De manos y pianos...
Esta mañana cuando hablaba con el compañero de trabajo me fijé en cómo escribe en su ordenador.
Y pensé:
("¿Tendrá el curso de mecanografía? Hum... no. Mira, sigue buscando las teclas con la vista. Aunque, bien pensado, va bastante deprisa. A ver... ¿escribe con todos los dedos? Mmm... no. O sí. Sí que los usa. Aunque... no sabría decirlo. En fin, ¿por qué sigo especulando? Podría preguntárselo y salir de dudas.")
-¿Tienes máquina?
Me mira.
-Sí.
Yo también tengo máquina. Mecanografía. A tal velocidad que me salía de las tablas, hice tres cursos en un solo año y me dijeron: "Hala, bonita, toma, el diploma de tercero... te sales de las tablas de medir. Ya puedes irte".
Ladeé la cabeza, pensativa.
Quiero que veáis una cosa de Instagram antes de seguir con la entrada. Pero no sé si la podéis ver porque solo me deja colgar el enlace al reel:
En ese vídeo, la mano izquierda, marca. Fijaros en su derecha.
😀
Aparte de estar enamorada del vídeo... quiero que os fijéis "muy mucho" en el tempo de la derecha. Llega a todo... y le sobra, y juega y marca. La izquierda hace, marca, señala, igual que yo cuando quiero hacer algo, actúo.
Pero la otra está jugando.
😊Y la maestría se ve en que llega a todo. Es como cuando practicas un deporte... y llevas tanto practicando que tienes esos "tiempos". Me chifla.
Bien.
Con la cabeza ladeada observo sus gestos (algo que me llama la atención) en su manera de teclear.
(Parece que elige...)
😶
A ver, a ver...
Observo atentamente.
"¿Por qué, si tiene máquina, da la sensación de que elige?"
¿¿??
"No, no... no es que elija las letras" Si tiene máquina es innecesario. Es que elige el tablero.
🧐😅
Ceño fruncido.
(¿Piano...? pienso...)
Estoy tratando de entender lo que estoy viendo. Cuando miras, ves cosas.
No. No es piano. El pianista no elige. Eso no es piano, está considerando.
"¿Cómo puede estar considerando sobre un tablero cerrado?"
Tú no eliges una R, la R está antes de que la elijas. ¿Por qué, entonces, parece elegir????
(¿Será que no tiene máquina?...)
(Pero ... ahora no está mirando la pantalla y escribe)
🤔
¿Será una máquina intermedia?
😶🤣 (¿Qué puñetas es "máquina intermedia"?)
Total, que no lo sé.
Llegados a este punto, conviene señalar un detalle que había llamado mi atención tiempo atrás: la forma en que desenredaba los cables. Porque los cables se enroscan, se anudan y se confabulan entre sí con una voluntad propia que roza la malicia. Son un auténtico peñazo.
Mientras yo intentaba separar aquel amasijo de tecnología portátil, protestaba en silencio contra el Universo. ¿Cómo era posible que la supuesta evolución humana consistiera en acumular una cantidad cada vez mayor de pequeños artefactos para hacer algo tan sencillo como trabajar con un ordenador? Me lo venden como progreso cuando, años atrás, necesitaba bastante menos aparatos.
Y mientras libraba aquella batalla diaria contra nudos imposibles y conectores imprescindibles de puertos, sostenía una conversación imaginaria con el mundo. Le explicaba que todo aquello era una trampa; una forma de consumismo disfrazada de progreso. Le decía que me gustaría ver ese futuro en el que progreso tecnológico signifique realmente simplificación. No añadir capas y capas de accesorios, adaptadores y dependencias, que hay que comprar por separado.
Eso hacía cada mañana mientras montaba el ordenador en la oficina.
Hasta que me fijé en que él sacaba los cables enrollados y lentamente 😶😊 los desliaba. Un lío realmente gordo, como los líos de mis cables. Pero en vez de protestar mentalmente, movía la mano... aquí, allá, ahora por allá, ahora para el otro lado
😶🤔
(No parece enfadarse...)
(... ahora deslía esto y luego aquello y luego lo de más allá, y entonces vuelve a desliarlo con toda la calma del mundo.)
😶😊
(Bueno, pues si a él se le lían los cables y los deslía con toda la paciencia a lo mejor es que hay que hacerlo así)
Y, desde entonces, imitándole, yo deslío los cables como el señor de antes toca el piano.
Holgadamente.
Fin 😊




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