Escribir...
Voy a hablaros de indicios.
Así que esta entrada va a ser larga y tediosa, ¡jajajaja!
Y de confusiones.
Hace dos días llegué a mi trabajo y mi compañera dio un brinco al verme.
-¿Hoy te toca a ti?
(indicio: el cambio le molesta)
Ladeé la cabeza, y dije:
-¡Creo que sí! ¡Pero con tanto cambio! ¡Bueno, yo creo que sí... !
(no crees, lo sabes)
-No, hoy no te toca a ti -responde mi compañera.
-Bueno, abro aquí el ordenador y si no me cambio...
-Lo voy a buscar...
Dejo que lo busque y voy abriendo todas las cosas. Una vez hecho todo, y mientras ella decía "pues efectivamente, te toca a ti... es que yo tengo otra planificación..."
Y yo digo estupideces en alta voz, innecesarias, ya por fin con todo abierto, me dice:
-Te he hecho los informes.
Es normal que los seres humanos no me entiendan.
Mi cara es de confusión + falsedad.
¿Qué informes?
Todos los días, todos los siglos, todas las veces, el informe de mañana se rellena por la mañana y el de tarde, por la tarde. O aquí adolecemos un problema de comunicación, o de verdad, yo soy de Saturno.
Y como tengo la autoestima por los suelos, no soy capaz de contestar.
-¿Los informes?
Cuando no sé bien por donde salir, llevo la situación al absurdo.
-Sí, he hecho los informes. Mira, te los he hecho...
Mientras mi Yo Interior está confuso mi Yo Exterior, le ordena que se calle y le siga la corriente. Puede haber nuevos informes.
-¿Qué informes?
-¡Pues cuáles van a ser! El de la tarde...
Bien, vamos a ver si descubrimos de qué trata esta conversación.
-¿Has hecho el informe de adherencias?
(Es imposible hacerlo, porque corresponde al turno de tarde)
-¡No! ¡Ese no se puede!
Una persona asertiva habría dicho:
-¿Qué informes me has hecho?
(te he dejado; te he hecho; te he...)
-Bueno, es que los he dejado preparados.
(Siempre están preparados. Cuando yo estoy de mañana, preparo la plantilla de la tarde. Son dos informes, es la costumbre...)
-Mira, te los he dejado, ¿ves?
(Indicio: ¿quién esperaba la compañera que llevara hoy tus funciones?)
(Pepita)
(¿Qué habría pasado de no ir tú?)
"Aaaaaaaaaahhh"
Me giro hacia mi compañera y le agradezco muchísimo que la plantilla que está preparada todos los días, esté preparada.
No entiendo esta interacción social.
Me siento y mi compañera critica a otros por salir al descanso. Esto es una cosa que jamás lograré superar.
Mi Yo Interior me pregunta: ¿Por qué no le dices la verdad?
"Da trabajo".
En serio, da trabajo. Me es más fácil asentir y se amable y poner una sonrisa idiota (que los demás también notan que no es muy real) que contestar lo siguiente:
-¿Me podéis explicar que manía tenéis en coartar el deber legal de descansar en una jornada de 8 horas más 2 de camino? Es decir... si tú eres capaz de trabajar desde las 08:00 (u antes) hasta las 15:30 horas como un controlador aéreo y sin ir al baño, es que no estás trabajando. Porque ya te digo yo que 8 horas de máxima concentración requieren una pausa.
Es decir, que es un tema de ritmos. Yo he tenido días donde digo: "mira, estoy bien, no descanso porque estoy bastante relajada" y he tenido otros que he dicho: "Chicos, mirad, tengo que salir, no puedo más, porque lo siguiente es un desmayo".
Pero a esto se añade algo más sencillo: Legal y obligatoriamente, debes hacer un descanso.
Los controladores aéreos tienen descansos. Los cirujanos deben descansar.
¿En qué planeta el no descansar os es indicio de sacrificio?
Eso, por un lado.
Por otro, y lo más importante: ¿A ti qué más te da que alguien que NO está en tu función descanse?
Porque a mí, en ese despacho, lo que haga el que está dos plantas más abajo no me afecta para nada.
-Es que se ha ido a desayunar y a comer...
"Claro" pienso, "porque su jornada tiene desayuno y comida"
Tendrá que desayunar y comer.
Le pido a mi Yo Interior que capeé la situación como sea posible. Partiendo de yo no quiero herir ni molestar a mi compañera, lo que me lleva a ocultarme. Una vez más.
Fuera del trabajo consulto esta situación y alguien me comenta: "Quiere que veas que ella no sale y los demás, sí".
Eso tampoco va a cambiar para nada su situación.
La mitad de las interacciones me sobran.
¿Cómo habría sido la interacción para mí más correcta?:
-¡Hola! ¿Qué tal? ¿Cómo ha ido la mañana?
-¡¡Uf, Eva, qué te voy a contar!! Mira, nos ha pasado esto...
-Ah, ya veo.
-Oye, ¿te toca a ti hoy? ¿No era a ....?
-Sí, sí era, pero hubo cambios. ¡Aquí no paramos de cambiar cosas!
-¡Ya! jajajaja (risa cómplice). Bueno, te he dejado preparada la hoja de abandonos de la tarde y la plantilla para los apoyos, ¿vale?
-¡¡Ah!! Genial!! Muchas gracias. Vi que habíais hecho un cambio... y que ahora está formulada. He seguido el ejemplo y metí las fórmulas a las casillas que faltaban. ¡Es un buen cambio, ahorra trabajo!
-Genial... bueno, voy a descansar en cuento estés lista que... ¡no he salido! ¡Y menudo día!
-Imagino cómo debes estar... a mí me pasa, prefiero esperar al relevo como has hecho tú. ¡Venga, vete, que tengo todo abierto ya!
😀🤔
Esa interacción es... diáfana.
No hemos tocado lo que hacen o no hacen los demás, no se le ha dado importancia a la hoja como favor personal, se ha comentado un evento de la mañana que afecta al devenir de la tarde y hay buen ambiente.
Y ahora me diréis: "Ya, Nelly, y llueven piruletas y las nubes son de algodón"
😂🤣
Yo no dije que el mundo sea como yo digo que sea, yo solo estoy hablando de los indicios. Y de las dificultades que me encuentro. También cabe destacar que esa compañera en particular es muy trabajadora y posee grandes cualidades y asertividad. Además de sabiduría.
Vamos con el número dos.
Por cierto, al siguiente que me hable de un descanso, le voy a decir lo que pienso. Sé que va a pensar: "esta no se entera de nada,..." o no le va a gustar mi punto de vista pero es que por mí como si descansa noventa veces. Eso no me afecta. Me afectaría si trabajara en Equipo pero yo no trabajo en Equipo. Yo tengo un cúmulo montañoso de tareas y juego contra mi misma, a intentar hacer las máximas posibles, la única diferencia es: "Si yo puedo quito tres mil tareas, si me empezáis a marear con tonterías quito cien y vosotros tendréis para quitar más".
Si hago todas las que puedo, gano. Si me vuelven loca y no me dejan trabajar, hago menos y gano también.
No pierdo nunca. Qué maravilla.
Indicio número dos.
Entro en una rotonda por el carril del medio (segunda salida, dos carriles, los del interior salen al izquierdo de la calle, los del central salen al derecho de la calle. Existe otro que se usa de aparcamiento, por lo que no conviene ir por el carril exterior de la rotonda. Dicho carril es usado por los que se desvían en la primera salida...)
Veo un bus.
Veo el interior colapsado.
(Interior colapsado... el coche del interior va a cortar el del medio).
Freno. Justamente.
"Vale, vale, ok..." pienso, "vale, ese me va a cortar a mí. Déjalo pasar. Colapsas la rotonda pero nos vemos todos"
El coche sale, me corta y toma el izquierdo de la salida. Y ahora me toca a mí. Llevo un buen rato con el intermitente y cuando voy a girar...
... Veo un señor cabreado.
Pero no lo está, realmente. Está parado con el coche y te mira mal porque él va por el izquierdo.
Pero su izquierdo termina en un aparcamiento. ¡Jajajajaja! No puede salir, necesita el central y lo que es peor... él tiene preferencia.
Es la Ley.
Salir del intermedio es incorrecto, aunque tan usado en la costumbre en ese tramo de vía que nadie hace otra cosa. Interior a izquierdo de la salida. Central a Derecho de la salida. Exterior a carril más derecho no posible por colapso indebido de vehículos y bus (aparcamiento).
Luego yo sé algo. Si necesita seguir girando es que no suele usar esa rotonda. Nadie usa el exterior para dar toda la vuelta (tres mil cuarenta y ocho viajes lo avalan....)
Miro al señor totalmente neutra e incluso con expresión de nada me molesta, agradezco que estés parado.
Salgo al carril que me toca.
"Menos mal que él te ha visto" le digo a mi Yo Interior. "¿Te has fijado en lo enfadado que estaba?"
(No estaba enfadado)
"Ya."
(Estaba mostrando que estaba enfadado. Pero no enfadado)
"Sí, vale, la ley es suya" respondo mentalmente a mi Yo Interior, "pero yo sé una cosa... No utiliza esta vía a diario. Porque, de hacerlo, no habría ido por el exterior... de todos modos, me ha visto y ha actuado bien. Ha estado al conjunto".
A mí, eso, me anima. El conjunto.
Lo que se llama "la cremallera". Yo salgo, tú sales, él sale...
"¿Qué más ves?" le pregunto a Coso.
(Hay un obstáculo grave antes de la salida de la 607) (Carril derecho)
😶
Circulo. Kilómetros. Muchos.
Y me echo al derecho en cuanto puedo (ya por autovía)
(((cuando te los encuentres vas a tener que cambiar))) ((estate atenta))
-Ahm... -pienso-, yo no veo ningún obstáculo
Pero lo siento. Lo siento como una certeza.
La vaguada estaba despejada. Muy despejada. Hablamos de tres kilómetros de suave bajada con tres carriles. Yo he abandonado el central porque la gente va muy deprisa. Empiezo a subir de nuevo y tengo una curva y un cambio de rasante, la carretera es como una serpiente. No se ve lo que hay más allá de la curva con cambio de rasante... porque está muy lejos.
((((grave obstáculo en el derecho))))
Mirad, es imposible saber cosas... que no se ven. Pero voy a tener que replantearme la palabra imposible.
Tomo la curva, por debajo de un puente, empieza la bajada, le digo a mi Yo Interior "te has confundido" y veo los tres carriles completamente colapsados, en especial el derecho. Autovía de cien, la gente va a ciento treinta, el derecho está completamente detenido. Camiones y otros vehículos frenan bruscamente en el central.
"¡Warnigns!"
Pongo los warnings.
Es viernes.
😶 ¿Qué pasa aquí?
Freno hasta cero de velocidad.
Cientos de vehículos. En el central reducen detrás, el que va detrás de mí me ve, frena, pone los warnings, advierte al resto.
Y es aquí donde empieza la movida.
La carretera que tomo yo está completamente colapsada. Solo tiene un carril pero hay coches casi en paralelo. Uno de ellos es una ambulancia. Luces apagadas. No es esa.
El de la ambulancia no se mueve, lo que deja un hueco delante de él. Miro al conductor. Está ensimismado mirando hacia delante. Sus luces están apagadas. No es él. Le hago un gesto con la mano y tomo la salida. ¿El accidente será en el carril de salida y entrada de la 607?
Se oyen pitos.
Miro atrás, es normal. Los coches quieren (queremos) salir y entrar pero hay tal caos que frenan todos los carriles. En cuanto dejo hueco, se cuela otro. A mí me da igual pero el de atrás igual tiene que ir a trabajar también y ser la más amable del mundo no es justo para él. Quiero decir que no se me cuela solo a mí. No obstante, la educación es la educación...
Tardo 13 minutos en recorrer un tramo de seis segundos. Entonces, se oye un helicóptero.
"Normal", pienso.
Y entonces me pasa algo que me pasa cuando ocurren estas cosas y me cabreo.
Me pierdo.
Diréis, ¿qué? Veréis, no reconozco la carretera sin la velocidad. Nunca he estado detenida, de pie, parada, en el kilómetro tal de la M40. Reconozco el camino en movimiento.
Así que miro la vía tremendamente "larga" y pienso: "Dios mío, ¿estoy donde debo estar?"
Semejante desorientación a mí me desquicia. No sé cómo explicaros esto. Una vez un ciego recuperó la vista y le enseñaron una manzana. La doctora le dijo: "tiene que aprender un lenguaje diferente... porque si le dejo tocarla, sabrá que es una manzana, el problema es que sin tocarla no tiene ni idea". Bien, yo conozco la carretera por las velocidades y lo que se siente al atravesar la inclinación de cada tramo, a cierta velocidad.
La carretera "parada" es otra cosa diferente. Miro el cartel azul de salida. Miro la vía.
"Dios mío, esto es larguísimo... ¿y si me he pasado ya la salida? No puede ser. ¡NO hay salida! No, no, tranquila.. la bifurcación está delante... seguro. Sí, tiene que estar"
Es como si te expanden o contraen el espacio. El mismo espacio.
El helicóptero venga a sobrevolarnos. El accidente no es en mi salida. El accidente está a más kilómetros y el atasco ya llega a Madrid ciudad.
-¡Uffff!!!!
Me incorporo a la 607 y "mil coches" van por el central a 80.
👹 (Yo) "Me lo tienen que explicar".
¡¡¡¡¡¡Arrrgh!!!!!
Concretamente uno va haciendo S en el carril central. A ese lo rebaso a velocidad máxima porque casi da al del izquierdo, y luego metio rueda en el derecho. "¿Qué estás haciendo?"
Se les nota cuando dejan de mirar el móvil, se les nota cuando van distraídos. Lo repetiré una vez más: el conjunto. La vía se siente en su conjunto. Es un fluir.
Puñetas.
Llego al trabajo con un estrés del 130%
Y la gente conduce a diario.. ¡uy, el fantasma ha abierto el grifo del baño!
¡Ah, claro, es que es tarde!
Qué majo es... Siempre avisándome de las cosas. No para de dejarme indicios.
¡Buen finde!!
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