En el que os hablo de una urraca.
Como no sé de qué escribir pues hoy lo hago de cosas que veo.
Cercanas en el tiempo:
La Urraca
Estoy haciendo taichí y una urraca se posa encima de las bolsas que llevamos. Es "gordita"* (luego volveremos a esto). La miro, me mira. Nos miramos. Y entonces mira la bolsa, ladeando la cabeza...
-Ah, ¡ya te entiendo! -pienso-, ¡ya te entiendo! ¡Buscas comida!
La urraca se posa sobre el banco, en el respaldo, a dos centímetros de una señora mayor y de nuestras bolsas. Ese banco está en diagonal respecto a mi posición.
"¡Jajajja! ¡Que linda! ¡Hoooooooooooooola Urraca!! ¡¡¡Hola!!"
La urraca se posa en el banco que tengo yo detrás, justo pegado a mi. Me giro. Me mira, la miro... nos miramos.
"¡¡¡Hola!!!"
estornuda.
👁️😶 (Ahí va... ¡¡como los humanos!!)
-Hola bonita -repito mentalmente.
"¿Quieres comer, verdad? No puedo moverme, estoy posicionándome como un oso de chikun... ¿te quedas con nosotros? "
La urraca se posa en el suelo. ¡Ay, por Dios, qué momento!
Me mira. La miro. Nos miramos.
estornuda.
👁️😶 ("Está enferma. ¡¡Tiene gripe!!")
Me mira.
👁️
"Ah... tienes hambre, ¿verdad?" "Ay, pobre"
Camina dos pasos hacia mis pies. ¡Jajajajajaj! No si, aún se me posa encima. En cuanto puedo voy a la mochila, la abro y busco algo para darle. ¡Jolín, no llevo nada! ¡La limpié a conciencia! La urraca se posa sobre el banco y me mira.
"Ya, ya..." pienso... "Ojalá tuviera..."
-Ya, hija, ya... -le digo telepáticamente-, de verdad que lo siento. Si llego a saber que estabas te traigo pan.
La urraca ladea la cabeza. No está nada asustada, es raro. Igual tiene fiebre.
Igual por eso parece más gordita, a lo mejor es que tiene frío.
-Lo siento -digo, cerrando la bolsa.
La urraca me mira. Es bonita, plumas negras y blancas, pico negro.
-Pero no te vayas, ¿eh? Puedes quedarte.... estamos haciendo taichí.
Me centro en los ejercicios, la urraca se posa en el suelo. Justo detrás, a los pies del banco.
Giro la cabeza y...
🤫👁️ (¿¿¿eso es una almendra???)
Lo es.
La urraca se sube de nuevo al respaldo del banco, con la almendra en el pico, y deja caer la almendra... a ver si la rompe.
😦 "No puede ser..."
Va de nuevo a por la almendra. Sube al banco, la apoya, y le da con el pico... ¡tonc tonc!
😦🤣 "Por todos los Santos, ¿en qué se diferencia de los humanos?????..." pienso ojiplática.
La urraca me mira, la miro. Nos miramos.
👁️
La urraca no logra abrir la almendra. Se posa en el suelo, junto a mis pies. Y camina.
Camina arriba y abajo. A mi lado.
"Eres lo más mono que he visto hoy", pienso, mirándola.
La urraca da una vueltecita a mi lado mientras yo hago la Grulla. La urraca me mira, la miro. Nos miramos.
Y estornuda.
"Ay... tienes gripe"
Luego se sube a la rama más baja del árbol que hay sobre un banco lateral.
"Oye, si vuelves el finde que viene te traigo manjares" pienso.
La urraca ladea la cabeza.
"Y cúrate ese resfriado, ¿eh? ¿Tienes dónde dormir?"
La urraca vuelve la mirada hacia la profesora. Luego se posa en el camino de salida del parque... da un par de vueltas... y se va.
😦👁️👁️
Mañana si está le llevo pan. Pero no creo que esté, claro...




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