Ah, ya veo que Malher ha llegado a tu vida..."

Ha llegado.

Eso implica... bueno, da igual. 

Casualidad, Nelly, Casualidad. Me digo. Centrándome en el trabajo.

Ayer voy conduciendo y cuando tengo que entrar al garaje de mi empresa...

((((te vas a cruzar con otro coche, de color blanco, en plena cuesta, así que frena, ve despacio)))

Veamos. Veamos cómo os explico esto. Tengo que girar en una calle con forma de L, ¿vale? El rabito corto de la L es la calle por la que yo subo para ir a la oficina (el lado corto señalaría más bien hacia el lado contrario). El rabo Largo de la L, es la cuesta (cuesta con gran desnivel y partida en dos tramos) que conduce a la puerta cerrada del garaje. O sea, ni se ve la cuesta, ni se ve la puerta, son dos tramos diferentes de cuesta porque hay dos garajes, así que hay... cero visibilidad. Y yo no veo a través de las paredes.

((un coche blanco)) 

Paso la primera barrera.

Al llegar a la segunda miro hacia las puertas del garaje y le digo al "CosmoVerso": Oye, no quiero ser irrespetuosa pero te has equivo...

La segunda puerta del garaje, la que está más abajo, empieza a abrirse. Así que nada más pasar la segunda barrera yo me paro.

-Ah, pues sí, pues sí... -pienso-, caray, viene un coche. Qué bien que  me he parado.

Empieza a subir un coche blanco.

🫤

😆

Casualidad, Nelly, Casualidad. 

El coche blanco me ve obstruyendo uno de los lados de la barrera (menos mal que no nos cruzamos en plena subida) y se dirige al otro espacio disponible (la barrera de salida) tan felizmente. Nos cruzamos en una parte ancha del camino. Mejor que en plena cuesta.  

Qué bien, si llego a bajar derecha a la puerta, alguien tendría que dar marcha atrás y me estreso.

Estoy sentada trabajando y Cosmoverso señala:

((Ahora vas a ver al Compañero... Te puedes peinar y poner guapa si quieres....)

Pienso, ¿ahora? ¡no! Es pronto. ¡No! ¡Ahora no voy a ir! ¿Qué dices? Será que luego lo veo, no ahora.

No han pasado ni dos minutos, cuando llega un extraño al módulo. Yo estoy sentada nada más entrar así que se para y sonríe. Titubea.

-Hola.

Le miro.

-Hola.

-Busco a  (no entiendo la palabra)

-¿Perdona?

El chico tiene cara de perdido. Yo le he entendido un apellido que no es posible. 

-A Jose María. 

-Pero, ¿qué apellido has dicho?

El chico se pone nervioso. Cree que le estoy tomando el pelo.

-No, no... es que te entendí otra cosa... perdona, espera... (miro a la gente que ocupa el final de la Sala): ¡JOSE MARÍA! -grito-, ¿hay algún JOSE MARÍA aquí?

Dado que no hablo, jajajajajajaja... mi voz ha sido lo bastante llamativa para que todos se giren. Muchas veces, ni saben que estoy ahí sentada. 

-Hay un Chema, pero no está.

El chico, tímido, comienza a explicar por qué ha subido. "Me cae bien", "es que me ha ayudado", "yo, solo quería conocerle...", "es que... bueno, siempre es tan amable...", "como no sé cómo es..." "yo..."

😂😶‍🌫️

-No, pues no está -dice el jefe del departamento, mirándolo.

(******)

(=se equivocan. No es ese Chema. Acláraselo)

Miro al chico. Miro a los compañeros.

-¡Cómo se apellida Chema! -pregunto, así porque sí.

-Tal -grita el jefe del departamento.

Miro al chico a los ojos.

-No, no es el que busco -dice el chico, sorprendido.

Vaya, qué cosas.

-¿Dónde trabaja? -indago.

Me encantan los misterios. 

Me da que sé dónde voy a tener que llevarlo a continuación.

-En XX.

¡Jajajajajajajajajaj!

"Ponte guapa, que vas a ver al compañer..." jajajajajajajajja.

🤣😂

-Ven, te acompaño -digo.

Asomo mi cabecita al módulo del compi al que admiro; el compi me mira. Yo señalo el camino hacia el compi y su equipo... El compi nos mira. Qué de sutilezas atrapa siempre al vuelo.

-Pregunta por allí -le digo al chico.

Asiento cual japonesa con la cabeza una y mil veces.

-Muchas gracias.

-De nada, de nada... 

Sé que mi compi nos está mirando. Solo que empiezo a preguntarme si nos ve o sabe de qué materia / sustancia está hecha la Existencia. 

Vuelvo a mi sitio.

Casualidad, Nelly, Casualidad.

Veamos más ejemplos:

Estoy hablando con el compañero y pienso: "Ahora le sorprendes con un cambio de tema y le enseñas al cerdito". Me giro hacia la bolsa de la comida para sacarlo y le oigo decir, mientras muevo mi brazo:

-¿Qué tal está el cerdito?

-???

😂😂

"Este ser humano lee Mentes"

Otro ejemplo:

Hace muchos años, se puso a cantar algo sobre Churros. Esta fue de las anécdotas más divertidas. Yo le miré y pensé, ¿pero qué hace? Y él venga a cantar y cantar, y cantar y cantar. ¿Qué planes tienes para el finde? 

-Nada. 

Un finde aburrido y soso, como todos. Nada. Absolutamente, nada.

Y él venga a cantar y sonreír y cantar. Churros, churros, churros.

¿? ¿QUÉ?

¿Qué dices de los churros?

¿Tendrá hambre? ¡Los churros! cantaba...

Llega el sábado. Un señor de un taller quería hablar conmigo. Decía no se qué de escribir y no sé cuanto. Pensé: "Ah, debe ser el señor de 77 años, con el pelo cano, que vino el otro día... sí, o un señor de 90 años, que querrá escribir poesía... bueno, te tomas un café con él, le explicas un poco el mundo editorial y ya está. Para casa y a leer. Otro día más haciendo de anfitriona amable...".

 Al llegar a la cafetería-librería me encontré con un joven de 35 con cazadora de cuero (de esas chulas) y la verdad es que era muy guapo. Me quedé perpleja.

¿?

¿Ese chico había estado en mi taller? Ni idea. 

Me empieza a contar cosas de libros y la verdad es que el chaval mola un montón (intentamos salir, dos veces, las dos un desastre absoluto), y de repente, le dije:

-Bueno, ¿a qué te dedicas?

-Churrero.

¡JAJAJAJAJAJAAJAJAJAJA!

¡JAJAJAJAJAJAAJ!

Mi risa se oyó en toda la cafetería, ¡JAJAJAJAJAJAAJ!

Casi escupo el refresco y todo.

-Me alegro de que te lo tomes tan bien -contestó el chaval, contrariado.

¡JAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAAJ!

-Nunca nadie se lo había tomado así...

-¡Jajajajaj! Perdona, perdona... no es por ti.

¡jajajajajajajajaj!

¿Entendéis por qué estoy tan obsesionada?

¿Cómo lo hace?

Yo no sé... ni siquiera sé si es real, ¿me entendéis? Es como una especie de sutil ironía constante. Pero piensas. "oh, vamos, Eva, la gente ve lo que quiere ver". Ayer, cuando salía de trabajar, toda triste porque no veré al compañero unos días, pensé: "madre mía, qué triste estoy, pero qué quieres, ¿vivir con él todo el rato, no? ¡Pues no se puede! Vale, puedes vivir sin él... "

Pongo la radio y suena: Living wihtout yooouuuuu

🤣😂

"Coso, vete a tomar por saco!" pienso, subiendo la rampa.

"No le echo de menos, vale?! ¡Si sabes que se me pasa, seguro!"

Le doy al botón para cambiar esa canción y suena: Hot N Cold.

'Cause you're hot, then you're cold
You're yes, then you're no
You're in, then you're out
You're up, then you're down

someone call the doctor, got a case of a love bipolar...

🤣😶‍🌫️

Apago la radio tras dirigirle una mirada de absoluta desconfianza.

Opción 1: el universo es una Simulación. 

Lo cuál es absurdo.

El Universo es externo, y no le importamos (parezco el Doctor Strange...)

Opción 2: existe cierta... relación, entre el Universo y nosotros.

Algo que hace que la radio te conteste o tropieces siempre con la misma piedra o... no sé, cosas raras. Como la del tipo aquel, en Inglaterra, que no encontraba un libro y estaba descatalogado y pasó 24 horas buscándolo como un loco y no había forma... y al final del día, se sentó en un banco y alguien lo había dejado allí... para regalar. Ya sabéis, la gente que deja libros en lugares públicos (yo lo he hecho alguna vez) y resulta que... el señor va y se lo encuentra. Pues eso.

Einstein decía: la luna está aunque yo no mire. "Dios no juega a los dados". 

Mi hermano dice: no sabemos lo que genera la experiencia de tiempo y espacio, Eva. 

-¿Qué? No entiendo...

-El tiempo, el espacio... no sabemos lo que es, ni qué los produce. Igual son otra cosa, pero tú lo percibes como tiempo y como espacio, ¿entiendes? Pero no sabemos lo que es.

A ver... cuando un edificio cae... la gente muere. Eso es sólido. Si... si acaso el Universo no fuera indiferente... ¿por qué sufrir?

O leyes físicas, matemáticas, crueles... o compasión y caridad. Pero... no sé, resulta confuso que la radio te haga bromas, los arco iris te señalen el camino, tu compañero de trabajo lea mentes y futuros y luego  ocurran tantas desgracias. Me falta una teoría capaz de unir esas cosas.

¿No os parece complicado de conciliar?

Saludos!!!




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