En el que describo momentos...

 Vamos a sobrevolar la memoria porque hoy me espera un día en casa con libros. Así que vamos a recordar un poquito momentos del viaje a Japón, y otros momentos con amigos... (es un rollo de entrada, así que probablemente queráis leer o ver alguna otra cosa...)

Japan.

Era un viaje de lujo en hoteles de lujo (no era el más caro que tenía El Corte Inglés pero sí el segundo más caro). Tengo que volver a ese país. Bueno, el caso es que vi a un camarero bajando la cabeza repetidamente ante un jefe que le regañaba. Fue algo "de pasada", no tiene importancia. O, no la tenía, hasta que el chico se dio la vuelta y de repente suspiró y mostró todo el desánimo y la tristeza por la bronca recibida.

Yo: 😶 ("Ahí va, ¡fíjate como ocultaba todas sus emociones a su jefe!")

Veréis, me da miedo viajar. En realidad, me da miedo todo. Pero Japón era mi sueño, desde bien niña, concretamente: Kyoto. Y, cuando te gusta el manga, pues... Lo idealizas. 

Viajar es como visitar otro planeta. Debería retomar la costumbre, que si el miedo te paraliza, al final tampoco vives. 

Seguimos el viaje y disfrutamos de los cerezos y observamos todos los carteles con normas y los policías con flechas por todas partes.

-¡¡Cielo Santo!! ¡¡Este país está lleno de Nellys!! -dijo un amigo-, ¡les encantan las normas! ¡Todo son normas! ¡Cada dos pasos, un policía con una norma!

😅😅

Si bueno, a ver, ¿qué problema hay con eso? 

En Kyoto le montaron un motín al guía turístico.

"No, no" pensé yo, "¿qué hacéis? ¡Es Japón! ¡No se montan broncas en Japón!"

Jubilado re-enganchado a trabajar, apenas habla castellano, alto, educado, cortés, trata de guíar/organizar un grupo de españoles (gritones, diferentes, etc) y se jubiló y regresó al trabajo porque, nos explica, muchos japoneses hacen eso...

El motivo de la bronca es que íbamos demasiado rápidos. Yo entré en el jardín del Templo Dorado, tras hablarnos del suelo de ruiseñor y todo eso... y entonces pasó otra cosa: la gente. Confluimos varias excursiones a la vez... 

Tengo un recuerdo de Barcelona con hordas de turistas en el que, enfadada, salimos a la calle. No cabían los turistas en las aceras y pensando eso enojada le dije a "Coso", "es que vamos a desbordar" y tal cual lo dije mentalmente, la gente bajó a las calles.

Los coches se pararon. Turistas en el asfalto, Vía cortada.

Miré a los conductores, ¡qué paciencia! Y me pillé un rebote tan grande que... nunca más volví a Barcelona (he estado 3 veces)

Algo parecido me pasó en París (única ciudad a la que he viajado sola) y me sirvió porque fui estando muy triste y al volver, Madrid no me parecía tan "desalmado". En París estuve dos veces, y solo me resulta agradable MontMartre.

A mi vuelta de la segunda (un viaje para escapar de cómo me sentía) encontré que Madrid era como París en tamaño familiar. Y precisamente fue un familiar quién me dijo: "Claro, Eva, es que Madrid copia París, ¿no lo sabías? ¿no te has fijado en los edificios abuhardillados del centro?"

De todos los viajes, la única ciudad en la que sentía que no cambiaba de "casa" es Roma.

Yo no sé vosotros, internautas, pero a mí el color del Puente de Saint Angelo al atardecer y las calles de Roma, por sus colores, me hacen sentir en casa.

Los pasos de peatones, una pesadilla, pero... es el color de la roca cuando le da el Sol, al atardecer.

¡uf! ¡qué naranjas, qué cálido, qué casa!

De Roma hablamos otro día. Sólo he estado una vez. 

Volvamos a Japón. Mirad, esta foto:


... parece "pura", ¿verdad? La tomé elevando la cámara por encima de mi cabeza, porque lo que no se ve son las doscientas personas apretujadas que estaban contra la barandilla del lago y se empujaban por hacer la fotografía... Resulta que yo soy alta... 

Nunca me sentí alta porque mi amiga Bea es más alta, mide 1,71 centímetros. Yo mido 1,69... pero una vez, el actor, bajando las escaleras me miró con sus ojos hazel y me dijo: "¿Cuánto mides?"

-Lo normal, 1,69.

🤣 Me encanta que lo considero "lo normal" porque es lo mío, claro.

-Eres alta -dijo el actor, que me saca quince centímetros con facilidad, porque es uno de los hombres más atractivos de la Tierra-, eres alta para ser una chica. 

Luego me lo ha repetido más veces. No soy "alta". Soy "lo normal". Lo que pasa es que 🤣🤣 la gente es más baja... ¡Bah! ¡Volvamos a Japón!

Elevé las manos y apreté el estómago con los pies clavados en tierra porque me estaba empujando una marea de personas. Qué bonita foto, sí. Qué templo tan pacífico. Ya.

Pues hay cosas que no veis.

Yo me enfadé un poco porque solo estuvimos ahí media hora... porque estaba todo muy organizado. Y pensé: "No voy a volver más y no me da tiempo ni a respirar" y, en cierto momento, es verdad que dije:

-He viajado 14.000 kilómetros para ver esto. ¡Deme cinco minutos para respirar!

Cuando le pregunté a mi compañero de trabajo qué hacer respecto al viaje a Japón me dijo algo muy misterioso:

-No mires nada. No investigues. Solo ve allí.

Así que, básicamente, yo iba obsesionada con Kioto, y decía que Tokio me daba igual.

Ilusa de mi, Tokio tiene mar. 

🤣😂

Hotel de 5 estrellas en Tokio, jardines de los que mejor no os hablo (hicieron el hotel en torno al jardín), resulta que había una convención política con China y el hotel estaba hasta los topes. Ya sabéis lo de la mujer en silla de ruedas y la doncella que salió del ascensor para inclinarse, para volver a entrar y empujar la silla, mientras yo miraba a la mujer y ella sonreía como la Mona Lisa.

😶

En serio (le diría a los que diseñan este Universo tan raro), ¿podéis dejar de crear realidades que parecen cuadros? No puedo con tanta belleza. La señora sonríe, con el kimono, la doncella toda ceremoniosa... para empezar, ¿acaso notó mi mirada? ¿Quién era? ¿Por qué vestía kimono elegante? ¿Cuál es su historia?

Un poco más tarde (salto sin querer al uso del tiempo verbal en presente, cosa que me pasa cuando rememoro, os pido disculpas por lo confuso del discurso), necesito unas pilas o algo así y entro a una tienda con electrónica y otras cosas. Casi que era un super-mercado de cercanía. Tienda vacía. Totalmente. Miro a un lado, a otro, busco las pilas, me acerco al mostrador, joven japonés con granitos en la cara, débil, delgado, bajito. 

Hay flechas en el suelo, sí, tres carriles para ir al mostrador, flechas. Tienda vacía, me acerco al mostrador por un lateral...

De pronto ese debilucho hace un gesto con el canto de la mano y la mirada clavada en el suelo:

-¡Detente!

😶

No habló. Sólo movió la mano.

Me quedé congelada... yo, el tiempo, su mano, la vida, la mente. Todo. Miro al chico. Ni pío.

Madre mía, si era el gesto de un samurai. Dejó de parecerme débil al instante. Es más... es que no puedo entender que aquel flacucho joven tuviera tanto poder en un gesto sin voz.

Miro a mi alrededor (Dios sabe por qué) y veo una tienda vacía y flechas en el suelo. Tienda vacía, mostrador alargado gigante... flechas en el suelo.

🤔

Me coloco dos pasos a la izquierda, sobre una flecha.

De pronto el japonés... el mismo japonés, se inclina respetuosamente.

🤣🤣

¡Por Dios Santo!

Me inclino.

¡Y todo esto sin hablar!

Le alargo las manos con las pilas. Las toma.

🤣😂

Hacemos la compra.

Salgo de la tienda completamente fascinada.

¡¡¡¡¡¡Estaba vacía!!!! ¡¡¡Vacíaaaaaaa!!! ¡Cielos Santo, con lo joven que era! ¡Delgado, con granitos de adolescente!!! 

¡Y era un maestro samurai! 🤣🤣

Fue uno de mis momentos favoritos del viaje. Y ya veis que no es, precisamente, un paisaje.

Por cierto, los ciervos de Nara, muerden. 


Había mil trillones de turistas en Kioto pero nos pidieron encarecidamente "no molestar a las gehisas".

-¿Quién molesta a las geishas?

-Hasta les tiran del vestido, Eva -respondió una guía que había vivido en España unos años pero era japonesa. 

A ver, ¿en qué cabeza cabe tirarle del vestido a una geisha? Tomé algunas fotos de calles no abarrotadas. Y en las abarrotadas, nos contaron que gran parte eran turistas con kimono. No japonesas, eran chinas y de otros lugares... eso nos dijeron, pero hacían turismo por Kioto.

Hasta ese instante no me di cuenta de que Japón estaba cerca de muchos otros lugares. También, pensaba, yo era "primer mundo". Volví a casa pensando que de adelantados... aquí tenemos poco. No sé, me cambió un poco la idea de quienes "molan" en esta Tierra nuestra, tan querida y apreciada.

Volviendo a la parte de Tokio... el skyline era bastante sorprendente. Tomamos un tren sin conductor (el viaje fue toda una ruta por Kansai, no solo vimos Osaka, Tokio y Kioto, paramos en Hiroshima, Miyayima, Yokohama, Hakone (la ciudad Onsen) la cima del volcán cercano, etc.)

No puedo contar todo, obviamente.

Pero tuve que retractarme sobre Tokio. Como decía, el skyline era sorprendente, grandes espacios diáfanos y rascacielos. Con espacios diáfanos me refiero a que visitamos un Templo Sintoísta en medio de un parque. Aquí pasó otra cosa que a día de hoy no sé explicar. Es esto:


Quiero que os fijéis bien en el tamaño de un ser humano junto al Tori. Y ahora tenéis que creerme cuando os digo que pasa algo raro en el espacio/en torno al Tori.

Os lo prometo.

Yo tenía el interés por los los Toris que puede tener un gallego por los helechos. Vamos, que te da igual. Que estás hart@ de verlos y piensas: "ah, sí, cuatro maderas en forma de puerta..."

Ni caso.

Y en Japón hay templos con Toris... ni caso.

Absolutamente, ni caso. Un adorno.

Hasta que vas por ese parque y te acercas a ese Tori.

Tuve que volver... Pensé, "esto es coña..." Y me di la vuelta y caminé hacia atrás. Y era cierto.

A ver cómo os lo explico....

Pasa algo con el espacio-tiempo en torno a ese Tori. 
No, no es una buena manera de explicarlo.

El Universo vibra en torno a ese Tori.
🤔😶 Sí, esa podría valer.

Es como... como si algo "por dentro"... si es que no hay palabras. 

Imaginad que tenéis una capa de existencia que ni siquiera conocéis. ¿De acuerdo? Todos tenemos ojos, músculos, riñones, sabes cuando te molesta un pie, una mano, la cabeza... vale. Ahora imaginad que, por debajo de todo eso, hubiera otra cosa. 

Ahora imaginad que, cuando te acercas al Tori, esa otra cosa se hace evidente y ves/notas como está unida a todo lo demás, que es la realidad que tú conoces. Pero hay otros mundos...

😶

Y piensas... mmmmm, no, no puede ser. Pero cuando te acercas es como un zumbido evidente, es como si acercas dos imanes. Yo no puedo negar la fuerza que existe cuando acerco dos imanes, ¿a que no? Vale, pues... algo así, invisible, pero con el Tori.

El espacio es sagrado allí. Y si ponéis en google: "Historia del Tori del jardín imperial de Tokio", que yo lo acabo de hacer... pues sinceramente, nada explica lo que intento contaros.

Hay algo raro en ese Tori.

Creedme, hay algo rarísimo en ese Tori.

Luego entramos en la parte del santuario y allí, me fijé en un árbol. En serio, en lugar de mirar las cosas que hay que mirar... había un árbol en la esquina del patio donde hicieron la presentación los monjes. Un árbol.

Yo miré al árbol y pensé que era un árbol de larga vida feliz.

¿¿???

Sólo puedo deciros que es un árbol que hace esquina y que le habían puesto banderitas. Era viejo, muy viejo. Pero os aseguro que era feliz. 😂😂 Vamos que llevaba ahí la tira, mientras los sintoístas barrían el patio y hacían ceremonias y los turistas les sacaban fotos... y ese árbol había vivido muchas tormentas, muchas lluvias, muchos soles, y ahora tenía banderitas... vio tiempos donde no había banderitas y sobrevivió, y ahí sigue...

Luego visitamos la bahía, en un tren sin conductor (también cogimos un tren-bala y aprendimos muchas cosas) y como broche os diré que al llegar a la bahía, a un mirador (poned en google: odaiba-skyline y me entenderéis) se me quedó una cara...

-¡Pero... ¿¿¿Tokio tiene mar??!!

Me acordé de mi compañero de trabajo diciéndome: No investigues nada. Ve a descubrirlo.

Una chica que viajaba sola, siempre pegada a una tablet con la que tomaba fotos, se giró y me dijo:

-Tú no has estado en Pekín, ¿verdad?

😂 No... Bueno, para el trasbordo pero como ponía Beijing, pues... no me enteré. Tampoco salí del aeropuerto.

No me puedo extender más porque la entrada sería eterna... pero os voy a dejar fotos de mis viajes. Y os lo dice una internauta que lleva años sin viajar, la verdad...

Es una mezcla, a ver si sabéis dónde está cada cosa... aproximadamente... 

Saludos!! 

























Y aquí van un popurrí de mis favoritas: (yo antes dedicaba mucho tiempo a sacar fotos...)


(este molino está en el parque donde hago Taichí)


esta la saqué en Sigüenza, en la casa de un vecino

Esta es del zoo (ahora estoy en contra de los zoos)


Y mi favorita, sacada con cámara "normal", ni objetivos, ni nada:

Este es mi pueblo ^^ y así acabó el año, con una puesta de Sol.
Esta foto está tomada con una cámara muy simple, pero es que mi familia siempre me dice: "¡No entiendo cómo no te quedas ciega!!"

🤣🤣 Es que a mí... mirar el cielo me relaja. Todo el mundo baja las persianas en la oficina y yo ando tomando fotos a nuestra Estrella como si...  no sé.

¡Feliz fin de semana!!!!! 
















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