En el casi me da un patatús y decido renacer de mis cenizas...
Voy a contaros una anécdota para que no os pase a vosotros....
Resulta que, después de cierta prueba, decidí ir al gimnasio... a entrenar.
Resulta que me hice 54 minutos de elíptica... que los de la lado me miraban como si fuera yo campeona de elíptica, porque subía, bajaba, aceleraba, desaceleraba, etc. Todo con música.
Resulta que al acabar... me hice 30 minutos de entrenamiento en peso (máquinas) y luego, por qué no, me metí en remo,... otros 30 minutos.
😀 Feliz cual perdiz... y estando sin entrenar en gimnasio cerca de once años.
Salí... llovía.
Me fui a casa, me duché en casa... con el pelo mojado (helada) me dio por comer.
Y me dio un tremendo corte de digestión.
💀
Y esto, queridos internautas, es un ejemplo de lo que NO se debe hacer.
Por lo visto, los atracones son .... igualmente asimilables a comida que a deporte. A estudios que a ejercicios.
Lo que un amigo me dijo:
-No se puede ser tan impulsivo.
Que es lo que el actor me dijo, pero con otras palabras y mientras yo me ponía roja y me miraba la punta de las zapatillas en aquel vagón de tren.
Lo que sé que a vosotros os parecerá nuevo (jajajajaja, igual no) pero para mí es un matiz, cariz, viso, aspecto, importante.
🤔
A ver, que nos pasa a todos.
Pero... ¿qué tal si hago una ventana del 80% en todo y procuro mantenerme ahí?
Evitando cosas como... "no, si puedo darme un atracón de 9 temas en un día y cosas semejantes?
Ya sé que, de manera natural, evito las series. No soporto quedarme con la intriga y me niego a pasar 48 horas seguidas pegada a un televisor. Quizás, mi subconsciente que lo sabe, me hace no empezar ninguna (salvo Shogun, que ya me la sabía... Loki, porque a eso no te enganchas de manera incómoda, y dos o tres así). Pero, por ejemplo, no soporté Dark. Ni remotamente.
Tuve que ver el final para luego decidir verla... un poco por encima.
¿Y si todo es el mismo mecanismo?
Me diréis, ¡ah, pues ahora que lo sabes, practica!
mmmmmmmh.
¿Qué tal si usamos lo del 80%?
Me explico: si X es el 100 y decides darte un atracón del cien... bájalo al 80. X menos 20 = tu objetivo real.
Así, sin más, un 20% menos.
Y, sobre eso, dialogamos. Que haces un 40%, genial. Que haces un 60% estupendo.
Pero, por favor, no pases once años sin ir a un gimnasio para meterte de repente dos horas de ejercicio intenso. Que tu cuerpo las hace, ¡claro!
El problema no es el durante, el problema es el después.
Y pasa con todo. Delante del león corres, delante del equipo contrario, luchas. Yo era alero, ¿recordáis? Sube y baja, defiende y ataca, el más versátil del equipo de baloncesto.
Solo que tenía un equipo muy cohesionado con una capitana que era líder del grupo de amigas sin haberlo pedido (que es lo más gracioso, nadie entendía por qué la seguíamos a ella).
En fin, es solo una reflexión. Bajar el baremo.
¡Por vuestro bien!
XD
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



0 comentarios:
Publicar un comentario