En el que me enamoro y pasan más cosas.
-Me he enamorado.
-¿Ah sí?
-De ti -le digo al compañero-, ¡otra vez!
-¡No! - el compañero se ríe-, ¡no!
-¡Sí! ¡Otra vez! ¡¡Dieciocho años!!
(dos menos, realmente)
-¡¡Dieciocho años así!! -protesto-. Y ahora, dime, ¿cómo sabías lo de los Chetos?
El compañero se ríe. Mucho. Muchísimo.
Verlo reír me hace feliz. Muy feliz.
-¡Ayer tenía que caminar 6 kilómetros porque tenía el corazón a doscientos mil! ¡Cinco entradas del blog escribí y borré!
(compasión+sonrisa+verdadera preocupación)
😶 ((Lo entiende)) pienso al ver su rostro, (¿pero cómo puede entenderme tanto?)
-Podías contármelo todo... y así me desenamoro. No sé, todos los misterios... Ya sabes, de Budismo, la vida, el Universo.
El compañero canta y se lleva una mano al corazón, pom pom.
-¿Cómo sabías lo de los Chetos?
Se ríe. Escena retrospectiva: una compañera empieza a hablar de manera random conmigo y con el compañero. El compañero la saluda al modo francés, tomándola de la mano. La interacción imprevista, que a mí me pone nerviosa, a él no. Mantiene la escena, me fijo en su rostro, no trasluce nada..
Es como cuando fui a ver aquella obra de teatro y salió Emilio Gutiérrez Caba. Y pensé: "Ah, vamos a ver a Emilio, detrás del doctor Van Helsing..." y allí no había Emilio, había EmilioHelsing. No era Emilio interpretando a un personaje, había hecho que el personaje se transformara en él.
Misterios, misterios.
"¿Dónde está Emilio?" Mi Yo Interior ve cosas. Ve muchas cosas. Y este no era "un actor" haciendo de... No, él lo hacía de otro modo. No había Emilio.
-¡Sí! ¡Es justo lo que necesito! -me mira sonriente-, ¡justo eso! ¡Que cantes, que seas actor! ¡Que no presumas de tus logros y que sigas siendo misterioso!
El compañero se ríe más.
-¿Te importa... no sé... presumir de que tienes un cochazo o algo? ¿No puedes ser como el resto de los humanos que va por ahí contándote todos sus logros... dónde está tu ego? ¡Me vas a volver loca!
😅🤖
Volvamos a la escena retrospectiva: hablan de algo que me parece curioso. Y la historia termina con que si no he visto el "momento Chetos" dice el compañero deslizando la mano por la superficie blanca de la mesa. Suave-mesa-blanca-lisa. Con chetos naranjas.
Llego a casa, hago cosas, sigo preguntándome dónde cómo durante la interacción. No consigo ver nada. Me digo a mi misma que las cosas no son tan profundas, simplemente "no ves" a los actores y ya está. Tampoco tiene tanto misterio. Abro Instagram, paso un par de reels y sale una chica hecha un desastre con la camiseta llena de manchas de chetos y una enorme bolsa de chetos y pone: "Yo cuando digo que voy a llegar a casa y hacer muchas cosas..."
🤣🤣🤣
El Reel llega a mis amigos y también me lo han mandado a mí. Es que es clavado. El pelo, las pintas de destrozada....
(momento cheetos)
-Bien, ¿cómo lo sabías? -pregunto.
-¡¡Ungato!! -canta el compañero.
🤣🤖
Nada, no hay manera.
Canta, baila, sonríe, hace magia. Me mira, sonríe más. Más magia. Taichí. Misterios.
🤨
Alguno o alguna, dirá: "Ah, Nelly, ¿y no quieres ir a tomar un café con él fuera del trabajo?". ☕🙂 ¿Os acordáis del libro del señor Mori? Mi compi es como el editor de Julia Roberts a la protagonista de La boda de mi mejor amigo... es el Ruppert Everet de mi vida.
-¿Por qué? -me pregunta el compañero.
-Pues... ¡pues porque adora a Chesterton en todo menos en lo de la fidelidad!
(Yo a Mi Yo Interior: "¡no creo que entienda eso!")
No, no quiero estar con el actor. Es maravilloso, como mi compañero, pero... volvemos a lo de siempre. Faltan cosas.
En fin, que es más un profesor, supongo. Me encantaría que fuera más amigo mío.
Salto temático: día de compras.
Ayer fui a una tienda de "perfumería". Es que, en Japón, la marca Shisheido estaba por todas partes.
NO me gusta ir de compras, enseguida vais a ver el porqué.
Entro en la perfumería.
(****)
Mi Yo Interior pregunta que por qué no saludo adecuadamente al entrar en un lugar espacioso.
-Buenos días -digo, (hay que fastidiarse...)
La gene mira y sigue a lo suyo. Bien. Intento llegar a un estante con pintalabios color verano. No sé en qué momento abandoné los rosas por colores muy apagados... si lo mío es el brilli.
Resulta que los estantes están vacíos. Mentalmente, compara la tienda con la de Plenilunio.
"Pues no lo sé" respondo, "será que aquí están desabastecidos".
Una señora me bloquea el paso.
🤨 Doy la vuelta al stand... cual pez sin voluntad, la señora gira erráticamente y vuelve a bloquear.
A ver.
Os voy a demostrar algo que a mi me desquicia. Mi inclino sobre un stand, la señora se acerca. Me inclino sobre otro, la señora se me pone detrás.
Me levanto. No quiere el producto que hay allí... lo que pasa es que "en manada" nos volvemos idiotas. Yo sí sé lo que vengo a buscar, y ahora mismo, es que ella deje de obstaculizarme. Me voy a un pasillo vacío de la tienda.
Oigo a las dependientas quejándose de la falta de colocación y la ausencia de X productos. Una habla con otra de un compañero, otra habla con una de unos precios, las cajas se van a mover, no molestan, el pasillo está despejado, me aparto y listo.
Elijo la crema que quiero comprar pero a Yuka no le gusta (*yuka: aplicación de "huye de productos malos") Y tras tres cuartos de hora, elijo dos cremas que parecen buenas.
Encuentro el stad de los pintalabios... ¡dos euros! ¡Qué maravilla!
-Este tiene brilli... y este es rosa... ¡por dos euros! ¡Qué bien!
Me levanto, me pongo en la cola guardando una distancia correcta y espaciosa y es entonces, en un espejo, cuando veo el cartel que decidí que no había en la tienda. Porque la recorrí entera.
Shiseido.
Será posible. ¡Será posible!
Está en la zona de mayor seguridad. Estiro el cuello y la que tengo detrás lo estira también. Los de delante también... bueno, qué pasa, ¿¡no tenéis otra cosa en la que meteros?!
Me estresa comprar.
Ahora tengo un dilema: la cola es larga y la gente está un poco molesta en ella. Yo no puedo abandonarla. Así que... qué más da. Ya vendré otro día a preguntar.
(*****)
"¿Y qué quieres que haga?"
Ah, se me ha ocurrido una idea.
Me acerco al mostrador, cuando ya los clientes habían salido de la zona de pago, vuelven.
-¿Y mi descuento?
🤣 (pienso en la dependienta)
Ya se han ido, vuelven, empujan a todos hacia atrás, "¿y mi descuento?" Su descuento habría sido hace cinco minutos, en lugar de estar distraída con la amiga y las pestañas postizas.
Es el momento medusa. Voy a empezar a llamarlo así, flotamos en el mar de la distracción.
Que no está mal, ¿eh? Implica relajación. A mí no me vendría mal un poco de eso.
-No tiene descuento el producto -responde amablemente la comercial.
-Pero, ¿y mi descuento?
🤣😂
"Espérate, que no se lo ha dicho en la Lengua de Garcilaso de la Vega... a ver si en la de Cervantes lo entiende..."
-No tiene -repite.
Bueno, por fin se marchan.
((La que tengo justo detrás en la cola se me ha pegado a la espalda. Me pone tan nerviosa que bajo el bolso al suelo. ))
La comercial pasa por la luz del lector los productos. Mi barra de labios no pita.
🤣🤨
"Ya empezamos".
-Qué raro.. no sé qué le pasa.
Yo sí. Yo sí lo sé.
"Coso, deja de dar por saco..."
Pitan las cremas, pita la barra rosa, pero la de brillar, no. La chica pasa todos los productos. Menos la barra que no la marca el sistema. No existe.
-A que se tiene que quedar aquí... -digo
(=👹😂 ¡es el producto a por el que venía! ¡No fastidies!)
-No sé, no lo entiendo, no lo coge -dice la comercial, tecleando datos pero abandona-, no sé.
La pasa repetidamente. La luz incide en ella. Pasa la otra dos veces a ver qué ocurre pero el fallo no se da.
(Yo a mi Yo Interior: "oye, ¿pasa algo con la barra rosa de brilli?"
(****** ****** )
(Yo a mi Yo Interior: "pues si tengo que renunciar a ella, renuncio, pero sí... la deseo mucho, era para el verano, ¿no quieres llevar los labios bonitos en verano?")
Lo que me ha dicho mi Yo Interior es (es para que te des cuenta de lo mucho que te importa esa barra)
-¡Por fin! -la máquina funciona- ¡menos mal! -dice la dependienta-, ¡caray! ¡Qué cosa más rara!
Sí, bueno, porque no vive conmigo. ¡Jajajaja!
-Oye, te has dejado el lápiz de labios -le digo.
-Ay, ni lo vi, jo, gracias -contesta.
-¿Te importa si dejo la compra aquí un instante? Quiero ver el stad de Shiseido.
-¡Pues claro!
Me muevo hacia él con la señora pegada detrás.
¡Pero será posible!
Una chica coloca cremas, con la alarma en la mano y las llaves. Me acerco. La señora pegada. En serio, vamos a tener un problema aquí.
-¡Disculpa!
-¿Sí?
-¿Cuál es la crema de Shiseido más barata que tenéis?
🤣😂😂😂
No estaba preparada para la simpatía de la dependienta: ¡Jajajaja! se ríe.
A ver, que lo he dicho en serio, pero claro... no me di cuenta de que es gracioso.
-Esta con ácido hialurónico por 49 euros.
(***********************)
Bien, en opinión de Coso traducida a lenguaje humano (consulta ingredientes, Eva, no es sano aunque te lo parezca, no uses químicos, la piel es sensible, no hablamos el mismo idioma)
Vamos, que a la piel le importa un comino si se llama "Shisheido" la marca. Que hablamos de químicos (orgánica-nautral/producido en laboratorio)
-¿Qué lleva esa crema?
La dependienta me lo dice. Mientras la señora que tengo detrás está tan cerca, que opto por darle mi espacio y rodeo yo otro stand. A ver si se me despega un poco.
-Lleva ácido hialurónico.
🤔
Reflexiono.
-Eso... eso es para alisar arrugas, ¿no?
-Eso es... es que la siguiente ya son 105 euros. (se ríe, me mira)
🤔
-Bueno... no, déjalo, si yo.. es que estuve en Japón (vamos a presumir de vida como los Humanos de los que te quejas, a ella no le importa el dato) y tenían Shiseido por todas partes, hasta en los hoteles como lo habitual (¡¡lo sé, es para que entienda que allí vale lo que unas palomitas de maíz, lo raro que es un mundo donde las cosas valen mucho o poco según la geografía... esa es la intención).... Allí está por todas partes, ¿sabes? Y me gustó la cosmética que tenían... Pero, bueno, déjalo, buscaba... una simple hidratante.
Al darme la vuelta tengo a la señora pegada a mi nariz. Si esto fuera una película de Gibli, sería la bruja...
-¿CUÁNTO VALE EL SERUM? -le oigo preguntar.
(¿Serum?)
Me paro.
🤣🤣
(Coso, si quieres que use Serum... bueno, mira, yo me voy... ¡jajajaj! Ya he tenido bastantes compras por hoy...)
-Te lo miro -dice la dependienta.
Me alejo de ellas y algo me dice que no es casualidad.
(serúm-serúm....)
Salgo de la tienda tras recoger la compra.
Me mira un señor, otro discute con dos amigos y el semáforo está en rojo. Hay ruido, caos, contaminación, gente apresurada.
No entiendo que a alguien le pueda gustar comprar.
Es un caos.
Saludos!!!




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