Las llaves de la biblioteca...

Me pregunta un lector que cómo conseguí de pequeña las llaves de la biblioteca de mi colegio.

Como tengo el Blog un poco abandonado esta semana, me ha parecido una buena historia para contar.
Tenía yo, ¿cuántos? ¿4 de E.G.B? Ocho o nueve años. Cuando empezó a darnos clase una maestra... un tanto especial. Los alumnos le tenían algo de miedo... por su aspecto físico. Era muy grande, llevaba el pelo corto y tenía cara de pocos amigos. Se llamaba Agustina (ah! Santa mujer, ¿dónde estará?)
Agustina era muy seria... pero conmigo no había forma de mantenerme callada.
Cada segundo en clase era una oportunidad de hacer un chiste. De niña me reía mucho. Muchísimo.
Un día Agustina se acercó a mí y me dijo:
- De mayor serás una viejecita muy arrugada.
- ¿Arru.. qué?
- Arrugada -dijo-, porque la gente que no para de hablar y reír se arruga...
A mí me daba igual.
Recuerdo una clase en la que nos reíamos tanto que la profe y la jovencita que estaba en prácticas se nos quedaron mirando a mi compañera y a mí, y Agustina le dijo:
- Déjala. Con ésta es imposible...
A la de prácticas le entró un ataque de risa por contagio...
Agustina siempre nos mandaba de deberes leer libros y comentarlos. Nos mandaba escribir. No sé cuándo empecé a escribir (me parece que a los séis años hice mi primer cuento, sentada en las escaleras del jardín de mi abuela, con un bolí rojo y un cuaderno verde sin tapa.. arrugado y cutre), pero Agustina fomentaba aquel esfuerzo. Día tras día. Nos obligaba a reseñar historias, a contar lo que había pasado...
Y a mí aquello en lugar de fastidiarme.... ME ENCANTABA.
Hasta que un día, un chico mayor me agarró del brazo y me llevó a rastras hasta su clase:
- ¡¡Ésta es la chica!! -Exclamó.
Yo me sentí fatal. No sabía a qué venía aquello pero, ¿es que ya no se respetaba el recreo?? A qué venía ese revuelo a mi alrededor???
- Es ésta chica -dijeron sus compañeras.
A esas alturas, odiaba cordialmente a todos aquellos extraños. Lo recuerdo porque me enfadé mucho.
- ¿Qué? -les dije.
- ¿Tú te has leído más de 70 libros este año?
- Agustina nos ha dicho que una chica de cuarto tiene el record de velocidad y comprensión lectora.
AH, QUÉ ENFADO ME PILLÉ.
¡¡Estúpida Agustina!! ¿Es que no sabía que poner de ejemplo a una niña cuatro años menor no era nada bueno? ¿En qué estaba pensando?
Ni corta ni perezosa en la siguiente clase de literatura se lo dije. Y muy enfadada. Eso de leer era... algo mío, no un tema de conversación del colegio.
Pero ella me contestó con otro problema:
- Ya no quedan libros, Eva -me dijo.
"Jeruso quiere ser gente" "Los secretos de la gata nieva" "Fray Perico y su borrico", "Los cuentos de Poe", "Los Recreos del Pequeño Nicolás", "Un Duende a Rayas", "Konrad", "Los hijos del vidriero" "Matilda" "Cinco panes de cebada" "La cazadora de Indiana Jones" etc. Me los habiá leído todos.
Así que en la clase siguiente, cuando miré el armario de los libros y luego a la profe con cara de: "en mi casa tampoco quedan"... (el señor de los Anillos caería pronto en mi poder) ella me dijo:
- Anda, toma...
Y me dio el llavero con todas las llaves de todas las puertas, de todo el colegio.
Así fue como me hice con las llaves de la biblioteca.
Lástima que al bajar, ... el que encontró a una niña de nueve años eligiendo libros, campando a sus anchas por la biblioteca sin un mayor, no fuera tan amable como mi maestra. Se pensó que no tenía derecho a estar allí, o que iba a robarlos...
Habráse visto, gente tan desconfiada :P
Esa es la historia.

Antes leía mucho, ahora me gustaría retomarlo.

Un abrazo,

Eva.

17 comentarios:

Sarg Bjornson dijo...

Al menos tenías una profesora que te inculcó el gusto por leer y escribir. Yo lo tuve que desarrollar por mi cuenta, porque los profesores sólo me enseñaron a despreciar y a odiar...

Ahora que lo pienso, es lo que han hecho SIEMPRE los profesores conmigo... ¿Me habré encontrado sólo con los malos o es que soy un autodidacta de nacimiento?

Nelly dijo...

Agustina me animó a leer mucho...

Miguel (en el instituto, daba clase de Cultura Clásica) y me hizo disfrutar de cada día, además de engancharme a la historia...
Uno de física que con trece o catorce años me dijo:
- No importa lo que estudies, Eva, simplemente debe gustarte. La universidad serán los mejores años de tu vida...

Y ya de adulta, el profesor de Psicología de la Publicidad, Giorgio (era su nombre)...

Han hecho de mí la persona que soy ahora. Yo siempre he valorado el bien que puede hacer un profesor (y el mal, los he tenido TERRIBLES).
Pero es un oficio que admiro.

A Miguel, al de física... ah!! jajajaj, ¿y que me decís de Ismael? jajajaja. Donde reinaba el caos utilizó la dicción para imponerse... en un instituto que salió en la tele en su día por algo que no comentaré...
Ese ... ese que se metió conmigo en clase (por hablar) y dijo algo de un concurso de literatura, ¡con trece años! y yo le contesté:
- ¿A que me das el premio?
- Ojalá -me dijo, desafiante.
Fueron mis primeras 20.000 pelas ganadas con un escrito mío.
Y luego gané todos los certámenes siguientes.

Jo, que si le debo yo a los profesores.
(A los buenos, de los malos no os hablo)

¿Cómo eran vuestros profes?
(Yo sé de tres que deberían encerrar. Uno era idiota, el otro fue golpeado por el padre de una alumna y el tercero -en paz descanse-, ¡¡era terrible!!...)
Claro que... enseñaba bien. Pero con ese tuve muchos problemas.
Besos,
Nell.

Nelly dijo...

Ah!!! Ya sé qué dijo Ismael:

- El diccionario -dijo-, ése libro que tienes en casa y no usas. Porque no leéis, pandilla de analfabetos...
Jo.
Jo.
Jo.
Que no leía, dice.
Jo.
Al salir de clase le dije lo del premio de literatura.
Y gané.
Gané con un relato buenísimo, de un diccionario parlante. Bueno, más bien un diccionario guerrero.
A día de hoy dicen que es mi mejor relato... ¡¡y lo he perdido!!
:(

badrusblog dijo...

Jajaja. Seguramente ese tal Ismael tendría razón en el 90% de la clase que seguramente lo único que habrían leído sería la etiqueta de la botella de Ron pa ver cuantos grados tenía, jajaja. Que grande, esos profesores que te dicen la verdad y que son estrictos me encantan, porque normalmente luego se quitan la mascara de ogros y son geniales. Y realmente lo hacen o lo hacían por nuestro bien. Yo hecho de menos a unos cuantos Ismaeles, un par de ellos en el instituto (Bueno una era Ismaela que era profesora de Economía y Geografía, pero si le hubiéramos puesto un nombre masculino tampoco hubiera pasado nada... la llamabamos la sargenta o algo así) y otro (no tan estricto) en la Universidad, pero también soltaba algunas como "puedes buscar tal cosa en el libro..., si eso cuadrado que tiene pastas duras y hoja, con letras, a veces incluso es divertido abrirlos y mirarlos por encima, no digo leerlos, ¡Eso ya me parece un imposible!, ¡Que c....! X-D
Recuerdo una anécdota super graciosa de unos compañeros míos que subieron del recreo completamente fumados y el profesor de lengua les hizo leer un trozo de una novela, no daban pie con bola, toda la clase partida de risa, los ojos de los pobres chiquininos, chiquininos y rojos, rojos. Se inventaban la mitad de lo que leían. Al final les pilló y se lío una de mucho cuidado :P Que tiempos aquellos...

Nelly dijo...

je,je,je... Mi instituto era bastante problemático, aunque como todos supongo...
(bueno, quizá un pelín más... para nuestra época)
Nuestro Ismael... era el único al que se respetaba. Y eso era porque estaba "cuadrado". Pero.. por un día me enteré de que había estudiado teatro y dicción.
Veréis, a Isma no le chistaba nadie. Decían de él que "cogía los balones medicinales de 4 kilos con una mano". Era el único al que todos temían, y hablo de... gente mala, gente muy mala. Así que... en verdad era un alivio tenerle por allí.
Le tenían miedo todos, pero yo cuando dijo aquello de estudiar dicción, que mis compis no sabían ni lo que era... me di cuenta de que el bueno de Isma lo que hacía era aprovechar su físico y su fama (cierto era que conducía como Ace Ventura, con la cabeza por fuera de la ventanilla del coche, gritando y con la música a todo trapo) A mí casi me atropella. Y encima, se reía...
Un día entró en clase, golpeó la pizarra, todos se quedaron callados (hasta los malos) Nos miró... y de pronto tras sonreír (en plan teatrero) dijo:
- A vosotros, ¿quién os ha engañado?
Y se echó a reír.
Ése día me di cuenta de que tenía de malo lo que yo de física cuántica... no te digo!
Todo era fama. Una cortina de humo.
Pero lo importante era que le respetaran. Mi instituto tenía muchos problemas... No todos conseguían detener las peleas, Isma sí...

Jajajajaj, me estoy acordando de otro... de Víctor...

Aquel que se ganó el puñetazo del padre de una alumna se lo merecía. Se lo merecía mucho. Jobar, hay gente que no debería ejercer...

Nelly dijo...

Perdonarme las faltas, por cierto, Sarg, ...¿te enseñaron a odiar?
Venga, cuando yo te conocí, "odiar" no iba precisamente acorde con tu nombre ;)
Un saludo,Sarg.

badrusblog dijo...

Si, yo tenía uno parecido, la verdad es que el tipo se las sabía gastar bien. Pero eso si yo no le recuerdo cuadrado, este tuyo debería ser más joven, jajaja.

Va si yo te contara de mi instituto :P
Podíamos hacer un post en el blog sobre travesuras en el colegio. Yo creo que tengo para una semana jajaja.

Venga cuento una y me acuesto, en esta estaba yo metido. El caso es que no se muy bien porque en el colegio teníamos un huerto a las afueras (hasta ahí normal porque estaba de moda) pero el el instituto ¡tambíen teníamos un huerto! (algo que ya no era tan normal o al menos yo no he vuelto a ver uno con huerto) y nos daban unas regaderas muy monas de plástico de colores para regar las habas. Bueno, el caso es que con 14 años imaginate lo que nos importaba el huerto, las habas y los peciolos de las flores (por aquel entonces yo creo que ni las chicas nos importaban demasiado :P), el caso es que una de las veces que teníamos que regar las habas llenamos las regaderas de tierra y al llenarlas en el lavabo dejamos que se desbordaran. Dejamos el lavabo como la Ciénaga de los Muertos. Nos castigaron. A la semana siguiente ya no metimos barro, metimos piedras e íbamos por las pasillos agitándolas como si fueran unas maracas acuáticas. Nos pillaron. Castigados.
A la tercera semana, ya estábamos mas que fichados, pero es que no teníamos ningún instinto de supervivencia. La llenamos de plantas del huerto ¿Por que? pues ¿y yo que sé?, teníamos 14 años y muchos granos en la cara, ¡vete tu a saber!. Y misma operación. El caso es que jugando con ellas echándonos agua unos a otros por el patio las rompimos porque dimos contra una de las paredes de un edificio, pero esta vez no nos pillaron, se las cambiamos a unos compañeros sin que se dieran cuenta y les cayo el marrón a ellos, aunque la profesora al ver las plantas dentro de la regadera(Creo que incluso había alguna haba y todo XD) nos miró como diciendo ¿Uummmmm? pero no había pruebas, silvamos y con las manos atras nos retiramos a cuidar nuestro huerto X'D, de esta nos libramos :P pero joer ahora lo pienso pobres compis...

Malos malos no eramos, porque lo hacíamos sin malicia, pero ¡vaya! éramos un poquito piezas. Algún pre-delincuente juvenil había pero bueno.

Por cierto: ¿Se metieron contigo en el instituto? va seguro que eran cuatro brujas envidiosas y feas :P

Besos y Buenas noches :)

Nelly dijo...

Pues... sí, mi instituto era diferente.
El profe al que pegó el padre de una alumna era un acosador, que te perseguía por las escaleras... bueno, era muy raro. Vamos a dejarlo ahí.
Dos compañeros no acabaron las clases, uno -jugando-, casi se corta las venas contra una ventana (jamás vi tanta sangre, nunca...) y el otro fue apuñalado unos años después (perdió un trocito de pulmón)
¿Que si se metían conmigo?
Se metían con todos. Pero yo estaba acostumbrada a otro ambiente, y a mis amigas... muchas cosas me costaba entenderlas.
Regaderas y plantas... nosotros también teníamos, pero... lo más grave que pasó fue que uno que yo me sé intentó quemar los laboratorios.
Eso salió en las noticias.
Isma estaba cuadrado, sí, y rondaba los 38 años, más o menos.
En cuanto al otro profe chungo, yo estaba en mi segundo insituto y este simplemente... era un guarro, nos traía a todas por el camino de la amargura...
Pero no era mal hombre, no le justifico, sólo digo que... en fin, no era retorcido.
Y del idiota de sociales del colegio no me acuerdo... sólo sé que nos desconcertó bastante en una clase... el resto no recuerdo mucho más.
Lo pasé bien en el colegio, si quieres abrimos un hilo de travesuras la próxima semana.
Besitos desde un curro malo :P je,je,je.
Nelly.

Nelly dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sarg dijo...

Odiar es algo innato en mí, me sale de natural XD El apodo era especialmente bizarro jajaja

Pero sí que me enseñaron a odiar las cosas que enseñaban. Excepto cuatro personas contadas. La literatura española, por ejemplo, no la soporto, es muy raro que me lea nada de un autor español simplemente porque me metieron en la cabeza de pequeño las cosas con calzador.

Si no hubiese descubierto la ciencia ficción, nunca habría seguido leyendo. Gracias a Clarke :)

Y otros intereses que ahora tengo, como la historia, surgen porque me preocupé yo más adelante de investigar sobre ellos, interesarme.

Sarg Bjornson dijo...

Odiar es algo innato en mí, me sale de natural XD El apodo era especialmente bizarro jajaja

Pero sí que me enseñaron a odiar las cosas que enseñaban. Excepto cuatro personas contadas. La literatura española, por ejemplo, no la soporto, es muy raro que me lea nada de un autor español simplemente porque me metieron en la cabeza de pequeño las cosas con calzador.

Si no hubiese descubierto la ciencia ficción, nunca habría seguido leyendo. Gracias a Clarke :)

Y otros intereses que ahora tengo, como la historia, surgen porque me preocupé yo más adelante de investigar sobre ellos, interesarme.

Nelly dijo...

¿No te gusta ningún autor español? ¿Te has leído el "vuelva usted mañana" de Larra?
¿Tampoco te gusta -aunque no sea literario-, el Capitán Alatriste?

Quizá podría presentarte a un par de autores... verás como después de tres cervezas con ellos te haces fan... de Cervantes.
Por cierto, interesante reportage el que echaron ayer de él. Con la voz de... Anthony Hopkins. (El actor) Si mi otro amigo actor nos lee igual nos informa del nombre.
Un abrazo,
Nell.

Nelly dijo...

Por cierto, ¿veis la imagen de esta entrada, la primera, la de la chica con los libros pintada al óleo? Es que en mi curro no se ve...
¿Se ve o.... la cargo desde mi PC?

Thanks,
Nelly.

Sarg Bjornson dijo...

Leerlos los he leído, pero me dejan frío comparados con los extranjeros... El tipo de literatura que a mí me gusta se aprecia muy poco en este país.

Sólo hay un libro que me haga sentir de verdad, escrito originalmente en español, Aranmanoth.

Nelly dijo...

Igual no has probado a los autores adecuados.
Ya te dejaré libros. :)

Un abrazo,
Nelly

Sarg Bjornson dijo...

Soy todo oídos. O en este caso brazos jaja

Yo te puedo dejar el de Aranmanoth si quieres. Es un cuento precioso de Ana María Matute, y uno de los pocos libros que me ha hecho llorar

badrusblog dijo...

Serg, si me permites alguna sugerencia. PArece que te gusta la ciencia ficción, te sugiero la trilogía de un lugar llamado tierra de J. Sierra i Fabra, sobre todo el primero es muy bueno, los otros decaen bastante.

Y como recomendación especial y de un clásico, te recomiendo muchisimo Niebla de Unamuno, uno de los mejores libros que me he leído nunca. Yo creo que por lo que dices ambos te gustarán.

Saludos :)

Publicar un comentario

 

 

 

Creative Commons License
contador de visitas para blogger por paises