Algunas cosas de la semana que me han parecido... extrañas.
Esta semana me han pasado algunas cosas reseñables. Pero todo empezó cuando decidí no comer pan.
Veréis, suelo ponerme objetivos semanales, por aburrimiento, la verdad. Y, como llevaba mucho tiempo con los mismos, pensé: "A ver si los cambias".
Mi patrón de ir a la compra suele ser no tengo ensalada/no tengo pan/ hay que ir al supermercado.
Ensalada, pan, supermercado.
Pero no me apetecía NADA ir al supermercado.
Y tras una hora de lucha conmigo misma, me dije: "¡¿A que no como pan?!"
Siempre digo lo mismo y acabo zampándome una barra de pan. Me chifla el pan. Pero no quería ir al supermercado.
Llegó el lunes.
"No, no hay pan. Sin pan".
(no hay pan)
"El pan no existe..."
((vale))
"Que te lo digo en serio...."
Silencio.
-A ver, ... ¿qué como?
Comí lo que tenía que comer, y me fui a trabajar.
-¡Y tampoco hay pan para la cena!
Es en este punto en el que debo hacer una interrupción de la línea temporal para llevaros dos o tres meses atrás en el tiempo, cuando le pregunté a un familiar por qué puñetas los alcohólicos no pueden beberse una copa de vino en Navidad. A mí el vino me aburre enseguida. La coca cola no me gusta. Los pasteles no me gustan. Hay cantidad de cosas que no me gustan... pero, le dije al familiar, no entiendo que una copa pueda ser... en fin, ¿no beben durante cuarenta o cincuenta años? ¿en serio? Eso no es justo.
Volvamos al punto actual.
Resulta que, si no hay pan, no hay pan. Pero como haya "un trozo de pan"... acto seguido el pan es la salida fácil a toda sensación incómoda/molesta.
Dicho de otro modo,... al llegar a casa del trabajo me zampo una panadería. Todas las baldas repletas de pan, pan con nueces, pan con semillas, pan integral...
???
Pero, como no existe el pan, al llegar a casa del trabajo (ayudó también que casualmente estoy en un puesto nuevo que me encanta... llevo ahí tres semanas) si estaba cansada como no hay pan, estaba cansada y cansada seguía.
Y entonces ocurrió la magia.
"¿Y toda esa ansia-compulsiva de comer dónde está?", me pregunté.
"¿?"
"¿¿¿¿??????"
Si a mí me dices, un mes atrás, cuando quiero comer, que me quitas la comida, te muerdo. ¡Jajajajaja!
He bajado a comprar pan a una tienda de esas que abren las 24 horas. ¿Me seguís? Porque, claro, tenía el tremendo antojo de comer pan.
La duda es... "¿Todo eso, dónde está?"
"¿Ha dónde se ha ido toda esa necesidad imperiosa?"
No pude evitar pensar en los acohólicos.
"Cielos". Con angustia.
No se toman una copa porque lo de ellos es un millón de veces peor. Un trillón. Porque esa sustancia es nociva.
Y entonces, me puse a pensar:
-¿Qué me compensa más?
¿Me compensa olvidarme para siempre de esa sensación de ataque ansioso -tengo que comer porque me siento mal- o me compensa comer pan? Y aquí, internautas, a los tres días, me asaltó una nueva duda:
"¿Cómo volver al pan?"
Sí, porque, veréis, no voy a pasar 40 años sin comer pan... es obvio.
Y a eso le doy vueltas, ahora.
Dos kilos menos en la báscula.
(Miento,... son tres)
No es que se note para los demás, yo sí me lo noto.
Pero, sobre todo... es la calma.
No es el pan, es que ya no tengo ni el ansia ni el estrés de comer.
Lo que no deja de sorprenderme.
Le pregunté a mi compi al que admiro:
-¿El pan crea adicción?
-Es la harina.
-Ya pero... el ser humano come harina desde tiempos inmemoriales ¿cómo un alimento natural puede crear adicción?
-Porque está refinada.
Pensé en el azucar.
Y una imagen de polvo blanco me vino a la Mente, pero la quise apartar.
"No te pases, Coso, no es tan heavy...."
Ya sabéis por qué.
Ahora ya sé cómo volver a comer pan. En primer lugar, voy a comprarme el que me dijo mi compañero con semillas de Lino. En segundo, compro "panes individuales", como bolitas de los restaurantes, panecillos, etc.
Vamos a ver si consigo comerme 1... o 2 al día, de los pequeños... sin que me de un patatús.
Porque, está claro, se puede comer sin pan. Yo, en Japón, comía sin pan. Y no lo eché de menos ni me pasó nada....
Es que lo que me tiene alucinada es que puedo "comer sin nada de pan" y no pasa nada, pero si hay pan entonces, ¡cielos santo! ¡más pan, más pan, nunca es bastante! como si estuviéramos en la guerra...
Los humanos somos muy raros...
Al hilo de esto, el "cerdito rosa" de la cocina, dio un salto mortal desde la pared para quedarse, ¡jajajaja! de un modo raro, señalando la nevera.
-¿Qué? -le pregunté-, ¿qué te pasa ahora? ¡Si he perdido tres kilos! ¿Qué quieres?
En serio, mi casa es la librería de Interestellar.
-???
Miré la nevera, presté atención. Entre la nevera y el cerdo había una sartén.
-??? ¿Cómo has esquivado la sartén? -le pregunté al cerdo-ventosa.
El cerdito rosa, allí, señalándo.
-Es físicamente imposible que hayas... esto no tiene sentido. ¡¿Cómo has llegado hasta allí con la fuerza de la gravedad, en curva???!! ¡¡¡Sin impulso!!! ¡Puñetero cerdito, cómo has esquivado la sartén!
Y el cerdito, claro, en silencio.
A mi compañero de trabajo le dio un ataque de risa.
-¡No sé por qué miraba la nevera! ¡Ya como sano!
Y mi compañero dijo:
-No es la nevera... señala la sartén. ¿Has comido fritos?
Qué cosas, había hecho unas patatas porque tenía antojo de patatas pero... cuando las fui a hacer, ese día, elegí hacerlas cocidas porque me apetecían más de esa manera. El día anterior sí comí fritos.
-Te está diciendo que no comas fritos -añadió mi compañero.
Ains. Le voy a dejar una libreta con letras debajo, os lo prometo, para que cuando salte me diga al menos por qué lo hace. ¡Jajajajaj! Como esa vez que me dije: "No estudio, me quedo viendo la tele" y sonó CATAPUM (no sabéis el susto) y veo, jajajajaj... veo rebotar el cerdo por el pasillo...
¡JAJAJAJAJAJAJA!
Ojiplática.
¡Por el pasillo!
boing-boing-boing...
-AaAAAAAAAHHHH!!! ¡¡Vale, ya estudio, ya estudio!!,...
En fin.
No puede rebotar, internautas, en curva, es que no tiene el menor sentido... Tuvo que caer en la encimera, rebotar en ángulo de 90 grados justo en la esquina de la encimera y tomar, jajajajaj, rumbo al pasillo, jajajajaja...
La segunda cosa que me llamó la atención es la retórica de la gente y los enfrentamientos, pero hablando de eso con mi compañero de curro (es como cuando intento dirigir el tráfico) me dijo:
-It´s not your business.
Lo que me lo dejó claro-meridiano. A ver, con lo fácil que es hacer una cremallera, no saltarte el ceda, ser amable, al conjunto, llegamos todos antes, en lugar de la confrontación y sus consecuencias y todo eso. Pero nada. Mi compañero, al que pregunté sobre esto, me dijo:
-Hazlo con el ejemplo. Si lo haces, con el tiempo, la gente aprende.
Es decir, no se trata de increpar a uno en el metro: "'¡eh, tú, no ves que estás en el reservado y tienes delante un señor octogenario con muletas!"
Se trata de levantarte tú y ceder tú tu asiento. Lo que haga el otro, es asunto del otro. Pero me consta que si tu te levantas, el que va a tu lado, luego sujeta una puerta, y etc. etc.
Como esa era otra de las dudas de la semana, mi Yo Interior señaló que el camino es correcto.
Mi compi me la había resuelto. En lugar de:
"¿En qué planeta una frase que inicia por "son ustedes idiotas y yo no" genera un buen clima?" Es retórica básica.
Pero en lugar de explicárselo... mi compi me dijo que yo me mantuviera neutral, que no generase conflictos, que contestara cuando me preguntaran si eso era positivo y ya está. Lo cuál me hace sufrir menos que tener que explicarles por qué si te das en un pie, te duele.
En serio, la retórica es fundamental.
"Hola, que sepas que yo siempre te defiendo, ¿me prestas tú...?"
Mal. Mal. ¿De quién? ¿Por qué?
"Es que los demás no hacéis nada"
Mal. Mal. Fatal.
"Es que solo yo trabajo bien" o su variante "solo yo trabajo".
Uff. ¿Qué esperas que te contesten, bella flor?? En serio, me interesa saberlo.
💃
💃💃
Me estoy acordando del Golf del otro día y como convirtieron algo que NO era mi problema en mi PROBLEMA. Que enfado tenía ese día y llegué a trabajar con un tirón en un pie. ¿De verdad os cuesta tanto anticipar que si un golf no tiene espacio para incorporarse y se va a tragar un muro... primero, el que va con Yo Tengo preferencia, debe facilitar su acceso y segundo, el Golf no debe dar un volantazo a la izquierda a 50 por hora en carril central de 100. Fijaos que, si me apuras, el problema no es el Golf. El problema es el que iba por el derecho en plan "ya se apañará". Conductor mío, tiene un muro delante. Un muro. En serio, ¿en tu Mente qué crees que va a pasar cuando el Golf llegue al muro? Explícamelo, porque su ángulo de entrada y tu recorrido trazan un perfecto triángulo isósceles hacia un punto de colisión. Si yo lo vi, cien metros antes de la incorporación, ¿por qué vosotros no?
?????
-¿Lo ves? -me enfade-, ahora sí es mi problema.
Ahora que esos dos de ese carril sean idiotas, se convierte en la necesidad de que yo les tenga que solucionar el problema.
El de detrás de mí tuvo que esquivarme. Que menos mal que los de mi carril sí íbamos atentos, mientras yo pitaba al del GOLF con un cabreo enorme... y reducía para no darle. Que luego me dije a mi misma: "Mira lo que le ha pasado a él y de dónde viene..." y eso me calmó. Este punto es importante, también. Si yo trato de no comerme un muro y al salir casi me como al coche que no me ha facilitado nada la entrada, bueno, pues quizás no me doy cuenta de que pasarme al central donde vienen coches a ciento y pico, yendo a 50 porque he frenado para no chocar con el de delante, no es buena idea.
Suerte que Coso me había avisado.
(ve despacio, es importante hoy que vayas despacio. Muy despacio)
Ir tan pendiente de todo el mundo resulta muy estresante.
También os digo que así como yo les había salvado a ellos, el de atrás me había salvado a mí. ¿Veis la dependencia? Dos vehículos que circulaban más raudos que yo, se desviaron al izquierdo con la flexibilidad de un pájaro. No frenaron, eligieron cambiar de carril.
Ahora que lo pienso, yo no esquivo. Me cuesta horrores cambiar de carril. Eso es algo que podría practicar pero mi premisa (cada cambio de carril multiplica exponencialmente las posibilidades de colisión) me hace planificar mucho y cambiar poco. De ahí, quizás, que me sorprenda tanto el cortoplazismo de la gente.
El caso es que la respuesta de mi compañero: No son tus asuntos me facilita mucho la labor.
Ni les enseñes, ni conduzcas agresiva. No cambies tu retórica, pero no ignores lo que está pasando.
Permanece neutral, con el tiempo, tu comportamiento les enseñará otro camino.
Creo que es algo muy correcto.
Además, la gente tarda (en general) menos que yo en recuperarse.
Vi un camión meterse en un carril central cuando había un coche "en medio" (el coche estaba mediada la caja del camión, es decir que iban en paralelo). Y se echó sin más. Vi al coche esquivarlo. Y seguir.
Yo, han pasado, 18 meses, sigo con la imagen en la cabeza. Y digo 18 meses por no decir tres años y medio, o cuatro, o cinco...
Por eso os digo, que las cosas no tienen tanta profundidad.
Son más leves, más ligeras.
=) ¡Así que, ligerísimo viernes os deseo! Meticulosamente planificado y ordenado en cajas, por supuesto. Con etiquetas.




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