Un momento absurdamente mágico.

undefined undefined

 Me ha pasado una cosa... tan absurda que la voy a contar porque todavía me estoy riendo.

Mirad... ayer por casualidad un compañero que no es mi compi al que admiro, sino otro... me mandó un audio muy interesante sobre el mantenimiento de las cosas. Hasta os lo podría unir a la paradoja del barco de Teseo, pero no voy a hacerlo... viene al caso mentarlo porque acabo de entender por qué me llegó ese audio. O, mejor dicho, un podcast de Ivoox. Trataba sobre que las cosas necesitan un gran esfuerzo de mantenimiento. 

Bien.

Veréis, hace unos días yo vi que mi hervidor de agua (no sé cómo lo llamáis desde donde me leéis, pero es ese aparato eléctrico con forma de jarra que hierve el agua y así puedes tomar té), estaba muy sucio.

Y, aunque os cueste creerlo, me enfadé con el hervidor. Y pensé esto:

"¡Es que ya está bien! ¡Te pasas la vida limpiando! ¡Limpiar y ensuciar y limpiar y ensuciar! ¿De qué me sirve limpiarlo si se va a ensuciar? ¡Y así todo el rato en un absurdo bucle estúpido...! ¡No quiero este bucle, es un rollo!"

Y cada vez más enfadada:

"¡Pues se va a enterar ahora la suciedad, ya verás! ¿Quieres ensuciarte? ¡Espera, verás como lo arreglo!"

Guardo un poco de gasolina en casa. Resulta que la gasolina es un tremendo desengrasante. Cuando me enteré, pregunté a quién me lo dijo ¿por qué no limpiábamos todo con gasolina, pues? Me refiero: un derivado de la gasolina que sirva para limpiar. Visualicé un laboratorio y gente trabajando en ello.

Curiosamente, mi propuesta causó sonrisas.

-¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?

-Al precio que va la gasolina... es mejor que no limpies, te gastarías una millonada.

Es curioso, ¿no? Tú piensas que la ciencia no avanza por la ciencia, y resulta que no avanza por la economía. En fin.

Total, que tomé un algodón con cuidado y me puse a limpiar con frenesí:

"¡Toma, toma, toma! ¡Todo brillante! ¡Nada de suciedad! ¡Todo fuera!"

Yo no sé si sabéis lo que ocurre cuando juntas plástico con gasolina.

Yo os lo digo: se va la suciedad y más cosas. Se va todo.

Al no ser química no sé por qué pasa, en realidad la cocina era un laboratorio... se fue la suciedad, sí, y se fue, ¡tachán! ¡¡Los marcadores de nivel de agua que aparecían en el recuadro transparente de plástico que me indica hasta donde puedo llenar el hervidor!! Es decir, perdí los marcadores de:

-Mínimo.

-Máximo.

y la cantidad del medio.

Veréis, yo sé que a vosotros esto no os parecerá un drama pero uso tanto el hervidor, que muchas veces el marcador de mínimo me alerta de que estoy metiendo la pata y voy a quemarlo si no tengo cuidado. Así que ese marcador, lo necesito. Y el de máximo, también. Si no los tienes, te cargas el aparato.

Y en mi arrebato de todo es un bucle de limpiar y ensuciar, estoy muy harta, sácame de aquí.

(Vale, soy un poco intensa)

Pues perdí el marcador.

Y no, ya no tenía remedio. Lo había borrado. Los disolventes de la gasolina los borrarón.

"¡Oh, jobar!" pensé.

Vamos, que limpiando lo había roto.

Respiré hondo.

"Vale, tranquila. No pasa nada. Se ha borrado. No tiene remedio. No pasa nada, ya te apañarás. Ya ha pasado así que no puedes cambiarlo, respira y listo.... más se perdió en la guerra. Acéptalo"

Y entonces:

(***********)

Eso, entre asteriscos, es Coso.

Coso, yo no tengo palabra para referirme a él pero de algún modo os lo tengo que nombrar, es "algo" muy raro. Aparece y desaparece según le da... y, bueno, seguro que vosotros lo conocéis pero lo llamáis de otra forma. En realidad estoy convencida de que anda por todas partes.

Decídme a mí qué relevancia mundial puede tener un hervidor de agua para que esa "cosa" aparezca. En ese momento. Nos pasan muchas cosas a lo largo del día, más relevantes.

(*********)

¿Cómo os lo traduzco? .... Vino a decir: ¿Cómo vas a hacer el té ahora? ¡Se ha perdido! ¡Oh, se ha perdido! ¿Cómo vas a aceptarlo? ... ¿Lo vas a aceptar, sin más?

Cualquier entonación que le deis es vuestra  y personal, por lo que no va a ser la de Coso.

Quizás podríamos reducirlo a algo más neutro:


"¿Vas a aceptarlo sin más?"


Y sigue sin ser del todo preciso. El "sin más" no es un mero "sin más", es más bien... Bueno, me decía que desde luego los marcadores son necesarios y que es cierto que el objeto estaba, pues, casi roto. Había perdido algo importante, era un tremendo drama,.... le noté quizás cierta sorpresa o no sé expresarlo y la pregunta (de su parte) de: ¿Vas a aceptarlo a pesar de la ...? a ver... ¿cómo se dice cuando algo a futuro te obstaculiza prepararte un té? ya sabes.. cuando algo lo quieres pero te cuesta...  

Si es que no hay quién lo traduzca. En serio. No usa palabras. Se comunica de otro modo.

Yo creo que la palabra era aceptación. Sorpresa por mi pensamiento y pregunta enfática. 

Y yo respondí, claro, mentalmente:

"Sí, no pasa nada. Me las apañaré. Los marcadores se han borrado, haré el té siempre echando agua hasta la mitad. Así sé que no voy a quemar el hervidor y no se romperá porque tampoco le echaré mucha. Procuraré echarle el agua por el medio y ya está... Agua hasta la mitad. Y listo."

Y listo.

Fueron dos segundos y medio de un día de 24 horas. Coso no dijo nada a mi segunda respuesta. Se desvanece que no veas... ¡Jajajaja! Eso sí, de vez en cuando me dice cosas que son y me vuelvo medio loca. Por saberlas. Pero eso también es otra historia... ¡¡¡Hablo de cosas del futuro, ¿¿vale?¿?????!!! ¡Aragh! Hablo de cosas que no se ven. Porque "futuro" "futuro" no sé yo. Quiero decir que si él las sabe, ¿existe el futuro? ¿O es todo presente? Es lo que me ha vuelto loca desde que era niña. Si sabe esas cosas, ¿esas cosas ya están? En serio, una vez dejé alucinado a un amigo adivinando bolas de colores ocultas en un cajón de metal. Era imposible saberlo, y mi amigo (creador de este blog) en el tercer acierto dijo: "Para, me estás asustando". Y yo le dije: "Es como un río, ¿vale? Solo que tienes que meter el pie un poquito adelantado a donde estás". Teníamos quince años. No volví a hablar del asunto. Y a día de hoy ni siquiera sé hacerlo. Me cuesta horrores conseguirlo.

Algún día descubriré qué es Coso o quién es o qué está pasando aquí.

Total.

Que hoy al volver de la compra decido prepararme un té verde, no sin antes limpiar y ordenar. Y cuando agarro el hervidor por su asa y lo levanto veo...

.... Los marcadores.

Mín.

0,5

75.

Uno borrado.

Máximo.

Frunzo el ceño.

Imaginad mi cara.

Están... están ahí... relucientes y bien marcados.

-¿¿Pero qué??

¿Pero...?

Y es entonces cuando pienso, ¡JAJAJAJAJJAJA! ay, señor... cuando pienso, porque tengo la evidencia delante: que la gasolina borra marcas en el plástico pero solo las hace desaparecer temporalmente porque mira, ahora, qué relucientes y bien definidas están. Las borra y las define.

Vale, internautas. Es como pensar que la Luna la tapas con el dedo luego es pequeña. Es como pensar... no sé, la teoría más rocambolesca y absurda de la historia y resulta, tengo la prueba delante.

Si borras una marca de rotulador con gasolina...no vuelve.

Y heme aquí, en estas soledades, con el hervidor levantado y las marcas claramente marcadas donde ayer se borraron con el consiguiente drama.

Dejo el hervidor en la encimera.

Sonrío.

"¿¿¿Pero qué???? ¡¡¡Has visto!!! ¡Han vuelto!! ¡¡Las marcas han vuelto!!!"

Silencio. Coso ni pío.

"¡Tengo que decírselo a quien me dejó la gasolina... resulta que también limpia sobre la tinta y rejuvenece la tinta! Y fíjate... ¡¡¡pero si están MÁS DEFINIDAS QUE ANTES!!!"

Vamos a ver, que yo os lo explique, si las marcas se borran, se borran para siempre... qué tú me dices que mágicamente la gasolina no las ha borrado (¿¿??) sino que siguen ahí... bueno.

Lo que seguro no hace un limpiador es "definir" más los números.

Estaba más nuevo, el hervidor, que antes de limpiarlo.

Los números que el tiempo borró, también estaban marcados.

Vamos, magia.

"¡¡Tengo que decírselo a todos... espera, pero... necesito un químico!! ¿¿Has visto??? ¡¡¡HE LIMPIADO UN PRODUCTO Y LO HE NUEVITIZADO!!!"

Cuando digo "has visto" le estoy hablando a Coso.

En general, yo hablo con él todo el día. Cuando pienso, le explico cosas. Y me digo cosas.

Solo que Coso no  suele contestar.

Contesta en momentos absurdos cuando llega un desconocido a un taller literario y mirándolo le preguntas a Coso: "¿Él y el compañero son lo mismo?" y va y te responde: "Sí". Acompañándolo de un escenario. Así que te giras al desconocido y le dices: "Tú trabajas sobre un escenario". Y esa persona pone esa cara que ya me conozco. La veo muchas veces. "Tú tienes una hermana", "Tú XXX"... dices cosas que no puedes saber y los otros se quedan... pues os digo algo, es una expresión muy particular. Sorprendidos, pero... son amables con lo que ocurre. Es decir,... luego se sorprenden más... Una persona incluso me retiró la palabra, dijo que le daba miedo. 

A ver.

Son cosas pequeñas.

En este caso, el artista era cantante lírico. ¿Cómo lo sabes? preguntó. No lo sé. Los ojos. Es que no lo sé. Sólo sé que si él y el compañero eran lo mismo, escenario y aplausos, público a oscuras... no lo sé. Vi cosas. ¿Por qué? Pues no lo sé. 

Hay momentos más inexplicables. Lo de "Tu madre se llama Raquel". Y esa persona me contestó: "Sí" (de nuevo esa sonrisa) "Se llamaba.... Raquel. Está muerta". Y llamadlo casualidad pero yo ahí la que se asustó fui yo y me fui. Era un grupo de "meditación" de Meetup. No nos conocíamos y al guía se le ocurrió decir: "Prueba a mirar a los ojos al otro y mirar dentro".

Yo le dije a Coso ¡vamos, vamos a hacerlo! y a resultas de eso... y siendo verdad lo que esa chica dijo, me largué. Luego nos hicimos amigas. Nunca le molestó que yo hubiera adivinado esa cosa de ella. Hasta ese día jamás nos habíamos hablado. 

A mí lo que me dejó un poco tocada es que yo usé el presente y ella el pasado. ¿Sabéis por qué? Por lo del presente que os dije antes. Coso me dijo que su madre se "llama". No "llamaba". ¿Será eso alguna pista? No lo sé.

Mirad, hace un tiempo estaba saliendo del garaje, un garaje en cuesta. A las 6 de la madrugada. Jamás pasa nadie. Salgo por una calle que está poco transitada, pero está prohibido salir por ahí porque no hay visibilidad. Sales a una calle en pendiente y los coches no ven la salida del garaje. Luego ellos van a cincuenta y si tú sales, se estampan contra ti. Hay que ir con mucho cuidado. Por eso está prohibido salir por ahí. Y es que al tener pendiente, los coches de la calle no pueden ver el garaje. La pendiente, claro, te obliga a acelerar, para que no se te cale el coche.

Una buena mañana, iba a hacer lo de siempre pero Coso me advirtió.

Cuidado con el coche blanco.

Pocas y raras veces es tan claro, usa palabras y es tan... claro.

Yo miré la salida. Vacía. La calle en silencio.

En serio, internautas, fue tan... diáfano y contundente. Eso no suele pasar.

"¿Coche blanco? ¿Qué coche blanco?

¿Pero qué?

¿¿¿Tú ves algún coche blanco????" pensé.

Silencio.

En lugar de salir como siempre, es decir, acelerón para subir la cuesta  e incorporarme, fui despacio. Despacio porque ya os digo, Coso rara vez es tan claro. Rara vez usa palabras, y si las usa, ¡es porque es importante!

Bueno, pues asomando el morro a la calle, despacio y no como otras veces, un coche blanco pasó A TODA VELOCIDAD por delante del morro de mi vehículo. Si yo no me hubiera parado allí, si hubiera salido como siempre, nos habríamos chocado.

¿¿??

Y esas cosas son, las que son.

En 10 años no ha vuelto a pasar. Sí, claro a veces te encuentras algún coche... pero no en el turno de la mañana (es muy temprano) y desde luego no como iba aquel.

En fin.

Volvamos al hervidor:

"¡¡Tengo que decírselo a todos... espera, pero... necesito un químico!! ¿¿Has visto??? ¡¡¡HE LIMPIADO UN PRODUCTO Y LO HE NUEVITIZADO!!! ¡Han aparecido marcas que antes no estaban!"

Es entonces cuando me doy cuenta de que ha ocurrido un pequeño milagro. Porque, veréis, os aseguro que si echas gasolina a una marca en plástico, la marca (rotulador) se borra. No se limpia, se borra.

Pero mis marcas estaban allí. ¡Podré hacer té! ¡Qué maravilla!

Y cuando estoy rellenando el hervidor pienso: "Un momento, vamos a ver... Esto es imposible".

Coso ni pío.

"Es imposible, ¿cómo van a aparecer marcas que antes de limpiarlo NO ESTABAN? ¿¿???"

Seis años con ese hervidor en casa y entonces... me doy cuenta.

Giro el hervidor.

-¡Jajajajjajaja! 

Claro, había borrado las marcas de la otra ventana. No de la que ahora estaba mirando.

-¡Jajajajjajaja! 

Os cuento la entrada porque durante un instante de verdad creí que algo que científicamente no era posible, estaba ocurriendo. Y me dio tal alegría y luego tal risa... que me ha parecido interesante.

La moraleja que yo veo es: quizás si aceptas las cosas, luego vienen cosas bonitas.

No lo sé, ya os digo que es un hervidor.

En fin, que tengáis un buen sábado.




0 comentarios:

Publicar un comentario

 

 

 

Creative Commons License
contador de visitas para blogger por paises