Las curiosas decisiones del "cerdito" de la cocina.
-¿No se ha suicidado el cerdito? -me pregunta mi compañero.
-No.
-¿Estás segura?
-¡Sí!
-¿No se ha suicidado? ¿No se ha tirado de la pared?
-¡No! No se ha suicidado. ¡Deja de repetirlo! ¡Se tiró el otro día que me zampe el poke con otro plato, ¿vale?! ¡Pero, desde entonces, no se ha tirado de la pared! Y no se va a caer...
-¿Seguro?
-¡Seguro!
-¿Estás segura?
-¡Síiiiiii!
😶🌫️😊 "Ni se va a tirar, ya lo verás. Lleva días ahí fijo", pienso. "Se tira solamente cuando yo como de forma inadecuada! ¿Por qué iba a tirarse ahora?"
Ya hasta los fantasmas tienen costumbres predecibles. Si comes bien, no se cae de la pared. A este paso nos vamos a acabar conociendo (el fantasma y yo)
-Me voy a trabajar -le digo a continuación.
-¿Vas a hacer eso... de esa canción que tanto te gusta?
😶
-¿Te-te-te-le-phone?
Mi compañero canta.
No me lo puedo creer.
-Te-te-le-phone...
Veréis, hace un par de semanas me dio por mirar en bucle el inicio de esa canción que dice: "hello, hello, you called? I can´t hear a thing...
Es que, veréis... dice "¿Llamaste?".... Usa el pasado... "you called??" No puedo oír nada,... no puedo oír una cosa... (pero a thing, es en genérico) Y luego está el "Kind of".
"Kinda... " 🤔 En bucle la escucho una y otra vez y la veo y pienso... "Kinda" ¿no es como perdóname, estoy algo ocupada?
-¿Suerte de ocupada? -pienso.
Kind of, kinda... me tiene fascinada la canción. Y le digo a Coso:
Lástima que no pueda ponerla como estado de Whasap.
Mi Yo Interior... contestó.
((¿Por qué?))
Pobre inocente.
-Es agresiva -pensé.
Mi Yo Interior no usa palabras. Se comunica de otra forma, generalmente. Es como una especie de certeza. Es como cuando sientes una intuición. A veces, sí las usa. Pero pocas veces.
"No quiero que media empresa vea a Lady Gaga cantando en una cárcel", añado.
-Qué pena -me digo.
Una semana más veo en bucle la canción. Con el vídeo, sin el vídeo.. kinda kinda...
Y va mi compañero (al que yo no le conté nada de esto) y mirándome cono esos ojos profundos como el Cosmos:
-¿Vas a hacer eso de esa canción que tanto te gusta? Teleeeeephoneeee....
😶
Mirad, mi compañero es inocente también. Es el Cosmoverso lo usa para meterse conmigo. Él no sabe nada. No lee conversaciones mentales. Desconoce quién es Coso. Todo esto, claro, le es ajeno. Sin embargo, brillan sus ojos de una manera que me obliga a responder con toda la lógica del Universo:
-¡Escucha! ¡Los humanos necesitamos intimidad mental!
-¡Jajajaja!
Se ríe.
-A ver... ¿¿¿No puedo averiguar cosas, no me dejas ver y cotillearlo todo y... tú me lees la Mente???
Un poco más tarde voy a cenar y cuando meto la mano en mi bolsa...
-¡El pan! ¡No me digas que me he olvidado el pan! -pienso.
No me lo puedo creer.
"Arrrrrrggggggggggh!"
Me traigo el cepillo de dientes y no el pan.
Mi compañero pone una sevillana flamenca taconeando con rabia en el Teams.
¡Jajajajaja! me río. Es que es justo eso.
¡Jajajaja!
Tres veces más tiro de la bolsa en busca del pan. Instintivamente. Y no hay pan.
"AAAAARrrghhhh!"
"Cuando llegue a casa pienso cenar como Dios manda..."
(****)
No sé qué dice Coso, solo sé que me ha hecho la tres catorce... ¿¿¿¿cómo he podido salir de casa sin el pan???
De vuelta, en lugar de poner la radio, voy tarareando un mantra. Apago la radio y tarareo. Un par de kilómetros y luego otros dos más y dos más.
(******)
-No es cantar -respondo-, estoy...
Es que no me gusta la palabra....
-....recitando -pienso.
Veréis, no puedo cantar. Pasan cosas malas cuando canto, así que no canto. ¡Jajajaja!
Sigo con mi tarareo....
Y sigo tarareando....
(*************)
¿Qué?
Mi Yo Interior quiere saber ... bueno, me pregunta si hago eso para ¿¿disolver obstáculos??
😶
¿Qué?
🤣 que si... ¿qué?...
Que si soy consciente de que eso... disuelve obstáculos.
-No, lo hago porque los mantras me tranquilizan -pienso-. Y en lugar de ir escuchando música pues tarareo un mantra. No estoy rezando, no tengo más intención que tranquilizarme.
((******)))
Muy bien, en opinión de Coso que yo tararee un mantra tiene un efecto en el mundo exterior AJENO a mí y por lo visto "disuelve obstáculos". Tomad nota y recitar mantras.
Como si al Universo le importaran mis gustos musicales/recitales.
Tomo la curva, tranquilamente.
Todo el viaje lo he hecho supertranquila.
Al tomar la curva el camino está cortado.
Entero. No un carril. La Rotonda. La Rotonda está cortada. Entera.
Están asfaltando.
La corriente de coches toma una calle que baja.
Lo primero que pienso es "busca donde parar". No hay sitio. Lo segundo es no sé hacia dónde va esa calle pero por allí hay una carretera nacional.
Mirad, esto me da terror.
Doy la vuelta a la rotonda, intento poner el GPS y salta la radio. No se queda la dirección grabada.
😭 Es una pesadilla. Paro en el semáforo interior y veo un coche avanzar por lo cortado. Pongo los warnings.
Me acerco de nuevo:
-Perdone... por donde... yo... por dónde... Si me cortáis los tres carriles no... no sé volver a mi casa.
-¿Vive usted ahí, en esos pisos? -señala un obrero.
-No, no... pero tengo que llegar a la segunda rotonda... Yo...
-Está cortado.
-Sí pero...¿usted sabe por dónde podría? Es que....
Un segundo obrero me ira. Un camión pita. Madre mía, estoy en mitad de su trabajo, camiones, asfaltadoras, bloque el tráfico.
Y no sé volver.
El segundo obrero se acerca.
-¿Qué ocurre? Está todo cortado. ¿Vive ahí?
-No.
-Pues no puede pasar.
-Tiene que llegar a la segunda rotonda.
El primer obrero me mira. Tengo una cara que...
-¿A dónde vas? -me pregunta amablemente.
-A... -digo la calle.
-Y tienes que llegar a la segunda rotonda, ¿verdad?
Asiento.
Si no hay rotonda, no hay calle.
-Pasa -me dice.
-¿De verdad?
-Sí, sí, pasa -y mirando a su jefe, añade-, ¡va a pasar! ¡Dejadla pasar!
Madre mía.
Madre mía, madre mía. Avanzo a 30 hasta la segunda rotonda dando las gracias a todos, humanos, no humanos, seres celestiales, la vida, el Cosmos, la bondad...
Tenéis que entender que lo paso fatal y me aterran estas cosas. Por suerte, llevaba 24 kilómetros tarareando mantras. Os lo digo porque si no llego a circular con esa calma lo anterior, seguramente me habría parado con un ataque de pánico en una carretera sin espacio para parar. No es broma.
Llego a casa. Aparco.
"Tengo el corazón a doscientos, jolín, vaya susto..."
(*******)
Mi Yo Interior no sé qué dice.
He llegado a casa milagrosamente... porque ese trabajador me permitió pasar. No llega a hacerlo y ... en fin.
No, en serio, puedo acabar en Alcalá de Henares o meterme por un sentido contrario, no es broma.
Así que aparco, y pienso: "Podría no zamparme toda la nevera en agradecimiento a lo que ha hecho ese buen trabajador compasivo..."
"Claro que, por otro lado, podría comerme una barra de pan porque pobrecita yo, lo que sufro..."
"Bah, pues ceno"
Ojo, sería mi segunda cena.
No es que tuviera hambre, la verdad.
Cuando voy a la cocina... descubro que el cerdito se ha suicidado.
🤣
-Pero... ¡¡¡Pero si no tenías peso encima!!! ¡No tenías el trapo! ¡No hay peso! ¡¿Qué haces?!
Alargo la mano hacia la puerta de la nevera y me fijo que el cerdito está señalando la nevera...
La está mirando. Me mira a mí.
🤣🤣
Dejo caer el brazo.
"Está bien".
Voy al salón y pongo una película.
Y, colorín colorado, este Cuento se ha acabado.
Fin.



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