Sueños que son historias: El laberinto


Acabo de tener un sueño rarísimo. Pero era raro porque casualmente no ha dado miedo. Debería de haber dado miedo, y no. Así que voy a contarlo.

Trataba de que un grupo de amigos y yo íbamos por una ciudad. Sólo que esta ciudad tenía una particularidad. Dentro de ella había otra. Y era como un laberinto. Es decir, una parte de la ciudad era un conglomerado de calles y corralas, y patios y pisos y callejones. Era una laberinto dentro de la ciudad. No recuerdo por qué íbamos a esa lugar pero sí que en un momento dado, tras entrar, lo que fuera que buscábamos lo obtuvimos, o a lo mejor simplemente íbamos acompañando a alguien. Ese alguien llegó a su casa. Y entonces me di cuenta de que yo no conocía el camino para salir de allí. Ni yo, ni nadie.

- Bueno, vamos por aquí ... -dije.

El laberinto estaba... habitado por Hombres- Sombra. Es que no sé llamarlo de otra manera. Esas callejuelas y corralas, y patios y casas, amontonados unos sobre otros. Ese... gigantesco laberinto oscuro y angosto estaba lleno de gente. Pero no eran gente normal. Todos... no sé cómo explicar esto. ¿Eran como espíritus? Tampoco. Eran personas pero... apagadas. Oscuras. Caminaban como zombies. Sí, eso es lo que mejor lo define. Esas personas estaban allí y se movían pero como los zombies. En teoría, deberían de haber dado mucho miedo. Pero no lo daban. Hombre, no quise tocar a ninguna, claro. Pero mis amigos y yo (una chica y un chico) fuimos por un pasillo y otro y a veces había que atravesar alguna casa (eso tampoco importaba, nadie se alarmaba si cruzábamos su vivienda) para intentar encontrar la salida.

- Esperad un momento, puede que sea por allí -señalé el patio de una corrala. Debíamos estar como en el piso quinto o cuarto-. A lo mejor hay que bajar.

No había escaleras. Pero era uno de esos sueños... en los que puedo volar. Solo que volar no es fácil. Saltar al patio y aterrizar sin hacerme daño . El problema era volver a subir donde estaba.

"En fin...." me dije. Y salté al patio. Por cierto era de arena fina, o tenía arena sobre el cemento, eso seguro. Pero miré hacia los soportales, algún hombre-sombra estaba apoyado en las columnas y allí no había salida. Sólo soportales oscuros con forma de arco. 

- ¡Por aquí no es! -me dije.

"¿y ahora cómo subo?".

Miré hacia lo alto. Los hombres-sombra me miraban a mí. Uno comenzó a caminar hacia el interior del patio.

"Vamos, vamos,... tengo que irme de aquí"

Volar no es fácil. Y en este sueño... yo no las tenía todas conmigo. Pero logré llegar al pasillo en el que estaba. Aterricé junto a mis amigos.

- No es por ahí abajo -dije- Creo que...

Justo en ese momento un hombre sombra comenzó a acercarse por el corredor. Casi... casi me pareció que no tenía cabeza. A pesar de todo esto, el sueño no da miedo. Ellos no daban miedo. Es lo raro. Comenzó a moverse como un zombie dando pequeños pasos torpes y lentos y esto sí me resultó extraño. Dijo (con un lenguaje bastante torpe):

- Yo-vivo-aquí.

Le miré. Caminaba derecho hacia donde estábamos. Una sombra con forma humana, sin rostro, casi indiferenciado. Como... un cuerpo carente de toda luz, de toda esperanza. 

Me dio la sensación de que preguntaba, ¿qué puñetas hacéis aquí vosotros? pero en vez de decir eso, sólo repetía una y otra vez con una voz gutural:

- YoOo-vÍvo-aquí.

- Buscamos la salida -le dije-. Nosotros no vivimos aquí. No vamos a quedarnos.

- YoOo-vÍvo-aquí.

Seguido de un lamento... 

Madre mía. Seguimos caminando. Atravesamos por una casa. Vivía una familia de tres. Padre, madre e hijo pequeño. El niño parecía estar haciendo los deberes. "Buscamos la salida" le dije. Nos miraron... como si no les importara. No entiendo este sueño. ¿Estaban encerrados o qué? ¿Ninguno quería salir del laberinto? 

Atravesamos su cotidianidad, yo siempre escoltada por estos dos amigos, pero en esta casa, ya cerca de la salida, me adelanté. Salí por la puerta trasera, bajé unas escaleras, atravesé otro arco y llegué a un casino.

Mis amigos estaban detrás. Me paré y miré hacia atrás pero no venían. Entonces me llamaron la atención las mesas de juego. El Muso siempre me ha dicho que no le gusta el juego. A mí me gusta probarme a mi misma, pero ... bueno, lo vamos a dejar ahí. Miré de nuevo hacia atrás. No venían.

Me acerqué a una mesa. Era más pequeña. También había gente jugando y mirando unas pantallas gigantes. Entre los abrigos y la cocorota de un hombre gordo vi la mesa y la ruleta. Una mujer rubia, muy arreglada, uñas largas, pelo lacio, mechas platino, unos cuarenta, llevaba el juego.

No quería jugar pero como mis amigos no llegaban. Al final me acerqué.

- ¡No da más! -dijo la mujer. Y anunció-. Y ahora, si ustedes quieren, Nuestra Serenísima del casino les puede presentar la diploma...

- ¿QUÉ?

No entendí la frase. ¿Nuestra qué? ¿Presentar la diplomacia? dijo????
La señora me miró.

- Que si quieren -dijo y había algo rarísimo en cómo me miró- Nuestra Serenísima del Casino les puede presentar a un diplomático, un embajador o bien entregarles una carta.

¿¿?? Qué???

- NO -respondí-. No, gracias.

¿Quién es "Nuestra Serenísima"??? pensé. A veces lo casinos tienen gente famosa. Un boxeador, un cantante, pero... ¿¿¿Serenísima????? ¿¿Que si quiero conocer a un Diplomático?? Para qué?? No, gracias. 

- De cuanto son las fichas -pregunté.

Había estado dudando en si jugar o no. La crupier (¿se dice así, verdad?) me dijo:

- 20 o 30 €

- ¿Tanto?

- Sí.

Volví a guardar mi dinero en el bolso. Esas cifras eran muy altas como para jugar. Además, intenté sentir el sueño y me pasa lo que siempre. Cuando intento averiguar algo... que no puedo ver, y estoy durmiendo, no sólo no soy capaz de no ver nada, sino que además hay como una especie de risa de fondo... extraña. Pero eso, no me doy cuenta hasta que me despierto. Entonces me río yo. Intento sentir algo "de fuera" y no lo veo porque todo el sueño soy yo. Creo que por eso no tengo sueños lúcidos nunca. Mi mente me engaña demasiado. Soy incapaz de ver que no estoy viviendo algo real, salvo que el fallo sea muy grande. Una vez me di cuenta de que tenía un sueño lúcido y me dije: "ah, pues vamos a ver hasta donde llega el paisaje". En plan nivel 13. Y ... la verdad... no faltaba nada. Mirase donde mirase allí estaban todos los detalles, el aire, el paisaje, las sensaciones. No importaba si repentinamente decidía ir a la izquierda o a la derecha. Era una ilusión de realidad perfecta. 

"No puedo saber si van a salir rojas o negras..." me dije. Justo entonces mi amiga me agarró del brazo.

- ¡Nelly!

- ¡Hola! -contesté-. ¿Dónde estabais?

- Vámonos ya -me dijo.

Salimos del casino, a la calle, ya en el nivel del suelo. Ya se veía el cielo (de noche) el exterior. Pero había un muro. 

"Podría salir volando" pensé. Pero ¿y los demás? No me hizo falta, el muro tenía una puerta enorme, como de castillo. ¡Fuera estaba la ciudad normal! Atravesamos la puerta, cruzamos un paso de peatones, comenzamos a hablar de cosas intrascendentes y justo entonces me despertaron.

Y así acaba. 



Tengo poderes máaagicossss!!!!


¡He tocado en el hombro al Mu/so y ya lo sé tooooodo sobre él!

¡Todo! ¡Lo he visto todo! (le dije todo lo que he visto) y...

Y no puedo contaros la cantidad de información que he obtenido.

Now I have to focus on finishing a book that we are going to ... ¿¿por qué el blog escribe en inglés??

¿??????

Bien, como os decía, ahora tengo que centrarme en terminar un libro que un amigo y yo vamos a autopublicar en Internet. Y en breve espero poder contaros novedades del libro de Irlanda que va a salir en la editorial Hidra.

Saludos!!!

Cositas varias


He tenido un sueño hoy pero me han despertado y no he entendido nada. Tenía que ver con el tiempo. Pero no me aclaro. Algo como que el tiempo y el espacio interactuaban pero ¿de qué modo? Ahí estaba la clave y no me he enterado. Era la idea, el concepto lo que no recuerdo. Me decía algo el sueño sobre como se unían... como iban juntos pero como ¿el tiempo daba forma a lo demás? No me entero. Imaginad el Universo contenido en una ¿elipse de 3 dimensiones? o sea, como una esfera pero chata y alargada. Y decía algo del tiempo. El tiempo y esa cosa rara pero... me he perdido jajajaj!!Supongo que esa cosa rara era el Universo. Nuestro Universo.
A saber...

Luego, al abrir los ojos, me quedé pensando, mirando al techo (un rato después) y me di cuenta de que Newton, el gran genio científico, el que descubrió la gravedad... tenía papeles llenos de fórmulas de alquimia... porque también investigó la idea de convertir plomo en oro. Si alguien se acercara a vosotros y dijera: "ey! sé cambiar el estaño por diamante!" (Bueno, a día de hoy, yo seguramente le escucharía por si acaso pero, "generalmente en general", la idea de la alquimia, la magia y demás os sonará a patraña) Y sin embargo, ese hombre se dio cuenta de cómo funcionaba la gravedad.

Lo que me llevó a pensar que todas las figuras que a veces seguimos, no son como nosotros pensamos que son. Newton, en particular, tuvo algún que otro episodio de tristeza/depresión de lo más humano.

Lo que me llevó a pensar en la genialidad oculta entre lo cotidiano y en la pregunta: ¿de no haberse planteado lo de la alquimia habría descubierto la gravedad? Dicho de otro modo: tenemos una mente que funciona de determinada forma (imaginad: ser obsesivo, o temeroso, o inquieto, o introvertido). A priori, ser así o asá, podría suponer (si lo enfocamos en negativo) un problema. Pero, ¿no es ese mismo mecanismo el que te lleva a los grandes descubrimientos o a las cosas positivas? No sé si me explico. Una mente obsesiva ante una idea mala... llevará a cosas malas. Esa misma mente obsesiva ante un problema que nadie resuelve puede dar una solución. Obviamente, no consiguió convertir los metales menos valiosos en oro, pero el tipo descubrió un sinfín de cosas más. Y era la misma mente.

Lo que me llevó a pensar, ¿qué hago yo planteándome estas cosas aquí tumbada, mirando mi lámpara globo de calado árabe? A este paso, la llamaré la lámpara de pensar. Es preciosa, redonda, blanca:



Luego pensé que quien me enseña budismo me ha dicho que lo deje... durante un tiempo.

Y luego pensé... en los objetivos. Me explico: cuando me dijo: "Deja los estudios hasta..." primero pensé en un libro que había leído de una persona muy estudiosa que decía (de pasada) en un párrafo: y también hay que descansar... Me quedé con esa frase. Así que cuando lo dijo pensé en la frase y pensé: "ah, pues sí, pues vale". Casi cinco segundos después me dije: "¡Un momento, ¿y ahora qué hago?!"  Y entonces caí en la cuenta de que le tenía cierto apego a los estudios.

Así que antes de dejar de mirar la lámpara de pensar me acordé de los libros. Cuando daba clases de escritura creativa e incluso en los talleres o cuando sale la oportunidad, comento (muy de vez en cuando) que "para alcanzar el objetivo a veces hay que perderlo de vista". Me explico: 

- ¡No publico! -me dice un conocido- ¿Por qué no publico? ¡El editor es malvado! Debo darme prisa, tengo que acabar esto, tengo que publicar ya, por qué no publico....

Y pasan dos, tres años sin publicar, se enfada, me dice que lo deja. ¡Chis pum! allá va la idea de ser escritor. ¿Y el problema cuál es? Lo que os decía del objetivo. Si tú quieres publicar, en el horizonte de tu... (¿vida?) deseos .... Vale, en el horizonte de tus deseos debe de estar esa idea. "Quiero publicar".  Sé que quiero publicar, sé que voy a publicar. Siempre hay un modo. Pero... eso debe de estar ahí como parte del cielo al que miras cuando ves ponerse el sol. No es el cielo entero. ¿Me explico más o menos? Te debe acompañar, no te debe agobiar. Si te agobia, malo. Si te agobia: pierde el objetivo de vista.

Y esa recomendación es buena. 

Por último, aún mirando la lámpara que vino de África y empieza a tener valor sentimental por estos momentos de reflexión, me di cuenta de algo. Cuando descubrí al que me enseña cosas yo tenía ganas de meterle en un frasco y un terror absoluto a perderlo. Eso se llama "obsesión". Era como si todas las respuestas a todas las preguntas de mi vida estuvieran ahí, contenidas en él, y pensé.. un día de estos no vendrá o yo no vendré y entonces ¿qué? ¡Oh, drama! ¡Estaré triste por no haberlo aprendido todo!!!! 

Pasado un tiempo me llegué a preguntar "¿qué pasaría si estuviera el tiempo suficiente a su lado?" "¿habría un tiempo suficiente?" Eso también me lo planteé.

¿Sabéis una cosa? A esa pregunta tengo respuesta. Porque ya ha cambiado todo. Y ya sé lo que pasa luego: sencillamente, se normaliza. Tras el pánico a perder a alguien de quien crees tiene todas las respuestas, si el tiempo fluye de ese modo, y te da la oportunidad, luego eso se normaliza, y puedes seguir aprendiendo pero a otro ritmo. Y ves que no pasa nada y que no era tan grave. Con una importantísima lección aprendida y nueva. Una experiencia: que no hay abandono. No es algo que haya salido mal. No es un: "pues ahora me voy y no te enseño" o "pues el destino te hizo perder el trabajo y te quedas sin verle jamás" ni nada de eso. Es un: tu vida sigue sencilla y ordenada con la magnífica oportunidad de aprender. Y eso está ahí, y no se va. Y no pasa nada.

Y entonces echando la vista atrás me he dado cuenta de que tengo una mente obsesiva (un amigo escritor me dijo que todos los que escribimos la tenemos) pero que esa misma mente que tanto problema da a veces... cambia. Se enfoca en otro punto de estudio, en otro miedo, en otra idea. Y casi diría que son ciclos de unos 8 años pero .. jajaja!! tanto, tanto, no voy a afirmar.


Mi amigo escritor dice que los autores somos obsesivos porque, según él, ¿quién que no lo fuera se sentaría horas y horas a escribir metódicamente historias de seiscientas páginas sobre los mismos personajes? "Si no eres obsesiva con eso" me dijo sonriendo "ya me dirás tú qué es ser obsesivo".

De todos modos, no os recomiendo una mente así.
Os recomiendo, ¡ser felices! y ¡disfrutad del día!





Diario de una budista - no budista: La Dieta

No me gustan nada las categorías pero un día de estos deberé hacer frente a la pregunta: ¿se me puede considerar budista?
A lo que mi mente responde: ¿de qué religión era el niño de la vida de Pi?

Budista o no, ayer estuve debatiendo con el que he elegido para aprender cosas. Y llegué a casa de lo más alterada y me zampé... todo lo que tenía a mano. Ensalada, pan, tomate, hamburguesa,... a los veinte minutos me dolía la barriga. (Debatíamos de la dieta, mi "no-maestro" y yo)

"Ay... ay... debe de haber sido la ensalada"

"Ay... es todo culpa de..."

(la lógica) responde mi cerebro (al menos no dirás que no es lógico = si de noche te das un atracón, te duele la tripa...te ha vencido la lógica).

Refunfuñando, me escondí bajo siete mantas. Y un cojín.

"¡No es justo, no es justo!"

Si esto fuera la guerra de la galaxias os diría un par de cosas sobre los Mestros Jedi.

"¡No puede hacer esto! ¡No es justo!"

Habíamos discutido de la dieta, habíamos debatido sobre cosas imposibles.

("acaso te dijo algo de todo esto") preguntó mi mente. Era una imagen la que veía.

Tras parpadear y asomarme fuera de la manta, me respondí: "No".

("entonces igual no lo ve")

Respiré tranquila. Claro que no lo ve. No es medium.

"Ay, menos mal" me dije.

Al día siguiente me levanté con hambre. Había soñado con un autobús lleno de gente. ¿Una excursión? ¿A dónde iban? Estaban en una ciudad. ¿Londrés quizá? El autobús tenía algo.. amarillo pintado.

Para desayunar tomé un vaso de zumo de limón. Porque él que me enseña dijo que era bueno. Y pensé comer verduras al vapor. Estaba muy enfadada. 

"¡Qué enfadada estoy!"

A lo que mi mente repuso: ¿vas a tomar una dieta sana del enfado que tienes?

Y ahí me entró la risa.
¿Veis lo que hace? Me enfado, y luego como sano. Eso.. eso se llama "mover" a la gente.
¿Entendéis? Mover a la gente.
¿Y si me pongo un escudo? ¿una capa de invisibilidad?
"Tienes el don de ayudar a otros a descubrir el suyo".
¿Veis esa dedicatoria? Se la puse en  mi primer libro. Pero no se la puse yo, la pregunté a esa otra parte sin palabras de mi cerebro, ¡¡y resulta que descubrí su segunda profesión!!

Aquí está pasando algo muy raro.

Menos mal que yo creo en la ciencia y jajajaj!! (me da la risa a mí sola)

=P Saludos!

**Modo detective: a lo mejor lo único que pasa es que dice cosas generales que pueden encajar con un rango amplio de población (bienvenidos a "Luces Rojas") y... y es por eso.
Tiene que ser eso.
Sí,  ya está, es eso seguro. Nada de magia. Todo es explicable por interpretaciones del cerebro.

Hala, feliz martes!!!
(feliz martes vegetariano)

Pelís que "Sí" vs pelís que "No".

Ahora que ya he visto unas cuántas, creo que puedo hacer una lista que iré ampliando, con aquellas que me han gustado mucho y aquellas que no me han gustado nada. 



Pelís que Sí (me han gustado) ¡¡Me encantan!!

En la Casa (francois Ozon)  
Passengers (Rodrigo García - 2008 La de Anne Hathaway) Aviso: esta hace llorar. 
Luces Rojas.  (carita de estupor al lado. No me la esperaba, esta película. Me..gustó...mucho)
Pigmalion (qué elegante! qué positiva!)
La comunidad del Anillo (pero en inglés: Gondor has no king... Gondor needs no king...) Para aprender inglés esta película es estupenda. Además, va de personajes. Me gusta eso más que las batallas.** (leer al final anécdota sobre Gandalf)
El Caballero Oscuro - no la considero pelí de super-héroes y lo es. Pero... me pasa igual, trata de personajes. Además, hay dos escenas muy interesantes, una es la mirada de Bale cuando salva la vida al chivato. A mí esa mirada me impactó bastante. La otra es cuando el Jocker pide que lo atropellen. La verdad es que esa película ... el malo de esa película, es de los mejores malos que he visto nunca. 
Nerve (con algún retoque, el final no me gustó tanto)
Drive (cerrando los ojos en escenas muy violentas).
Los Piratas del Caribe (la primera. Sólo la primera: es humilde, divertida y "perfecta").



Pelís que No ¡¡Malísimas!!

Prometheus. (¿¿??) Tiene tantas cosas incorrectas... que casi os recomiendo ver "Trailers Honestos" y listo. Clic a Trailer Honesto Lo de la mujer corriendo en línea recta y lo de salto y escalo tras una operación... en fin. Por no hablar del extraño comportamiento agresivo de unos seres supuestamente más inteligentes que, ¿conducen su nave con una flauta? (jajajaj!! ajjajajajaja!!)) No puedo con esta película. Es lo peor que he visto con diferencia.

Mimic.


Pelís "raras" pero con escenas que me gustan mucho: 

Bueno, aquí va un listado de pelís que he visto como 4 o 5 veces pero que no considero en mi lista de pelís maravillosas, pero no sé por qué me encantan:

Interestellar. La escena del planeta de agua. Confieso que es una frikada pero... me encanta. Me encanta ese planeta, el jaleo temporal. Lo de: "... en realidad ha podido ocurrir hace tan solo unos minutos". Me encanta. No son montañas, son olas.... Ese planeta, ese trozo de la película, me chifla.

La vida de Pi: el comienzo. Me gusta mucho el niño al comienzo y me sorprende el adulto en que se convierte. Esta película me tranquiliza. A fin de cuentas, va de un escritor.

El Castillo Ambulante y El viaje de Chihiro: al igual que otro montón de momentos en las historias japonesas en las que alguien no es lo que parece, y aunque sea algo bastante friki, el personaje de Haku me gusta muchísimo. Howl no tanto, porque Howl, jajajaj, en verdad... es un poco desastre y aunque realmente debe de ser fascinante como mago, la escena que menos me gustaba cuando la vi por primera vez es la que más gracia me hace ahora: la pataleta. De Haku, como ya he dicho otras veces, lo que más me gusta es el puente. Y cómo sale volando para ayudarla a ella. Pero bueno, Haku es un río, ¿no? Ahí pensé que era el viento.

**Anécdota sobre Gandalf (proviene de pelís que me gustan).
Hoy hablábamos de esta película y me reí al recordar algo. Yo leí el Señor de los Anillos con doce años. Puede que 11. Me enamoré de Légolas porque "caminaba por el bosque sin hacer ruido". Me gustaba Frodo, no entendía a Sam. Y Trancos me daba miedo. Sí, jajajaj, le tenía miedo a Aragorn. Era un montaraz. Un tipo.. duro, de esos sin casa, que andaba por los montes. En la novela, da miedo. Pero recuerdo también que a Gandalf no le tragaba. Me parecía tan... áspero. Además, ¡no contaba nada! Pasados los años, un ser querido me dijo: "¿De verdad no sabes por qué no te gusta Gandalf?" yo contesté: "Pues... no". Y mi interlocutor me dijo:

- Nelly, Gandalf no se pierde... simplemente "no tiene memoria de este lugar".

Me entró la risa. Gandalf no llega tarde... simplemente... "llega cuando se lo propone" ¡jajajaj! Me reí mucho.
Con los años le tomé cariño a Gandalf. Y cuando veo las películas me parece un controlador... pero inicia las acciones. Manipula. Porque es verdad que manipula... y bien podría compartir sus planes. Eso de joven no lo veía. Pero su intención siempre es buena.
También me gusta Faramir. De hecho un amigo hoy se reía porque le dije: "yo uso esa frase... heme aquí en estas soledades..." y mi amigo riendo contestó: "Nelly, teatro clásico jajajajajaj!! Esa frase es de teatro clásico... " A mí me encanta: Heeeeme aquí!!! Heme aquí en estas soledades con un puñado de hombres a mi servicio y el anillo de poder al alcance de la mano...
En serio, Faramir es maravilloso. Es humilde.
En fin, que el libro estaba fenomenal y la primera película también.

Las películas que te gustan, en versión original, son maravillosas para aprender idiomas. Obi-Wan me enseñó a decir: "I don´t think so" porque me enamoré del tono en que lo dice: "Yo no lo creo..." I don´t think so... Qué bonito suena. Una profe de inglés alemana me preguntó en Liverpool: "¿dónde has aprendido inglés?" y yo le dije: en las películas. Really? no se lo podía creer. Y yo pensaba: sí, puedo entender y contestar con frases de películas imitando... si me dices algo que no haya salido en cine, jajajaj, me perderé.
En el lenguaje hay que imitar. No es lo mismo decir: Ósaka que OUzakÁ! 

Saludos!!!


Sueños que son historias: El Muso.

Esto de verdad que es para... no sé.
Escena: me despierto. Abro los ojos, miro la claridad, y mientras me incorporo un poco para atender a otro de los seres de la casa me doy cuenta de que estoy en un debate interior sobre algo que pasó ayer. Mi parte racional le decía a mi cerebro: "Así que toda la información se la di yo. Lo que pasa es que me olvidé.. y yo pensando en magia. ¡Qué tontería!" Como es pronto y fuera casi nieva me vuelvo a acostar mientras esa otra parte de mi me contesta sin palabras, lo que en palabras se podría traducir como: "¿entonces gana la ciencia?" y me respondo: "Sí, sí, gana la ciencia. Gana la lógica" y como la conversación no se me va de la cabeza, al final, me digo mentalmente: "Bueno, pero ya está bien, no te obsesiones".

Doy media vuelta y me vuelvo a dormir.

Y voy y sueño con otras vidas del Muso.
¿Qué hago con este cerebro mío?

Soñé que... una amiga de él venía a Madrid. Pero se caía y se rompía una pierna. Y él la cuidaba. De eso iba el sueño. No tiene mucho sentido porque no ... creo que ninguna de sus amigas se haya roto nunca una pierna. Pero ... él cuidaba de ella, la acogía en su casa. Además, en esa época, el Muso escribía poesía.
¿¿??
Y luego el sueño decía: y sabe acompasar la respiración.
¿Qué?
A ver, en este sueño yo flotaba por encima de su vida como si pudiera observarla (no sale mi cuerpo). Y eso de "acompasar" ¿a qué viene? pensé. Y el sueño me dijo: ¿quieres ver el efecto de acompasar una respiración?
Y yo pensaba: ¿¿¿ein??? 
Entonces el Muso estaba durmiendo.
"Genial".
Un sueño fantástico... bievenidos al mundo del cotilleo onírico. Yo estaba a su lado (pero a saber en el cuerpo de quién). Y las respiraciones de cada ser humano van a un ritmo... pero si alguien acompaña la suya a la tuya....

"Caramba" le abracé.
Eso es acompasar. Me dijo el sueño.

MMMMMMhhhhh!!!!!! es como no saber si sois dos o uno. Mola un montón. Me desperté.


Me di cuenta de dónde estaba y mi primer pensamiento fue: "Menos mal que te dije que no te obsesionaras"

JAJAJAJA!!

Así que "ayudó a una amiga", "escribe poesía" y "sabe acompasar la respiración" Muy bien. Muy interesante, cerebro. Bien, veamos, ¿¿sería posible soñar con... no sé... ??? Ains, no tengo remedio.
Voy a ver si tengo un día tranquilo.
... acompasar la respiración.... será melón el subconsciente este.... 

Cómo me gustaría saber hacer esto...




Tengo las manos muy pequeñas. Siempre las he tenido así. Pero... escribo a máquina a más de 330 pulsaciones por minuto. Y sé... lo que es no necesitar pensar el cómo, sino simplemente pensar en la palabra y ponerlo. A veces está puesta casi tan rápido como la pienso.
Creo que el piano debe de ser igual, no necesitas pensar, sólo dejarte llevar y... haces música.

Lo que pasa es que tienes que saber leer. Y sin profe es imposible.
Lo he intentado pero ... claro, empiezo por las canciones ¡jajajaj! Tengo un pequeño teclado muy básico. Pero lo dejé porque no sabía ni por donde empezar. Al final todo es un lenguaje. ¿Sabéis? Pasa con la pintura. Me decía un amigo: "¿¿cómo lo haces?? Yo solo veo que mueves la mano y al final es un dibujo". Claro, no es mover la mano, es un círculo dentro de otro, con una elipse encima (las palabras). Si sabes el lenguaje.. si lo sabes, lo entiendes todo. El problema es que sino lo sabes... no puedes verlo. En mi caso, odio las matemáticas. Creo que estamos preparados (de manera innata) para unos lenguajes u otros. Extraña teoría, ¿verdad?

 

Sueños que son historias: la nave espacial.

Bueno, este es el último sueño que voy a escribir en por lo menos 6 días.
Y alguno se preguntará, ¿y por qué?
Pues la razón es que no me gusta ni recordar tanto los sueños ni darles poder. Así que lo escribo y aunque las siguientes noches sueñe con ... no sé, un campo de flores y un río de chocolate no pienso escribirlo. 


El sueño viene de más atrás pero la parte final transcurre en una nave espacial. Viajo con alguien (o algo), que nunca sale hasta que me di cuenta al despertar que el motivo es que no tiene cuerpo. En el sueño llegamos a un planeta y ... cómo explico esto. A ver, imaginad un planeta de suelo gris. Y negro. Con algo parecido a árboles... sin hojas, negros también. Cuando voy andando por ese planeta mi compañero de viaje dice:

- Tengo sed.

Y yo veo que entre las ramas de esos supuestos árboles (sin hojas, quizá no eran árboles) hay un...¿globo? un... bueno, un recipiente, un círculo, una botella redonda. ¡Yo que sé! Con agua. Una esfera!! Eso! Ay, señor... una esfera redonda con agua muy limpia. Así que utilizo un trozo de rama o algo así, del suelo, lo clavo en la botella, la rompo, y empieza a caer agua. Y la utilizo.

- Toma -le digo al ser que me acompaña.

- Ahí dentro hay un ser vivo....

¿¿¿¿¿Quéeeeee???????

Dentro de la botella, esfera o lo que sea.

- ¡¡Ay, que lo he matado!! -digo.

- Todos los actos tienen consecuencias.

¡Madre mía, madre mía! Con mucho cuidado me llevo la botella a mi nave (aún tenía algo de agua) y la pongo sobre... un lugar, no sé qué palabras usar para describir cosas que no existen en nuestro tiempo. En fin. La pongo sobre una mesa en la nave. (Qué estrés). Rompo y quito del todo el recipiente.

- ¿Y ahora qué hago? ¡Yo no quería perjudicar a nadie! Tenías sed... tomé agua. 

Entonces pensé en las provisiones que yo llevaba y saqué una especie de masa gris congelada. Y le dije al extraterrestre:

- ¡¡Toma!!

- ¿Eso qué es? -me preguntó el ser que estaba en la botella.

- ¡Es agua! Los astronautas viajamos con esto -le dije.

El ser que estaba en la botella la arrojó por ahí con gesto de disgusto.

- ¡Puaj! ¿Eso es agua para los humanos?

Ay, señor, señor, señor.... 

- Puedes usar el () de condensación de la nave.

Hay una palabra ahí que no recuerdo. Se supone que la nave era capaz de procesar la humedad del ambiente. Al parecer si yo respiro o simplemente por vivir ¿¿¿genero agua a mi alrededor??? Mira, yo no soy química y no sé ni lo que estoy escribiendo. 

- ¡Vale! -dije. Pusimos en marcha ese sistema de recuperación del agua o lo que sea y con lo poquito que extrajimos se lo dimos (bueno, se lo di, mi compañero no sale en ningún momento) al ser que habíamos rescatado porque casi me lo cargo.

El ser se lo bebió. Creció. Y se convirtió en una cosa... parecida a un hombre hecho de hielo.

- Me voy a la cama, esto es muy estresante -dije.

- ¡¡Podemos hacer más!!

- ¿Qué? -perpleja-. ¿Y cómo? No hay más agua.

- Usando ()

- ¿Qué???? ¿Y eso que es?

- Es el proceso a través del cuál tomamos lo que necesitamos del ambiente cuando necesitamos un cuerpo. 

- ¿¿¿QUÉEEE??? ¿Que tú tomas qué de dónde cuando necesitas... QUÉEE?? 

Los cuerpos no se hacen así. Los cuerpos vienen de otra cosa. Al menos, en los humanos. 

¿Y ese compañero mío de viaje... que hacía qué???? ¡Mi cabeza está loca! Esa cosa se construía un cuerpo a través de un proceso en el que tomaba del ambiente los elementos químicos necesarios. 

Mientras yo me iba a dormir... el que viajaba conmigo hizo otro hombre de hielo pero le salió mal ¡y lo destruyó! Ni siquiera, lo dejó deshacerse. 

Pero hizo otro más.

Al día siguiente había dos hombres de hielo. 

Yo buscaba (bueno, buscábamos) una academia porque tenía que ir a hablar con un profesor. Eso era todo lo que quería, así que aterricé la nave espacial. Entré en una academia y encontramos una chica vestida muy humanamente y le pregunté por el profesor (seguida de un alienígena disfrazado de niño, y dos hombres... de hielo) Esto no es normal. Y la chica me contestó:

- Sí, sé a qué profesor buscas. Sube a la izquierda, tercera planta, tuerce a la derecha, laboratorio tres, detrás de la sala A.

- ¿¿¿Quéee???

- A ver, te lo repito. Sube a la izquierda, tercera planta, por ahí vas bien, luego cuando llegues al pasillo tuerce a la derecha y... ¡ay, mira, espera! ¡Chicos, parad un momento que voy a acompañarles!

Y entonces veo que la chica para ... una sesión de fotos.  ¿¿?? Una sesión de fotos humana!

Miro hacia atrás mientras ella nos guía y pienso: "Pero... si estoy en el espacio y he venido en nave espacial ¿una sesión de fotos en una academia extraterrestre?"

Y me desperté.


Lo dicho: ni botellas, ni alienígenas, ni soñar con pájaros ni nada. Se acabó. Tres días por lo menos dedicadas a las cosas mundanas, sólidas y verificables. 

Cuentos del niño mensajero: la corriente

(Basado en hechos reales)


La Alcaldesa de la Ciudad Imaginada se despertó y descubrió sorprendida que todo en su cuarto estaba revuelto. Y es que había lanzado cojines, un libro de cuentos Zen y otro de literatura inglesa fuera de su cama. Más que un dormitorio, parecía un campo de batalla. Los pies estaban donde no tenían que estar, la cabeza en el lado opuesto. "¿Pero qué ha pasado aquí?" Y como recordaba el sueño se sentó como un indio y apoyó el mentón en una mano. Había leído a propósito historias bonitas antes de irse a dormir porque pensó que seguro que así soñaba con lo que quería. Y en vez de eso.... la habitación era un cáos. Llamaron a la puerta. 
Nelly fue a abrir. 
Era el cartero. Como siempre, el niño exhibía un humor impecable. Como si estuviera estrenando algo, en este caso, la primavera.

- Buenos días -saludó Nelly.

El cartero entró y se sentó sobre el escritorio de la casa consistorial. 

- Buenos son.

- Mira qué desastre -dijo Nelly señalando el cuarto-. Esto no debería haber pasado así. Se suponía que si sé cómo funciona mi cerebro podía elegir los sueños. ¡Leí historias bonitas justo antes de dormir!

El niño no estaba muy por la labor de hablar, permaneció callado. Al cabo de unos instantes y porque le había llamado para eso, dijo:

¿Qué salía en el sueño?

- Una corriente. Un río y un pantano. Y la gente se dejaba llevar por la corriente por diversión.

- ¿Seguro?

- ¡Pues sí! Para eso íbamos allí de excursión. Era divertido, ¿no? La corriente era fuerte y ¡¡Zium!! salían disparados. Como un tobogán.

- ¿Y por qué no acabáis allí?

- Porque empeora el tiempo. Y cuando el tiempo empeora o es inestable... eso de dejarse llevar por la corriente puede ser peligroso.

- ¡Ah! - repuso el niño.

Nelly frunció el ceño. Había leído cuentos antes de irse a dormir, ¡cuentos! Se suponía que tenía que haber soñado con eso. Con flores.

- ¿Qué más salía en el sueño?

- Un momento de impaciencia.

El niño no contestó. Nelly empezó a entender el significado. 

- Esto no es justo -dijo-. ¿De verdad tienes que ser tan específico?

El cartero arqueó las cejas. Estas se escondieron bajo el pelo rizado que adornaba su frente.

- ¿Yo? Dirás el sueño...

- Y me equivocaba de autobús. Al final...

- No sabías si tenías que estar o no estar, si ibas o no ibas... dónde estaban los demás y qué hacías allí. ¿Y todo por qué?

Nelly miró al suelo. Vaya si era clarito el sueño de marras.

- Por intentar abarcar más de lo que me corresponde.

- ¡¡Correcto!!

- Esto no es justo -dijo Nelly. 

- La impaciencia, la fuerza de la corriente y lo que pasa cuando empeora el tiempo. O, simplemente, las cosas a tu alrededor cambian. La clave del sueño era lo que tomaste por menor importancia.

Nelly se sentó en el suelo. Pensativa. Menuda lección.

Se rascó la cabeza. ¿De dónde vendría semejante mensaje tan elaborado para ayudarla? Miró al cartero.

- Esto, claro, es una "interpretación". (Ayer había surgido esa palabra) Y las interpretaciones son peligrosas porque pueden no ser acertadas.

- Todas las interpretaciones lo son.

"¿peligrosas o acertadas?", pensó Nelly.

- ¿Y qué opinas de lo que dijo el Muso ayer sobre "interpretar" ese texto que tantas veces hemos discutido?

El cartero sonrió... Salió al exterior y la alcaldesa siguió sus pasos. Hacía un día precioso. Ella estiró las manos por encima de su cabeza mientras el otro respiraba profundamente en un gesto algo exagerado.

 - ¿Opinas que hay que "interpretar" las cosas? Como los sueños... o ese texto. 

- Opino que, por fin, un poco de ayuda....

Y echó a andar. Sin terminar la frase.
Dejando a Nelly algo confundida.

FIN.

Sueños que son historias: Entre Fantasmas


Estaría bien encontrar el cuadro del sueño.

Bien, veamos: aunque el sueño viene de más atrás (escaleras y puertas, esa parte mejor no la comento), el caso es que al final yo era... bueno... lo más parecido que se me ocurre es decir que la protagonista de Entre Fantasmas. Y visito una tienda de antigüedades porque ¿quiero trabajar allí? No lo recuerdo muy bien.

El caso es que un fantasma luego me visita, y me regala ¿¿un maletín?? Era más bien una caja grande. Y cuando la abro, veo un montón de cosas que eran mías. Lo que es... ridículo. Porque digo:

- ¡Mira, la carta que mandé cuando me saqué la licencia de detective!

¿Licencia de detective? ¿Yo? Este supuesto fantasma me había regalado cosas de mi pasado y una amiga que aparece en el sueño me preguntaba cómo había podido conseguir tantas cosas. Una foto, un cuadro, cosas... antiguas. ¿Soy yo o la temática va de "cosas antiguas" y "vidas antiguas" esta semana? 

Total, que me quedé mirando la carta (parecía un mail) impresa que yo había... supuestamente mandado a alguien notificándole mi nota en aquel examen. La verdad es que me pregunté: "¿a quién se la mandé?" Pero no me dio tiempo a "cotillear" más. El maletín también era mío. Todo en esa caja era mío solo que no lo recordaba. Mi amiga me decía: "¡Mira, esto también!". 

El caso es que había un cuadro. Se supone que yo dejaba la caja vacía (era un maletín curioso, estoy segura de que existen, porque era más grande y no estaba hecho de piel sino de otro material más duro. Se ataba con un lazo al cierre en su frontal). Pero luego había un cuadro y aunque el cuadro mostraba una cosa, en la parte de abajo...de repente se formó con una pequeña escena con otros personajes.

"Había una vez un hombre destinado a mandar sobre otros...."

Os lo aseguro, el sueño contaba un cuento. Debía de ser el fantasma, claro.

Yo me quedé mirando eso que no estaba ahí, ya que se supone que tenía el poder de ver estas cosas. La escena, los personajes, estaban en la esquina inferior del cuadro. El cuadro en verdad trataba de otra cosa. Ellos se habían colado sin permiso. Vi ... una silla de rey... o conde, o vete tú a saber qué era. Primero había allí un chico joven sentado, no demasiado mayor, y a su lado otras personas.

"... le criaron con ese fin pero al crecer se volvió malvado..."

Ese supuesto líder se puso en pie y amenazó a uno con una espada. Los otros personajes los mató... no recuerdo bien lo que era. Pero eso de "malvado" era "muy malvado". Porque el cuento decía que a pesar de ello siguió en el poder.

Así que no quise mirar más.

- ¡Fuera de ahí! 

Entonces llegó el que estaba en la tienda de antigüedades. Era un señor con traje, bastante gordo. Pero tenía toda la parte de atrás del traje manchada... ¿de sangre? ¿Él no lo veía? No sé. Llamó a la puerta (es curioso, al parecer yo vivía en una casa con dos estancias, gigantes y llenas de cuadros). 

Mi amiga salió a recibirle. "Tiene que devolverle el maletín" le dijo, refiriéndose a mí "y además le gustaría poder trabajar en su tienda".

- ¡No! -contestó el empleado de la misma- Con que me devuelva el maletín es suficiente.

Recordad que a mí el maletín me lo había dado un "fantasma". Supongo que llegaría mágicamente hasta mi casa. Entonces mi amiga le dijo:

- Dice que puede resolver el misterio de la mismisima muerte.

El hombre se paró.

- ¿A dicho literalmente esas palabras? -esta es una parte importante del sueño. Este diálogo. 

- Sí -contestó mi amiga.

- De la mismisima muerte -repitió el empleado de la tienda.

Entonces hizo ademán de entrar en mi casa, en la otra estancia, pero yo me desperté.

¿¿Estás de guasa, cerebro?? Era un asesino tan malvado que le llamaban "la mismísima muerte" y pretende mi cerebro que yo descubra algo de eso?
Se ha equivocado de soñadora. Jajajajja!!


Diario de una meditadora, ¿no budista?


Mi primera meditación fue una experiencia bastante impactante para mí y creo que sería interesante investigar el asunto.
Desde un punto de vista pragmático he podido constatar que cuando nuestro cerebro está cansado es menos creativo. Lo veo claro en el trabajo y también veo clara una cosa. Y esto es personal: la búsqueda de soluciones. Me explico: tengo un cerebro, una mente, especialista en "dame otro camino". Ejemplo: "Oye, Nelly, tienes el teléfono de...". "No, no lo tengo. Pero espera, abre un correo, clic con el derecho, barra propiedades del campo... ¡mira, ahí está!". A veces... es muy rebuscado el camino pero lo hay. Mi jefa lo llama creatividad. Yo admiro a la gente que lo que hace es ir de frente (estoy mezclando conceptos, admiro la capacidad de algunas personas para enfrentarse y convencer) Yo no me enfrento. Yo soslayo. JAJAJA! Por aquí no puedo, dame otro camino. Me paso el día diciéndole a esa cosa interior: "dame otro camino". Y me lo da. Casi siempre.

Cuando un cerebro está cansado (¡lo he experimentado!) no ve el otro camino. Porque está cansado, es algo neuronal. Estoy segura.

Pero me desvío del tema. Alguien me dijo que me encantaría la meditación de la práctica de artes marciales hace tiempo, pero yo seguí comiéndome un helado y miré a mi amiga y me encogí de hombros. "¿La qué?..."

Luego encontré quién realmente me enseñó a meditar.

Para mí meditar era lo que hacía Wesley Snipes en Blade antes de enfrentarse a los vampiros. "La preparación del guerrero". Si yo no me enfrento a vampiros, ¿para qué iba a necesitar sentarme en la posición del loto y concentrar mi energía vital?

La primera vez que me senté y lo probé casi me da algo. Imaginad una casa. ¿La tenéis? Con muchas habitaciones cerradas. Muchas. Y un pasillo rectilíneo. Todo muy bonito y muy brillante y muy pulcro (ahora que lo pienso ya sé porqué me encanta la reforma de mi oficina jajajaja...) Bien... vosotros como personas podéis ir de un cuarto a otro e investigar y cerrar puertas a vuestro antojo. Pero cuando me senté a meditar... lo que sentí fue toda la casa.

La palabra que busco es "fragmentación". Una fragmentación tremenda. Y... de verdad, fue una experiencia bastante fuerte.

Pero que tampoco sabes para qué te sirven así que ... lo dejas pasar y ya está. Luego llegó una etapa en la que se me recomendó una meditación sencilla que no lo era tanto. Y yo pensaba: ¿cuándo llegamos a la parte esa en la que pasan cosas extraordinarias? Supongo que seguía pensando en Blade. Por cierto, la película ni siquiera me gusta. Y estaba hecha un auténtico lío. No sabía ni por dónde empezar. ¿Meditar? ¿Pero qué es eso en realidad?

 ¿Y porqué va tan lento?

¿Y si no era el camino?

Tenía muchas dudas pero ocurrió que ascendí en el trabajo. Alguno dirá: Nelly, eso es casualidad. Pero fue (para mí) consecuencia directa. De repente era formadora. Profesora. Algo que me encantaba. Y la dinámica aula-alumno lo cambió todo. Necesitaba otro puesto, necesitaba algo más. Me presenté a un proceso muy duro y muy difícil y ahora tengo un puesto "intermedio". Seguí meditando.

No os lo dije pero llegó hasta mí un libro llamado "Hacer Buda" que es muy interesante y que me ayudó un montón. Lo encontré por casualidad en una librería con un pájaro. Atticus Finch, se llama.

Eran meditaciones, al menos 30, cada una muy seria pero explicada para niños. Al ser distinta cada una, la seguí día tras día sin repetir hasta que ya no necesite seguirlas porque me bastaba con sentarme y meditar.

Luego se puso de moda el mindfulness. Que debe ser parecido.
Luego... alguien me preguntó que cómo meditaba yo para enseñar a otros.

"A lo que hemos llegado" pensé. Yo que me paso el día preguntándole a uno que yo me sé y ahora resulta que soy profe yo. Raro, ¿verdad? JAJAJAJAJ!!!

Al final todo es un círculo. En fin...

En mi caso, la meditación que practico es budista. Y tiene una cosa rara y perceptible al poco de realizarla. 

Veréis, os pongo un ejemplo: imaginad que tenéis mil cosas que hacer. Y pensáis que no os da tiempo, que esto está mal, aquello también.... Bueno, pues tú te sientas a meditar y el tiempo pasa más lento. Pero es que te levantas y en diez minutos está hecho todo lo que antes te agobiaba sin ser un problema y más. Te da tiempo a más cosas.
Y es como si algo interior te dijera: claro, actúas. No piensas, sino que haces. Y al hacer, no hace falta pensar tanto. 

Pero es que sospecho otra cosa y esto no sé si será verdad. Se resuelven problemas externos sólos. Me explico... si esperas una llamada, si algo estaba (una situación) "bloqueada". Se desbloquea. Palabra. Lo he visto. Y cambia el curso del día entero.

La verdadera pregunta es: "¿esto es real?" y "¿por qué?"

Me encantaría hablar con Albert Einstein jajajjaja de verdad!!!!!

Sé que no le iba a entender nada pero sería estupendo poder tener una charla con él. Estupendo.


Saludos !!!!!!

Sueños que son historias: la casa antigua


Hoy he tenido un sueño muy raro.

Era la chica de la película Nerve. Pero no era ella, sino que era yo, jugando a Neve. Solo que no era yo, era otra chica diferente.

Sí... cuesta un poco de entender.

Lo que me ha hecho reír al despertar es que el sueño tenía banda sonora.





Eso me ha echo reír. Pasé tres días con esta canción metida en la cabeza. Era como si toda la vida fuera un juego y nosotros pudiéramos movernos a voluntad eligiendo qué hacer o dónde ir.

En el juego mi "prueba" o reto (en la película la protagonista se apunta a un juego un poco absurdo en el que puedes ser observadora o jugadora, también es interesante desde el punto de vista de "lo que Internet sabe de nosotros") era entrar en una casa antigua y abandonada.

Una casa vieja.
Y buscar una diadema.

Menuda estupidez. He llegado a la conclusión tras años de estudio de que los sueños son mensajes. Creo. Tu mente te da un mensaje... sólo que en vez de lápiz y papel... te lo dice en un lenguaje particular. 

Así que ya me diréis qué tiene de especial una diadema.


Acepté el reto y me colé en la casa. Tenía un patio con árboles (era de noche) y una piscina vacía. Parecía muy antigua, muy grande y muy antigua. Estaba abandonada, los cristales de las ventanas rotos. Estaba en ruinas. Igual en otro tiempo fue la casa de alguien acomodado. Pero ahora estaba abandonada.

Puede que fuera la oscuridad, puede que fuera otra cosa pero... como no veía y tenía miedo... ¡le prendí fuego a las plantas trepadoras que creían a un lado de la fachada! Detrás de la piscina vacía. No sé, me pareció buena idea, tenía miedo. Al empezar a arder la noche se iluminó un poco. Y pensé: "bueno, ahora que veo algo, vamos a entrar". Y subí (trepando) por otro lado y alcancé un cuarto de la segunda planta. Era una casa tan grande....

Me colé dentro. Oscuridad. ¿Cuánto tiempo llevaba ese sitio abandonado? No había muebles, había grietas. Entré en una habitación. Recuerdo el suelo de piedra, recuerdo el silencio. La altura de los techos. Las ventanas de la última planta eran redondas.

Al igual que en la película, había un chico... no, espera, esto no sale en la pelí. Sí que había un chico pero me seguía antes de aceptar la prueba. Me quería advertir de algo, pero... no recuerdo qué. Acepté el reto así que... no llegó a hablar conmigo. Pero avisó a una amiga. 

Busqué a oscuras en el cuarto. El móvil decía: "Busca una diadema" Ese era mi reto. Me acerqué a un mueble viejo de esos de alcoba. Ya sabéis, del año de la tana. Estaba quemado. Tenía un espejo redondo con ....adornos en el marco de madera. Jolín, recuerdo hasta los tiradores de los cajones. Eran redondos. Tiré de uno. Vacío.

Las llamas seguían fuera, en el jardín. Empecé a escuchar sirenas. "Normal". Me acerqué a la ventana. ¿Por qué hay prensa ahí fuera? ¿Y las verjas estaban cerradas? ¿Cómo me he colado yo? Vi a una amiga y a ese otro chico en la verja de la casa. Me querían ayudar. El chico fue el que avisó a mi amiga. Ella se coló en la casa.

Regresé al interior a ver si encontraba la diadema. Y entré en un cuarto de baño. Me acerqué al espejo. Había un bicho allí, en la repisa del espejo. No un bicho feo, no. Un insecto pequeñito y de esos que parecen saltarines. Me aparté. "¿Qué puñetas es eso?" me pregunté. Mi pensamiento me contestó: "será un piojo" y yo contesté a mi pensamiento: "No. Los piojos son animales microscópicos. Eso parece otra cosa..." me acerqué un poco más. Pero sin atreverme ....

Leche. Ahora entiendo.

No me acerqué al espejo porque estaba el bicho ahí. En cuanto di un paso hacia él hizo eso que hacen los saltamontes que tensan las patas y me asusté y salí del cuarto, sin mirarme en el espejo. 

Qué fuerte. ¿Veis? Mis sueños hacen trampa.

Regresé al interior de la habitación. Pero no recuerdo si llegué a encontrar la diadema. Oí un grito.
Era una amiga. La policía y ella estaban dentro de la casa. Llegué corriendo hasta donde estaba, tirada en el suelo.

- Vete de aquí -me dijo ella- deja este juego.

- ¡¿Pero qué ha pasado?! -pregunté.

La policía la intentaba ayudar. Y me dijo: "necesita sangre" pero luego dijo un número... 58?? ¿qué??

Y yo le dije a la policía: "ah, pues yo le puedo dar"

Y la  policía me dijo: "¿Y cómo sabe usted que es compatible con ella?"

Y entonces yo le dije (y esto ya es fantasía total y absurda): "porque tuve un hijo una vez y era de ese tipo de sangre".

Y entonces vi la escena desde fuera. Yo tenía el pelo castaño, la piel más oscura y era más mayor de lo que soy ahora. Tenía pendientes con dos perlas engarzadas en algo. Llevaba un traje un abrigo elegantes pero del año de la tana.

Y me desperté.

Vaya, el sueño tenía más miga de la que creía.
Así que una diadema, ¿eh? 
Aaaainssssss.
Qué paciencia con mi mente. jajajajaj!!!!


Personajes favoritos de Ghibli



Nicky, aprendiz de bruja.
Me gusta porque es una búsqueda y al final lo que ella mejor hace es lo que ya lleva haciendo toda la película. Además, es una pelí de volar.


Haku
(Spirited Away/ el Viaje de Chihiro)



Posiblemente, mi favorito. Hay dos cosas en esta historia que me gustan mucho. La primera es Haku. Desde el mismo momento en que abrió la boca sobre el puente y ... yo no sé si fue el doblador o la frase inicial, o qué pero... cómo la ayuda, cómo la protege y cómo cambia (la imagen que da ante sus "trabajadores" en la casa de baños y la imagen que da cuando va a buscarla) me encantaron.
Esta película ha sido comparada con Alicia muchas veces:

A mí los bichos peludos, el señor de ocho brazos, la parte del baño al ser pringoso y feo que tenía clavada una bicicleta... todo eso me entretiene y  me gusta pero si hay algo que me llega al corazón es que él le devuelve su identidad a ella y ella es la única que sabe quién es él. Dicho de otro modo: se liberan mutuamente, porque no sabían de qué se conocían. Eso, me parece precioso. 



El Mago Howl
Este viene de un libro.
Y en el libro él existe también en el mundo real, en Inglaterra. 
Mis amigas (hace muuchos años) llegaron a compararme con el personaje. Lo que no es bueno, supongo. Básicamente, tiene miedo. Es un mago extraordinario, con tantos nombres como necesite para seguir siendo libre. Una de las puertas, aunque no sale en la película de animación, va a nuestro mundo. Obviamente, es un conquistador. Hasta que da con Sophie. 


Él tiene un secreto y ese secreto lo está matando (o no..., a saber. La escena del tinte a mí me parece ridícula y sin embargo a mis amigos les hizo mucha gracia. Lo que Sophie llama "pataleta")
Hay una gran frase en la película y en el libro: "Hice todo lo posible por romper el hechizo. Al final llegué a la conclusión de que te gustaba estar disfrazada". Sophie se siente tan fea.. que el hechizo que le echan le va como un guante. Y el otro tiene un problema con los sentimientos. 

Claro que el mejor de la película es Cálcifer... 

Otro de mis momentos favoritos es cuando la ve dormir. 

Las demás películas que he visto de este estudio no me han gustado especialmente. Ni siquiera Mononoke, que es la más famosa, a mí me daba mucha pena y me ponía nerviosa. Igual por la temática.


Saludos!!!


Diario de una aprendiz budista "enfadada".


Me he despertado con unas pesadillas terribles y la muñeca hinchada. Lo de la muñeca venía porque había dormido en mala posición. Lo de los sueños era consecuencia directa de discutir ayer con alguien. No discutir, de que me tocaran la moral, más bien.

Y como hora y media más tarde seguía cabreada, considero que igual si aclaro algunas cosas me terminaría por dar igual las palabras de los demás.

Primera cosa a aclarar: yo no hago distinción entre hombres y mujeres. De hecho, suelo usar el símbolo @ incluso para referirme a mi misma. (Mism@) Yo distingo "personas". Y esto es así desde niña, hasta el punto que alguna vez he pesando sino sería una ingenuidad por mí parte. Lo he pensado a los largo de los años porque cuando me preguntaban: ¿no te importa hablar con él aunque sea un chico? yo contestaba: "¿qué más da? Es como tú y como yo". Era más joven y con el tiempo ... y lo sostengo, creo que hay cierta ingenuidad en la respuesta pues sí que es verdad que a veces estoy con amigos y se ponen ha hablar en ciertos términos que tela... pero las chicas hacemos lo mismo. Así que da igual. 

Es el motivo de que no me guste el chic-lit. (la llamada Literatura para chicas)

Ahora está muy de moda este tema y esta polémica y parece que todos tenemos que hablar de ello, pero ni me interesa, ni es verdad lo que me dijo el Muso ayer.

Bien, punto uno, aclarado.

Creo que era el principal.

En el punto dos me temo que acabo de entender que no importa tanto lo que dijo como el porqué lo dijo. 
Imaginad que tenéis un coche. Pero le decís a otra persona, ¡que qué bien se vive andando y sin coche! Y tú tratas de decirle: oye, mira, de verdad, ponte en mis zapatos. Y él te replica y así hasta la eternidad.
Sin embargo, no he soñado con que nadie me llamara machista o feminista. 
He soñado con esto. 
Lo que requiere que le de una vuelta. Me preguntaba a mi misma (a veces consulto con mi pensamiento, mi parte lógica, etc....) cuál era el problema. Si era la inseguridad, si era que nadie me entiende, si era que estaba equivocada. La respuesta que me vino a dar mi imaginación fue que esto era como un triángulo isósceles. El vértice de arriba era yo. Con lo que digo que quiero. El vértice izquierdo era el muso con lo que había dicho (y mi despertar horrible y mi muñeca hinchada). Pero había otro vértice más. Por eso había tenido pesadillas. Veréis, si lo que yo digo y lo que yo quiero fuera lo mismo, me podrían decir... lo que sea que me iba a dar igual. Pero como lo que digo que quiero y lo que está debajo en la base del triángulo no sé si es lo mismo, las palabras del otro se habían colado y me hacían daño. 

Por tanto, esto requiere una meditación. Sí, sí, en serio, meditando se sabe lo que uno quiere. (fijaros, uso uno y no una, ¡porque me da igual!). Y si no descubres lo que quieres, al menos te sirve para volver a poner en orden las cosas.

Y punto tres. La figura de Tara.

Hay varias figuras en el budismo, dos concretamente, que mirándolas por encima (yo no soy budista, sólo lo estudio, es diferente), llaman la atención. Una de ellas es Tara. Al principio pensé que Tara no era más que un símbolo pero luego alguien me dijo que era una mujer, que en aquellos años no era fácil ser espiritual o dedicarse a ello con esa condición y que optó por alcanzar la iluminación. Yo al principio me pregunté ¿y por qué no? Luego recordé otras cosas de otras fuentes y pensé: "pues lo mismo no se podía". Luego vi una conferencia en la que asociaban a Tara a la valentía (la dejé a medias) y me dije: debió de ser una señora que vivió una vida sencilla (como mujer) pero alcanzó la meditación... y se iluminó. 

Seguiría protestando pero acabo de abrir la wikipedia y de señora nada, jajajaj no sé qué cuento cuentan de que era una ¿¿diosa?? y que le dijeron que renaciera como ser masculino (ein??) porque... ¿sería más fácil ayudarlos a todos? Y ella eligió ser femenina.

Mira, ¿sabéis qué? Paso. Me voy al gimnasio.

Ciau!!!! 

Casualidades

Extraordinario. Algo fuera de lo común. 

Cada vez era menos probable que pasara algo extraordinario. A pesar de poner la palabra el el "whasap" como una reivindicación. Hasta la había buscado en la RAE. Era una definición preciosa. Utilicé mi nada extraordinaria llave para abrir el portal y minutos después el cotidiano mando a distancia para encender mi televisión donde emitían una programación previsible. 

"¿Has visto Ms Sunshine?" me había preguntado cierta persona.

Pensé, seguro que me la ha recomendado porque es una fábula horrible sobre la familia. Cambié de canal: pelí de misterio, pelí de espías, telediario, .... ay, que vida tan poco extraordinaria. En la televisión pública un plano medio de Cleant Eastwood mientras bebía una cerveza ocupó la pantalla. Otro que estaba triste.

"You are my sunshine" dijo de pronto dejándome patidifusa. ¿En inglés? pensé yo. ¿Se ha estropeado la tele? "because you are my sunshine and you never know how much i love you"...

Y repitió aquello de "te quiero, te quiero, te quiero, te quiero... because you are my sunshine" como tres veces. Y no dejes que tu luz deje de brillar.

- Pero ¿quién? -me interrogué mentalmente-. No dice a quién. No dice a quién quiere. Tampoco quién canta.

Ya es casualidad. Y el tipo seguía: porque te quiero, te quiero, te quiero y nunca sabrás cuánto...

Pero seamos lógicos y científicos. Vale que me había dado como un salto el estómago con la casualidad de la palabra sunshine. Pero una no puede pensar que el Universo le ha mandado una canción de amor a través del televisor. (jijiji). Es un poquito... bien, harto poco probable. Y además, en caso de hacerlo, ¿Cleant Eastwood?... claro que de ser una ñoñería de película no habría prestado nada de atención. Esta iba de un señor enfermo y una hija adicta al trabajo. A la hija un tipo le decía en la oficina: "Esta bien que no tengas familia" y ella le contesta: "Sí la tengo y no es asunto tuyo". Me cayó bien, parecía lista. Pero al poco rato, a los diez minutos, me di cuenta de que el televisor me molestaba.

El ruido. Me molestaba bastante. Quiero silencio. Lo vi clarisimo y lo apagué.

"You are my sunshine...." repetía para mis adentros mientras buscaba el libro de la Señora Dalloway. Qué absurda casualidad. Abrí el libro. Estaba tan cansada que lo leí a saltos:

"Mira... -mira... ¡Mira!... Mira"

¿¿¿Pero qué??? ¿Aliteración? pensé con el libro entre las manos. Está usando un recurso. Todos los párrafos empezaban por "mira". Mira mira mira....entre exclamaciones. Como inicio de diálogo.  
Cerré el libro.

"Debo admitir que no me gusta Virginia Woolf. La entiendo pero no me gusta, así que tarde o temprano habrá que admitirlo".

Que no te guste un clásico nunca es bueno si eres escritora. Pero ante todo, soy honesta.
Dejé mi mano deslizarse hasta el libro de cuentos Zen que tenía al lado. Estos sí. Estos me hacen reír. Abrí el libro de cuentos zen. Pero estaba muy cansada para leer así que mis ojos se posaron directamente en un párrafo del final de uno de los relatos. Ni siquiera me importó no leerlo desde el principio. Decía: "Yo soy Ku. También tú eres Ku. Por tanto, yo existo en ti y tú existes en mi. Tú y yo somos la unidad universal, ku. Si me comes, te comerás a ti mismo. Si te comes a ti mismo, es que estás loco."

Cerré el libro de golpe.

"Te puedes comer a ti misma" había dicho esa persona cuando le pedí algo extraordinario.

¡¡JAJAJAJAJAJA!!!

Y entonces, mentalmente, me dirigí al "niño cartero" de mis cuentos.

"¡¡Lo estás haciendo tú!!" le dije. Entiéndase que un personaje, a fin de cuentas, es parte de mi mente.

El silencio fue mi respuesta. Pero no un silencio vacío, no. Era un silencio de "vamos a jugar al escondite". A ver, ¿quién había abierto el libro por ese párrafo? Desde luego, el que me dijo la frase no.

Le había pedido, a esa otra persona, algo extraordinario y esa otra persona (quizá, quién sabe, igual todo esto es mentira) había contestado algunas frases, entre ellas la de Mss Sunshine y luego eso de "te puedes comer a ti misma" cuando hablábamos de ahogar (yo) la monotonía en una gran comilona.

Que luego eso se cruzara en mi camino... es casualidad. Bien podía haberme fijado en la palabra camión y en una canción titulada sapos y culebras.

Decidí dejar de leer, me tapé con una manta y cerré los ojos. "Qué tontería" me dije. Aunque por otro lado... había algo extraordinario, ¿no? (jijiji). Bueno, da igual. Aunque todo sea casualidad. Y de pronto, abrí los ojos como platos en medio del a oscuridad al darme cuenta de una cosa.

"¿cuál había sido la palabra del libro de Dalloway que se repetía y se repetía?"

Mira.

Me incorporé. La leche. ¡¡El Universo habla!!

JAJAJAJ!!!




Coco - Pixar




Preciosa historia sobre la familia y los valores tradicionales. Transcurre en el pueblo de Santa Cecilia, donde un niño sueña con ser músico, pero la música en su familia está prohibida. 

Bajo el mandato de la abuela del niño, hija de Coco, a quién veis en la foto en silla de ruedas, nadie osa en la familia acercarse a menos de diez metros de un instrumento musical. Ese personaje no me ha gustado porque era dictatorial. Y su estrategia funcionaba con todos, menos con el que no puede evitar ser de otra manera.

Es una historia sobre el perdón, la inocencia, el entusiasmo, la fama, el éxito, los muertos y la familia.

Es bonita. Lo que más me ha gustado es la animación. Tiene una calidad tremenda en algunas escenas, impresiona bastante. Además... es curioso, porque hay un contraste bastante acusado entre la mamá de Coco, la propia Coco, y su hija, (que es abuela del protagonista y como he dicho impone normas a golpe de zapatilla). Digamos que Coco aparece... no sé, como confundida o con cierta inocencia. Si decides imaginar cómo debió de ser la vida de Coco, seguro que cuando veía una guitarra no la rompía en pedazos sino que la miraba por el rabillo del ojo preguntándose cosas.

Nostálgica, pero muy bella.

Saludos!!!




Breaking bad


Hace poco saqué la primera temporada de la biblioteca.
No suelo engancharme a las series, ni siquiera a las que me gustan porque me pone un poco nerviosa el saber que luego querré ver el siguiente capítulo. Sé que me cuesta unos cuantos episodios el que la serie "me encante". Luego llega una temporada en la que la adoro, y luego se me pasa. Es un círculo terrible. 

Acababa de terminar Kingsman y no paraba de reírme, lo que arrancó alguna mirada de sorpresa a amigos míos. Que si Fargo no te pega, que si Kingsman no te pega. Que equivocadísimos están. "Snatch" me encanta. Hay personas la mar de equivocadas. Pero esto no lo digo ya por mis amigos. Lo digo por las etiquetas. Me he encontrado con personas dañinas porque tienden a etiquetar a la gente con categorías falsas o incorrectas (parciales), que usan para rebajar a otros delante de los demás, y sentir que ellos están por encima. He visto usar esta técnica repetidamente en dos personas muy diferentes. Y empiezo a pensar que voy a tener que desarrollar una estrategia para dar respuesta a la situación. Algo interno. Más que nada porque una de las personas me comentó una vez, hace años, que era algo que utilizaba totalmente a propósito. Incluso, intentó enseñarme. Una situación artificial requiere una respuesta artificial. Me explico: a vosotros os puede doler algo que está ahí y que es inevitable. Imaginad que al salir a la calle veis un árbol (imaginad un sauce llorón=) que os da mucha pena y lloráis y sufrís al verlo. Vale. Ahora ya, si el árbol es de una manera (un álamo alto) y cuando tú sales a la calle, el árbol se comporta de otra, echa sus ramas al suelo y se convierte en un sauce llorón, solo con intención de hacerte daño a ti o de conseguir un beneficio egoísta para él, entonces el árbol requiere una estrategia. La estrategia no pasa por cambiar al árbol. Pasa por cambiar nuestro diálogo interno. El árbol tiene una naturaleza y es sólo decisión de él cambiarla o no.

Pero, volviendo a la serie:

Cuando la saqué de la biblioteca, pensé: "¿no es esa de una prisión? Breaking, breaking... ¿no era algo así?" Un amigo me dijo: "te va a encantar por lo surrealista de la trama".  Y vi el primer capítulo y hubo al menos una cosa que no me gustó. El cáncer.


Tampoco las decisiones que toma él. Ni el protagonista.

En el segundo capítulo pensé en dejar de ver la serie. Entiendo la intención de hacer algo que provoque pensamientos de "esto es tan surrealista, cada vez va de mal en peor.." que pretende hacer reír pero ¿"cáncer" y "drogas"?. Pensé: "me estoy enterando de un montón de cosas de drogas que no sabía... Me extraña que esta serie no haya enfadado a mucha gente, porque casi, casi, roza la publicidad...." Y entonces sale una escena en la que se ve a muchos adictos, casi sin dientes y viene un diálogo un poco moralista. Y me dije: "ah, vale, ahí está, el discurso que hay que meter porque llevamos dos capítulos como si las drogas fueran la solución a todo". Veréis, cuando trabajas en medios (en publicidad) sabes que sólo por dar presencia a algo, ya es un mensaje. ¿Entendéis? Sólo por dar visibilidad, provocas un efecto en la sociedad. La llamada agenda setting de los medios: "los medios no deciden lo que se habla sobre un tema, pero sí el tema". Esto se extiende, por supuesto, a las series y el cine. Dicho de otro modo, aunque tú creas que algo no te va, que una persona no te afecta, que unas palabras no van contigo, sí hay un efecto. Incluso alejarte de algo es un efecto. Esa milésima de segundo que dedicas a decidir que las palabras de otro no te ayudan o sirven, sin embargo, es imposible volver al punto anterior, en el que no las habías escuchado.

Lo de la enfermedad tampoco era un punto a favor de la serie. Hasta llegué a preguntarme sino sería por eso... por algo personal, que no quería verla. No te hace gracia cuando has perdido gente así. Y cuando iba a apagar el DVD sale la escena de la bañera. Eso sí me hizo reír. Era demasiado bruto como para tomárselo en serio. Y decidí darle un poco más de margen. 

Entonces aprecié otras cosas. Sigue sin gustarme, aunque la estoy viendo, y a favor tengo que decir principalmente, que cambia en una sola frase la comprensión de todo el escenario anterior. Me explico, es la única serie que he visto con esta técnica. Tú estás viendo un capítulo y de repente sin anticipos de momento de revelación (en llano, digamos, sin música, sin dilatar el momento, en ritmo de avance normal) dicen frases como: "¿No será por lo nuestro?", "Es de Walt", "era un informador". Y ya está. Dos, tres, cuatro palabras, cambian todo lo anterior. El mismo escenario pero observado con un prisma diferente, lo que te obliga a volver a cambiar y recolocar a los personajes.

¿Soy solo yo o vuelve a ser el tema de las etiquetas? 
En cierto modo, sí.  

Es la gran virtud de la serie para mí. Me pregunto si se podría usar en un libro. Sería como poner al final de un capítulo que un personaje dijera: "Voy a casa de mi tío" y tú sabes, como lector, que el tío está despedazando a alguien en una bañera. Pero eso solo sería crear tensión. Esta serie hace otra cosa, esta serie cambia los roles. En el punto del informador, por ejemplo (mirad, ese personaje si que es un abanico de personajes, porque es informador y asesino. ¡Viva el color gris!) El propio protagonsita es... algo que parece inusual como protagonista de serie. En fin, puede ser que yo esté un poco desfasada.

Si me preguntáis si la serie está bien (fuera del Blog), la respuesta será: "No esta mal, tiene cosas que no me gustan y otras que me hacen gracia". Porque no voy a ponerme a charlar de cambio de roles y técnicas de narración fuera de estos lares. Lo de la bañera me encantó por la respuesta del profesor: "¿lo captas, tío?" jajajajaj! super irónico...  pero ni las drogas, ni la enfermedad, ni otras cosas, me hacen gracia.

Me han recomendado West World. Un ser muy querido me dijo: "Este es tu tipo de serie, Nelly". Y yo la puse y vi a Ed Harris, que me encanta porque le dobla Salvador Vidal (sí, es Indiana Jones, y Lucke Skaywalker cuando tenía veinte años y estaba empezando a doblar... qué joven sonaba en ese personaje. También es Mel Gibson y Liam Nesson. Es mi voz favorita de España, aunque hay otra que ... modula de un modo que también me encanta) Y es un parque temático y de repente veo unas cosas que me dejan espantada. Miro al que me ha traído la serie y digo: "¿perdona?". 

Y él me contesta: "Sigue mirando". "¿Se supone que esto me tiene que gustar? Se están cargando a todo el mundo!" y él contestó: "Es que no son reales". Y yo contesté: "¿y a la gente le gusta divertirse a base de matar a otros? Yo haría una granja" lo que provocó una divertida discusión.

Veréis, este ser muy querido me propuso una vez jugar a un videojuego. "Trata de construir una ciudad", me dijo. Yo levanté escuelas, granjas, molinos... a medida que la ciudad crecía se me iba llenando de gente muy atareada. Yo tenía unos nueve o diez años. Puede que once. A mi lado había otro ordenador. Cuando llevaba un buen rato construyendo lo que cierto desaprensivo no dudó en tildar de "ciudad alegría", de pronto vi una horda de soldados vestidos de rojo cruzando, ante mis ojos atónitos, de la pantalla del ordenador de al lado, a la mía. Lo cuál para mí era poco menos que curioso, desde el punto de vista científico. Aquel ejército perfectamente armado y con escudos por delante y por encima de sus cabezas (debía de ser un videojuego romano) arrasaron mi ciudad.
Ni siquiera le había construido murallas.

- Gracias, ha sido muy divertido -me dijo.

Sé que es una anécdota pero se me quedó grabada. Recuerdo que miré a la persona y le dije: (riéndome, claro, estábamos de broma) "¿Pero por qué?" y la respuesta fue: "Porque así es más divertido. Cuando tienes algo que destruir".

¿¿??¿¿??¿¿??

Los humanos... de verdad, son muy raros. (/yo debo venir de Júpiter)

Empezamos a bromear sobre ciudad alegría cuando se acabó el episodio piloto.
No he visto más capítulos.

Pero según él, es mi tipo de serie. Porque dice que trata sobre lo que es la existencia.

De todos modos, yo no soy mucho de ver series. 
Requieren mucho tiempo. Y aún si las saco de la biblioteca, vale, pero como me puedan crear adicción o impaciencia, mejor no. 

Saludos !!!! 



 

 

 

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