Magia

Hace algunos... muchos... años, compré dos láminas de Van Gogh. Una de una calle... ¿de París? y otra el famoso cuadro de Los Girasoles.



Tiene gracia porque no me gusta Van Gogh. Creo. No estoy muy segura si me preguntáis ahora. El caso es que con el paso del tiempo coloqué las láminas en muy distintos lugares...hasta que al final, una terminó en mi estudio y otra en una habitación. 

Una noche, a las tantas de la madrugada, me despertó un golpe secó e inequívoco que delataba la caída de un objeto al suelo. Me levanté sobresaltada. Di vueltas por toda la casa y no descubrí el origen de aquel ruido. Como resultado de la contradicción que sentía (prueba el sonido + falta de evidencia + desconocimiento de la causa)...no dormí bien aquella noche. Es lógico, los ruidos no se producen sino tienen un motivo. Y yo tenía el ruido y el resultado pero la causa no la encontraba. Lo que era a aún peor, es que no estaba allí.

Menuda noche absurda de pánico.

jajajaj!!

Pues bien, dos días después di con el cuadro de los girasoles tirado en el suelo.

"¡Aaaaahhh!, Así que eras tú, ¡¡viejo cuadro!! el que me ha asustado..."

La cosa no habría pasado de mera anécdota pero es que cuando se la conté al Muso, hace dos o tres años, se echó a reír. Y me enseñó algo. Una enseñanza, pero no sé, no me debió quedar clara. Algo sobre el miedo.... era algo importante. Pero yo soy terca y me cuesta entenderlo. 

Días más tarde del primer incidente tuve un ... bueno, a veces me asusto mucho. Supongo que hay quién se enfada, quién se impacienta y quién tiene mil enemigos internos. El mío es el miedo (como el de otra tanta gente). El caso es que estaba en un momento en el que mis pensamientos se arremolinaban asustándome, muchísimo. De esto que te pones a pensar sin querer y no te das cuenta y estás ya proyectando en el futuro mil catástrofes... cuando de repente... ¡¡POM!!

El ruido.
El cuadro de los girasoles. Al suelo.

- Vaya -me dije.

Claro, del susto que me dio... se me olvidó en que estaba pensando y cortó de golpe mi ataque de pánico. Se lo conté al Muso y se estuvo riendo todavía más. "Claro", me dijo. Como si ya lo supiera antes de que se lo contara. Y se reía. Yo no sé porqué se ríe tanto. Hace pocos días le dije que pensaba cambiar de look y comprarme un tinte más claro para mi cabello en verano, se echó a reír todavía más. "No te tiñas de rubia"... no lo dijo así pero, ¿acaso una no tiene derecho a ponerse el cabello como quiera? ¿Verdad? ¡Yo opino igual! Luego me pregunta: "¿te has "pintado" el pelo? Y entonces la que se ríe soy yo. ¡El pelo no se pinta....! bueno, sí se pinta, pero nadie lo llama así. Aunque estaría bien. 

Volviendo a la historia. Tras la segunda caída del cuadro al suelo, me ayudaron a colgar los girasoles en un sitio fijo en la pared.

Ya no estaba "pegado". No. Estaba colgado. De un gancho. Bien firme. Y ahí ha estado durante dos años, fijo, atado por la ciencia, la física y todas las leyes naturales que se os ocurran. Adornando el salón. Donde debe de estar. Donde yo le digo que esté. Que para algo es mi cuadro. 

Hoy estaba pensando en cosas que tenía que hacer, con la televisión de fondo, y de pronto miré al techo, piernas en alto sobre el sofá (soy de esas que a veces se sientan del revés, cabeza abajo) y pensé: "Debería ir a comprar. Y comprarme un tinte rubio... me da igual lo que diga el Muso"..

POM!!!

Ese ruido.
¡¡No me lo puedo creer!! 
¡¡¡El dichoso cuadro de los girasoles al suelo!!! ¡¡DESPUÉS DE DOS AÑOS!!

¿¿Y se cae justo cuando pienso: "me da igual lo que diga el Muso"??

¿¿Pero a vosotros os parece normal?? 

Me levanto, me acerco al cuadro, miro la pared... Y EL GANCHO ESTÁ INTACTO.

"Ay, ay, ay" me digo. "No te alarmes, tiene que haber una explicación lógica. Seguramente un seísmo en Singapur que sólo ha podido sentirse aquí debido a una variación gravitacional de la Tierra". Simple.  

He decidido no volver a colgar el cuadro. Ahora esta sobre una mesa.
Aunque no es que yo crea en sucesos extraordinarios, ni nada así. La ciencia daría una explicación lógica a ... lo que sea que pase con los girasoles.
No es que yo piense que ese cuadro tiene vida propia, ni que algo raro pasa con el Muso... ni mucho menos.

A fin de cuentas, una es ya mayorcita para creer en la magia. 

Saludos!!!




4 comentarios:

José Cruz dijo...

Magía no, eso es una presencia...

Nelly dijo...

Jajajajaj!! NooooOooooo!!
Ayer cené y miré el cuadro asì como los personajes de cine de las pelìs de detectives...cuando miran a un sospechoso.
En serio, ¿tendré que llevarlo a un hechicero?

Philippe Bauloye dijo...

Creo que deberías preguntarle a la Nelly científica... fantasmas? presencias? ja! me da que se reiría enormemente de ellas

Nelly dijo...

Sì, es que yo no creo en esas cosas...

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